Las FFAA «NO todo por la Patria». Insistimos

El pasado 6 de Mayo publicamos un artículo (AQUÍ) que levantó enorme polémica en el cual, con ocasión de haber quedado desierta la convocatoria de numerosas vacantes de TCol. y Cte. del Ejército de Tierra, concluíamos que el motivo era que hoy en día existe en nuestras FFAA una mayoría de mandos (Jefes, Oficiales y Suboficiales) que en realidad tienen por lema «NO todo por la Patria» porque ponen la comodidad, seguridad y estabilidad social y laboral de sus familias por encima del servicio, del cumplimiento de su deber, del sacrificio y, por todo ello, de la Patria.

Gral. Fernández Sáez, actual MAPER, que recibió, sin duda, un pastel podrido, pero al que no duden que dejará aún más putrefacto

La polémica fue intensa durante varios días reflejándose en la cantidad de comentarios insertados, no pocos de ellos, según nos dijeron, desabridos y llenos de rebuznos y, claro, sin argumentos, sólo buscando «matar» al mensajero para con ello intentar ocultar el mensaje de una realidad evidente; algo por cierto estúpido, porque matar al mensajero nunca anuló el mensaje.

Otros, en cambio, con argumentos para ellos buenos, y que respetamos, nos dieron la razón al aportar los motivos, todos ellos materialistas, de por qué dichas y otras vacantes no se cubren, o sea, porque prima lo que decíamos: la comodidad, seguridad y estabilidad social y laboral de sus familias. Eso sí, ninguno de ellos dijo actuar de la misma forma cuando de «misiones en el exterior» se trata, ya que éstas a) no implican el traslado de sus familias, b ) su duración es corta y prefijada (seis meses) y c) incluyen suculentas dietas; tampoco cuando se trata de trasladarse a una embajada o destino en organismos de la OTAN ya que entonces lo de la familia (idioma, escolaridad, trabajo de la mujer, etc.,) pasa a segundo plano por el… todo por la pasta.

Podemos comprender que hoy en día y tal como se han venido gestionando nuestras FFAA desde hace décadas, el traslado de destino se ha complicado en múltiples sentidos, pero ello no nos lleva a justificar la actitud de esa mayoría de mandos que ponen a su familia por encima de la Patria. Para eso existen otras instituciones, otros ministerios, en los que poderse integrar. En las FFAA debe primar siempre, sobre todo y ante todo el servicio a la Patria y además en el puesto de mayor riesgo y fatiga, algo que hay que dejar bien claro a la «parienta», si es así como se siente, cree y considera, desde el día uno del noviazgo, así como a los hijos desde el momento en que tienen uso de razón. Lo contrario es engañarla a ella, a ellos, a uno mismo, a las FFAA y a la Patria. La milicia no es, o no debería ser, un «empleo público» más cualquiera. La milicia es servicio a la Patria hasta dar por ella la vida, cuando más la propia familia.

Pues bien, lo que dijimos en su día, ahora lo dicen las propias FFAA en un documento con datos obtenidos de los propios mandos a través de una amplia encuesta, documento que pueden descargar para su atenta lectura más abajo. De él nosotros extraemos las siguientes breves conclusiones:

  • Los inconvenientes para el cambio de destino son varios y nada despreciables, sin duda, pero no son excusa ni razón para que los mandos y la tropa (profesional también, no se olvide) se «anclen» y adopten dicha postura pues cuando ingresaron en las FFAA, todos voluntariamente, ya sabían dónde lo hacían, por lo que no pueden venir ahora a quejarse; si no están conformes irse por donde vinieron es lo más coherente y digno, lo contrario es una incoherencia e indignidad.
  • La gestión de los mandos superiores de estas últimas décadas en lo que se refiere a política de personal, incluidos los civiles paniaguados polítiquillos, ha sido nefasta, irresponsable, inepta, deshumanizada y por ello en buena medida causa de ese «equívoco» de tantos mandos y tropa. Dedicados a «hacer la carrera» militar –o política– y sumisos a esos civiles paniaguados han traicionado a sus subordinados, a las FFAA y por ende a España, demostrando al tiempo su corrupción personal y manifiesta amoralidad por mucho que se adornen con el fajín y saluden muy serios… a las cámaras.
  • A las asociaciones militares (en realidad sindicatos encubiertos) se les ha visto el plumero porque su fin no es el que tanto cacarean de mejorar las condiciones laborales de los militares como coartada para su legalización, sino el de subvertir la cohesión, disciplina y espíritu de nuestras FFAA. Su incomprensible legalización nunca debió consentirse por el mando militar, como jamás debió afiliarse a cualquiera de ellas nadie que se preciara y precie de ser militar de verdad.

DESCARGAR EL DOCUMENTO EN PFD AQUÍ


12 respuestas a «Las FFAA «NO todo por la Patria». Insistimos»

  1. Cien por cien de acuerdo.
    El nuevo lema es . NADA POR Y PARA LA PATRIA.
    Y esa PATRIA no es la nuestra, la PATRIA de los Reyes Catolicos, de Carlos V, de Felipe II y de los 76.000 carlistas que se SUBLEVARON el 19 de julio de 1936 por DIOS y por la PATRIA.
    Gracias Bernal por su HONOR y VALENTIA.
    I. Caballero
    Donostiarra y carlista.

  2. El artículo iba muy bien hasta que apareció ese ridículo exclusivismo militar. Hay que exigir la misma entrega a España (la máxima) a todos los funcionarios públicos de la Administración General del Estado.

    1. Dígaselo a los administrativos del edificio Alfred P. Murrah de Oklahoma City.

      Dentro del ejercicio de sus funciones, a los funcionarios civiles les debería ser exigida la vida igualmente. Otro tema es que sus funciones no les lleven a arriesgarla tantas veces.

      1. Mölders, yo creo que Carlos tiene razón.

        Todos tenemos la obligación y el derecho de defender a España, no solo los militares, (otro tema sería hasta qué punto es así ante la imbecilidad social de la mayoría), pero el compromiso de los militares es diferente al de los Funcionarios de la Administración civil. En la guerra de las Malvinas, en la noche del 10 al 11 de mayo de 1982 la fragata pirata Alacrity detectó el buque de la marina mercante argentina «Isla de los Estados» y lo cañoneó hasta que se incendió la carga y voló por los aires. La fragata en lugar de tratar de socorrer a los naúfragos (por ella misma o con su helicóptero) en aquellas aguas heladas salió huyendo de allí. Murió toda la tripulación al completo, entre ella dos marineros españoles (el canario Omar Héctor Sandoval y Manuel Olveira, natural de la localidad coruñesa de Fisterra). menos 2 supervivientes, uno de ellos español, Alfonso López, también de Fisterra. Todos menos el capitán eran civiles. Es decir en la guerra los militares no tienen el monopolio de arriesgar la vida por la patria, hay quien con menos compromiso y menos desfiles sacando pecho, arriesga a la hora de la verdad tanto o más.

        En el caso de España, lo que acatan los funcionarios civiles (no solo del Estado también de las CCAA y la Administración local) es un acatamiento del Ordena miento jurídico, de la Constitución (que luego la mayoría de los que yo conozco mancillan a la menor ocasión, jueces incluidos), de conformidad con el art. 103, 1º CE.
        Lo que acatan los militares es mucho más y directamente relacionado con la guerra, es derramar hasta la última gota de sangre en la defensa de España, y en mi caso que fui soldado de reemplazo, además no abandonar jamás a nuestros jefes y obedecerles siempre.
        Por tanto el compromiso formal de los militares es mucho mayor que el de los funcionarios normales. Esto es un dato objetivo.

