La triste historia del Padre Edmundo

Durante diez años Edmundo no faltó un solo día a la santa misa matutina de la Parroquia. Dirigía el santo rosario y solía dar una pequeña plática del Evangelio del día a las piadosas mujeres, que le escuchaban siempre con vivo interés y profundo respeto.

Solamente el párroco sabía que el bueno de Edmundo fue un día el padre Edmundo.

En el seminario, el seminarista Edmundo era el más fervoroso y obediente; supo ganarse el respeto de compañeros y de profesores. Se ordenó con veinticuatro años. El día más resplandeciente y feliz de su vida, así lo manifestó a todos, especialmente a sus padres. Lo destinaron directamente de párroco, por sus cualidades, a un pequeño pueblo aislado de la sierra.

Recién cumplidos los treinta años de edad saltó la noticia en toda la Diócesis: el padre Edmundo dejaba del sacerdocio para contraer matrimonio. Los que le habían conocido no lo podían creer. Era impensable tal noticia. Pero se consumó, el padre Edmundo dejó de ser el señor Párroco y se convirtió en el señor Edmundo, un hombre casado. Nadie supo lo que le aconteció al Padre durante sus primeros años de sacerdocio en aquel remoto pueblo. ¿Fue la soledad? ¿Quizá mucha responsabilidad para su juventud e inexperiencia sacerdotal? Nadie comprendió lo que pasó por la cabeza del joven párroco. A todos sorprendió que tal transcendental decisión no la diera con absoluta decisión. Se le vio dudoso, pero con siguió a delante con firmeza.

En conversaciones con el párroco de su parroquia le confesó que ojalá, el Señor Obispo y el Vicario General de la Diócesis, le hubieran puesto dificultades ante tal decisión; pero fue todo lo contrario no le pusieron ninguna traba.

Edmundo tenía sus confidencias de vez en cuando con su párroco. Necesitaba desahogarse. Vivió con gran tristeza por haber dejado del sacerdocio. Aunque fue feliz en su matrimonio y fue un marido ejemplar, en lo hondo de su corazón jamás olvidó su consagración sacerdotal.

Alrededor de los cincuenta años enviudó. Nada se sabe de su vida desde entonces hasta que reaparece en la parroquia cumplidos los setenta. Todo eran habladurías, que si decepcionado con el Señor se dedicó a la vida fácil y mundana, que si se retiró del “mundo” viviendo solo en oración y penitencia. Nunca habló de esa época de su vida. Se la llevó consigo al juicio de Dios.

Bien sabía el párroco de la cantidad de lágrimas que a menudo vertía Edmundo al contemplar el precioso cáliz de plata maciza regalo de sus padres, no sin un enorme esfuerzo económico. El cáliz era todo lo que guardaba de su vida sacerdotal, fue lo único de lo que le fue imposible deshacerse. No podía olvidar las veces que con él consagró la Preciosísima Sangre del Señor. Le dijo al párroco que le regalaba el cáliz cuando muriera, con la condición de que oficiara siempre la santa misa con él; y que lo hiciera por tantas misas que no ofició.

Un día no apareció para rezar el santo rosario antes de la misa, era la primera vez que se ausentaba en diez años. Todos estaban preocupados. Como al día siguiente siguió faltando, el párroco y unos feligreses entraron en la casa, con la llave que se guardaba en la Parroquia. Vieron a Edmundo sentado en sillón con la cabeza inclinada. Había fallecido. Llamaron a la Policía. Antes de que llegaran los agentes, el párroco cogió el cáliz que se hallaba en un lugar preferente en la casa.

La misa funeral la ofició el párroco con el cáliz de Edmundo. En la consagración se le quebró la voz, todos se apercibieron de ello. Tras breves instantes se recompuso y continuó no sin los ojos nublados.

El recuerdo que dejó quien un día fue sacerdote fue imborrable. Se le dio su nombre a un aula de la Parroquia para perpetuar su memoria.

Dios lo tenga en su gloria.

Ave María Purísima.


11 respuestas a «La triste historia del Padre Edmundo»

  1. Hay tantos sacerdotes que han dejado el sacerdocio arrepentidos…
    Y en la mayoría de los casos, por haber sido embaucados por alguna mujer pecadora, muchas de ellas casadas, de esas que se ponen el mundo por montera, y no les importa destrozar lo que haga falta, en su búsqueda del placer…, y del pecado.

