La metástasis feminista de las FFAA

El feminismo, esa plaga absurda, injustificada, destructiva y denigrante precisamente para la mujer, ha infectado también nuestras FFAA hasta gangrenarlas, porque ni han sabido, ni peor aún han querido, ponerle coto, remedio y curarse de tal enfermedad. Y ello por esa estúpida asunción de que están sometidas, hasta la más vergonzosa sumisión, al “poder político” (¿?), aún cuando éste desbarre.

La incorporación a las FFAA de mujeres sin ton ni son, en cualquier puesto, lugar y grado, sin tener en cuenta su real y verdadera idoneidad conforme a su ser y características inherentes a su condición femenina, en aras a esa otra estupidez que es una pretendida igualdad absoluta entre hombres y mujeres, es la primera sinrazón de este asunto. Y es que no somos iguales. Hombres y mujeres tenemos diferencias naturales que nos hacen más o menos idóneos según de qué se trate; entre otras cosas, la principal es porque así nos ha querido el Creador. Por eso, la FFAA, que todo lo deben cifrar en conseguir la máxima operatividad para caso de guerra, que es lo suyo y lo que las diferencia de todo lo demás, a la hora de incorporar personal, así como medios, deben mirar sólo y exclusivamente porque sean, unos y otros, los más idóneos para conseguir el máximo de eficacia en combate, y nada más. Incorporar mujeres porque sí, para satisfacer modas, sean ideológicas o de intereses siempre espurios de cualquier clase, debió evitarse a toda costa; o sea, incluso a costa del cargo o el ascenso. ¿Son ahora más operativas y eficaces nuestras FFAA desde que las mujeres las han invadido? No, en absoluto, incluso todo lo contrario; ergo… Haber aceptado sin rechistar someterse a ese feminismo desorejado que nos destruye ha sido y sigue siendo cobardía y traición.

En los últimos conflictos armados desde que el feminismo impone su totalitarismo aberrante sobre nuestra sociedad –los Balcanes, Siria, Libia, Oriente Medio, Irak, Afganistán o Ucrania entre los principales–, hemos comprobado que en la primera línea de combate no aparece ni una sola hembra, ni siquiera en los ejércitos que desde hace más tiempo alardean de feminismo como el norteamericano o incluso el israelí. ¿Por qué?

En nuestro caso, las unidades que tienen mujeres, y más aún las mandadas por ellas, vienen demostrando una considerable pérdida de operatividad porque físicamente no hay color e incluso intelectualmente, no por falta de intelecto o conocimientos de ellas, sino porque su pisque no funciona ni reacciona igual ante las incertidumbres y las tensiones operativas. Eso sí, en los desfiles lucen siempre muy monas, moviendo marcialmente sus armas delanteras y traseras, causando la admiración de las feministas, y el regocijo libidinoso de… los hombres; bueno, no siempre, porque hay cada una que… para qué hablar.

La igualdad no existe tampoco ni en las pruebas para su incorporación, ni en sus carreras. Aquéllas son más suaves. Éstas más prósperas. En el caso de nuestras FFAA, donde además hemos conseguido tener ya el mayor porcentaje de féminas de todo nuestro entorno –por cierto, que la mayoría de ellas nada femeninas–, la cosa es aún más vergonzosa, motivo por el cual ya se habla de los méritos vaginales como puntos extras para “hacer la carrera”, así como la causa de que cada vez sean más los militares que gestionan su pase a la acera femenina, lo que otra ley alucinante les permite, porque saben que con ello medrarán más; con el añadido de poder pasearse por los baños y duchas de Eva sin restricción alguna.

Y para qué hablar de los graves problemas que la incorporación indiscriminada de la mujer ha creado en lo referente a la disciplina, camaradería, convivencia e incluso de la logística. Por un lado, porque, claro, nadie es de piedra, con el añadido de que la promiscuidad entre mandos y subordinados, y de éstos con aquéllos, así como entre iguales, genera no pocos ataques de cuernos siempre en detrimento del servicio. Por otro, porque las necesidades logísticas de todo tipo de las mujeres son muy diferentes a la de los hombres, otro aspecto que derriba aún más el mito de la igualdad.

Un perjuicio que quiero resaltar, y que han traído las mujeres a las FFAA, es el inconcebible de la “conciliación” –le llaman conciliar, pero es vulgar eufemismo–, por el cual el servicio debe supeditarse a la vida personal, y no al revés como fue siempre y debería seguir siendo, llegándose ya al extremo de que cuando la militar tiene un hijo, además de la esperpéntica imagen de ir con el “bombó” a la unidad durante unos meses, cuando ya le es imposible y se coge la baja, ésta se prolonga cuatro meses más, sí, cuatro, por maternidad, pero, y aquí rizamos el rizo, también lo hace el marido, esposo, pareja o apaño circunstancial, dejando su puesto, incluso el mando de la unidad si es el caso, por otros cuatro meses, permaneciendo en casa haciendo de todo menos darle el pecho al vástago porque en esto tampoco somos iguales hombres y mujeres. ¿Pueden ustedes imaginar lo que significa lo dicho para esa unidad, para el servicio, para las operatividad y eficacia de nuestras FFAA, en definitiva, para España?

