Margarita Robles: hipocresía e ineptitud por sistema

Robles y su guardaespaldas, el JEMAD Gral. Villarroya (a) «bien pagao»

Ese cada día más patético y artificial personaje que es Margarita Robles, renovada ministro de Defensa por mor de sus méritos totalitarios, se ha descolgado con un articulito laudatorio en El Confidencial con motivo de los 20 años de dicha web. El panegírico, como no podía ser de otra forma dado el motivo del mismo, la tendencia de dicha web y los principios marxistas de la ínclita, es vomitivo. De todo lo que dice hay que destacar, porque son las pruebas de la hipocresía que junto con otros vicios caracterizan a Robles, el título «Los medios de comunicación, el oxígeno de la democracia» y el resumen «En estos momentos es cuando se hace más necesario que los medios de comunicación ejerzan el periodismo con responsabilidad, aportando información de interés general y contrastada»; lo otro es más de lo mismo.

Desde luego la cara amofletada de Robles no tiene límites. A estas alturas de curso y de confinamiento, de prisión y gulaj, de vulneración de nuestros derechos más básicos e inalienables, de opresión y tortura de parte del desGobierno del que ella forma parte, no lo olvidemos, aunque ya le gustaría a ella que así fuera, esta nada agraciada e incívica ciudadana pretende darnos lecciones de libertad de información, ella, cuyo sectarismo totalitario, inestabilidad y falta de explicaciones sobre su oscuro paso por anteriores carguitos, incluidos los de las carrera judicial en los que hay más agujeros negros que en el espacio, no se corta un pelo, como buena marxista, y nos escupe a la cara lo que no sólo no practica, sino que tendría que aprender. Ella, que forma parte de un desGobierno que está asesinando la libertad de expresión, de prensa y de información. Ella, que junto con sus secuaces del Ejecutivo totalitario y dictatorial que nos aplasta, abusa del poder, ejerce por decretos y ha convertido a las fuerzas policiales en la KGB, erigiendo una Lubianka y una red de Checas aún peores que las originales. Los medios de comunicación libres no son el oxígeno, sino la única garantía, la única defensa no ya sólo de la democraacia, sino contra desGobiernos y tiranos como Sánchez y Robles.

Esa misma Robles que, desde su llegada a Defensa, ha reprimido brutalmente a todo aquel que le ha chistado –un Vicealmirante, al que de todas formas tuvo que readmitir, varios retirados firmantes de un simple manifiesto en favor de la figura histórica y militar del Caudillo, un General jefe de Gabinete del JEMAD por un whatsapp privado, etc.–; ha puesto mordaza, o sea, mascarilla tipo Anibal el Canibal, a los militares que fueron a los Juegos de Wuhan en China a hacer deporte y volvieron hechos una caca por el ya tan famoso virus; ha empaquetado reiteradamente al Tte. Col. Salamanca por defender a España y su Constitución –esa misma que ella y los suyos pisotean desde hace décadas–; llevó manu militari a media UME a un pueblo perdido tan sólo porque un radiofacionado local se lo pidió, incurriendo en uno de los casos de favoritismo nepotista más fragrantes de los últimos tiempos; sigue huyendo del borrascoso affaire de los cursos para jueces, así como de su sospecho ejercicio como juez de menores en Barcelona; no logra poner orden en la anárquica «desescalada» de las FF.AA.; ha humillado a los militares en Cataluña y Vascongadas permitiendo los rebuznos y escupitajos de sus socios de gobierno separatistas; ampara la politización de la Guardia Civil que la convierten en la KGB española como demostró el Gral. Santiago, otro que tal baila; calla lo que se sabe ya, y aún más lo que sabe el CNI, que depende de ella, sobre la financiación y pleitesia de Podemos a naciones extranjera, además de la catadura de Venezuela e Irán; sigue en alza su manifiesta, aunque oculta, ineficacia e ineptitud en el cada día más escandaloso caso del vehículo 8×8 que no sólo parece el parto de los montes o de la burra, sino que comienza a oler a podrido como en ¿Dinamarca? no, como hemos visto en tantos casos de corrupción…, en fin, de seguir no terminaríamos nunca.

Margarita Robles, la «mofletes», la de los «papos asimétricos», tiene, no cabe duda, un papo, mejor dos, que se los pisa, que ya los quisieran en master chef pues de ellos saldrían unas carrilladas superiores.

Lo peor, lo más peligroso de esta feminista nada femenina, que nada levanta aunque insista en vestirse de rojo pasión, lo cual, dicho sea de paso, es de chiste, es que no son pocos los que se tragan su farfolla, su perorata y le dan crédito hasta incluso verla como alternativa, como solución, al problema en que se ha convertido el mentecato de Sánchez, sin darse cuenta de que ella es aún peor.

Y es que Robles es la quintaesencia de ese marxismo aún peor que el del todavía Presidente y el de su inseparable pareja melenuda porque, al no dejarse ver tan a las claras, su potencial nocivo es infinitamente mayor porque no lo ves venir, no se descubre su verdadera capacidad de infección hasta que, como ha ocurrido con el coronavirus, te ves ya sin remedio a punto de engrosar la relación de fallecidos, siempre falsa, que viene emitiendo cada día desde hace dos meses el ejecutivo del que Robles forma parte activa; ella que nos alecciona en el articulito de marras sobre información, libertad y demás principios y valores de los que carece desde que nació, o desde que con el primer biberón le debieron dar un trippi cuyos efectos aún le duran.

Si en todo socialista hay un dictador, y en todo comunista un asesino en serie, en Robles parecen juntarse ambos, sólo que a la chita callando, en silencio, que es peor aún, porque el puñal sólo lo descubres cuando ya no tiene remedio porque te lo han clavado hasta la empuñadura.


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