Lección magistral sobre la Doctrina Social de la Iglesia, Alberto Bárcena

D. Alberto Bárcena

D. Alberto Bárcena es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y doctor en Historia Contemporánea por la CEU San Pablo. Desde el año 2001 es profesor del Instituto de Humanidades Ángel Ayala de la Universidad CEU San Pablo donde ha impartido las asignaturas de Historia de las Civilizaciones, Historia de España, Historia Social de Europa y Doctrina Social de la Iglesia en las facultades de Derecho, Económicas y Humanidades. Prestigioso escritor y conferencista, ha difundido en YouTube, con una difusión espectacular, muchos temas controvertidos e importantes como Nuevo Orden Mundial, Masonería o los presos del Valle de los Caídos, por citar algunos de ellos. En esta ocasión nos habla de un tema que le apasiona y que conoce a la perfección: la Doctrina Social de la Iglesia y nos recomienda algunas de las principales encíclicas.

¿Cómo se puede definir de manera específica la Doctrina Social de la Iglesia y qué períodos y temas abarca?

El conjunto de pronunciamientos emitidos por la Iglesia, concretamente por los Papas en la edad contemporánea sobre cuestiones sociales. El arranque de la Doctrina Social de la Iglesia sería con León XIII con su encíclica Rerum novarum. Eso sería por ponerle un origen porque la Iglesia ha hablado de temas sociales siempre, pero ya de una manera tan sistemática, que aborde todas las cuestiones de una sociedad tan conflictiva como es la contemporánea, ocurre precisamente en esta etapa.

¿Qué supuso la Rerum novarum?

Como su nombre indica va a hablar de las cosas nuevas de cosas nuevas de la sociedad que ha cambiado, que sigue cambiando, de los problemas que han aparecido y aquí habla de todo, de las relaciones laborales, del papel del Estado, de la función que tiene que representar el poder en la sociedad…en fin cuestiones muy nuevas porque el mundo de 1891, fecha de la encíclica, es un mundo que en el que ya se dejan ver los efectos del régimen liberal, un régimen que nace de la Revolución francesa. Ya hay muchas cuestiones que hay que aclarar evidentemente y a partir de ahí hasta la fecha.

La prueba de que esta encíclica es un referente y que marca el comienzo de la Doctrina Social de la Iglesia es que luego muchos Papas, sucesores de él, han conmemorado esta fecha con encíclicas que hacen referencia a la misma. Por ejemplo Quadragesimo anno de Pío XI a los 40 años o Centisimus annus de San Juan Pablo II, a los 100 años en 1991.

¿Hasta que punto es conveniente o necesario que los católicos conozcamos las enseñanzas de la Doctrina Social de la Iglesia?

Es de una importancia capital porque el católico tiene que formarse. Está muy bien la fe, por supuesto, y es lo que hay que profesar, pero en un mundo como este, en donde encontramos frecuentemente una hostilidad hacia la fe o hacia los principios de la Iglesia tenemos que saber argumentar. La doctrina nos ayuda en este sentido mucho porque toca todos los temas sociales y lo hace de una manera irrefutable porque las fuentes de la doctrina son por un lado la revelación, la fe revelada y por otro la razón. Fe y razón no se contradicen. Todo lo contrario se complementan. Decía San Juan Pablo II que son las dos alas que sirven al hombre para elevarse a la contemplación de la verdad. Esto lo dice en la encíclica Fides et ratio.

¿Además de a los católicos que es lo que aportan a todo hombre en general?

Son pronunciamientos muy abiertos que pueden ser tenidos en cuenta por personas que no pertenecen a la Iglesia Católica y que ni siquiera son cristianos. A partir de León XIII estos pronunciamientos adquieren un gran prestigio, una gran autoridad porque, incluso los no cristianos, reconocen que detrás de ellas hay una autoridad grande, con un gran peso moral y también son documentos elaborados en base a la razón, en base a principios inamovibles, que podrán compartirse más o menos, pero que desde luego deben ser tenidos en cuenta porque han marcado pautas, sobretodo en tiempos en los que no existía una hostilidad tan marcada hacia la Iglesia como se viene viendo en los últimos tiempos. Esta doctrina también ha sido un referente para muchas personas que no tienen nada que ver con la Iglesia.

Dice ha sido porque la mayoría de gobiernos, que siguen las pautas del Nuevo Orden Mundo, las dejan de lado.

