Los crímenes de guerra perpetrados por Simón Bolívar contra prisioneros españoles

Bolívar

Nacido en Caracas cuando era una ciudad española e hijo de una familia acomodada, siendo muy joven fue enviado a estudiar a Madrid, donde a los 19 años se casó con María Teresa del Toro, una madrileña de familia noble que falleció dos años después debido a una enfermedad. Tras conocer las ideas revolucionarias en la Francia de Napoleón, aprovechó la invasión francesa de la Península Ibérica para extenderlas a los territorios españoles de América del Sur, alzándose en armas contra España, demostrando por los prisioneros de guerra el mismo desprecio que manifestaron las tropas de Napoleón en la España peninsular.

El ‘Decreto de guerra a muerte’ firmado por Bolívar contra los españoles

El 15 de junio de 1813, en Trujillo (actual Venezuela), Bolívar firmó el llamado firmó el llamado “Decreto de guerra a muerte”, en el que ordenó lo siguiente: Todo español que no conspire contra la tiranía en favor de la justa causa por los medios más activos y eficaces, será tenido por enemigo y castigado como traidor a la patria, y por consecuencia será irremisiblemente pasado por las armas“. Es decir, que acusaba de traición y condenaba a muerte a todo español que no se uniese a su rebelión contra España. El que lanzaba esa acusación de traición era alguien que había traicionado a España en plena invasión francesa.

Concedió un ‘indulto general y absoluto’ a los criminales que se uniesen a él

En el mismo texto, Bolívar concedió “un indulto general y absoluto a los que pasen a nuestro ejército con sus armas o sin ellas”, criminales incluidos, diciéndoles: “vuestros hermanos os perdonan y lamentan sinceramente vuestros descarríos, en la íntima persuasión de que vosotros no podéis ser culpables y que sólo la ceguedad e ignorancia en que os han tenido hasta el presente los autores de vuestros crímenes, han podido induciros a ellos”. Bolívar añadía: Contad con una inmunidad absoluta en vuestro honor, vida y propiedades; el solo título de Americanos será vuestra garantía y salvaguardia”. Es decir, que según el decreto de Bolívar, el origen y la ideología de una persona pesaban más que sus hechos y bastaban para absolverla de cualquier crimen. Una forma de pensar puramente totalitaria.

Bolívar resumía su aberrante filosofía en la parte final del decreto, con estas palabras: Españoles y canarios, contad con la muerte, aun siendo indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de la América. Americanos, contad con la vida, aun cuando seáis culpables”La referencia a los canarios se debe a que muchos de ellos lucharon en el bando leal a España, siendo tratados inhumanamente por Bolívar a causa de ello.

La decapitación de cientos de prisioneros y enfermos españoles en La Guaira

Las atrocidades cometidas por orden de Bolívar en virtud de ese decreto fueron expuestas en La Gazeta de Caracas (el primer periódico de Venezuela) del 2 de mayo de 1815 (AQUÍ una copia del original, en las páginas 4 y 5). El médico y periodista José Domingo Díaz publicó abiertamente los documentos en los del régimen de Bolívar justificaba sus fusilamientos de españoles en La Guaira, denunciando las atrocidades cometidas por el “libertador”:

13 de febrero de 1814: “En obedecimiento à órden expresa del Excmo. Sr. General-Libertador para que sean decapitados todos los presos españoles y canarios reclusos en las bóvedas de este puerto, se ha comenzado la execucion pasándose por las armas esta noche a cientos de ellos“.

14 de febrero de 1814: “Ayer tarde fuéron decapitados ciento cincuenta hombres de los españoles y canarios encerrados en las bóvedas de este puerto, y entre hoy y mañana lo será el resto de ellos”.

15 de febrero de 1814: “Ayer tarde fuéron decapitados doscientos quarenta y siete hombres de los españoles y canarios, y solo quedan en el hospital veintiun enfermos, y en las bóvedas ciento y ocho criollos”.

