La ofensiva nacional sobre Valencia (4). La liberación de Castellón

Nuevos reclutas frentepopulistas en Castellón

En esta situación, que podemos calificar como de crítica para ambos contendientes, los nacionales van a acometer la primera de las dos grandes acciones de esta ofensiva –dejando al margen la toma de Valencia–: la liberación de Castellón de la Plana, ciudad por entonces de unos 37.000 habitantes dotada de un importante puerto, situada en una gran llanura, cuya protección y defensa, por ello, debía llevarse a cabo en los macizos montañosos que la circundan, de fortaleza nada desdeñable, situados a varios kilómetros de ella. La ciudad, para estas fechas, ya venía viviendo bajo un intenso clima bélico protagonizado, por un lado, por la realización de intensos trabajos de fortificación, por otro, por los perjuicios que la posible pronta ocupación por los nacionales causaba en la moral tanto de los combatientes como de la población civil. Ejemplo de ello son los titulares de algunos de sus periódicos “…Nuestros bravos fortificadores levantarán murallas de granito donde se estrellarán los invasores… En cada sitio un HOMBRE y un HOMBRE para cada sitio… la ciudad mejor acondicionada para la defensa…  ¡A la muerte los especuladores! Pues hacen la vida imposible a los obreros por la elevación de los precios… ¡A la muerte los agentes de la quinta columna! Que nadie ayude a Franco saboteando esta gran tarea… Lo mismo que los trotskistas del POUM en Madrid indicaban a la artillería enemiga los objetivos para sus tiros, aquí hacen espionaje y señalan a la aviación del crimen los lugares que deben bombardear… Nos comprometemos a morir antes que dejarnos arrebatar por el enemigo nuestras libertades… ¡Fortificar para resistir!” (El Heraldo de Castellón).

En cuanto a las fuerzas disponibles para su defensa, básicamente, y a pesar de que “…la composición de las unidades variaba cada día…” (Ramón Salas), eran la siguiente:

  • XIX Cuerpo de Ejército, mandado por el Col. Vidal, compuesto de la 64, 5 y 48 Divisiones, mandadas respectivamente por los Mayores de milicias Sáez de San Pedro, Penido Iglesias y Fernández López; reforzado con 10 piezas de Artillería (además de la propia de las Divisiones).
  • Tropas frentepopulistas en Castellón

    XIII Cuerpo de Ejército, mandado por el Col. Gallego, compuesto por la 39, 65, 66 y 28 Divisiones, mandadas respectivamente por el Tte. Col. Alba Rebollido, los Mayores de milicias Serrano y Cortina, y el Tte. Col. Jover; reforzado con un batallón de ametralladoras y 32 piezas de Artillería (además de la propia de las Divisiones).

  • XVII Cuerpo de Ejército, mandado por el Tte. Col. García Vallejo, compuesto por la “A”, 40 y 25 Divisiones, mandadas respectivamente por el Mayor de milicias Jiménez Durán, el Tte. Col. Nieto, y el también Mayor de milicias Eusebio Sanz; reforzado con un grupo de Asalto y 18 piezas de Artillería (además de la propia de las Divisiones).
  • XXI Cuerpo de Ejército, mandado por el Mayor de milicias Manuel Cristóbal Errandonea, compuesto por las División Extremadura y la 52 19 Divisiones, mandadas respectivamente por los Mayores de milicias Castelló, Martínez Cartón y el Tte. Col. Martínez Lignac; reforzado con tres grupos de Asalto y dos batallones de ametralladoras.
  • XXII Cuerpo de Ejército, mandado por el Tte. Col. Ibarrola, compuesto por la 70, 6, 41  Divisiones, mandadas respectivamente por los Tte,s Col,s Nilamón Toral y Melero, y el Mayor de milicias Damián Fernández; reforzado con un batallón de ametralladoras y tres Brigadas de Defensa de Costas.