La incorporación de la mujer a las FFAA –siempre las hubo, que conste– debe serlo sólo, única y exclusivamente cuando y donde lo requiera, exija y beneficie palpablemente a su operatividad y eficacia, nunca, como se ha hecho, por una moda absurda y estúpida, ni menos aún para que el “poder político” (¿?) del momento, que en este asunto da igual su color pues todos son, aquí sí, iguales, alardee ante sus votantes femeninas o utilice dicha incorporación para aumentar el paro masculino o destruir un poco más a la familia, núcleo fundamental de la sociedad.

P.D.- En la Legión Extranjera francesa no hay ni una sola mujer, y no es que se prohíba por ley, sino que ya se encarga tan afamada unidad de ponérselo igual que a los hombres, con lo que no entra ni una. Por el contrario, en nuestra cada vez más afeminada Legión, las hay a rebosar, de forma que, si se fijan, los legionarios ya no puden desabrocharse la camisa hasta el ombligo, como era tradición, porque se les verían los pechos.


10 respuestas a «La metástasis feminista de las FFAA»

  1. Mas razón que un santo.
    Y con el riesgo de alcanzar la santidad via martirio que supone decir las verdades del barquero.
    Enhorabuena.
    Gracias.
    Dios se lo pague.
    … Y a todos los demás, del rey (supuesto jefe de las fas) abajo (generales et alli) se lo demande, pues son los que tenían que dar la cara (y no otra cosa) por la Patria en primer lugar.

  2. Hubo recientemente en Dubai una competición a nivel internacional de fuerzas especiales policiales que son más conocidos por sus siglas en inglés como los SWAT que viene a ser como en España el GEO de la Policía Nacional o en la Guardia Civil el GAR.
    Esta competición consistía en realizar diversas pruebas cronometradas en las que había que sortear obstáculos, tirolinas, montar armamento, disparo a siluetas, montar armas cortas y largas, disparo con rifle de precisión etc.
    Hubo varios países en concreto que llevaron equipos formados solo por mujeres.
    Si uno ve el vídeo de los equipos femeninos, puede parecer digno de «El Show de Benny Hill»
    Por favor, no se trata de machismo. Se trata, y está demostrado por la ciencia médica, de que la capacidad de resistencia, fuerza, agilidad etc., del hombre es muy superior a la de la mujer. No es machismo, insisto.
    https://youtu.be/xDlCIjoYoJ0?feature=shared

  3. Totalmente de acuerdo con Ud mi Tte Crnl.
    La verdad tiene un solo camino, el que se crea la mentira el sabrá, un ejercito sin espirito de sacrificio y lucha, es un ejercito perdido. un saludo al medio de comunicación y sus seguidores.

  4. Son tan acertadas las razones expuestas por el autor, que sólo cabe ir suscribiéndolas una por una.
    La incorporación de las mujeres al ejército, especialmente a las unidades de combate, ha sido un auténtico desastre.
    ¿Qué hay algún caso en el que su eficacia llegue a ser similar a la de un hombre? ¡por supuesto! La excepción que confirma la regla…. dicho sea sin un doble sentido.
    Por eso, como es muy triste, más vale tomárselo con un poco de humor.
    Dice el autor. «En los desfiles lucen siempre muy monas, moviendo marcialmente sus armas delanteras y traseras, causando la admiración de las feministas, y el regocijo libidinoso de… los hombres; bueno, no siempre, porque hay cada una que… para qué hablar»…ja,ja,ja
    Claro que también podría haber escrito: Y el regocijo libidinoso de… los hombres; bueno, no siempre, porque hay cada UNO que…para que hablar.
    Afortunadamente las mujeres tienen menos estatura que los hombres, y por ello desfilan en la cola de las compañías.
    De no ser por ello, cuando el capitán manda ¡alto! y como suele suceder la «cola» no se entera, se producirían los típicos «alcances» o «rabos» que podrían ser causa de graves sanciones disciplinarias por «acoso» y violencia de género a los desdichados que desfilaran tras ellas.
    Y ahora con menos coña. En una guerra, especialmente en las de larga duración, es fundamental tener previsto la reposición de los elementos de combate. Y hoy por hoy son solamente las mujeres las que pueden «fabricar» nuevos soldados. Un auténtico «recurso crítico»
    En cuanto a las diferencias biológicas que tan acertadamente resalta el autor, recuerdo que una mujer, una verdadera, auténtica y respetable mujer, le dijo a una joven «progre»: Por mucho que se empeñen ustedes las feministas, las mujeres siempre tendremos que seguir sentándonos para mear…. ¡¡¡Cuanta sabiduría!!!

