Legalidad sí, legitimidad no

Hace unos días el presidente acusaba a un diputado en el Congreso de alentar el golpe de Estado contra un Gobierno legítimo. Desconociendo la veracidad de la acusación, viniendo de quien viene, sorprende que Sánchez no haya puesto al acusado a disposición del TS pues el presunto delito no es baladí, aunque Sánchez muestre especial comprensión hacia la rebelión y sea capaz de transformarla fácilmente en sedición, con la ayuda casi siempre complaciente de la abogacía del Estado.

Algunos al oírle mencionar la “legitimidad” nos quedamos patidifusos. No es legítimo: exhibir un doctorado si ha sido plagiado; meter papeletas en una urna durante una votación en el PSOE; engañar al electorado, 48 horas antes de abrirse los colegios electorales, y hacer lo que había prometido no hacer; incumplir su promesa al asumir el cargo permitiendo a su vicepresidente atacar a la jefatura del Estado.

Aparte de ilegítimo, es presuntamente delictivo: no alertar a los ciudadanos de las señales de alarma emitidas por la OMS y los países afectados; permitir comisiones en la contratación de material sanitario; no proteger adecuadamente a los colectivos en primera línea para combatir el virus; decretar restricciones a derechos fundamentales solo permitidas en un estado de excepción y no en uno de alarma; romper sus propias normas de cuarentena; tener desconvocado el Congreso de los Diputados contra lo que explícitamente señala la Constitución y no saber coordinar a las diferentes administraciones.

Pero lo menos legítimo que Sánchez ha hecho es el haber abandonado a los ancianos y no saber contar los muertos.

Su asunción del Poder ha sido legal y por lo tanto legítima, pero su ejercicio es manifiestamente discutible desde el origen. No ha sido capaz de ejercer un liderazgo para aunar a los ciudadanos, le han obedecido por el civismo existente. Ha infundido incertidumbre al verle tomar iniciativas que nada tenían que ver con la lucha contra el virus y sí para lograr un mayor poder, vaciando de independencia a las instituciones cuya misión es controlarlo.

En definitiva, tomar el poder legalmente no habilita para un cheque en blanco. La legitimidad viene dada por cómo se ejerce ese Poder. Si se vulnera la ley o desatiende el interés general, el mandato popular obtenido en las elecciones generales deriva en tiranía. Rebelarse contra la tiranía, como defendía en la Edad Media la escuela de Salamanca, es un derecho que tienen los ciudadanos para preservar su libertad y defender la ley. Hitler obtuvo el Poder utilizando los recursos democráticos que existían en la República de Weimar. Perdió la legitimidad política, en su ejercicio totalitario.

Para Fundación Emprendedores


5 respuestas a «Legalidad sí, legitimidad no»

  1. La foto que encabeza este artículo es como comparar a San Miguel Arcangel con Satanás, pero bueno sigamos por ese camino que ya sabemos a donde conduce, a andar en círculo y no llegar nunca a ningún sitio más que a dónde estamos ahora mismo.
    En cuanto al alegato final del artículo: «Hitler obtuvo el Poder utilizando los recursos democráticos que existían en la República de Weimar. Perdió la legitimidad política, en su ejercicio totalitario.», el Doctor Goebbels tenía para eso una frase muy aleccionadora que esclarece de qué va la película, pero en España, que es un pais muy «democrático», no se puede reproducir, salvo que uno quiera provocar un esquince de columna en la Fiscalía al tirarse de cabeza para redactar el Decreto de acusación, que para los actos de apología del terrorismo en Vascongadas, para eso no están para para estas cosas duermen hasta con los zapatos puestos para actuar sin pérdida de tiempo.

    La falta de legitimidad del Presidente del gobierno no viene porque sea un completo inútil, porque quizás nos estemos equivocando, estemos pecando de ingenuos, y estamos calificando de «inutilidad» e «ineptitud» lo que en realidad es «eficacia» y es «excelencia» en la destrucción de España y otros objetivos pretendidos, y puede ser que no se esté haciendo mal por incapacidad sino con toda la mala intención de cargarse el pais, porque lo primero que hizo Pandemio Sánchez al llegar a la Presidencia del Gobierno fue recibir en la Moncloa de forma secreta a George Soros muy posiblemente para recibir instrucciones de su amo mientras Felipe VI consultaba el calendario para ver en qué día caía el cumpleaños de Margarita de Dinamarca, no se le fuera a pasar de felicitarla, y en el CNI se dedicaban a la presunta habitual visualización de cine X en el ordenador o se afanaban en investigar a un militar que tomándose un café con un amigo había comentado «que si Franco levantara la cabeza», que eso para el CNI es ya casi motivo para «recuperar» el MP5 e ir a saco a por él por «golpista»(¿?), aunque el hombre lo único que hubiera hecho es tomarse un café con una amigo y hacer un comentario inocente como el que habla del tiempo.
    Cuando Zapatero derogó el delito de convocar el un referéndum ilegal, ¿qué lo hizo porque era un inepto y un inútil o más bien lo hizo con toda eficacia y con toda la mala intención para que los separatistas pudieran convocar su referéndum ilegal sin que luego les pasara nada?, por qué si no, a cuento de qué se quita este delito del Código Penal si no es para despejar el camino.
    No nos olvidemos que eso de «piensa mal y acertarás» era para otros tiempos, ahora es más bien «piensa mal y te quedarás corto».

  2. Adolf Hitler sacò a Alemania de la degradaciòn y miseria que los jodìos o era judìos?
    sionistas habìan creado.Levantò el pais y logrò independizarlo de la usura y control de los mismos.Protegiò a su pais de los ataques comunistas dirigidos por los anteriormente citados.El autèntico holocausto fuè contra la poblaciòn Alemana.No es fàcil deshacerse de un lavado de cerebro de 9 dècadas pero tampoco imposible.Del otro de la imagen,de lucifer, no merece la pena ni hablar.

  3. En cierto modo estoy de acuerdo con algunas de las consideraciones que expone en su artículo mi amigo y compañero.
    Pero lo que comparto “del alfa al omega” es lo que manifiestan en sus comentarios Kevlar Steiner y G, el otro seguidor.
    Por mi parte también quiero aportar una idea para al único paralelismo que sería posible encontrar entre un personaje histórico (denostado por una nueva leyenda negra) y un payaso con la gracia “do la tienen las avispas”
    Para ello sugiero a Pandemio Sánchez (magistral alias amigo Kevlar)
    Que le imite en su final…,
    Y que sea “a la mayor brevedad posible”

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