Pero aún con el esfuerzo hecho para poder alinear tal cantidad de efectivos –entre otros la llamada de los reemplazos de 1925 y 1926–, los propios mandos superiores frentepopulistas dudaban de su efectividad “…(la 25 División) no está en condiciones de resistir ni el menor ataque enemigo… (de la 39 División) no queda más que una Brigada disponible colocada en línea y con las bajas consiguientes a haber sufrido los ataques enemigos durante treinta y ocho días sin interrupción… (la 65 División) no da garantías de resistencia... (la 66 División) no ha hecho más que retroceder… (la 28 División) ha sufrido tal número de bajas que no es posible que con sus efectivos limitados pueda hacer frente a una situación difícil y continuada… (por lo que se prevé que sólo) bajo la pena de ser pasado por las armas quienes abandonen sus puestos (puede evitarse la retirada)… En este frente y en todos los demás, cuando se crea una situación táctica de cualquier naturaleza que sea envolvimiento, rotura, las tropas se desmandan por falta de mandos, por falta de instrucción y escasa preparación, en lo cual ni los mandos superiores ni los inferiores tiene arte ni parte, pero el hecho cierto es que las tropas se desmandan, y que recogerlas y organizarlas es cuestión de muchos días…” (Gral. Hernández Saravia, jefe del Ejército del Este frentepopulista). Por ello, se prepara, caso de suceder lo inevitable, el repliegue al río Mijares y el consiguiente abandono de Castellón, a pesar de los esfuerzos hechos para su fortificación que dirigió el Col. Ardid, encargado de los trabajos por designación personal del Gral. Miaja ante el que respondía directamente, dándosele potestad para buscar y utilizar cuantos recursos humanos y materiales considerase, lo que haría haciendo uso no sólo de las unidades de Ingenieros, sino también de al menos los dos quintos de las tropas de combate, más la población civil que sería reclutada sin miramientos para estos trabajos, incluyéndose gran cantidad de mujeres y adolescentes.

Tanquetas del CTV italiano

Por parte nacional las fuerzas que iban a emplearse ahora para la consecución de este objetivo eran el Cuerpo de Ejército de Galicia, mandado por el Gral. Aranda, y el Destacamento de Enlace del Gral. García-Valiño al que ya hemos visto tomar protagonismo anteriormente y que estaría formado por la 1ª y 108 Divisiones, más una Brigada de la 61 División y otra de Caballería; además se haría intervenir a la Brigada “Flechas Negras” italiana para aliviar en lo posible al sobrecargado Destacamento de Enlace.

En realidad, y sin sucesión de continuidad en relación a las operaciones que se venían desarrollando que no se suspenden, y a pesar de las quejas y ya pocas esperanzas de que llegaran a concluirse con la liberación de Valencia, los nacionales impulsan a sus fuerzas hacia Castellón realizando la 4ª División del Cuerpo de Galicia una espectacular rotura del frente enemigo el 28 de Mayo, logrando incluso sobrepasar los objetivos asignados para tal día gracias al acertado fuego de Artillería, y más aún por la eficaz acción de la aviación “… nuestras bajas no llegan al centenar…” (Parte del día de la 4ª División), capturándose más de cien prisioneros y cogiéndose del campo 253 cadáveres enemigos; sin embargo, la 108 División sufre fuertes contraataques que incluso la obligan a abandonar algunas posiciones.

El día 30, vuelve a repetirse la rotura del frente enemigo, esta vez a cargo del Destacamento de Enlace, mientras que la 108 lograba algunos avances, se cogían del campo 200 muertos frentepopulistas y se capturaban cerca de un centenar de prisioneros. Los combates fueron, no obstante, durísimos “…lo escarpado y abrupto del terreno… obliga a prescindir del ganado para, por sorpresa, escalando, desbordar por las crestas las fortificaciones en bajo con que el enemigo cortaba las carreteras… Con tan arriesgada como brillante maniobra fue ocupado el extenso macizo en su totalidad…” (Parte de la División). Durante los cuatro primeros días de Junio, los avances son importantes, si bien a costa de un notabilísimo esfuerzo “…para dar una idea de las dificultades que nos imponía el terreno, y la profundidad del avance a pesar de todos los inconvenientes, diré que hacía tiempo que sólo hacíamos una comida al día, porque los acemileros tenían que recorrer cerca de 40 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, por no haber podido trasladar las cocinas por falta de comunicaciones. La labor que desarrollaban estos requetés con “destino de acemileros” no respondía a la calificación que muchas veces se les daba de “enchufados”; además del recorrido, se unía la peligrosidad de la marcha por tan escabroso terreno, viendo continuamente cómo los mulos se despeñaban rodando al fondo de los valles, y muchas veces no sólo se perdía el mulo, sino también la comida y las municiones;… Se cuenta que un día un acemilero, al estar ya cansado de poner la carga sobre su mulo, por las caídas que había tenido, poniéndose de rodillas delante de él, con los brazos extendidos, le dijo “Si algún día quiere Dios que tengamos que morir los dos, que yo resucite mulo y tú acemilero”…” (Revilla Cebrecos, Tercio de Lácar).