Realmente son muy pocos los gobiernos que las aplican porque los países que están resistiendo al Nuevo Orden Mundial, a esta nueva ideología relativista, sincretista, contraria a la fe y a la razón, también son minoría. En países en los que hay una mayoría católica, se les lamina y se les presiona económica y políticamente a través de organizaciones internacionales. Se les amenaza con la exclusión, con sanciones económicas, con no otorgarles ayudas…Hoy en día la Doctrina Social de la Iglesia se considera incluso como algo perjudicial. Se ha llegado a decir que era muy dañina porque choca con, lo que en el Nuevo orden Mundial, se ha definido como los nuevos derechos, que no son aditivos sino que vienen a reemplazar a los ya proclamados.

¿Cuáles son los nuevos derechos?

Entre los nuevos derechos están sobretodo los sexuales y reproductivos y por supuesto la vida humana ya no es un derecho. Todo lo que dice la Iglesia desde hace más de 20 siglos entra en conflicto con estos nuevos derechos artificiales creados por organismos internacionales y sostenidos en una falsedad evidente que no aguanta una crítica racional siquiera.

Sin embargo para muchos fieles católicos e instituciones ha sido una fuente constante de inspiración.

Evidentemente, ha habido gobiernos católicos que lo han tenido como un referente que había que seguir al pie de la letra. Por ejemplo en el régimen de Franco la Doctrina Social de la Iglesia era tan importante que en el Valle de los Caídos una parte esencial de este monumento es el Centro de Estudios Sociales, que se funda precisamente para recopilar y dar a conocer la doctrina de los pontífices y que esas enseñanzas se den a conocer a empresarios, sindicatos y a todos los agentes sociales, de manera que esa doctrina se aplique en la práctica.

Hay muy buenos compendios…pero, ¿podría citar algunas de las encíclicas claves que aconsejaría leer primero?

Habría que ver el tema que les interesa más, pero ahora mismo el tema crucial es la vida y la familia humana. En cuanto a la defensa de la vida San Juan Pablo II nos dejó un auténtico tesoro que se llama Evangelium Vitae, en donde fue él el que habla ya de la cultura de la muerte, que se iba adueñando de la cultura occidental. Habla de la defensa de la vida en cualquier aspecto, desde su concepción hasta la muerte natural. El tema crucial está en la vida y del mismo Papa recomiendo Veritatis Splendor porque es el gran instrumento para atacar el relativismo que nos está destruyendo. El relativismo moral ha sido elevado a categoría de dictadura, un término que acuñó Benedicto XVI a punto de convertirse en Papa. Ese relativismo no hay ninguna encíclica que lo analice y lo explique mejor para desmoronarlo que Veritatis Splendor, que es una encíclica que debe conocer cualquier católico para que se aclare y que sepa que cuando está defendiendo la verdad, la verdad existe y que los actos son malos o son buenos. Los actos intrínsecamente malos lo son y no hay nada que pueda cambiar eso y los que son buenos lo son también. No hay 40 verdades, hay una sola.

En la Universidad tienen bien clasificadas estas encíclicas por temas.

Nosotros en el CEU tenemos un manual de Doctrina Social de la Iglesia para nuestros alumnos, en donde se recogen todos los temas de forma sucinta. Tenemos un capítulo dedicado a la Bioética, que es fundamental, lo que se puede o no hacer desde la ciencia. No todo lo que la ciencia puede hacer es legítimo. Hoy en día hemos llegado muy lejos en esto, veamos la reprodución asistida, por poner un ejemplo. Teneos un tratado dedicado a la Familia y al matrimonio, otro sobre la Economía etc.

¿Qué otras encíclicas claves destacaría?

León XIII con su Rerum novarum, pero con otras muchas encíclicas como Humanum Genus, la encíclica de 1884 que condena la masonería de la forma más contundente que se ha hecho nunca contra la secta. También tiene Inmortale Dei, en donde habla de la constitución cristiana del Estado.

De San Pío X, ¿qué vamos a decir? Un Papa santo que tuvo una repercusión enorme. Tenemos de él por ejemplo Vehementer Nos que yo subrayaría en importancia porque está hablando del laicismo en lucha contra los derechos de Dios y de la Iglesia. Es una encíclica dedicada a Francia, cuando allí se establece la ley de separación entre Iglesia y Estado, que viene acompañada de una persecución muy clara a la Iglesia por vía de obra, por vía legal.

