La ofensiva nacional sobre Valencia (y 5). La guerra en el aire durante la ofensiva

Durante esta ofensiva la aviación nacional apenas encontró caza enemiga hasta mediados de Mayo, pero fueron muchos los aviones que resultaron tocados por el fuego antiaéreo frentepopulista –por ejemplo, Ramón Salas se vería de nuevo obligado a realizar otro aterrizaje de emergencia–, muriendo por su causa los tripulantes de dos He-45 y el piloto de un He-51; propiciada tal cosa porque se prodigaron las misiones de apoyo a tierra y de escolta de bombarderos. Como excepción, el 13 de Mayo se produjo un importante combate aéreo en el Sector de Allepuz entre diecisiete Fiat nacionales, mandados por Salas e Ibarra –que volaban escoltando a una formación de Ju-52– y los grupos 21 y 26 frentepopulistas con un total de medio centenar de cazas entre Ratas y Chatos, logrando los nacionales derribar siete Ratas y un Chato sin perder ningún aparato, resultando alguno tocado ligeramente y levemente herido García Morato. El día 14, eran tocados gravemente por fuego antiaéreo dos He-51 –uno de ellos lograba aterrizar en campo propio y el piloto del otro saltar en paracaídas–, siendo un tercero derribado, muriendo toda su tripulación.

Un Romeo Ro-37 en vuelo

Los grupos españoles de Salas e Ibarra, en número de doce y cuando escoltaban a varios Ju-52 y Ro-37 sobre Puebla de Varverde, mantuvieron, el 31 de Mayo, otro importante combate con diez Ratas y veinticinco Chatos frentepopulistas, en el que Salvador se apuntó tres de estos últimos abatidos; además de ellos resultaron derribados tres Chatos y dos Ratas más. Los derribos de He-51 y He-45 por fuego terrestre siguieron siendo habituales.

Para esta época el material de los grupos Fiat y del de caza alemán estaba completamente agotado, hasta el punto de que rara vez se podían poner en vuelo más de diez u once aparatos por grupo; los Me-109Bf en servicio llegaron a ser únicamente dieciséis, a pesar de lo cual infringieron un duro castigo a los Katiuskas de la tercera escuadrilla que atacaron su base de La Cenia, el 2 de Junio, ocasionándoles la pérdida de cinco aparatos, tres de ellos derribados por la caza y dos abatidos por la antiaérea; en este mes por fuego antiaéreo nacional serían derribados en total siete Katiuskas, dos Natachas y un Chato, lo que da una idea de su eficacia.

Escuadrilla de Fiat Cr-32 «Chirri» nacionales en vuelo

Entre el 30 de Mayo y primero de Junio, las escuadrillas frentepopulistas se reforzaron con 47 Moscas y 52 Chatos traídos de Cataluña a Levante; con un promedio de nueve aparatos por escuadrilla de los primeros y bastante por encima de los doce de los segundos. Por añadidura, a lo largo del mes de Junio fueron bajando a Levante otros veinticinco cazas, de ellos nueve Moscas y dieciséis Chatos; en conjunto, un número más que suficiente para reponer las importantes bajas que habían sufrido a lo largo del mes y que ascendieron, en lo relativo al personal, a once pilotos de Moscas (diez muertos y un desaparecido) y siete de Chatos (tres muertos, dos desaparecidos y un inválido). Por si fuera poco, a esos dos grupos se habían unido las dos escuadrillas de aviones Grumman Delfin fabricados en Canadá, por entonces ya operativas. Las pérdidas de la Escuadra número 11 fueron en Julio tan importantes como en Junio y es posible que a finales de dicho mes sólo existieran en vuelo treinta y cinco Moscas. El Grupo 26, por el contrario, continuaría al completo, pues recibió de la fábrica de Sabadell veinte Chatos en Junio y veinticinco en Julio.

Durante los días 8, 10, 13 y 14 de Junio se registraron otros tantos durísimos combates aéreos. En el primero, los italianos del grupo “Gamba di Ferro” se apuntaron el derribo de once aparatos frentepopulistas, de ellos diez Chatos y un Katiuska, mientras la Legión Cóndor perdía dos He-51, provocando que estos aparatos fueran retirados para cambiarlos por Me-109Bf; en el segundo, caían dos Ratas y un Katiuska frentepopulistas; en el tercero, los Me-109Bf derribaron dos Ratas y cinco Chatos; por último, en el cuarto día de combate, fueron derribados dos Me-109Bf alemanes.