Requetés

El 2 de Junio, tiene lugar en Castellón una importantísima reunión que se celebra en el edificio del Gobierno Civil a la que asisten los máximos representantes de los partidos políticos y organizaciones sindicales frentepopulistas, así como mandos militares, en la que se analiza la gravedad de la situación y las posibles medidas a tomar, sin que surjan nuevas iniciativas ante lo irremediable de la situación, iniciándose, eso sí, la toma de algunas precauciones con vistas a la posible evacuación de la ciudad. Los llamamientos a la defensa a toda costa, hasta la muerte, son continuos tanto por radio como en la prensa, lo que no impide que la realidad de la situación se imponga.

El día 7, los nacionales siguen avanzando entre fuertes combates, como por ejemplo los que llevan a la ocupación de Chodos por la 1ª División en “…lucha cuerpo a cuerpo…” (Parte de la 1ª División); el día 8, esa misma unidad logra ocupar y rebasar ampliamente el vértice Peñagolosa “…los Tercios de Montejurra y Lácar abandonan el campamento a las dos de la mañana (de la madrugada)… Uno detrás de otro nos deslizábamos por entre los árboles… en la negrura de la noche sin luna; el ruido era mínimo;… La segunda Compañía del tercio de Montejurra,… siguió avanzando con más precaución y silencio, hasta situares a pocos metros de las trincheras enemigas, abiertas en la ladera norte de Peñagolosa, como a quinientos metros de la cumbre. A las tres de la madrugada, hora prefijada, los requetés iniciaron el asalto. Un centinela rojo dio inmediatamente la voz de alarma y lanzó la primera bomba contra los nuestros. Mas los “boinas rojas”… contestaron con la misma rapidez, y en un instante rebasaron las trincheras, subieron a gatas los últimos metros y clavaron la bandera rojo y gualda en la cima pelada del monte…” (Cia. Navascues, Tercio de Montejurra). Para el día 11, mandando el Gral. Camilo Alonso Vega las 4ª y 55 Divisiones, y sobre todo el día 12, la penetración nacional es notabilísima, de forma que se llega incluso a Oropesa, con lo que queda desbaratada la línea defensiva roja.

Terreno ganado por los nacionales del 28 de Mayo al 17 de Junio

En la noche del 12 al 13 de Junio, el Gobernador civil de Castellón informaba al Gobierno frentepopulista en Barcelona “…El enemigo está en Borriol, a 10 kilómetros de la capital. El XXII Cuerpo de Ejército ha ordenado la evacuación… Millares de personas se han marchado, la mayoría son gente joven y que se marcha voluntariamente… los presos y la Guardia de Seguridad y la Autoridad pienso transportarla a Almenara tan pronto se haya terminado la evacuación y tan pronto lo ordene Barcelona…”; por su parte, el subdirector general de Seguridad de Valencia transmitía también en esa noche a Barcelona “…vengo de Castellón… He tenido a bien instalar puestos de recogida de material de guerra en Villarreal, Nules y Almenara… he ordenado y llevado a cabo el arresto de muchos elementos fascistas… Le comunico la ocupación de varios sectores de Valencia (por fuerzas de seguridad frentepopulistas). Urgen que manden tropas para el servicio de seguridad… si la situación se agrava, creo conveniente trasladar secretamente los archivos del Comisariado General y la Subdirección a Madrid o Albacete…”. Y es que efectivamente la situación se agravaba por momentos conforme el avance nacional provocaba conatos de pánico y consiguiente retirada de varias unidades “…Es inadmisible por completo la desbandada de Brigadas enteras ante acciones que el enemigo realiza, por lo general, con dos batallones. Si la causa es la traición o el pánico, este Mando está dispuesto a que si es preciso nuestros parapetos se construyan con los cadáveres de traidores y cobardes…” (Orden del XXII Cuerpo de Ejército frentepopulista).