        El ejemplo del edificio Alfred P. Murrah de Oklahoma City, no cambia las cosas, porque eso fue un atentado terrorista, que va más allá de ningún compromiso formal. Si te ponen una bomba y te pilla, eso no es un acto voluntario. Las v´ctimas del atentado de ETA en Hipercor no les dieron a elegir.
        En el atentado en Madrid a la madre de Irene Villa y a ella misma siendo niña, porque la madre era funcionaria de la oficina del carnet de identidad en una comisaría, al igual que en el atentado de Oklahoma o en el de Hipercor, no hubo mayor compromiso , sino que le pusieron una bomba en el coche a la madre y le arrancaron una pierna. La hija no era funcionaria como la madre ni siquiera era mayor de edad, era una niña, y sufrió el mismo destino que su madre . Algo parecido pero «al por mayor» ocurrió en Oklahoma porque en el edificio había una guardería y si no recuerdo mal entre los muertos y los más de 800 heridos hubo algunos de esos niños. No murieron porque tuvieran el mismo compromiso con la patria que los funcionarios sino porque estaban allí y la bomba les afectó.

        El edificio de Oklahoma además no albergaba a funcionarios normales (auxiliares administrativos) , si no recuerdo mal era la sede (o contenía oficinas) del FBI, de la DEA y era la sede de la ATF (Oficina del alcohol, tabaco, armas de fuego y explosivos). De modo que desde este punto de vista, a un funcionario del FBI o de la DEA le es exigible básicamente las mismas obligaciones «militares» que a un militar estricto sensu, y en todo caso están muy lejos del perfil del auxiliar administrativo corriente.

        Dicho todo lo cual, a España ni la van a defender los militares ni la van a defender los funcionarios, la defenderá la gente corriente, esos al que el Estado les ha negado lo que le entrega a manos llenas a los moros y a los corruptos, darán su vida por España los que «España» ha tratado a patadas, y sin embargo serán estas personas pisoteadas por el poder, en el paro, que no han tenido nada bueno en sus vidas para agradecer a España, los que darán la vida por España y por defender la bandera mientas que los que cantan el «Novio de la muerte» salen corriendo y dejan la bandera en el suelo para correr más ligeros. Como si lo viera. Así fue en 1808 y así será en el futuro.
        De los militares rojos e ideologizados en el comunismo, la masonería y los billetes de 50€ en sobres de 60, cabe esperar lo mismo que de los Jueces de la Sala de Admisiones de lo C-A del Tribunal Supremo o de los Magistrados del Tribunal Constitucional, la Justicia si en algún lugar existe no es porque ellos muevan ni el dedo meñique. Cuando más rango más traidores a España y menos combatividad.

        Yo no combatiría ni loco en una unidad regular para que los mandos te vendan al enemigo, si se combate es por tu cuenta, moviéndote y golpeando allí y allá, procurando llegar vivo al día siguiente para seguir golpeando.

        Entonces cuando llegue el día, todos estos que defienden la «moderación» querrán que haya alguien no tan moderado que les salve el culo. Ya veremos los pijos del PP y del Instituto universitario «General Gutiérrez Mellado» cuando los moros entren a saco si se van a acordar de Franco y de la «ultraderecha», como recordaba el Diario Libertad de 24/octubre/1921 (el desastre de Annual había ocurrido el 25 de julio) refiriéndose a un mensaje que se había encontrrado escrito en las paredes de una casa de Nador donde habían escrito 30 hombres y 2 mujeres antes de que la casa fuera asaltada por los moros y los habitantes asesinados :
        «Entre escombros en una pared de una casa de Nador aparecía escrito:

        «Si alguno entra en este cuarto sepa que hemos muerto quemados 30 defensores y 2 mujeres, llevamos 5 días sin comer y sin beber y nos han hecho mil perrerías
        Así hermanos españoles defendernos y pedir por nuestras almas.
        Yo
        Juan Botero de Nador, natural de Málaga».

        Aparecieron dichos cadáveres quemados y llenos de balazos».