16 de febrero de 1814: “Hoy se han decapitado los españoles y canarios que estaban por enfermos en el hospital, último resto de los comprehendidos en la órden de S.E.”

El mismo ejemplar de La Gazeta de Caracas señalaba que el 25 de febrero de 1814, en Caracas, se habían dado cumplimiento de las órdenes dadas por Bolívar, habiéndose pasado por las armas, tanto aquí como en La-Guayra, todos los españoles y canarios que se hallaban presos en nùmero de mas de ochocientos, contando los que se han podido recoger de los que se hallaban ocultos”.

El decreto de Bolívar fue el inicio de una «guerra de exterminio»

En “La guerra total de Bolívar. Guerra, política y revolución en la era de la independencia” (publicado en el nº35 de la Revista Colombiana de Estudios Militares y Estratégicos), el profesor Daniel Emilio Rojas Castro, de la Universidad Grenoble Alpes, escribió: “La ejecución del decreto de “Guerra a muerte” tuvo implicaciones inmediatas; en pocas semanas, casi todos los españoles y canarios capturados fueron asesinados“. En el mismo escrito, Rojas señala que “en febrero de 1814, Bolívar ordenó el fusilamiento de 886 prisioneros en Caracas, mientras que todos los pacientes españoles del hospital de La Guaira fueron asesinados a cuchilladas para conservar la munición”. Rojas añade:

El decreto de “Guerra a muerte” fue el inicio de una guerra de exterminio que borró las fronteras entre combatientes y no combatientes. Si esta distinción era clara en los periodos de paz, en el entorno de violencia imperante, los límites entre un grupo y otro eran cada vez más difusos. La generalización de la violencia llevó al estamento militar a considerar que cualquier interacción entre militares y civiles de bandos contrarios podía convertirse en una amenaza para la independencia, y en este sentido, era legítimo atacar indiscriminadamente a militares y civiles que defendieran la soberanía del Rey español. Con el decreto de “Guerra a muerte”, la violencia dejó de ser uno de los resultados del proceso revolucionario, para convertirse en uno de los factores que configuraron todo el contexto político y militar de los enfrentamientos entre patriotas y monárquicos”.

Ordenó asesinar a prisioneros españoles delante de sus familias

El historiador Manuel Hernández González, catedrático de Historia de América de la Universidad de La Laguna, escribió lo siguiente en “La guerra a muerte. Bolívar y la campaña admirable (1813-1814)” (Ediciones Idea, 2014): “mucho antes de las ejecuciones masivas de febrero de 1814 en La Guaira y Caracas, los valles de Aragua dejaron una prolija relación de españoles y canarios ejecutados en acto público ante los ojos estupefactos de sus parientes y amigos. El mismo 14 de agosto de 1813, en comunicación al presidente del Congreso de Nueva Granada, el Libertador especificó que «después de la batalla campal del Tinaquillo, marché sin detenerme por las ciudades y pueblos del Tocuyito, Valencia, Guayos, Guácara, San Joaquín, Maracay, Turmero, San Mateo y La Victoria, donde todos los europeos y canarios más criminales han sido pasados por las armas»”.

Citando los escritos del propio dirigente venezolano, Hernández señala que en Puerto Cabello, Bolívar utilizó a los prisioneros españoles como rehenes para exigir la rendición, amenazando con asesinarlos: “el único medio de salvar a los innumerables prisioneros españoles e isleños que están en mi poder, y le he hecho entender que a la menor dilación serán exterminados todos.

Hernández también señala que en la localidad de La Victoria, los canarios Mateo de Torres y Francisco Díaz fueron mutilados y degollados salvajemente. También señala que en Los Valles de Aragua, “donde la presencia de españoles y muy especialmente de canarios era bien notable, y donde sus redes de paisanaje y parentesco estaban muy extendidas, las ejecuciones fueron muy comunes desde los primeros días de agosto de 1813“. El historiador también señala que Carúpano la persecución contra los españoles fue “particularmente despiadada”, y que allí fueron «arcabuceadas» hasta las mujeres.