Dispuestos los nacionales a aprovechar el momento, se encarga a la 83 División, al mando del Gral. Martín Alonso, que impulse su avance pegado a la costa, lo que hace el día 13, debiendo incluso sobrepasar la capital y llegar hasta el cauce del río Mijares para formar una cabeza de puente al sur de la localidad de Almazora; colaborarían la 4ª y 55 Divisiones que debían converger sobre la ciudad presionando desde el Oeste. Los combates son durísimos en ambos sectores, pues las fuerzas nacionales tropiezan con una fortísima resistencia frentepopulista cuyas fuerzas llegan incluso a efectuar peligrosos contraataques, favorecidos por el hecho de que al carecer de reservas de entidad, los nacionales no podían explotar los éxitos que se iban consiguiendo.

Zona cuadraditos pequeños (P. Escandón): Terreno ganado por los nacionales del 27 de Mayo al 24 de Junio. Zona cuadraditos grandes: Terreno ganado por los nacionales del 7 al 24 de Junio
Las dos zona rayadas: Terreno ganado por los nacionales del 18 al 29 de Junio
Artillería nacional haciendo fuego

El quebranto frentepopulista es muy fuerte, tanto que dos Brigadas de la 41 División se retiran en desorden, recogiéndose, al borden del pánico, a la seguridad que les ofrecen las casas de los barrios Norte y Oeste de la propia Castellón, mientras que las de la Brigada de Costa hacían lo propio sobre el barrio Este de la ciudad. Ante el peligro de desmoronamiento, se hace entrar en línea a la 6ª División que ocupa el vacío dejado por las anteriores extendiéndose desde el mar hasta el cruce de la carretera de Benicasim con el ferrocarril, logrando restablecer el contacto con las avanzadas nacionales que, de todas formas, han aprovechado el momento para que parte de su 83 División se haya infiltrado por la costa y tomado El Grao, siendo las 19:30 h., provocando que parte de la población de la ciudad afecta a la causa nacional, al contemplar la aparición de los primeros soldados nacionales, se lance a la calle creyendo que Castellón está ya liberada o lo va a ser en esos momentos, “…dejando muchos balcones y casas adornadas con la bandera nacional…”, pero al producirse esa rápida reorganización de los frentepopulistas que logra hacer frente a los nacionales y detenerles, bien que in extremis, no sin tener para ello que empeñarse en duros combates ya en las primeras casas de la ciudad, obliga a los castellonenses a sufrir los efectos de los combates, así como a encerrarse en los refugios para protegerse, momento en que los soldados frentepopulistas, bajo los efectos de una gran excitación y de la intensa campaña en contra de la “quinta columna” y de los “traidores”, conducidos por varios comisarios políticos se toman la venganza y “…lazaron granadas contra los refugios, sacaron de ellos a más de doscientas cincuenta personas y las fusilaron en las tapias de la casa de Beneficencia, saquearon y desvalijaron la viviendas…” (Lojendio). La noche transcurre así en Castellón y sus cercanías sumida en fuertes combates entre ambos contendientes, y en duras y crueles represalias de los frentepopulistas sobre parte de la población civil.

El día 14, va a resultar decisivo. Mientras que por un lado los nacionales penetran ya en la ciudad, dentro de la cual los combates callejeros son sangrientos, pues los frentepopulistas no se dan por vencidos fácilmente, la 4ª División, al mando del Gral. Alonso Vega, va a protagonizar un hecho de gran alcance cuando, al amanecer, se lance a campo descubierto cruzando el Mijares, cortando la carretera de Alcora a Ribesalbes y ocupando la importante localidad de Villarreal, todo ello en medio de duros combates pues como informaba Aranda a Dávila “…el enemigo continúa acumulando unidades nuevas en todo el frente y contraataca con la protección de carros…”.