Un Me-109Bf nacional

El día 16, terminaba el primer curso de pilotos de caza realizado en el bando nacional –consecuencia del elevado número de accidentes registrado en Diciembre de 1937–, que se había llevado a cabo durante dos meses y medio en el aeródromo de Gallur, siendo veintitrés los pilotos que obtuvieron su título, incorporándose de inmediato al frente. El 18 de Junio, diez Fiat impedían –ametrallando insistentemente durante varios minutos hasta que llegaron a él varias patrullas nacionales que le habían visto caer– que los frentepopulistas capturaran a un piloto de He-51 que había sido derribado y que arrojándose en paracaídas había caído en campo enemigo. El día 19 tuvo lugar otro importante combate aéreo cuando diez Fiat nacionales, que protegían a un grupo de Ju-52, toparon sobre Puebla de Valverde con dieciocho Chatos y nueve Ratas, resultando seis Chatos y un Rata derribados, sin pérdida alguna por parte nacional.

Joaquín García Morato

El 25 de Junio, García Morato despegaba solo con su Fiat en servicio de reconocimiento topándose con una formación frentepopulista compuesta por cincuenta aparatos entre cazas y bombarderos contra los que sin pensarlo arremetió “…Rápidamente me decidí… no me resignaba dejarles atacar impunemente nuestras fuerzas sin yo intentar hacer algo para impedirlo… La rapidez con que actué me permitió incluso convertir en ventaja la desventaja… me lancé por sorpresa contra los aviones de bombardeo, que volaban más bajos que la caza. Ésta, apenas si se dio cuenta… Breves instantes bastaron para que dos de los bombarderos cayeran envueltos en llamas mientras que el resto huía, creyéndose atacados por un elevado número de aviones. Cuando Curtis y Ratas quisieron reaccionar era ya demasiado tarde. Yo me había marchado ya…”; derribó dos Papagayos y, lo más importante, logró salir indemne.

Molders con Galland

La Legión Cóndor recibió, por fin después de meses de gran escasez, nuevo material de refuerzo que precisaba con urgencia pues como se ha dicho su nivel de operatividad había descendido hasta niveles inaceptables, llegando en Junio algunos Me-109BfC y D con los que se pudo equipar a su tercera escuadrilla de caza –siendo sustituido Adolf Galland, su jefe, por Werner Molders–; la cuarta, creada en Noviembre de 1937, se disolvió, entregando sus He 51 a los españoles que formaron con ellos el Grupo 4-G-2. A partir de este momento todas las escuadrillas de la Legión Cóndor, salvo la de hidros, usarían aviones modernos.

El 3 de Julio caían dos de los doce Sm-79 nacionales que habían participado en un bombardeo sobre el puerto de Alicante. El día 5, sobre Villel, al sur de Teruel, eran derribados dos Ratas frentepopulistas, uno de ellos pilotado por Claudín, jefe de uno de sus grupos de caza.

El 13 de Julio, coincidiendo con el comienzo de la última fase de la ofensiva que teóricamente debía llevar a los nacionales a liberar Sagunto y, de ser posible Valencia, eran los aviones italianos los que encontraban a sus contrarios frentepopulistas logrando derribar cuatro Chatos y un Katiuska, perdiendo un solo Fiat; los alemanes, por su parte, perdían un He-51 y resultaban gravemente tocados tres más. Los Sm-79 nacionales, al mando del Tte. Col. Lacalle, bombardearon el puerto de Valencia con bombas de 250 Kg. Los días siguientes menudearon los combates que, si bien no fueron de gran envergadura, sí produjeron algunos aviones derribados por ambas partes y varios tocados. El día 18 se registró un duro combate sobre Segorbe en el que los Me-109Bf derribaron tres Ratas, mientras los Fiat hacían lo mismo con dos Ratas y cinco Chatos; intervinieron doce Ratas y veinticinco Chatos frentepopulistas, y tres Fiat y un Sm-79 italianos. Además, este mismo día en otro combate sobre Barracas, caían dos Me-109Bf y ocho Fiat, éstos italianos. El día 19, se encontraron cuatro Me-109Bf con dieciocho Katiuskas, resultando derribados cuatro de éstos por ninguno de los alemanes. El día 20 eran derribados dos Ratas más, pero en los dos días siguientes los que caían fueron cuatro Fiat, nacionales siendo alcanzados otros cuatro Ro-37. El día 23, en un combate entre doce Me-109Bf y cuarenta cazas frentepopulistas, entre Ratas y Chatos, eran derribados seis de éstos sin pérdida alguna por parte de los alemanes.