La ejecución de 36 españoles como resultado de un frívolo y macabro banquete

Sobre las ejecuciones en Caracas, Hernández recoge el testimonio de José Domingo Díaz, señalando que “el 18 de agosto de 1813 fueron puestos en prisión la mayor parte de los españoles y canarios que existían en Caracas y demás pueblos”, y el día 20 corrió la primera sangre del modo más escandaloso que el mundo ha visto jamás. Los fusilamientos se llevaron a cabo de la forma más arbitraria, frívola y macabra:

“En aquel día dio el Sedicioso Rivas un convite en su casa, cuyo total de convidados ascendía a 36. A las 5 de la tarde el Doctor don Vicente Tejera, uno de ellos, pidió el permiso para un brindis; y concedido, manifestó que era preciso solemnizar aquel acto con brindar cada concurrente por la muerte de uno de los presos que se designase; se formó la lista correspondiente, y media hora después perecieron 36 personas en la plaza de La Catedral”.

Las ejecuciones masivas no se limitaron a Caracas y La Guaira. “En los primeros meses de 1814 los patriotas fusilaron sistemáticamente a los prisioneros españoles y canarios en Valencia y en otras localidades, señala Hernández. La limpieza étnica desatada por Bolívar contra los españoles llevó al canario José “Chepito” González, antiguo partidario de la causa independentista, a pasarse de bando y pedir permiso a España para transportar varios cientos de milicianos desde Canarias a Caracas, para sumarse a la causa realista.

Una limpieza étnica que acabó perjudicando al movimiento independentista

Hernández señala que el “Decreto de guerra a muerte” de Bolívar y las atrocidades que ordenó contra los españoles acabaron perjudicando a la imagen exterior de su causa independentista. La prensa parisina señaló: “las últimas noticias de Caracas, recibidas en Nueva York por el navío Henry Guilder, dicen que los patriotas han llevado al frenesí hasta proscribir sin distinción a todos los nativos de la vieja España y de las Islas Canarias. Se exceptúan muy contadas personas por creérseles firmemente adictas a su causa. Es imposible determinar el número de víctimas, pero, según los informes de Calabozo, Caracas, La Guaira, etc., se acercaría a los tres mil. Parece que estos afortunados europeos, una vez llevados ante una especie de tribunal, son ejecutados militarmente y luego saqueadas y quemadas sus casas“.

Así mismo, el historiador señala varios ejemplos de los chantajes llevados a cabo por el gobierno de Bolívar para exigir el pago de un rescate para evitar una ejecución, en algunos casos llevando a cabo el asesinato a pesar del pago de esa extorsión por parte de los familiares del reo. “La falta de recursos para el sostenimiento del aparato del Estado y del ejército llevó a las autoridades a un afán desmedido para incautar sumas de dinero a los españoles y canarios y a sus descendientes, señala Hernández. “Incluso de los fallecidos por muerte natural y heredados por su mujer procedió el tribunal de secuestros”.

La leyenda rosa de Bolívar y la leyenda negra antiespañola

Es algo incongruente llamar “libertador” a un personaje como Bolívar, porque ejerció dos veces como dictador (en Perú y en la Gran Colombia), porque en tierras peruanas impuso una censura de prensa, que incluso castigaba con penas de hasta 6 años prisión a quienes hablasen mal de su gobierno, porque estableció un impuesto a los indígenas por el mero hecho de serlo y porque, además, cometió crímenes de guerra como los que acabamos de repasar.

Pero si en ciertos países tienen motivos nacionalistas para llamarle “libertador” (un significativo indicio de lo que entienden por libertad), lo realmente absurdo e indignante es que Bolívar tenga monumentos en su honor en España tras haber ordenado asesinar a miles de españoles que eran prisioneros de guerra e incluso enfermos de hospitales. El colmo de todos los disparates es que haya políticos españoles, que cobran sueldos públicos que pagamos todos y que incluso forman parte de nuestro gobierno, y que le reverencian y promueven una leyenda rosa de ese tirano y criminal, mientras respaldan toda leyenda negra antiespañola. Ya va siendo hora de poner fin a tanta falsificación de la historia y a tanta sinrazón.