  5. Llevo suscrito más de 40 años a la revista “Képi Blanc”, por lo que tengo cierto conocimiento de la actualidad de la Legión Extranjera. En esta unidad las mujeres no pueden concurrir al alistamiento. Sabido es que la Legión Extranjera Francesa, al contrario que la Legión Española (en la pretensión original de Millán Astray, que no llegó a cuajar, y en el proyecto elaborado por el Estado Mayor, redactado por el comandante Domenech,que en su día pude examinar en el Archivo General Militar de Segovia, sí se conformaba la creación de una Legión Extranjera en España) ha sido tradicionalmente una formación integrada por extranjeros (la minoría francesa que se alista ha de hacerlo bajo una nacionalidad extranjera), y sujeta al principio de “identidad declarada”, esto último, con variaciones a lo largo de su historia, teniendo carácter voluntario (el alistado a titulo extranjero puede hacerlo con su nombre y apellidos reales o no) u obligatorio, situación actual (en el momento del alistamiento se cambia obligatoriamente el nombre y apellidos del candidato, que posteriormente, con el transcurso de cierto tiempo y condiciones puede optar a recuperar su antigua identidad).

    Es sobradamente conocido que en la Legión Española, actualmente su sistema de reclutamiento es el del Ejército Español (no existen banderines de enganche ni escala legionaria), por lo que en este sentido, respecto a la época fundacional, no puede considerarse una unidad caracterizadamente legionaria (el famoso “….somos héroes incógnitos todos, nadie aspire a saber quien soy yo….cada uno será lo que que quiera, nada importa mi vida anterior”, incorporado a las estrofas de su himno), si bien asume el historial y la liturgia de la vieja Legión.

    El General Jefe de la Legión Extranjera Francesa ha manifestado que el principio de no aceptación de las mujeres se seguirá manteniendo, pues es lo conveniente, habida cuenta de la promiscuidad de la vida legionaria y de la multiculturalidad de su alistamiento representado en 140 nacionalidades.

    Si existen determinados puestos, singularmente en el Estado Mayor de la Legión o en selección de personal y asistencia social, donde muy excepcionalmente, personal femenino (en ningún caso legionario, sino oficiales y suboficiales del Ejército Francés, o con estatuto civil), prestan servicios de secretariado y administración, psicología, sanidad, etc.).

    Saludos

  6. Desde mi punto de vista, voy a dar un poco de luz del porqué se están introduciendo mujeres en el ejército. La industria armamentística dirigida por la Sinarquía, su objetivo, es un ejército mundial de robots controlados por inteligencia artificial, lo más efectivo en obediencia. Pero para llegar a este objetivo de gobierno mundial, antes tienen que ir mermando la capacidad del guerrero, que no pueda pensar y solo obedecer. La ingeniería social, con la premisa cultural de la ideología de género, es la prueba para ir sustituyendo a los hombres por mujeres en el ejército, mermando la fuerza del país que tienen colonizado, para el evento que deben de tener preparado de caos. Si están acelerando la agenda, será porque ya tienen toda la maquinaria tecnológica para fabricar en masa, solo les falta tener controlado y sumiso a todo país, despoblado a su número ideado para el transhumanismo del novus ordo seclorum.

    Saludos cordiales

  7. Hay una cosa peor que la presencia de las mujeres en las FFAA, y es cómo los mandos militares/policiales, por ejemplo los Jefes de las Comandancias de la Gc o los Generales de Zona de la Gc, o los Subdelegados de Defensa, etc. , con el cerebro lavado sintonizado con la propaganda del PSOE, ponderan la incorporación de la mujer al Cuerpo o las unidades militares, por puro servilismo con los políticos, porque todo el mundo sabe que una unidad cuantas más mujeres tiene menos operativa es en el campo de batalla. Y estamos hablando de mujeres jóvenes, ya de las cincuentonas ni hablamos.

    Este cerrar los ojos a la evidencia y autofelicitarse porque cada vez haya más mujeres en a Gc y en las FFAA, por parte de los propios mandos es tanto como si se felicitaran por sustituir los fusiles modernos por armas de avancarga, y demuestra hasta qué punto tales mandos se creen y toman como suyas las propias patrañas de la extrema izquierda, y hasta qué punto ellos mismos están aburguesados y carecen de capacidad operativa cuando hacen esos elogios a la incapacidad , porque si ellos mismos fueran operativos jamás dirían lo que dicen, porque nadie quiere ir a la guerra con un arco y flechas, o con un mosquete de avancarga, si puede llevar un fusil moderno o un arma más potente.

    Esta actitud de los mandos lacayos, presentando la incorporación de la mujer a la Gc y a las FFAA como un logro o un adelanto, cuando es un lastre y un retroceso en operatividad, compañerismo y convivencia, y haciéndole el juego al discurso de los politicos es todavía más letal para la capacidad operativa de las unidades que las propias mujeres, que acaban acaparando los destinos administrativos y ser la «secretaria» mona, con frecuencia con derecho a roce, de los mandos militares. Históricamente el enemigo ha utilizado a las mujeres como un caballo de Troya, para distraer en las unidades la entrega total al servicio, el tesón y el empeño en la guerra , y ahora somos nosotros mismo los que ablandamos la capacidad de esas unidades introduciéndolas por nosotros mismos. El enemigo tiene que estar encantado con semejante estupidez

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