La ley de la “discordia” de VOX

Las leyes de desmemoria (antihistórica, una, y antidemocrática, la otra) son el ariete ideológico más nocivo, al tiempo que eficaz, que la ultra izquierda antinacional, que en España es toda desde siempre con el PSOE a la cabeza, esa organización a su vez históricamente criminal, y su primo hermano, el separatismo de toda ralea, han fabricado para destruir al pueblo español y a España, gracias, por supuesto y que conste, a que cuentan con el Partido Popular como muleta esencial para lograr sus terribles fines, pues sin él, sin el PP sumado a ellas, otro gallo cantaría.

El discurso de VOX fue, al menos al principio, radical en este asunto, por otro lado, esencial; como en otros. Pero llegado el momento, VOX ha salido rana, como en tantas otras cosas ya.

En aquellas autonomías, no en todas, donde el PP gobierna gracias a él, se han derogado las leyes de desmemoria, pero… se han sustituido por otra denominada “de Concordia” (¿?) que… es más de lo mismo, o sea, igual a peor. Y en los ayuntamientos donde también el PP está gracias a VOX tampoco se está dando tal batalla.

Dicha ley, en realidad, lo único que la diferencia de las derogadas es que impide existir a los chiringuitos de paniaguados, chupópteros, vagos y maleantes que han proliferado cual champiñones en Otoño con ellas, toda vez que su único fin real era vivir a costa del erario con la excusa de las “víctimas”, las profanaciones de restos humanos y actividades varias de propaganda burda y más falsa que las monedas de madera, seña de identidad secular de la ultraizquierda y del separatismo antinacionales.

Por lo demás, la ley de Concordia es prácticamente idéntica a las de desmemoria, pues nos habla de “víctimas” (¿?) de una “dictadura” (¿?), de una “guerra civil” (¿?), etcétera, etcétera, hurgando igualmente en el pasado, además de reconocer derechos (¿?) a costa, eso sí, y también, del erario. Que lo que decimos es verdad lo corrobora, entre otra cosas, el hecho de que el cabreo del Frente Popular redivivo no lo es en realidad por la derogación de sus leyes de desmemoria, tampoco por su sustitución por la de “Concordia” pues saben que son lo mismo, sino sólo y exclusivamente porque ataca a los chiringuitos poniendo en peligro miles de subvenciones sin las cuales sus miembros tendrán que… trabajar… la mayoría por primera vez en su vida.

El error de VOX ha estado, una vez más, en que sigue sin querer enterarse de que el problema de España es sobre todo el PP. Que debe ser destruido. Que con él sólo vale palo y tentetieso. Y que nada de contemplaciones ni medias tintas.

VOX debería limitarse con el PP, para facilitarle el acceso al poder donde fuera, a enviarle un correo electrónico con las equis exigencias innegociables para ello. Exigirle que le devolviera las mismas firmadas y con fechas de cumplimiento inmediato. Si no traga, no se le facilita el poder, y que se repitan las elecciones aún a riesgo de perderlas. Asimismo, si formada la coalición, incumple tan solo una de las acordadas, se rompe y de nuevo a elecciones. Que en cualquiera de los casos citados vuelva el PSOE al poder da igual, porque ya sabemos que el PP es también el PSOE… o peor aún.

Derogar leyes de desmemoria para poner en su lugar otra en realidad de discordia, reapertura de heridas, enfrentamientos, manipulación de la Historia, sectarismo, etcétera, es más de lo mismo, es decir, es cambiar para que todo siga igual, o sea, una burla y una tomadura de pelo a sus votantes, además de una estupidez.

Vivimos ya tiempos de cal o de arena, pero no de contemporizar. Estamos repitiendo los pasajes más amargos de nuestra historia reciente porque los españoles no tienen memoria. Aprendamos, pues, de ese pasado que nos enseña, entre otras cosas, que aquellos que se empeñaron en las medias tintas para nada les sirvió.

La supervivencia y utilidad de VOX está en mantener y consolidar un electorado probadamente fiel, deshacerse de los que llegaron como aluvión, asumir que será por mucho tiempo minoritario y perseguido, pero que llegará el momento antes o después, y ya ha ocurrido, en que todo dependerá de él, aquí o allí, y entonces será el momento de asestar al PP golpe tras golpe hasta destruirlo, lo que sólo será posible cambiando las cosas radicalmente, sin miedo ni complejos, para que, precisamente, no sigan igual y los españoles vean que sí existe y es posible una España de verdad, libre, soberana, independiente, unida, en paz, justa y próspera.

No hay peor invectiva en el Evangelio que aquella que laza Nuestro Señor, aún siendo Su misericordia infinita, contra los tibios cuando afirma que los vomitará; terrible fin que ni siquiera contempla para los peores pecadores para los cuales no Se cansa de esperar su conversión.


Una respuesta a «La ley de la “discordia” de VOX»

  1. Más claro que el agua. Y a la desmemoria de la mayoría se suma la ignorancia, la incultura, la indiferencia, el hedonismo, la cobardía, el egoísmo, la sumisión, la miseria intelectual y moral,.. No hay nada que hacer.

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