  2. La pederastia es el gran pecado que tiene la doctrina de la iglesia. ¿Nunca se han preguntado porque prohíben el matrimonio heterosexual en la doctrina? ¿Acaso dios prohíbe el amor y la familia?
    Muchos pedófilos se metieron a sacerdote en el pasado, desde la modernidad ya no les hace falta, a tener todo a su disposición en un mundo degenerado con redes criminales de pederastia. A los sacerdotes heteros los han arrinconado, es la mejor manera de tapar tanta miseria en la jerarquía eclesiástica, que hoy día vemos, instalado un papa del demonio y sus acólitos. Sé que duelen estas palabras, pero la verdad es así sin complejos,

    Saludos cordiales

    1. Odal todavía no te has enterado, el mismo DIOS en persona eligió –incluso a hombres casados- para que dejaran todo (su familia y trabajo) para seguirle.
      Se deja todo por amor a DIOS, se quiere a DIOS sobre todas las cosas.
      Siendo sacerdote o queriendo tener los atrbutos de un sacerdote de CRISTO, si alternas o compartes tu amor a DIOS y a los semejantes con una mujer, al final NO atenderás ni a DIOS ni a una mujer, pareja, esposa o tu familia (mujer e hijos). Si no entiendes esto, no entiendes nada.
      Tienes un razonamiento muy retorcido, tanto que me recuerdas e incluso te tomo por un luterano. Cuanto más lejos de ti mejor. DIOS lo que prohíbe es el engaño del que tú eres un claro reflejo –eso sí, de un engaña bobos barato-.
      Sé que duelen estas palabras, pero la verdad es así sin complejos.

      1. Mateo 8, 14-15 “Entonces Jesús se levantó y salió de la sinagoga, y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una gran fiebre; y le rogaron por ella.”
        Lucas 4, 38-41 “Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de este postrada en cama, con fiebre. Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía.”
        Lucas 14, 26 “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo”.

        Voy a hacer una precisión por lo dicho en mi comentario:
        …el mismo DIOS en persona eligió –incluso a hombres casados- para que dejaran todo (su familia y trabajo) para seguirle…
        Me refiero a: -incluso a hombres casados-, pues pudiera darse la circunstancia de que estuviese Pedro viudo, aunque tampoco existe esa certeza. Por lo tanto retiro esa afirmación en ese sentido literal.
        Al margen de todo, es más que probable que de entre los discípulos de JESÚS hubiese quien tendría a cargo a alguien o que corriese o ayudase en su sustento. Para no polemizar también retiro ese supuesto.

        Pero lo que sí es inaceptable juntar como relacionando estas 3 expresiones:
        1º La pederastia es el gran pecado que tiene la doctrina de la iglesia.
        2º ¿Nunca se han preguntado porque prohíben el matrimonio heterosexual en la doctrina?
        3º ¿Acaso dios prohíbe el amor y la familia?

        ¿La doctrina de la Iglesia apuesta por la pederastia? ¿Cómo se puede decir que la pederastia es el gran pecado que tiene la doctrina de la iglesia? ¿Qué tiene que ver la pederastia con la doctrina católica o con el celibato sacerdotal?
        Nadie duda que DIOS (con mayúsculas) deseé el amor mutuo y reciproco dentro del matrimonio y nunca fuera de el. Es más, lo bendice. Y que el objetivo de las relaciones intimas sea la procreación. DIOS nos “manda” que lo amemos sobre todas las cosas y el sacerdocio implica su total dedicación incluido el celibato por ser intrínsecamente relacionado con su misión evangelizadora y administración de sacramentos tal como claramente el mismísimo JESUCRISTO les pidió a sus discípulos “que dejaran todo y lo siguieran”.

        Volviendo a la afirmación de que la pederastia es el gran pecado que tiene la doctrina de la Iglesia, decir que solamente una mente retorcida puede afirmarlo.

        1. Odal, bravo. El mismísimo San Pablo apoyaba en parte tu razonamiento: más vale casarse que no estarse quemando. Por otra parte, la Iglesia, que es Madre y Maestra, enseña y manda lo que expone Eugenio. No es cabal la virtud con condiciones. Si a un hombre no le basta el amor puro de Dios, ese hombre tampoco es digno de ministrar los dones de Dios. Que se dedique a otro oficio menos santo y se case. ¿Dónde está el problema? Dios no exigió el celibato de las personas consagradas pero la Iglesia se lo regala con todo el amor. No te engañen los protestantes; si tuvieran amor verdadero, harían sacrificios grandes. No tienen fe en el Dios de Jesucristo sino soberbia, amor a sí mismos, a sus propias opiniones. Mira cómo cada uno se hace un dios a su propia imagen y semejanza, un dios enano, y luego se ponen de rodillas y lo adoran. ¡Y llaman a otros «idólatras»! Así fundan miles y miles de falsas «iglesias», religiones que enseñan miles y miles de mentiras (se contradicen, luego mienten).

