¿Libertad de prensa? Ni por asomo

¿Existe de verdad libertad de prensa? Pues vamos a contarles lo que posiblemente sospechen, pero que podemos acreditar, o sea, que los primeros censores son los… propios diarios, los mismos directores de los medios.

El sectarismo es, hoy por hoy, característica definitoria del periodismo. Las redacciones de diarios, webs informativas o medios de comunicación escritos, visuales o radiofónicos dedicados a informar, son espacios sometidos a estrecha y casi policíaca vigilancia por parte de aquellos que tienen como única función la de controlar lo que los «escribanos» van o desean publicar. Dichas redacciones, además, están sometidas a una jerarquización férrea que ya quisieran las FF.AA. actuales o la propia Iglesia. Es de tal calibre que no se permite bajo ningún concepto la discrepancia más nimia de lo que el jefe ordena. Caso de surgir la disidencia, no sólo el propio jefe, sino los demás, se encargan de abrumar, acosar, desacreditar y… si no se somete, de destruir al díscolo sobre cuyo cadáver alguno trepará.

Y es que no en balde prácticamente todos los directores de medios informativos tienen una misma característica: eliminar sin piedad a quien no se somete o a quien puede suponer una amenaza a sus intereses o ambiciones que no sólo no faltan, sino que son desorbitadas y no pocas veces oscuras e inconfesables. Asimismo, y a pesar de la brutal competencia, dichos directores forman una mafia que se encargará de impedir que el díscolo pueda saltar de un lugar a otro. Quien discrepa, quien muestra iniciativa, originalidad, quien piensa por sí mismo, debe ser eliminado del mundo informativo. Y eso, sea de la tendencia ideológica que sea.

Junto a lo anterior, y como toda mafia, cada medio tiene su intereses creados y a ellos se dedica de pleno bajo la batuta del dictador… perdón, quise decir director; aunque no debemos olvidar que detrás de ellos están los que de verdad dirigen el tinglado informativo los cuales gustan de las sombras. Por eso, nada importan los lectores, ni siquiera los abonados o los que, según la moda actual, pagan por internet para leer un artículo o información. Aquí lo que importa es el mensaje que se quiere hacer llegar en cada instante, aquí de lo que se trata es de pastorear a los lectores, de llevarles al redil, de dirigir a la sociedad a donde interese, o sea a… es un misterio que sólo se descubre cuando ya es tarde para todos. El lector es, para los directores de los medios, un cero a la izquierda.

Y es que no puede ser de otra forma teniendo en cuenta lo esencial que es que el negocio no depende de ellos, de los lectores, de que sean muchos y fieles, sino de… la publicidad institucional, las subvenciones y las prebendas o favores por buen comportamiento, o sea, por hacer lo que los que dirigen de verdad los medios ordenan. Así pues, nada importa tener millones de lectores o entradas en la web, lo que importa es ser buena y dócil correa de trasmisión de lo que quieren aquellos que controlan dicha publicidad, las citadas subvenciones y las prebendas y favores que… ya sabemos todos quiénes son… ¿o no?

Pero… ¿se han fijado bien? El negocio es redondo, porque si los medios viven realmente de publicidad institucional, subvenciones y prebendas y favores… quien realmente les paga son los lectores y no lectores, o sea, los contribuyentes, porque todo eso sólo puede salir de un lugar: de nuestros bolsillos a través de los impuestos que controlan… los que ya sabemos.

Por lo dicho, todo está atado y bien atado en los medios informativos. Por un lado, están perfectamente controlados por los poderes políticos, económico-financieros y otros sectores ideológicos tanto nacionales como internacionales. Por otro, también se controla que sólo accedan a dicha «pomada» quienes de una u otra forma se sometan a semejante dictadura, impidiendo además que surjan medios libres de verdad e independientes de esa publicidad, subvenciones y prebendas y favores que puedan poner en riesgo tanto como ustedes pueden imaginarse que hay en juego.

Por lo dicho es por lo que duelen tanto esos medios libres e independientes de verdad, que los hay, generalmente pequeños, que intentan combatir la información única y oficial que se nos impone, por mucho que se la camufle de plural, que nos manipula y adoctrina en la mentira y la falsedad. Por eso se persigue a dichos medios. Por eso surge el malévolo intento de controlar la «desinformación» por parte de los promotores de la desinformación verdadera que son… quienes ya saben. Por eso es tan importante seguir batallando, por poco éxito que se tenga, porque la verdad, que es lo único que nos hace libres, reluzca. Por eso y, como pueden imaginarse, por mucho más.


Una respuesta a «¿Libertad de prensa? Ni por asomo»

  1. Ni por asomo. La libertad, de lo que sea, solo la tienen los rojos-comunistas, y sus satélites, es decir los que le bailan el agua al gobierno socialmita.

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