La Legión hoy se quiera o no

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Reproducimos íntegramente como artículo el comentario de un seguidor porque creemos que es de ley hacerlo, ya que lo que dice y cómo lo dice es digno de este espacio y no de quedar olvidado entre los comentarios a los artículos. Añadimos únicamente dos cosas: una, que lo que aquí se dice de La Legión puede extrapolarse al resto de unidades de las FF.AA. y, dos, muchas gracias al seguidor por dejarnos esta perla. Conste que en esta ocasión, como en todas, la verdad duele, pero hay que asumirla porque la dulce mentira es nociva.

Ahora el comentario:

Tiempo ha quedo la hermética Legión de los desarraigados que sólo iban a buscar dónde caer muertos o buscando ideales patrios.

La mala fama murió. Hoy La Legión arrastra huestes de simpatizantes que no tienen ni pajolera de la razón y el sentimiento de aquellos Tercios. Es La Legión políticamente correcta y libre de mancha, la catapulta curricular del que quiere hacer carrera militar.

No olvidemos que España manda y La Legión obedece. Hoy ¿quién manda en España? Pues esos dan los fajines soñados. He ahí la respuesta.

La tropa por otra parte no fideliza, pierde destino y se suple con otros.

No hay escala transmisora de costumbres y espíritu, se cuenta lo que ponen los libros porque no quedan referentes.

La Legión perdió su idiosincrasia, incluso hastía su presencia hasta en las inauguraciones de un Mercadona si eso vende simpatías. Es la nueva Legión amable y servicial catapultada por el lavado de cara de tiempos pretéritos, la Legión socialmente sostenible que no representa la sombra del alzamiento. Había que descaifenarla, que romper su tradicionalismo hermético para que subsistiera. Hubo que civilizarla y me vale para concepto de hacerla civil como de nueva cultura.

Legión socialmente aceptable, sumisa y sin tradición. Legión moderna 2035, de operatividad incuestionable pero sin aquella chispa que perdió en los 90 con la extinción de su escala propia, la profesionalización inserta en el organigrama militar standard de las FAS y la creación de una Brigada funcional y operativa pero que ya comenzó regalando camisas verdes y gorrillos y diluyendo la esencia.

Queda el nombre de momento, ya veremos después de los fastos del centenario.

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