La ocupación de Villarreal es decisiva para que los frentepopulistas, al ver a su enemigo situado en su retaguardia, no tengan más remedio que retirarse pasando ya Castellón a manos nacionales, ciudad en la que se acoge a los vencedores con grandísimas muestras de alegría “…El espectáculo era el de todas las grandes poblaciones liberadas a lo largo de la guerra: suciedad, hambre y entusiasmo indescriptible. La multitud vitoreaba a los soldados. Los camiones de la propaganda nacional hacían sonar los himnos en sus altavoces. Llegaban los transportes de Auxilio Social. Las mujeres llevaban los niños nacidos durante el periodo rojo para que los bautizasen los capellanes que entraban con las tropas…” (Lojendio). La toma de Villarreal permite por la tarde a la 83 División avanzar en profundidad desde El Grao y llegar hasta Almazora. No obstante lo cual, los frentepopulistas no se resignan y durante los siguientes días efectuarán fuertes contraataques sobre Villarreal y Almazora “…con grandes masas haciendo un verdadero alarde de fuego de cañón, armas automáticas, ganadas de mano y nutridísimo fuego de fusilería. Todos los contraataques fueron rechazados…” (Parte del Ejército del Norte nacional); ataques en los que los frentepopulistas dejarán sobre el terreno no menos de 300 muertos, siéndoles capturados más de mil de prisioneros.

Castellón se echó a la calle para recibir a las tropas nacionales

Tras la liberación de Castellón aún parece que la resistencia frentepopulista se endurece más si cabe. Del 18 al 29 de Junio, los avances del Cuerpo de Galicia y del Destacamento de Enlace del Gral. García Valiño serán escasos, lentos y a costa de graves pérdidas, logrando tan sólo hacerse con una franja de terreno que engloba a las localidades de Fanzana, Onda y las cercanías de Bechi, pues los frentepopulistas, aun con su grave quebranto, sienten que el camino a Sagunto puede quedar despejado si no se resiste y, en un alarde sin duda digno de reseñar, luchan por cada metro de terreno; las bajas nacionales, por ello, no van a la zaga de las fortísimas que sufre los frentepopulistas.

Mientras lo anterior se desarrollaba, el Cuerpo de Castilla, al mando de Varela, avanzaba, a partir del 27 de Mayo, tomando como eje de marcha la carretera que de Teruel lleva a Sagunto, teniendo como primer objetivo la ocupación del importante Puerto de Escandón, contando con las seis Divisiones que ya se han citado otras veces y teniendo enfrente al XVII Cuerpo de Ejército frentepopulista al mando del Tte. Col. García Vallejo formado por cinco Divisiones, bien es verdad que “…casi todas agotadas…” (Parte del G.E.R.C. frentepopulista). Será el día 28, cuando en un espectacular empuje, la 81 División nacional logre tomar el importante puerto, así como asegurar sus zonas aledañas, no sin sufrir en algunos puntos fuertes e inmediatos contraataques “…fueron ocupadas por asalto… y vértice Marrón,… siendo contraatacado este último por la 222 Brigada de Carabineros, su guarnición, compuesta por dos Compañías del 9º Batallón del Regimiento de Infantería de Zaragoza nº 30 y una sección de la 5ª Bandera de la Legión, hubo de sucumbir después de tenaz resistencia, ante la gran superioridad numérica del enemigo…” (Parte de la 82 División nacional).

Los combates en el resto de la línea del frente serán también continuos y sangrientos, pues los frentepopulistas se crecen ya que saben que la carretera sobre cuyo eje se combate lleva a Sagunto y es preciso detener a los nacionales “…la resistencia del enemigo, que cuenta con numerosos efectivos e intensa acción artillera y apoyo de aviación, que ha realizado incursiones con grandes bombardeos y ametrallamientos…” (Parte del 19 de Junio del Ejército del Norte nacional); “…el ataque fue contenido por numeroso enemigo que, fuertemente atrincherado y con muchas armas automáticas, opuso tenaz resistencia…” (Parte del 20 de Junio del Ejército del Norte nacional), los cuales, no obstante, no cejan en su presión.

