Las contradicciones del materialismo

El materialismo es un sistema filosófico que propugna a la materia como componente primario y realmente único del universo; en la actualidad este sistema ha derivado en el positivismo extremo, llevando hasta las últimas consecuencias tal tipo de pensamiento, reconociendo a la materia no solo como único y básico componente sino que además todo lo observado derivaría de ella y no reconociendo por tanto ningún principio previo, ninguna acción salvo el azar y ninguna teleología o finalidad en ningún aspecto de la naturaleza y por tanto ningún plan previo en esta.

Esta filosofía extrema ha sido adoptada por el sistema científico, o sea, por lo poderes que lo controlan, no por el método científico en sí, pretendiéndolo hacer pasar por la única ciencia posible y el único pensamiento valido universal; esto no es más que política, lucha de poderes e ideología, de lo que el mundo moderno esta sobrado, en un intento de imponer unas ideas y destruir otras, en el camino del transhumanismo pretendido.

El tema se puede estudiar en muchas perspectivas, pero aquí nos ceñiremos a uno de sus iconos, la teoría de la evolución, pretendidamente azarosa y sin finalidad en sí misma; para atacar cualquier pensamiento disonante con esta visión del mundo se utilizan diversos subterfugios:

a) Se obvia en la práctica totalidad de las ocasiones el tema que debería ser principal y realmente único en el contexto, como es la aparición de la vida e incluso simplemente la aparición del código genético. Realmente es el primero a solucionar, sin que el resto tenga apenas importancia si explicación de este; el problema es que se sabe irresoluble según su “pensamiento y métodos” y por tanto es relegado al rincón de “ya se resolverá” sabiendo que no existe ni la menor posibilidad de ello. De hecho es ampliamente reconocido incluso por muchos de sus principales acólitos que la aparición de la vida no entra dentro de la teoría evolutiva, que solo sería válida según ellos, después de la aparición de esta y de sus funciones principales, como las reproductivas a fin de selección.

 b) No contentos con lo anterior y por si acaso les viene alguien con argumentos científicos que tengan dificultades o no puedan refutar, se inventan un “hombre de paja” en el que descargar los golpes haciendo ver que este es el único que objeta y que está visiblemente trastornado; esto es lo que sucede con el “creacionismo bíblico” estadounidense, al cual quieren hacer pasar por el único objetor de su sistema y al que es muy sencillo atacar y vilipendiar.

 c) Pero van a más y ya si en último extremo tienen que afrontar alguna dificultad real no tienen reparo ninguno en obviar sus propios fundamentos filosóficos, pero haciendo como que no se dan cuenta, a ver si el engaño cuela y salen indemnes.

Ya se discutirán muchas de estas tendencias pero para este artículo nos centraremos en el punto (c) que no tienen reparo en usar adeptos de cualquier nivel, incluso los más celebrados “evolucionistas”; como muestra veamos esta falacia en un caso típico entre tantos, como el del siguiente enlace: AQUÍ

Es verdaderamente patético; a sabiendas de que el problema del azar es irresoluble para su sistema de creencias, se “inventan” procedimientos que anulan y contradicen sus propios postulados ¡y se quedan como si no hubiese pasado nada!

Su argumento incluye:

a) Existencia de teleología, o sea, finalidad previa

b) Existencia de plan previo

c) Existencia de inteligencia selectora previa con conocimiento de finalidad

d) Por tanto existencia de inteligencia previa a la materia o finalidad implícita en esta

e) Obvia que, dentro de sus propias creencias, la única selección es la natural, que solo puede darse en estados de reproducción y mortalidad, siendo invalida en cualquier fase previa, ya que solo selecciona cuando se produce ventaja efectiva y posible, lo que solo se da en las circunstancias señaladas. No puede seleccionar nada que no exista previamente.

En consecuencia, la total destrucción de todos sus postulados y creencias; sin duda la disonancia cognitiva y los trastornos de variado tipo se han apoderado de estos sujetos. La otra posible explicación es el engaño descarado y la total falta de ética personal y científica, con pueriles intereses de trasfondo.

Es hasta risible que el artículo enlazado señale el “programa demostrativo” creado por el ínclito R. Dawkins como si fuese un gran logro o descubriese algo, siendo la martingala más obvia y tramposa del mundo, y como programa informático algo que cualquier muchacho que se inicie en programación haría en minutos con un simple bucle estándar. El ejemplo del vestuario produce hilaridad y pavor al unísono. Este es el nivel.

Este es el “razonamiento” en que se basan una caterva de indocumentados e interesados, o ambas cosas a la vez, para argumentar “que el azar ha sido superado en la evolución”. Hay que ser pueriles para llegar a tanto.

Otros ven claramente que tales “razonamientos” son totalmente inválidos y no llevan a nada, por lo que han optado por otros caminos:

1)   P. e., “es que, no se sabe porque, pero la vida es inevitable”, contra todo fundamento lógico o fisicoquímico, o cualquier otra ley natural conocida. Como podemos comprobar, un argumento “probado, científico y de peso”.

2)   Otros saben que todo es absurdo y un callejón sin salida, por lo que echan el órdago a la mayor: ¡los Multiversos! Saben que no se puede vencer la lógica de las leyes naturales y del azar, al que es necesario vencer puesto que de lo contrario habría que admitir planificación y finalidad al menos, y por tanto realizan una especulación anticientífica e irrisoria, propia solo de la ciencia ficción, sin base ninguna, pura especulación metafísica, con la ocurrencia, que no idea, de un número muy elevado de universos, a ver si despistando se convencen incluso ellos mismos. Por cierto, ni con esa posibilidad se podrían librar del azar, que operaria para cada universo individual, como veremos en temas futuros.

3)   Bueno, todos estos inventos no han servido para sus propósitos; quedamos a la espera de las nuevas ocurrencias que se saquen de la manga, puesto que no queda más remedio que seguir intentándolo.

Seguiremos en próximos artículos desbrozando parte de esta temática, que después de leer el enlace indicado se precisa descanso para recuperarse de tal amalgama de incoherencias.

Para realidad-simulada


3 respuestas a «Las contradicciones del materialismo»

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