Los «Scorpion», las «LVT-4» y los M-52 del Grupo Especial Anfibio

Los “Scorpión” del Grupo Especial Anfibio en La Coruña en 1965

Tras la independencia de Marruecos en 1956 y conscientes de que los nuevos gobernantes de aquel país podían volver su mirada expansionista hacia los territorios del Africa Occidental Española, comenzó a valorarse la necesidad de contar con unos efectivos, dentro del Cuerpo de Infantería de Marina, capaces de proyectarse, con garantías, en cualquiera de las posesiones que España conservaba en el territorio africano, con el fin de garantizar la integridad territorial de la Nación.

Consecuencia de esta necesidad, el 3 de octubre de 1957, se crea el Grupo Especial Anfibio, integrado, en principio, sobre la base del Tercio del Sur, la Escuela de Aplicación, el Grupo de Apoyo y una Compañía de fusiles procedente de cada uno de los Tercios del Norte, Levante y Baleares, además de la Compañía de Escaladores del Tercio del Norte y la Compañía de Zapadores Anfibios del Tercio de Baleares.

El Grupo Especial Anfibio, nace consecuencia de un Decreto de 3 de octubre de 1957 (BOE del 25 siguiente) por el que se fijan las misiones que corresponden al Cuerpo de Infantería de Marina.

En este cuerpo legal se señala que la evolución que supone haber recibido una importante dotación de nuevo material, asignado a la Infantería de Marina, exige, con urgencia, adoptar una serie de medidas orgánicas conducentes a lograr un eficaz adestramiento de esta Fuerza, tanto en el manejo como en el empleo táctico de este moderno material.

El Decreto establece que corresponde al Tercio del Sur, al ser el único que contará con material moderno, convertirse en Unidad Experimental de la Escuela de Aplicación de Infantería de Marina, correspondiéndole, en exclusiva, la instrucción y adiestramiento de los reclutas, unificando de esta forma los métodos de enseñanza.

En su artículo primero, el Decreto señala que la Escuela de Aplicación de Infantería de Marina y el Tercio del Sur constituirán el Grupo Especial de Infantería de Marina del Departamento Marítimo de Cádiz.

Más adelante, al referirse al Grupo Especial, indica que este Grupo tendrá como misiones, apar­te de las docentes, asignadas hasta ahora a la Escuela de Aplicación, la de ser el Centro de Estudios y Experiencias donde se vaya creando la doctrina de actuación y empleo tác­tico de la Infantería de Marina, proponiendo al Estado Mayor de la Armada las modificaciones que la experiencia aconseje incluir en los actuales Reglamentos Tácticos y Técnicos, así como en la organización, armamento y equipo de las Fuerzas de Infantería de Marina.

Igualmente, se procede a suprimir los Batallones de Ins­trucción de los Tercios, señalando que, la totalidad de los reclutas de Infantería de Marina, a su ingreso en la Armada, pasará destinada a este Grupo Especial, donde serán instruidos.

El Decreto, prosigue aludiendo a que para asegurar el mejor funcionamiento de este Grupo Especial se segregarán del Tercio del Sur, de modo permanente, el mínimo indispensable de pequeñas unidades que se consideren necesarias para el cumplimiento de las misiones que en tiempo de paz tienen asignadas las Fuerzas de Infantería de Marina en el Departamento Marítimo de Cádiz.

Desembarco desde una LVT-4

En cuanto al mando del Grupo Especial, señala que, el General de Brigada de Infantería de Marina será relevado en la Jefatura de la Sección de Organización de la Inspección General por el Coronel que figura en plantilla como asignado a esta Sección, pasando a ejercer el Mando del Grupo Especial con las funciones, prerrogativas y atribuciones que para los Jefes de Cuerpo de los Departamentos señala la vigente legislación.

Dentro de este moderno material al que hace alusión el Decreto, procedente de los acuerdos firmados con los Estados Unidos de Norteamérica en 1953 y que se fue recibiendo de forma paulatina, se encontraban cinco M-56 “Scorpión” de 90 mm., con los que se creó una Sección de cañones autopropulsados dentro de la Compañía Mixta de Cañones Contracarro y Armas Antiaéreas del Batallón de Armas Pesadas de Desembarco del Grupo de Apoyo del Grupo Especial.

Igualmente, se recibieron, en agosto de 1964, dieciséis “LVT-4” que quedaron adscritos a la Compañía de Tractores Anfibios del Grupo Especial. Por lo que refieren algunos autores, estos vehículos se gestionaron por compra directa a un chatarrero californiano a quien se le adquirió veinticinco unidades, con el fin de canibalizarlos y poder mantener operativos los dieciséis que prestaron servicio.

También el Grupo Especial recepcionó, en el año 1967, seis obuses autopropulsados M-52 105/19, con los que se formó una Compañía que quedó adscrita al Batallón de Armas Pesadas del Grupo de Apoyo del Grupo Especial.

En marzo de 1965, con motivo del magno homenaje que el pueblo de La Coruña tributó a las Fuerzas Armadas, estuvo presente el Grupo Especial Anfibio, participando con una buena parte de los elementos de los que disponía, entre ellos los vehículos M-56 “Scorpión”, recibidos de dotación aquel mismo año, que desfilaron por las avenidas del Capitán Montoto, de la Marina y los de Cantones, entre el fervor popular.

Los vehículos, que causaron una gratísima impresión al pueblo coruñés que los admiró desfilando dentro de la columna motorizada participante en aquella parada, y el personal integrante del Grupo Especial, llegaron a nuestra ciudad a bordo de los buques del Grupo de Transporte -“TA-11 y TA-21”, más tarde “Aragón” y “Castilla”- y de la flotilla de la Agrupación Anfibia -“LSM 1”, “LSM-2” y “LSM-3”- que quedaron atracados a los distintos muelles del puerto.