La «Escuadrilla o Patrulla Azul» de García Morato en vuelo

El día 23, se toma la Muela de Sarrión por fuerzas de la 81 División marcando el punto de máximo avance por este lado “…enfrente de nosotros se alzaba la Muela de Sarrión, era una especie de gigantesco flan tumbado boca abajo. Allí estaban parapetados y bien atrincherados los rojos. No había manera de tomar al asalto aquella posición porque las trincheras y nidos de ametralladoras circundaban y cruzaban toda la gran Muela… se preparó un gran ataque. Primero la artillería machacó con gran insistencia todas las fortificaciones, durante más de una hora. Luego aparecieron por nuestra espalda los pequeños aparatos de la “cadena” del Cap. García Morato… El aparato del jefe de patrulla hizo una pasada para cerciorarse de la formación de las trincheras, y acto seguido… empezaron su pasada los demás, ametrallando al bajar y al subir. Aquella maniobra tan sorprendente acabó por liquidar la dura resistencia que ofrecían los soldados rojos; no obstante en una de tantas pasadas de los aviones, un disparo del enemigo hizo blanco en uno de los aviones… el piloto, con el paracaídas abierto cayó también cerca del avión; …lo recogieron enseguida unos camilleros… Terminada su misión (los aviones)… un Tabor de Regulares, convenientemente preparado en orden de combate, subió sin ningún tiro ni un pequeño percance a la posición antes inexpugnable…” (José Llorens, Al dejar el fusil).

Seguía, como vemos, el avance nacional, pero sin duda cada vez más lento, penoso y sangriento, debido no sólo al intrincado terreno por el que se efectuaba, sino a la firme decisión frentepopulista de oponerle toda la fuerza y voluntad posible siendo la primera muy grande pues no en vano, y aunque experimentando continuas reorganizaciones, los frentepopulistas alimentaban el combate constantemente trayendo nuevas unidades de otros frentes y zonas, en especial de la Centro, demostrando esta vez el Gral. Miaja –al contrario de lo que hiciera al comienzo de la guerra cuando la batalla por Madrid– que había aprendido la lección. Por eso, cuando los nacionales han puesto en marcha su acción que desde el sur de Teruel les debería llevar hasta Sagunto convergiendo en sobre dicha ciudad y puerto con las fuerzas que avanzaban por la costa y Castellón, el Ejército de Levante frentepopulista, al mando del Tte. Col. Federico de la Iglesia va a estar integrado por seis Cuerpos de Ejército:

  • XIX, al mando del Col. Vidal Munárriz, formado por dos Divisiones y una Brigada de refuerzo.
  • XVI, al mando del Mayor de milicias Palacios, formado por dos Divisiones.
  • XIII, al mando del Tte. Col. Gallego Calatayud, formado por tres Divisiones.
  • XVII, al mando del Tte. Col. García Vallejo, formado por cuatro Divisiones.
  • XXI, al mando del Mayor de milicias Cristóbal Endarronea, formado por dos Divisiones.
  • XXII, al mando del Tte. Col. Ibarrola, formado por tres Divisiones.
  • Reserva, una División.

Pero es que además se estaban organizando a toda marcha tres Cuerpos de Ejército más: el XX, con tres Divisiones, y los que se llamarán “A” y “B”, cada uno con otras tres Divisiones que irán tomado posiciones en la línea defensiva denominada “XYZ”, última de las diseñadas para proteger Valencia.

Por su parte, los nacionales intentarán también reforzar sus fuerzas, muy desgastadas, conscientes de que Valencia quedaba todavía muy lejos. Crearán para tal fin el Cuerpo de Ejército del Turia que pondrán al mando del Gral. Solchaga, con Divisiones traídas de otros frentes; con este nuevo Cuerpo serán cinco los que intentarán ahora seguir presionando sobre Valencia:

  • Galicia, al mando del Gral. Aranda, con la 4ª, 55 y 83 División, al mando respectivamente del Gral. Alonso Vega, Col. Adrados y Gral. Martín Alonso.
  • Castilla, al mando del Gral. Varela, con la 15, 52 y 82 Divisiones, al mando respectivamente del Gral. García Escames, y Col,s Cremades y Delgado Serrano.
  • Ben Mizzian

    Turia, al mando del Gral. Solchaga, con la 3ª, 12 y 81 División, al mando respectivamente de los Gral,s Iruretagoyena y Asensio, y del Col. Ollo.

