Mártir Francisco Izquierdo Pérez

Francisco Izquierdo Pérez

Francisco Izquierdo Pérez (Villafranca de Córdoba 1918 – El Carpio 1936) era el mayor de los seis hijos que tuvieron Pedro Izquierdo Castro, agricultor, y su mujer Marina Pérez Martínez, ama de casa. Fallecida la madre al poco de nacer el último vástago, una niña, Francisco se hizo cargo con tan sólo 10 años de cuidar a los demás hermanos.

Dirigidos por el padre, todos los hijos se criaron en un ambiente especialmente piadoso. Todos fueron monaguillos y uno de ellos sacerdote salesiano. Francisco llegó a sacristán.

Francisco Izquierdo sobresalía por su gran afabilidad, alegría, servicialidad y aptitudes para el estudio y la música.

Muy implicado y activo en todo lo relacionado con su parroquia, desarrolló siempre, a pesar de su corta edad, una gran actividad apostólica y de obras de caridad, ayudando en todo a su párroco. Por todo ello se relacionaba con mucha gente, siendo especialmente conocido de todos en el pueblo.

El mismo 18 de Julio, una turba de mineros frentepopulistas de Linares tomó Villafranca de Córdoba dedicándose al pillaje, la profanación de la iglesia y al asesinato de cuantos por razón de su fe o ideas políticas consideraron.

El 31 de ese mismo mes, por la noche, detuvieron a Francisco Izquierdo en una finca a las afueras del pueblo donde se había refugiado con su padre y hermanos. Llevado preso a la cárcel del pueblo, durante tres días lo mantuvieron encerrado en condiciones terribles, bien que en algún momento dejaron que el padre le visitara. Su progenitor dio fe de la entereza, valor y resignación católica con que Francisco Izquierdo sobrellevaba tan penosa situación.

El Salto de El Carpio

El 3 de Agosto, cuando de madrugada el padre fue a la prisión para llevarle algo de comer, le dijeron que se lo había llevado por la noche a El Carpio, maniatado y cogido con una cuerda al caballo de uno de sus captores, detrás del cual caminaba. Unas mujeres, que le habían  visto pasar contaron al padre de Francisco Izquierdo que cuando, tras pedirles agua su hijo se la iban a dar, varios de los frentepopulistas cogiendo excrementos del caballo se los restregaron por la boca y cara para que no bebiera, obligándole a seguir el camino.

El día 4, cuando su padre y otro hermano intentaron preguntaron por él en El Carpio, algunas personas les comunicaron que lo habían llevado al paraje conocido como El Salto, en el Guadalquivir, así llamado por la presa allí existente, donde, antes de rematarle, se habían ensañado con él brutalmente, dándole varias palizas y torturándole cruelmente. Tenía 18 años.


Deja una respuesta

Su dirección de correo nunca será publicada. Si la indica, podremos contestarle en privado en caso de considerarlo oportuno.*

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad