Mártires Fortunato Merino y Luis Gutiérrez

Fray Gutiérrez

Fray Luis Gutiérrez Calvo había nacido en 1888 en Melgar de Abajo (Valladolid). Llegó a Málaga en 1919, ejerciendo como profesor de primaria en el colegio e iglesia de San Agustí. Por su dedicación y entrega era toda una institución en Málaga. También ejercía como sacristán de dicha iglesia. A raíz de la quema de conventos de 1931, y siendo la de San Agustín una de las incendiadas fray Luis Gutiérrez abandonó Málaga, ciudad a la que regresó en 1934 ayudando a reconstruir el colegio y la iglesia.

Fray Fortunato

Fray Fortunato Merino Vegas había nacido en 1892 en Itero Seco (Palencia). Compañero de noviciado de fray Luis Gutiérrez, en 1920 ya formaba parte de la comunidad agustina de Málaga, a la que perteneció once años. En 1934, como Fray Luis Gutiérrez estaba de vuelta en Málaga, siendo en 1936 vicerrector del colegio.

Al estallar la guerra, y dado que Málaga quedó en poder frentepopulista, ambos frailes tuvieron que abandonar precipitadamente el colegio, refugiándose Fray Fortunato el 20 de Julio en la casa de Manuel Griffo, la cual tuvieron que abandonar al poco pasando a la del Sr. Morillo donde se había refugiado Fray Luis Gutiérrez desde el principio.

Debido a que en esta casa los dos frailes corrían peligro, la abandonaron también a los pocos días, pasando a la casa de las hermanas Francisca y Emilia Ruiz Cabello pero, desgraciadamente, el portero del edificio les denunció, pasando entonces a alojarse en el Hotel Imperio, propiedad de José Cabello Sanz, tío de Francisca y Emilia, persona muy piadosa y valiente que mantenía desde los años 20 intensa relación con la comunidad agustina malagueña.

El 24 de Agosto de ese mismo año de 1936, a última hora de la tarde, penetró en el hotel un nutrido grupo de milicianos frentepopulistas que se llevaron detenidos a su propietario, a los dos agustinos, así como a un marista, a dos salesianos que también se refugiaban en el hotel. La detención se llevó a cabo en medio de insultos, gritos, golpes y toda clase de tropelías, como acreditaron varios de los huéspedes que se alojaban en el hotel, existiendo el siguiente relato de las hermanas Mercedes y Nieves Díaz Caneja que allí se hospedaban:

«Como a las dos o a las tres de la mañana sentimos que los sacaban y los metían en un coche y ya quedó todo en silencio. Como a la hora, poco más o menos, entraron los milicianos adonde estábamos nosotras y, sobre una mesa grande que había allí, tiraron los peines vacíos de las pistolas diciendo: «ésos ya se tragaron estas balas»».

Llevados los detenidos al callejón de la Pellejera, cerca de la calle Mármoles, los dos frailes fueron salvajemente mutilados con cuchillos, les dispararon en las piernas y en otras partes de sus cuerpos, ninguna de ellas mortales, dejándolos agonizantes allí tendidos, hasta que al cabo de una hora volvieron algunos de los asesinos y los remataron, siendo sepultados en una fosa común en el cementerio de San Rafael.

El callejón de la Pellejera, hoy calle Arango

PD.- En dicho cementerio apareció también el cuerpo del propietario del Hotel Imperio, José Cabello Sanz, asesinado por haber dado cobijo a los religiosos.


Una respuesta a «Mártires Fortunato Merino y Luis Gutiérrez»

  1. Dos víctimas, de entre decenas de miles, asesinadas por los milicianos del Frente Popular. Salvajada que pretende ocultar la infame ley 52/2007 de la memoria histórica, promulgada por por los herederos ideológicos de aquellos asesinos.
    Hoy en el Gobierno de España conformando como sus ancestros un nuevo Frente Popular de vocación cainita.

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