La unidad de España, clave el 26M

El resultado electoral del 28 de abril ha sido contundente: con el 99,99 % del voto escrutado, el PSOE gana con 123 escaños; el PP ha obtenido 66; Ciudadanos 57; Unidas Podemos, 42; Vox, 24, y otros, 15. La suma de la izquierda, PSOE + UP, alcanza los 165 diputados y supera claramente a la suma de la derecha, PP + CS + VOX + NA, 149. Pedro Sánchez, seguirá por tanto como Presidente del Gobierno. Ante esa realidad, los partidos constitucionalistas deben tener visión de Estado.

En las elecciones generales de 1993, Felipe González, obtuvo 159 diputados frente a los 141 del PP, y tuvo que pactar con la entonces moderada, Convergencia y Unió, para recibir el apoyo de sus 17 diputados, y alcanzar así la suma de 176 diputados, para ser investido en la primera vuelta. González optó por el apoyo de CiU, en vez de recurrir al apoyo de Izquierda Unida que tenía 18 diputados. Obviamente, el apoyo de CiU le costó hacer concesiones a la Generalitat, entonces gobernada por Pujol.

En 1996, en un contexto de crisis económica y paro, el PP de Aznar, obtuvo 156 diputados frente a los 141 de González. También Aznar se vio forzado a recurrir al apoyo de CiU, 16 diputados, del PNV, 5 diputados y Coalición Canaria, 4 diputados, para ser investido Presidente en la primera vuelta con 181 diputados. El pacto para ser investido conllevó concesiones muy importantes tales como, un nuevo sistema de financiación para las CCAA, que incluyó la cesión del 33% de la recaudación del IRPF (antes era del 15%), del 35% del IVA (antes el 0%) y del 40% de los impuestos especiales; la supresión del servicio militar; la eliminación de la figura del Gobernador Civil  y el traspaso de competencias de tráfico, hasta entonces en manos de la Guardia Civil, así como otras en el ámbito de la justicia, la educación, la agricultura, la cultura, las farmacias, la sanidad, el empleo, los puertos, el medio ambiente, la mediación de seguros y la vivienda. Posteriormente Aznar, se abstuvo de recurrir en 1998, ante el Constitucional, la ley autonómica de Política Lingüística de 1998, que establecía una clara discriminación hacia los castellanohablantes, especialmente en el ámbito de la educación y del comercio.

En aquellos años, la falta de visión de estado, llevó a González y a Aznar a hacer concesiones a los entonces “nacionalistas moderados” para ser investidos con mayoría absoluta en la primera vuelta.  Hubiera bastado, simplemente, que acordaran que el segundo partido más votado se abstuviera en la segunda votación de investidura, permitiendo la llegada a la Presidencia de Felipe González en 1993 y de Aznar en 1996. España se encuentra ahora en una situación similar. ¿Qué deberían hacer los partidos de la derecha? ¿Empujar a Sánchez a buscar un acuerdo con los independentistas, con los etarras y con la ultraizquierda podemita? ¿No sería mejor que ofrecieran su abstención para que Sánchez pudiera llegar a ser investido, sin tener que hacer concesiones? Sánchez va a llegar a la Presidencia sí o sí. ¿Qué es mejor para España, un presidente condicionado desde su inicio por apoyos independentistas, proetarras y marxistas, o un presidente que pueda gobernar y que ya irá presentando, en su caso, los proyectos legislativos que estime oportunos?

Las próximas elecciones europeas, autonómicas y municipales del 26 de mayo, van a ser muy trascendentes. No van a ser sólo locales. Va impactar en ellas, en gran manera, la posición que todos los partidos adopten estos días ante la futura investidura del doctor Sánchez. En particular, los partidos de la derecha, PP, Cs y Vox, deberían actuar, primero, con visión de estado, lo cual será muy valorado por la ciudadanía. La unidad de España debería ser su eje principal y el español, como lengua vehicular, también.