Fiat Br-20 nacional

La aviación Legionaria italiana alcanzaría el máximo de su fortaleza el 18 de Julio de 1938, momento en el que una segunda escuadrilla de bimotores Br-20 se integró en el grupo autónomo «Cicogne», quedando así formada por las siguientes unidades:

  • Escuadra de caza: Tres grupos de tres escuadrillas Fiat Cr-32.
  • Escuadra de bombardeo pesado: dos grupos de SM-81.
  • Escuadra de bombardeo rápido: dos grupos de SM-79.
  • Grupo autónomo: Dos escuadrillas de Fiat Br-20 y una de Breda Ba-65.
  • Breda Ba-65

    Grupo de reconocimiento: Dos escuadrillas de Ro-37.

  • Escuadrilla de ametrallamiento Frecce: Una escuadrilla Fiat Cr-32
  • Fuerzas Aéreas de Baleares: Tres escuadrillas de SM-79 y dos escuadrillas de caza Fiat Cr-32.

Por lo dicho, en este momento la aviación Legionaria superaba en polimotores rápidos a la Legión Cóndor con sus cuarenta y dos Sm-79 (dieciocho de ellos en Mallorca) y doce Br-20, a los que habría que añadir otros veinticuatro Sm-79 de la Brigada Aérea Hispana, unidad en la que en Julio se creaba el cuarto grupo de este tipo de aviones que sustituyó al de He-70. A finales de verano se disolvieron el Grupo Fiat “Gamba de Ferro” y el Grupo XXIV de Sm-81, cuyo personal sería repatriado a principios de Octubre, con lo que desapareció también la escuadra de bombardeo pesado. Durante el mes de Junio, se uniría a las operaciones una quinta unidad de Sm-79, y en el mes de Julio, con el excedente de los bombarderos Dornier de la Legión Cóndor, se constituiría otra. En Agosto, el primer grupo completo de He-111B y D estaba listo para intervenir tripulado por españoles que habían conseguido expe­riencia volando antes con los alemanes. Se formaría una séptima escuadrilla de Cr-32 y las unidades de He-46 serían disueltas, yendo a Málaga los aviones que quedaban para sumarse a los antiguos Breguet XIX empleándose sólo en tareas de adiestramiento.

Stepan Suprun
Anatoli Serov y Pavel Rychagov

Por parte frentepopulista, a principios del verano de 1938, el personal ruso –tanto pilotos como asistentes en tierra– sería finalmente retirado, fundamentalmente porque Stalin consideraba ya perdida tal causa y se encontraba embebido en sus vastas y enloquecidas purgas. Aunque en España habían sido adiestrados doscientos españoles y en Rusia seiscientos, la mayoría del personal de la fuerza aérea frentepopulista era todavía bisoño, lo que trajo como consecuencia un notable descenso en la eficacia de sus actuaciones. El balance para los rusos había sido, sin duda, muy importante por la valiosa experiencia obtenida –tanto de su personal como de los aparatos y, más aún, en técnicas de combate–, así como por los aceptables resultados logrados, sin los cuales es evidente que el destino de la fuerza aérea frentepopulista y de varias de sus operaciones en tierra hubiera sido muy distinto. Anatoli Serov fue el piloto de caza soviético que más éxitos obtuvo, con dieciséis derribos; Pavel Rychagov se atribuyó quince; T. Yeremenko, catorce; L. A. Lakeiev, doce vic­torias, marca que fue igualada por S. P. Denisov y por V. I. Bobrov. Se dice, sin que haya podido confirmarse, que el posteriormente famoso piloto de pruebas Stepan Suprun voló en España y que se atribuyó de doce a quince victorias. Es totalmente falso que el búlgaro Goronov “Zajar Zajayinov” lograra la marca más alta con 22 derribos. Por su actuación en España se otorgaron muchas distin­ciones de Héroes de la Unión Soviética pero, paradójicamente, la mayoría de los altos jefes militares y muchos de los más destacados y experimentados pilotos morirían al poco víctimas de las purgas stalinianas.

Savoia Sm-79 nacionales en vuelo
Polikarpov I-16 Tipo 10

Lo que no disminuyó, a pesar de la retirada del personal ruso, fue la llegada de nuevos aparatos, pues, a principios del verano de 1938 les llegaban a los frentepopulistas noventa y nueve I-16 del Tipo 10, con los cuales las seis escuadrillas de Moscas con que contaban lograban alcanzar la plenitud de su dotación. Uno de los mejores días para los cazas frentepopulistas en este periodo fue el 22 de Mayo, cuando se atri­buyeron 22 victorias, incluyendo el derribo de dos de los rápidos Sm-79. Pero ello, por ser meramente circunstancial, no compensaba el hecho constatado de que sus pérdidas globales crecían de forma imparable, en especial en la zona septentrio­nal donde cada mes caían derribados por los nacionales casi un 30 por ciento de los avio­nes disponibles.

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