Las relaciones peligrosas de Iglesias

En estos días de pandemia, todavía sin control, han surgido informaciones que afectan gravemente la seguridad nacional por la actuación de varios políticos españoles, entre ellos el vicepresidente 2º.

El periodista colombiano Herbin Hoyos, entrevistado por Javier Negre, ha señalado las andanzas de Iglesias, Monedero y ZP con Venezuela y Hezbollah. La peripecia venezolana se inició en 2005, al lograr que Chávez financiara el proyecto de implantar el comunismo en la UE, partiendo de España. La vinculación continuó con Maduro y desde entonces los tres políticos han cobrado dinero procedente de desfalcos y del narco venezolano.

Sostiene Hoyos que el fiscal general de los EEUU, William Barr, tiene los contactos de los tres por Iberoamérica y conoce los pasaportes falsos que Iglesias iba a proporcionar a Delcy Rodríguez y proporcionó a los terroristas de Hezbollah, que desde España llegaron a Venezuela. También conoce la relación especial de Iglesias con el ex presidente de Ecuador Rafael Correa y el papel jugado por el líder de Podemos en la huida de Pablo Romero, jefe de Inteligencia con Correa, y reclamado por la Interpol.

El nombramiento, por Iglesias, de Dina Bousselham como directora de la web “la última hora”. Medio que dice luchar contra las noticias falsas y los bulos, cuando se dedica a ensalzar sin límite a Podemos y criticar a los críticos del Poder. Es una buena muestra de la dinámica comunista de achacar a otros lo que ellos hacen por costumbre. Detrás del nombramiento de su anterior asistente en Estrasburgo, se esconde un asunto muy grave. No es lo mismo tener de asistente a una espía de Marruecos, aunque no esté bien, siendo un eurodiputado que tenerla ostentando el cargo de vicepresidente 2º del Consejo de Ministros.

Según la Constitución de Marruecos, todo marroquí desde que nace hasta que muere debe lealtad al sultán y no puede renunciar a su nacionalidad. La falta a esa lealtad es un delito de alta traición, condenado de 20 años de prisión a la pena de muerte. Es evidente, que habiendo estado Bousselham vinculada a los servicios de Inteligencia su vinculación ha perdurado en el tiempo y no puede extinguirse, como Iglesias tiene la obligación de saber.

El gobierno tiene el deber inexcusable de comprobar todo el material informativo que han proporcionado los medios de comunicación implicando a tres personas, uno de ellos vicepresidente del gobierno. Las vinculaciones con el narcotráfico, el terrorismo y los intereses marroquíes de un miembro del Consejo de Ministros, afectan gravemente la seguridad nacional, e inciden negativamente en la eficacia e imagen del ministerio de Defensa y del CNI, instituciones encargadas de protegerla.

En lugar de zascandilear en asuntos que no le competen, sí podría Iglesias poner su atención y dedicación en las residencias de ancianos, que si están bajo su autoridad desde el momento que se decretó el mando único.


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