  3. Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su fuerza, ¿con qué se salará? Para nada sirve ya, sino para que, arrojada fuera sea pisada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad que está sobre un monte. Ni se enciende una lámpara y se pone bajo el celemín, sino que se coloca sobre el candelero, para que dé luz a todos los de la casa. Que brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas y glorifique a vuestro Padre, el de los cielos.

    Vino Juan, que no comía ni bebía, y dicen: “Tiene demonio.” Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “He aquí un hombre comedor y bebedor, amigo de publicanos y pecadores.” Mas la sabiduría se ha justificado con sus obras.

    ¡Ay del mundo por causa de los escándalos!. Es necesario que haya escándalos, pero ¡ay de aquel por quien viene el escándalo!. Si tu mano o tu pie te escandaliza, córtalo y arrójalo lejos de ti: mejor te será entrar en la vida manco o cojo, que ser arrojado con tus dos manos o tus dos pies en el fuego eterno. Y si tu ojo te escandaliza, arráncalo y arrójalo lejos de ti: mejor te será entrar en la vida con sólo un ojo, que ser arrojado con tus ojos a la gehenna del fuego.

    No todos comprenden este lenguaje, solamente aquellos a quienes les es concedido. Porque hay eunucos (solter@s) que han nacido así (afeminados, lesbianas), y hay eunucos por la acción de los hombres (pervertidos, escandalizados por sus mayores), y hay eunucos voluntarios, en orden al reino de los cielos (apóstoles, sacerdotes, misioneros, frailes, etc). Que entienda el que pueda entender.

    Jesús es ejemplo de eunuco (soltero) en orden al Reino (pues su misión no es engendrar, sino transmitir la Alianza). Así:
    La mies es mucha, pero los obreros, pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.
    Si quieres ser perfecto, ve, vende tus bienes y da a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo. Ven y sígueme.
    Las zorras tienen cuevas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.
    Gratis lo recibisteis, dadlo gratis. No tengáis oro, ni plata, ni calderilla en vuestros cintos, ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón, pues el obrero merece sus sustento.

  4. Veo que no ha dado resultado el efecto mayéutico, revelando como se utiliza al infante en el abuso ritual satánico. El trauma le ocasiona al infante un trastorno en la psique, que la ideología de género acaba de programar, para ser capturado por el egregor (andrógino) en el inconsciente colectivo, del cual se está usando para los menesteres de la sinarquía, financiando y subvencionando el LGTBIP, en la subversión ideológica para destruir las soberanías nacionales y sus tradiciones. Es el ritual de iniciación satánica que vienen haciendo, para aumentar su rebaño y tener a su disposición a todo sujeto en toda institución, organización, etc. de poderes concentrados hacia el gobierno mundial satánico.

    La iglesia ha sido corrompida al dejar entrar al demonio que se ha multiplicado pudriendo la iglesia desde dentro;
    https://es.wikipedia.org/wiki/Casos_de_abuso_sexual_infantil_cometidos_por_miembros_de_la_Iglesia_cat%C3%B3lica

    Es un tema muy delicado, pero de mucho tiempo que se lleva haciendo este ritual satánico, que ha terminado subyugando la verdadera iglesia, por eso, comento lo de sacerdotes heteros que han sido arrinconados para que no vieran el plan satánico que se estaba ejecutando. Entiendo lo que es el celibato, es una vía seca de liberación espiritual, pero heterosexual. La cuestión, son la cantidad de sacerdotes homosexuales y muchos con este trauma infantil que he citado, que han entrado a lo largo de la historia de la iglesia católica. Comprender a la serpiente su astucia, es necesario para el guerrero trascender sus velos, resolviendo el laberinto de la psique.

    Saludos cordiales

    1. Estimado Odal: si te pronuncias como católico no debes servirte de términos confusos y contrarios a la fe católica como el de «subconsciente colectivo» (kollektives Unbewusstes) del esotérico Carl Gustav Jung. Su «komplexe Psychologie» era errónea ab initio, hace mucho dejó de estar à la dernière y ya sólo parece chic a unos cuantos snobs bastante dépassés.

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