  • CTV, al mando del Gral. Berti, con las Divisiones “Vittorio” y “XXIII de Marzo”, la Brigada de “Flechas Azules” y la 5ª División española, al mando respectivamente de los Gral,s Bergonzoli, De Francisci, La Ferla y Sánchez González.
  • Destacamento de Enlace, ya muy reforzado, al mando del Gral. García-Valiño, con la 1ª, 84 y 108 Divisiones más la II Brigada de la 61 División y la Brigada de caballería, al mando respectivamente de los Col,s Ben Mizzián, Galera y Amado.

Las operaciones de esta fase se llevarán a cabo del 30 de Junio al 25 de Julio, y en ellas destacarán el avance sobre la Sierra de Espadán, en la cual los frentepopulistas mantuvieron su encarnizada resistencia, ocupándose la localidad de Bechí el 1 de Julio por fuerzas de la 4ª División en cuyos combates los nacionales recogen del campo hasta 200 cadáveres “…entre ellos un comandante y un comisario político…”. El día 5 se ocupaba tras durísimo combate el vértice Puntal por fuerzas de la 83 División, sufriéndose enseguida duros contraataques, así como Burriana. El día 8 se hacía lo mismo por la 83 División con la localidad de Nules tras sangriento combate “…el enemigo ha repetido en Nules los actos innecesarios de salvajismo que puso en práctica en Burriana, volando en los últimos momentos de la ocupación todas las iglesias y edificios principales, después de saquearlos, no obstante la precaución (de los nacionales) de no atacar directamente el pueblo, sobre el cual no ha hecho un solo disparo nuestra Artillería y Aviación…” (Parte de la 83 División nacional); pero la resistencia se hace más y más dura “…la guarnición (de las posiciones alcanzadas al norte de La Rápita, en la noche del 19 al 20 de Julio) resistió bravamente (los contraataques frentepopulistas) pero el enemigo consiguió apoderarse de ella, dándose casos, como el de una sección del III (Regimiento) de América, que se defendió hasta quedar reducida a siete hombres, replegándose entonces ordenadamente…” (Parte de la II Brigada de la 61 División nacional).

Terreno ganado por los nacionales del 30 de Junio al 1 de Julio y máximo avance conseguido hasta el inicio de la «Batalla del Ebro»
Franco con el Gral. Bertí del CTV italiano

Por su parte, los nacionales, con la intención de imprimir mayor velocidad al lento avance hacen participar al CTV italiano, dotado de mayor capacidad de movimiento por su mayor motorización, utilizándosele para alcanzar la localidad de Viver. Así, el 13 de Julio, rompían el frente el Cuerpo de Castilla y el CTV “…Nos despertamos sobresaltados al oír aquellos disparos de artillería, pero nos tranquilizamos al saber que los disparos iban contra los rojos. Desde nuestra posición veíamos el gran espectáculo… veíamos explotar infinidad de proyectiles de todos los calibres en el escenario de aquel gran teatro al aire libre, en que los protagonistas eran los soldados rojos. Muchos murieron, otros aguantaron el chaparrón pero al final retrocedieron muchos kilómetros… una batería italiana disparaba los proyectiles de cuatro en cuatro; disparaba sin cesar… Las otras baterías estaban jalonadas siguiendo toda la línea del frente… que… tendría unos 40 kilómetros de longitud. La gran zarabanda de disparos no cesó en todo el día… Cerca de la puesta del Sol vimos claramente como se incendiaban algunas casas de Sarrión por efecto de los disparos… Alguien afirmó que… había unas 400 baterías emplazadas, que a razón de cuatro cañones por batería, sumaban unos 1.600 cañones, disparando sin cesar en todo el día… enterramos en sus mismas trincheras a los soldados rojos que habían muerto…” (Llorens, Al dejar el fusil). El día 15, el CTV cruza el río Albentosa y el día 17 el avance es profundísimo, pero tanto italianos como españoles sufren los daños que les provoca el enemigo y el duro terreno “…durante cinco días consecutivos, la 3ª Agrupación estuvo operando casi sin interrupción. Jornadas agotadoras y difíciles de olvidar. El 7º Batallón tuvo en poco tiempo nada menos que seis jefes distintos… El movimiento de aproximación para cruzar el río tuvo que hacerse en fila india, a través de un camino batido por el enemigo, apostado al otro lado…” (Magín Vinielles, La 6ª Columna); en torno a Mora de Rubielos quedan copadas numerosas fuerzas frentepopulistas debido al impetuoso avance nacional cuyo “rastrilleo” se efectuará en los días siguientes, dándose casos como el de la localidad de Campos donde “…al entrar nuestras fuerzas… fueron sorprendidos dos batallones… de Carabineros, que quedaron materialmente desechos, causándose más de 200 muertos, entre ellos un jefe y varios oficiales, y quedando en nuestro poder todo el armamento y material. El número de prisioneros es ese día (19 de Julio) pasa de 300…” (Parte del Cuerpo de Castilla). El día 21 se dio por terminada la operación de limpieza de esta “bolsa”. Ese mismo día el avance del CTV y el Cuerpo de Castilla comenzará a esbozar lo que en pocos días será el envolvimiento de Viver, pero para cuando se esté completando –el día 24– deberá detenerse ante las noticias que llegarán del Ebro.