        Ya veremos en tales circunstancias que están por venir, si la «moderación» que tanto se pondera en esta sociedad basura, soluciona el problema o es preciso algo más que «moderación». A lo mejor tiene que arder Troya y dejar que arda y que muera la gente a miles para que se cure la imbecilidad social tan arraigada en los más.

  3. Una parte del problema es el materialismo y la falta de patriotismo de sustituir el «Todo por la Patria», por todo por la nómina», pero viendo el documento de uso oficial, la otra cara de esta moneda es el abandono y el progresivo deterioro del papel de los militares en la sociedad ocasionado por la clase política que es la que hace las leyes y beneficia a los que les interesa y perjudica a los que odia.
    En las sociedades nacionales, el Ejército y sus miembros, son un pilar fundamental. La estima social del militar se traduce también en toda una red de atributos: un sueldo decente, (si es que eso ha existido alguna vez, que yo creo que no), un equipamiento militar de primera, un armamento moderno para no combatir en precario y no ser carne de cañón en el campo de batalla, etc., pero también, la existencia de casas militares suficientes y dignas, de utilización de transportes públicos , de un plan de acción social amplio y dotado presupuestariamente para que alcance a todos, etc. etc.
    En las sociedades nacionales los militares son hijos de la Patria y a los hijos se da lo mejor que se puede pagar. En las sociedades izquierdistas y liberales como es el caso de España, los militares son solo unos «seguratas», se esconden (ver un militar por la calle vestido de militar es tremendamente difícil hoy en día), y existe un cálculo materialista donde se regatea todo. Los cuarteles que había en los centros de las capitales de provincia, se han derruido para hacer en esos terrenos «pelotazos» urbanísticos con el que se han forrado algunos, pero estos ingresos financieros no han repercutido en el patrimonio del Ministerio de Defensa para dotar de casas militares de nueva construcción con las que atender la demanda de los desplazados- En la sociedad actual hay dinero para que un Diputado medio analfabeto, como es el caso deláDiputado de la AUGC de Podemos, o los separatistas (y todos los demás) estrene tablet y teléfono nuevo en cada legislatura, o para que cobren 1000 € al mes suplementarios solo para vivienda, o para los centros de menas, o para subvencionar a Marruecos y a los proyectos más absurdos, para embajadas separatistas en el extranjero, o para que el restaurante del Congreso ofrezca a Diputados y Senadores menús de 100 € a 6’90 €.
    Ya es un logro que se haya hecho este documento donde se reconoce la falta de cobertura de gastos que sufren los militares. Si los militares de alta graduación en lugar de ser unos lameculos de los políticos se hicieran valer, y miraran por sus subordinados, en lugar de por su carrera, no se habría dado lugar a esta situación de precario, porque en lugar de «pelotazos» urbanísticos de todos los edificios militares que se han derruido (cuarteles, casas militares, hospitales militares, etc), habría habido inversiones para mejorar la calidad de vida de los militares en sus cambios de destino. Aunque el PSOE se le llene la boca hablando de «derechos», y el PP le haga el juego, lo cierto y verdad es que desde 1975 se sufre en España por todas las clases sociales (salvo la de los usureros) un progresivo deteriores de los derechos sociales y un empobrecimiento galopante de sus clases medias y funcionarios tanto civiles como militares, (de los trabajadores asalariados ya ni hablamos). Las prestaciones de la Seguridad social han ido a menos cada vez más, en un progresivo e imparable descenso, los medicamentos básicos (analgésicos, cremas antiinflamatorias, laxantes, jarabes, etc. etc. etc y de uso muy frecuente para todos pero especialmente para la 3ª edad, han sido sacados del sistema de cobertura), hemos pasado de 15 años de cotización para tener derecho a una pensión a 37 en la actualidad. Hay una precarización de la sociedad que discurre paralela a un enriquecimiento injusto de la clase política. El problema es que los militares se han convertido en el primer baluarte de la clase política que tiene empobrecida a la nación hasta destruirla. Así no desatascamos la situación.

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