Los tres atentados terroristas contra el Valle de los Caídos

El Valle de los Caídos, ese imponente conjunto monumental está siendo constantemente amenazado desde instancias gubernamentales hace ya demasiado más tiempo del permisible.

La situación, grave de por sí, se convierte en sonrojante al observar la pasividad de la oposición del Partido Popular, comenzando con la cobarde Isabel Diaz Ayuso. Tampoco la actitud de los obispos españoles y del mismo Vaticano invitan a la esperanza de una solución satisfactoria a corto plazo.

Lo que es poco conocido para la opinión pública es el hecho de que el Valle ha sufrido tres atentados terroristas en su historia, desde el momento de su inauguración en abril de 1959, los tres con artefacto explosivo.

Fotos gentileza del autor

El primero tuvo lugar el domingo 12 de agosto de 1962. Ese día, alrededor de las 15:00 explosionó un artefacto que unos anarquistas franceses habían colocado bajo los bancos situados en el ala derecha de la Basílica, junto a la capilla del Santo Sepulcro. La bomba de muy escasa potencia tan sólo consiguió astillar los bancos de madera de las últimas filas junto a la entrada de la capilla. El atestado policial, al que hemos tenido acceso informaba de la inexistencia de daños personales a los fieles y turistas que allí se encontraban en el momento de la deflagración, más allá de los daños leves sufridos por un joven madrileño de llamado Ángel Fernández Adrio que sufrió “arañazos en ambas piernas de pronostico leve”

Pasaron 37 años para que el Valle tuviera que sufrir de nuevo el odio de la ultraizquierda también en forma de artefacto explosivo. Fue el 7 de abril de 1999, año fatídico para el Valle puesto que ese mismo año, el 20 de agosto, ardió la falda del Monte Abantos, incendio forestal que estuvo muy cerca de entrar en la finca del Valle y que sólo un providencial cambio en la dirección del aire impidió que hubiera que lamentar un desastre natural en el Valle. El 6 de abril, fue el GRAPO quien colocó un artefacto explosivo e incendiario en los confesionarios que se encontraban en el ala derecha de la Basílica, junto a la capilla del Santísimo. El artefacto que contaba con una cantidad cercana a los 3 kilos de explosivo y provisto de un temporizador configurado para hacer explosión a las 4:30 horas de la madrugada del miércoles día 7 de abril. Unas horas antes, un comunicante anónimo reivindicó en nombre del GRAPO, en llamada telefónica a la redacción del diario “El País” la colocación del artefacto, “Escuche con atención, hemos puesto una bomba en la Cruz de los Caídos”.

Fotos gentileza del autor

La indefinición o ambigüedad por parte del comunicante acerca del lugar exacto de colocación del artefacto, motivó que el ministerio del Interior pusiera en marcha un operativo policial de búsqueda del artefacto en Madrid, en el cruce de las madrileñas calles de los Hermanos García Noblejas y Arturo Soria, distrito de Ciudad Lineal, en la llamada plaza de la Cruz de los Caídos…

Coincidiendo con la infructuosa búsqueda la bomba explotó a más de 60 kilómetros de distancia, en el corazón de la Basílica Pontificia del Valle de los Caídos.

La Basílica subterránea, un autentico bunker por sus características arquitectónicas, no tuvo que lamentar ni el más mínimo daño desde el punto de vista estructural a pesar de la violencia de la explosión, cuya onda expansiva buscó su salida natural basílica adelante hacia la entrada del templo, donde se encontró con la puerta de bronce de la cripta (11 metros y varias toneladas de peso), puerta que fue “abombada” hacia el exterior dejando testimonio de la violencia de la explosión. A pesar de ello, los daños sufridos en el interior del templo resultaron ser meramente estéticos motivados sobre todo por el humo resultante del incendio de los confesionarios y de una docena de los bancos de madera del templo. También la sacristía sufrió daños en su techumbre. Curiosamente, y con toda seguridad esto habría que meditarlo con detenimiento, la imponente escultura del Cristo crucificado del Alta Mayor de la Basílica, el Cristo de Beobide, no sufrió el más mínimo impacto a pesar de estar expuesto, por su ubicación en la Basílica, expuesto en primer lugar a la explosión y su onda expansiva. Además, se da la circunstancia que una rosa fresca apareció, después de la explosión en una de las manos del crucificado…

Fotos gentileza del autor

Cuatro años más tarde, diciembre de 2003, fue detenido en Fuenlabrada, el comando del GRAPO responsable del atentado contra el Valle de los Caídos. Se trata de los terroristas Francisco Rodríguez Muñoz, Ignacio Varela Gómez y Mónica Refojos Pérez a los que más tarde se uniría una cuarta terrorista llamada Victoria Gómez Méndez, quien fue la encargada de estudiar, en repetidas visitas previas a la Basílica, de elaborar un informe sobre los horarios de apertura y cierre del templo y sobre todo del lugar idóneo para la colación de la bomba. Según fuentes de la investigación del atentado, la bomba estaba destinada a causar más daños por su potencial incendiario que por la propia detonación en sí. Los terroristas fueron condenados a una pena de 7 años de prisión y al pago de 724.500 euros cantidad en que se valoraron los daños causados en el templo.

Fotos gentileza del autor

También en 2005, madrugada del 27 de mayo, hizo explosión una bomba, esta vez en el exterior del templo, en los jardines ubicados junto a la estación inferior del funicular. El artefacto estaba compuesto por 3 kg de nitrato sódico. El atentado fue reivindicado en llamada telefónica al diario GARA en nombre de ETA. El Ministerio del Interior no dio crédito a la reivindicación. Sin embargo, el 10 de junio, tan sólo dos semanas más tarde, ETA reivindicaba un nuevo atentado en forma de lanzamiento de una granada contra el aeropuerto de Zaragoza. En la misma llamada también reivindicó los ataques contra varias empresas vascas y se atribuyó de nuevo la explosión del Valle de los Caídos. Hoy, 19 años más tarde, la investigación sobre el tercer atentado contra el Valle de los Caídos, y esperemos último, no ha sido archivado, como tantas otras acciones terroristas no esclarecidas a día de hoy.

Para AFAN


3 respuestas a «Los tres atentados terroristas contra el Valle de los Caídos»

  1. El Valle de los Caídos, está dejado de la mano de Dios. O para ser exacto está dejado de la mano del Extado Expañol y de la corrupta Iglesia Católica de Expaña.

  2. No todos los países pueden competir con España, cuando hace falta llegar a ello, en grado de vileza y cobardía (aparte de que tengamos más héroes que nadie). Particularmente, cuando se es cura «católico» o Borbón…

    Lo sucedido con el impresionante Cristo de Beobide (altar bajo la cúpula), algo verdaderamente sorprendente, lo entiendo como una esperanzadora señal de la Providencia de cara al futuro. Así sea.

    https://www.elvalledeloscaidos.es/portal/?p=3683

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