Así pues, el comienzo de lo que en breve se llamará “Batalla del Ebro”, viene a interrumpir la ofensiva nacional justo en el momento en el que, a pesar de todo, parece despejarse su camino hacia Sagunto y, tras tal localidad, hacia la ciudad de Valencia. Antes de tratar lo que fue la batalla aérea en relación a esta ofensaiva, y para cerrar el capítuloo de su batalla terresrtre, ofrecemos un somero análisis de lo ocurrido sobre la base de algunas de las opiniones más cualificadas:

  • “…Nunca en la guerra, ni antes ni después, se movilizaron fuerzas tan cuantiosas en frente tan reducido y para participar en una sola acción bajo un solo mando… (por parte frentepopulista) 15 Divisiones y 40 Brigadas, más de 500 piezas de Artillería, 100 de anticarro, 200 carros y blindados…” (Ramón Salas).
  • “…reñí una batalla defensiva para detener el avance enemigo delante de la posición de resistencia prevista por el Mando… causando el máximo desgaste a las fuerzas contrarias, para, detenido el avance, permitir al Mando… recuperar la iniciativa…” (Col. Menéndez, jefe del Ejército de Levante).
  • “…eran precisas tropas buenas, no contaminadas del efecto deprimente de los reveses que se venían sufriendo. Por ello, se sacaron de otros frentes efectivos con que constituir dos nuevos Cuerpos, que se fueron organizando y adquiriendo solidez sobre el propio terreno que habían de defender. La rapidez con que procedió el enemigo no consintió completar su organización; sin embargo, fue lo suficientemente eficaz para garantizar con un triunfo rotundo la absoluta detención de la maniobra adversaria…” (Gral. Vicente Rojo).
  •  “…La represión se empleó de forma dura y contundente que rebasó ampliamente el cauce, ya de por sí impresionante, que ofrecía el código de justicia militar y los tribunales permanentes de los Ejércitos y Cuerpos de Ejército, para entrar de lleno en un régimen de terror generalizado. El Ejército de Levante no fue una excepción y estuvieron a la orden del día las ejecuciones sin formación de causa por pérdida de posiciones o retiradas más o menos justificadas. Fueron expedientadas la 14 División, la 52 División, la 97 Brigada, el 14 Grupo de Asalto, y otras unidades de mayor o menor importancia, pero todos estos expedientes resultaban intrascendentes, aunque fueron acompañados de destituciones, degradaciones, arrestos y aun ejecuciones, frente a la supresión sobre el terreno de los que no cumplían. También tuvo su importancia la orden terminante de Menéndez de mantenerse en las posiciones hasta morir y mucho más aún la terrible actuación del S.I.M. en el seno de las unidades…” (Ramón Salas).

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