Mártir Alfonso Cirujeda Gayoso (146)

Alfonso Cirujeda Gayoso

Alfonso Cirujeda Gayoso (Madrid 1899 – Rivas Vaciamadrid 1936). Era el decimotercer hijo de 14 del matrimonio formado por Francisco Cirujeda y María Ana Gayoso. Militar de profesión, ostentaba el grado de Capitán. Muy piadoso y caritativo. Estaba casado con Isabel Villar Peña, hermana de Luis y Agustín Villar (asesinados por odio a la fe en 1936 AQUÍ y 1937 AQUÍ, respectivamente).

Su devoción católica le indujo siempre a dar cuanto testimonio podía públicamente y a defender a la Iglesia siempre que era necesario.

En Marzo de 1936, participó en la defensa de la iglesia de San Juan Bautista, en Albacete, ciudad en la que estaba destinado, cuando la misma fue atacada por una turba de frentepopulistas, una vez que el gobernador civil había dado orden de que se dejara a la plebe obrar libremente durante unas horas. Pero Alfonso Cirujeda, desoyendo las órdenes del gobernador, salió con su compañía y defendió la iglesia evitando su destrucción y profanación (igual hizo con el Casino). Que les aguara la fiesta a los frentepopulistas nunca se lo perdonaron, siendo desde entonces objeto de una inquina infinita.

Como represalia, a los pocos días de tal hecho quedó disponible forzoso, lo suspendieron de sus funciones y le quitaron el mando. Pidió traslado a Madrid, ciudad a la que arribó el 13 de Julio, pero aunque se lo concedieron designándole para una vacante que estaba libre, no fue nada más que un truco, pues de nuevo le dejaron también disponible forzoso, cogiéndole el inicio de la contienda sin destino ni mando.

El 8 de Agosto, tras múltiples indagaciones, entre otras los malos tratos a que sometieron a su cuñado Luis intentando que delatara dónde se escondía, lo que no lograron, fue finalmente detenido al parecer por ciertas informaciones llegadas desde Albacete.

Fue encerrado en la checa de Bellas Artes, y de allí pasó a la cárcel de San Antón. Un religioso que estuvo con él en ella dio testimonio de que en el patio de la prisión no cesaba de aconsejar a todos que rezaran constantemente el Rosario, lo que él hacía sin parar incluso durante el paseo de dos en dos por dicho espacio.

A su mujer, que le pudo visitar en alguna ocasión, en su última visita le mostró el escapulario que ella le había regalado en Albacete. Entonces, ella, asustada, le dijo que no lo enseñara porque se lo quitarían, a lo que él respondió que «Sólo sobre mi cadáver».

En la tarde del 5 de Noviembre de 1936, lo sacaron junto a otros, lo llevaron al cementerio de Rivas Vaciamadrid, en las afueras de la capital, y lo fusilaron. En el trayecto fue rezando el Rosario, demostrando gran calma y serenidad, y animando a sus compañeros de infortunio. Se colocó en el paredón dando ejemplo de firmeza y valor. Sus últimas palabras fueron un recio ¡Viva Cristo Rey! Tenía 37 años.

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NOTA.- Esta serie está dedicada a los mártires de la persecución anticatólica entre 1936 y 1939 del Frente Popular, coalición marxista-leninista revolucionaria formada por el PSOE, PCE, CNT, PNV y ERC.


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