Para Outono Contando Estrelas


7 respuestas a «Los crímenes de guerra perpetrados por Simón Bolívar contra prisioneros españoles»

  1. Esto es memoria histórica de verdad, no el fraude de las Leyes de Zapatero y Pedro Sánchez sostenidas también por el PP.
    Todo correcto en el artículo salvo esa absurda distinción entre «españoles» y canarios», como si los canarios fueran otra cosa que españoles, tan españoles como todos los demás.

    Se lamenta el autor al final del artículo que resulta realmente absurdo e indignante que Bolívar tenga monumentos en su honor en España tras haber ordenado asesinar a miles de españoles que eran prisioneros de guerra e incluso enfermos de hospitales. El colmo de todos los disparates es que haya políticos españoles, que cobran sueldos públicos que pagamos todos y que incluso forman parte de nuestro gobierno, y que le reverencian y promueven una leyenda rosa de ese tirano y criminal, mientras respaldan toda leyenda negra antiespañola. Y que ya va siendo hora de poner fin a tanta falsificación de la historia y a tanta sinrazón.

    Completamente de acuerdo, pero sobre esto hay que decir lo siguiente:
    Una de las funciones que durante décadas ha venido cumpliendo y cumple el monotema en régimen de monopolio del holocausto y presentar a los alemanes como asesinos y como los únicos asesinos, ha sido, -además de la función de politizar, lavar el cerebro y adoctrinar a la población en el rojerío-, la de TAPAR un montón de cosas y un montón de crímenes que nos afecta más directamente y de criminales. Mientras se distrae la atención con el recurrente tema de los alemanes, se esconde todo lo demás- Y esta es la razón por la cual los españoles hemos crecido sin tener conciencia de quien era este personaje de Simón Bolivar.

    Creo que hay una colección de libros de la Editorial «Libros en el bolsillo», que se titulan «Esto no estaba en mi libro de….» :
    – de Historia del Imperio Español (de Pedro Fernández Barbadillo),
    – o de Historia de España (de Francisco García del Junco),
    – o en mi libro de Historia de la Música,
    – o en mi libro de Historia del antiguo Egipto,
    y así sucesivamente muchos títulos más. Así que yo que estudié en el colegio en los últimos años del Franquismo y el bachiller durante la Transición puedo decir con la perspectiva de los años que era mayor y más amplia la Historia que no estaba en mis libros de Historia que la que estaba. Y quien dice Historia dice Literatura, que parece que no había otro autor que García Lorca o Miguel Hernández y de ahí no sacabas a los profesores rojos que eran todos, o en Historia del Arte que parece que no existía otra cosa que el Guernica de Picasso y como mucho los pintores de arte degenerado. Y esto es lo que ha pasado con muchísimas cosas y una de ellas es la «independencia» de América y con personajes como Simón Bolivar: EL MONOPOLIO CULTURAL QUE DESDE DÉCADAS HA TENIDO LA ANTIESPAÑA que a la gente le llegaba lo que a ellos le convenía que le llegara, lo que no, quedaba ocultado y así ha ocurrido durante años y años.
    Si a esto le unimos una legión de profesores rojos, «incluso» en tiempos de Franco, cuyos conocimientos se podían guardar espaciosamente en una caja de pastillas Juanola, unzas editoriales que entraban en los hogares españoles y que estaban tomadas sus publicaciones por la Anti-España, como era el caso de «Circulo de lectores» y de prácticamente todas las demás, y que además, las autoridades que son las que deberían dar ejemplo, lo que hacían era inaugurar monumentos en Madrid a los enemigos de España, como fue el caso del Monumento a Simón Bolívar inaugurado en Madrid en 1970 por el entonces alcalde de Madrid, posiblemente masón, Carlos Arias Navarro, quien como Ministro del Interior dejó que mataran a Carrero Blanco en atentado terrorista en 1973, y en premio a su ineptitud fue nombrado Presidente del Gobierno), pues claro con este panorama de dejación de funciones de defender a España por quienes por razón de sus puestos (fueran profesores o autoridades públicas) tenían la obligación de defenderla, se entiende que cuando sale en el telediario que el Rey no se ha levantado ante la espada de Bolivar, la masa de españoles no tenga ni idea de quién es en realidad este personaje que de libertador tiene lo que Nerón, porque el artículo se queda corto, porque está acreditado que en realidad era un agente inglés porque detrás de la tan cacareada «independencia» de América estaba la acción de Gran Bretaña que por fin gracias a estos traidores a su servicio pudo destruir el Imperio Español. Y los primeros en pagarlo fueron los propios hispanoamericanos que pasaron de ser las poblaciones más ricas del globo, con una moneda, el real de a ocho aceptada en todo el mundo, a pasar a ser poblaciones empobrecidas sometidas a la usura angloamericana, atraso, indefensión, narcotráfico, corrupción política y de todo tipo en cantidades industriales, y explotación, que es en lo que los angloamericanos han convertido Hispanoamérica, y signatario que ha tratado de corregir la deriva, lo han matado.
    Luego llegó el PSOE y remató la faena con nuevos monumentos a enemigos de España como el inaugurado en Madrid en 1986 a José Martí, político masón organizador de la Guerra de Cuba contra España y financiado por los EEUU.