Un M-52 desembarcando de una LSM

Construido por Cadillac Motor Car Division, entre 1953 y 1969, el Grupo Especial recibió cinco unidades de este modelo M-56 “Scorpion”, en los años 60.

Sus dimensiones son 5,85 m. de longitud; 2,55 de ancho y 2 de altura; con un peso 7.150 kg.

Su tripulación estaba formada por el jefe de vehículo, el conductor, el tirador y el cargador.

El motor era un AOI-402-5 de gasolina, con seis cilindros opuestos, con una potencia de 200 cv. y 3.000 rpm. Disponía de una caja de cambios Allison CD-150-4, con dos marchas hacia delante y una hacia atrás.

El tren de rodaje lo componían una rueda delantera motriz, una rueda tensora trasera y cuatro de rodaje dotadas con gomas neumáticas a cada lado. Las cadenas eran de caucho reforzadas con acero y disponían de ochenta y ocho eslabones.

Alimentados con gasolina, alcanzaban una velocidad máxima de 45 km/h. con una autonomía de 225 km.

Eran capaces de superar obstáculos verticales de 0,76 m.; zanjas de 1,20; pendientes del 60% y vadeaba cursos de agua de hasta 1.10 m. de profundidad.

No disponía de protección acorazada e iba armado con un cañón M-54 de 90 mm., teniendo capacidad para transportar veintinueve proyectiles.

Con los cinco ingenios recibidos se formó una Sección de cañones autopropulsados contracarro, dentro de la Compañía Mixta de Cañones Contracarro y Armas Antiaéreas del Batallón de Armas Pesadas de Desembarco del Grupo de Apoyo del Grupo Especial.

Este material estuvo en servicio en el TEAR hasta la década de los 70.

También por estas fechas, en 1964, la Infantería de Marina recibió dieciséis LVT-4, igualmente de procedencia norteamericana.

Este tractor anfibio, data de los últimos años de la II Guerra Mundial, fabricándose más 8.000 unidades de este modelo en diferentes factorías de los Estados Unidos.

Con una longitud de 7,95 m., anchura de 3,25 y altura de 2,50, su peso superaba las 16 toneladas (16.500 kg).

El “TA-11”, más tarde “Aragón” integrante del Grupo de Transporte

Su tripulación era de dos hombres, conductor y ayudante, y tenía capacidad para transportar 30 hombres o 4.000 kg. de carga.

Su blindaje consistía en una chapa de acero que variaba entre 16 y 6 mm. de grosor, según protegiese la parte frontal o los laterales y techo.

Podía ir armado con hasta cinco ametralladoras de diferentes calibres. Cuatro en la barcaza de carga que podían combinarse a elección, y una M1919A4 fija en el puesto del auxiliar del conductor.

El motor era un Continental W670-9A, de siete cilindros, con una potencia de 262 cv. Disponía de una caja de cambios con cinco marchas adelante y una atrás. El tren de rodaje estaba compuesto por 22 pequeñas ruedas a lo largo de la cadena y dos rodillos de apoyo.

Desde su venida a España en 1964, fueron encuadradas en la Compañía de Tractores Anfibios del Grupo Especial donde prestaron servicio hasta la década de los 70 en que fueron relevados por los LVT-7.

Otro de los modernos medios, recibidos por estas mismas fechas, que vino a incrementar la potencia, en este caso de apoyo por el fuego, del Grupo Especial fue la llegada a España de ocho obuses autopropulsados M-52, con los que se formó una Compañía dentro de la Compañía de Obuses del Batallón de Armas Pesadas de Desembarco del Grupo de Apoyo del Grupo Especial.

Se trata de un obús autopropulsado de 105/19, cuya fabricación, en número de 684, comenzó en Estados Unidos en 1943, recibiéndose seis de ellos en España en 1963, siendo la Infantería de Marina la única en emplear este tipo de material.

Con una longitud de 5,80 m., 3,16 de ancho y 3,30 de alto, su peso superaba las 24 toneladas (24.560 kg.).

La dotación la integraban un jefe de pieza, un conductor, un apuntador, un artificiero y un proveedor, cinco en total.

Disponía de un motor Continental A0S-895-3, con seis cilindros y una potencia de 500 cv. El tren de rodaje disponía de cinco ruedas de marcha y cuatro rodillos de apoyo. Podía alcanzar 55 km. a la hora; superaba obstáculos de 0,75 m., zanjas de 2 m., pendientes del 60% y vadeaba cauces de agua de hasta 1,20 de profundidad.

Su blindaje lo constituía una chapa de acero de 13 mm.

Iba armado, además de con la pieza de 105/19 mm., con una ametralladora de 12,70. Pudiendo transportar 102 disparos de obús y 900 cartuchos de ametralladora.

Disponía de un equipo de radio AN/PRCS.

La “LSM 1” en un desembarco

Este material se mantuvo en servicio en el TEAR hasta la década de los 80 en que fue relevado por el M-109 de 155/32 mm.

La recepción de todo este material, que, aunque no se puede considerar de última generación, toda vez que el origen de los distintos modelos se sitúa en las décadas de los 40 y 50, supuso un notable incremento en las capacidades operativas de la Infantería de Marina, especialmente su Unidad más puntera, el Grupo Especial que, andado los años se convertiría en el Tercio de Armada, creado por Decreto 1.148/1968.

Nota: Agradecemos la valiosa colaboración prestada para la realización de este trabajo por el Excmo. Sr. General, Comandante del Tercio de Armada, D. José Mª Sanz Alisedo.  

Blog del autor: http://cnpjefb.blogspot.com/


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