Después, deben decidir qué proponer en sus programas autonómicos. Incluirán, lógicamente, matices diferenciales entre territorios, entre la España seca, la España vacía, Madrid, Cataluña, etc. Pero será muy importante lo que manifiesten sobre su voluntad de trabajar por la coordinación y cooperación entre las autonomías y, por tanto, sus propuestas integradoras. En los programas municipales serán muy importantes, dentro de sus competencias, su énfasis por el respeto a la ley, la seguridad local, su actitud ante el fenómeno okupa y ante los acampamientos ilegales en parques urbanos y término municipal, su normativa urbanística, las normas para facilitar, en orden, la actividad empresarial, las propuestas para un mantenimiento eficiente de los servicios, las medidas, ponderadas, para atender los casos de necesidad, etc. El tiempo para formar coaliciones electorales y fichar candidatos llamativos ya pasó. Los partidos que se presentan son los que son. Serán sus palabras, a partir de hoy, las que, apoyadas en sus programas y consignas electorales, traten de atraer al electorado.

Las elecciones europeas también exigirán que los partidos manifiesten, con concreción, cual es el papel que desean que tenga España en Europa, ante temas claves y generalizados, tales como los valores de la cultura europea; la regulación de la inmigración y de su integración cultural; la movilidad de sus ciudadanos, que debería incluir la posibilidad de expulsar, a su país de origen, de aquellos ciudadanos europeos que incumplan las normas de convivencia cívica, estableciendo acampamientos ilegales, o delincan, lo que conllevaría su expulsión tras el cumplimiento de su pena, etc. Deberá asimismo impulsarse la presencia de la actividad de cooperación española en el marco internacional, desde los programas europeos; la protección de nuestras particularidades agrícolas; la España seca y vacía; la defensa de los productos españoles frente a la competencia desleal de terceros países, etc.

En suma, España es un gran país, con una gran historia y con un potencial excepcional. Los resultados de las elecciones del próximo 26 de mayo, europeas, autonómicas y municipales, se verán muy marcadas por la visión de estado que los partidos presenten, o no, a los ciudadanos.

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2 thoughts on “La unidad de España, clave el 26M”

  1. Estoy seguro que ha habido PUCHERAZO como en 1931 y 1936:
    https://www.lasexta.com/noticias/nacional/elecciones-generales-2016/carta-viral-que-explica-posible-fraude-electoral-hubiera-querido-mismo-hubiera-alterado-resultados_20160627577142e16584a81a33605c21.html
    ¿Como se ha hecho?
    https://www.youtube.com/watch?v=7NV0tn-G_7E Parte de la manipulación de votos, se hace con los votos en blanco y nulos porque se destruyen y se dejan aparte al repetir el cuenteo de votos a cada partido. De esta forma, el programa tiene un total de votos nulos y blanco y modifica los mismos adjudicándolos a quién le interesa.
    La empresa que recibió la adjudicación para contar los votos es de George Soros cuyo ÚNICO partido que no controla es VOX.

    1. Ese comentario está corriendo por las redes y parece ser que PP y Vox están pidiendo que se revisen las actas en algunas circunscripciones. Mientras que no haya mayores datos me abstengo de opinar. Desde luego si hubiera ocurrido aunque fuera a nivel local, se habría cometido una acción delictiva muy grave que habría que sancionar.
      En cuanto al articulo sostengo que al igual que se dice que “al enemigo que huye puente de plata”, conviene preguntarse si a España no le sería mejor que al vencedor, y futuro presidente, se le facilite un puente de plata hacia la investidura para evitar que tenga que apoyarse en Podemos y en los independentistas pagando un precio.
      Lo que no tengo duda es de que Pedro Sánchez que ya fue presidente con 84 diputados, estaría dispuesto a pagar cualquier precio para serlo ahora que tiene 123.
      Por ello, una jugada muy inteligente de Vox podria consistir en declarar ya que facilitará la investidura de Pedro Sánchez siempre que no pacte con los independentistas ni con Podemos.

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