San Pío X tiene una importante enclícicla contra el modernismo, de hecho el fue de los primeros en utilizar este término.

Efectivamente tiene una encíclica contra el modernismo, que yo recomiendo muchísimo leer porque aunque parecía que él había acabado entonces con el modernismo no fue así y brotes de modernismo ha habido después. Esta encíclica de 1907 se llama Pascendi Dominici Gregis, en donde critica el agnosticismo, la oposición a la verdad revelada, algo muy propio del modernismo y que ya en la Ilustración se ve, pero que a principios de siglo XX era esa interpretación al estilo de Lutero, de interpretar la Escritura y la figura de Cristo como a él le pareciese. Es el relativismo lo que está ya aquí denunciando como modernista.

Contra el liberalismo León XIII tiene una encíclica clave.

Libertas de León XIII nos da los tres grados de liberalismo, el de primer grado que niega la fe revelada, el de segundo grado, en donde afirma que tiene que estar muy separada la Iglesia y el Estado y luego hay uno de tercer grado del católico que práctica su fe en la intimidad, pero fuera de casa jamás. Esto que es una victoria del relativismo actual lo que ha conseguido que el católico en la vis pública no se manifieste y eso es de extrema gravedad.

En Centesimus Annus, San Juan Pablo II aborda un tema muy importante como es la defensa de la verdad.

Igual que en Veritatis Splendor que se dedica solamente a eso, dice que hay actos intrínsecamente malos, que no hay nada que los pueda mejorar ni atenuar. Lo malo es malo y lo bueno es bueno. En Centesimus Annus viene a decir que quien se adhiere a la verdad ya no es fiable desde el punto de vista democrático por entenderse que la actitud propia del demócrata es el escepticismo agnóstico y acaba el párrafo diciendo que una democracia sin valores se convierte en un totalitarismo visible o encubierto, como la historia demuestra. Esta es una enorme verdad porque formalmente es una democracia, pero si le quitas los valores, si expulsas la ley natural de la vida pública o de la inspiración de la legislación, eso acaba siendo un totalitarismo como lo que estamos viviendo en nuestros días.

Los Papas escriben en un lenguaje facilísimo. Las encíclicas están redactadas con esa idea de que puedan ser comprensibles en una primera lectura por cualquier hombre de buena voluntad. También destacaría las condenas de los totalitarismos de Pío XI. Condena el comunismo en Divini Redemptoris, y tiene una referencia a la persecución de la Guerra Civil española. Una condena clara del comunismo, con todo lo que ello implica. Ahora que está tan de moda el comunismo, y resurge con diferentes nombres, recomiendo leer esta encíclica. La Humanae Vitae de San Pablo VI explica con claridad que todos los métodos anticonceptivos no naturales son rechazables. Causó un gran impacto porque es de 1968, el año de la revolución sexual, del mayo francés. Caritas in veritate de Benedicto XVI, en donde habla del principio de subsidiaridad y donde dice que no debemos abrir la puerta a un poderoso poder universal de tipo monocrático (está hablando del Nuevo Orden Mundial). El gobierno de la gloabalidad, entendiendo que debe haber organismos que organicen este mundo ya tan conectado, ha de ser de tipo subsidiario articulado en múltiples niveles. Estas son algunas de las encíclicas más importantes que citaría, pero evidentemente hay muchas más y les animo a leerlas, pues se han publicado muy buenos compendios y en la página http://www.vatican.va/, por ejemplo, pueden encontrarlas.

Para finalizar, ¿Cuál ha sido su experiencia como profesor del bien que ha hecho la Doctrina Social de la Iglesia a sus alumnos?

Como experiencia personal como profesor, muchos alumnos me reconocen lo que les ha cambiado conocer esta doctrina. Es una enorme satisfacción porque ha sido vehículo de Dios y he visto hasta conversiones. Hace poco una alumna me decía que tras entibiar en su fe, al estudiar la doctrina católica había comprendido que todo lo que aprendió en su casa era verdad. Y esta chica tras volver a la fuente de la fe, ha cambiado de forma verdaderamente impresionante. Y no es el único caso. A lo largo del tiempo he visto auténticas conversiones que han durado en el tiempo y han sido profundas.


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