    Cuando el año pasado en EEUU y gran `parte de Suramérica se derribaban ad livitun, sin ninguna consecuencia legal, las estatuas relativas a los personajes emblemáticos del descubrimiento y evangelización de América, no solo las autoridades de esos países no hicieron nada para atajar y perseguir tales vandalismo y agresiones , sino que la primera que no hizo nada fue España que tenía que haber llevado una labor institucional de difusión y defensa de lo mucho que aportó España, pero claro como por un lado es el propio Gobierno, todo él, no solo la parte de Podemos, el que adopta una postura antiespañola, y la Jefatura del Estado que no se implica nada en la defensa de España y que su labor ha quedado reducida a entregar en Oviedo una vez al año los premios Príncipe de Asturias (que viendo el perfil de los agraciados con tal premio más vale que para eso se quedara en su casa), pues esto produce el efecto de que se deja consolidar en personajes nefastos no solo para España sino también para los hispanoamericanos, una imagen rosa que no se corresponde con la realidad.

    Han tenido que ser autores extranjeros (hermanos pero no españoles) , como los argentinos Marcelo Gulló y Patricio Longs, o el colombiano Pablo Victoria, con escasas excepciones como la española Mª Elvira Roca Barea, olos que han roto una lanza por España mientras España se sumaba al linchamiento de la propia España, incluyendo al propio Gobierno, a sus Ministros de Educación y de Cultura (que son unos analfabetos), al Jefe del Estado que como en todo lo demás no sabe no contesta, y a los medios de comunicación que están al servicio de la antiEspaña , y que tienen una gran responsabilidad en todos los grandes males de España, también en este sin que nadie lo diga.

    Ni que decir tiene que defender a Bolivar no es delito de odio, en España delito de odio sólo lo cometen los que defienden la Cristiandad y España, los demás tienen carta blanca.

  2. Y mientras tanto España llena de estatuas dedicadas a Bolívar; 14 se pueden ver directamente en la wiki y tres de ellas durante el Régimen.
    Tenemos lo que nos merecemos. Aquí no cabe un tonto más.

  3. La prueba evidente de que España está en manos de sus enemigos, y que los medios de comunicación forman parte de ese entramado, es que este artículo y este contenido que se publica en esta página, no ve la luz en los medios oficiales ni por las autoridades políticas y académicas que por razón de sus cargos deberían salir a defender la Verdad histórica de «independencia» de la América Española.

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