Mártires seminaristas de Barbastro

Martín Ibarra

Entrevistamos a Martín Ibarra Benlloch, presidente de la Comisión Histórica para la Causa de los mártires de la diócesis de Barbastro-Monzón. Como especialista, que lleva varios años estudiando estos hechos, nos acerca con todo lujo de detalles a estos sucesos gloriosos, que nos marcan el camino y son un gran ejemplo y legado.

¿Cómo era la comunidad claretiana de Barbastro?

 La casa seminario de Barbastro estaba entre la calle Costa y las calles del Conde y de Saso Saurina, en el barrio de San Hipólito. Tenía tres pisos y remataba en una terraza semicubierta. La casa databa del año 1876 y tenía aneja desde 1888 una iglesia dedicada al Sagrado Corazón de María. Desde el año 1934 la casa era postulantado y en el verano de 1936 se esperaba la incorporación de estudiantes de teología.

¿Por qué llegaron a la casa de Barbastro estos seminaristas?

Este grupo de estudiantes del Inmaculado Corazón de María de Cervera llegó a Barbastro el 1 de julio, porque se pensaba que era mucho más seguro que el de Cervera. Uno de ellos, Agustín Viela, escribía el día 8 a su madre para contarle lo bien que estaban aquí en Barbastro: “¿Cuál es la causa de haber venido tan pronto a Barbastro? Para aligerar el Colegio de Cervera, demasiado numeroso y en situación conflictiva con las autoridades locales; y para aprender la instrucción militar, dadas las facilidades que hay en Barbastro. Aquí, éstos de Barbastro no son muy atrevidos ni arrojados. Además, como hay ejército, y los jefes son muy buenos, los revolucionarios no se atreven a molestarnos”.

¿Cuántos componían la comunidad en julio de 1036? 

En julio había 9 sacerdotes o “padres”, 39 estudiantes y 12 hermanos laicos o “coadjutores”. El superior era el P. Jesús Munárriz, navarro de 61 años.

¿Les molestaron con anterioridad al comienzo de la Guerra?

La mayoría estaba en edad de ir al servicio militar, con lo que habían solicitado poder realizar la instrucción con anterioridad y quitarse meses de servicio. Habían solicitado los permisos al coronel Villalba y contaban con dos instructores. El alcalde de Barbastro Pascual Sanz interrumpió un día la instrucción acompañado de la Guardia civil, mintiendo al decir que había recibido orden del Gobernador civil de parar eso. Seguramente deseaba amedrentarles y dar a entender a la población izquierdista que era cierto que los “curas y frailes” estaban armados y se adiestraban militarmente para participar en una sublevación. Es el bulo que utilizarían los anarquistas una semana más tarde para registrar la Comunidad.

El gobernador militar coronel Villalba les aseguró que el alcalde no tenía ninguna instrucción, y que ese asunto no era de su jurisdicción.

¿Cuándo estalla la revolución en Barbastro? 

Desde el mismo día 18 de julio, los socialistas y anarquistas se hacen con el poder, asaltan las armerías y realizan cacheos. El lunes 20, el coronel Villalba se suma a los revolucionarios. Esa misma tarde se produce la detención de los claretianos en el seminario.

¿Cómo fue su detención?

A las 17 horas comenzaron los milicianos a rodear el edificio de los Misioneros. A las 17:30 horas sonó furiosa la campana de la portería. Entraron unos sesenta hombres armados que tomaron posiciones y comenzaron a registrar. Les acompañaron en el registro dos carabineros. Todos los misioneros permanecieron en pie, en el patio, durante dos horas. “Todos serenos, y en silencio; rezábamos y algunos con el rosario en la mano, preparándonos para lo que pudiera acaecer”, escribió el seminarista argentino Atilio Parussini.

Algunos de los mártires de Barbastro

¿Dónde los llevaron?

Al no encontrar armas por ningún lado, ni en el convento ni en la iglesia, algunos milicianos estaban muy enfadados. Se llevaron detenidos al Padre Superior, al P. Díaz y al P. Ministro, que ingresaron en la cárcel municipal. Dentro del convento, algunos de los milicianos comenzaron a gritar “¡Hay que acabar con ellos!, ¡A matarlos a todos aquí mismo!, ¡Dinamita sobre ellos!” y otras cosas por el estilo. Un estudiante, Atanasio Vidaurreta se desmayó. Se escuchó un grito: “¡Que lo rematen ahí mismo, y se acabó todo!”. Al final, Eugenio Sopena, del Comité Revolucionario y jefe de los cenetistas locales, consiguió que salieran todos del convento, “con la promesa de llevar a la cárcel en seguida a todos los Misioneros”.

Así se hizo y poco después, los estudiantes fueron en dirección a la plaza del ayuntamiento. Quedaron recluidos en el salón de actos del colegio de Escuelas Pías.

¿Cómo pasaban las horas los estudiantes claretianos en su encierro?

Básicamente se dedicaban a rezar y prepararse para un martirio que consideraban inminente. También pudieron recibir la sagrada Eucaristía que el hermano Vall les traía todos los días con la comida. Al hermano Vall que era el cocinero de la comunidad, lo dejaron libre para que hiciera de cocinero en el colegio de Escuelas Pías. Ahí cocinaba para los que se encontraban ahí detenidos y también para el comedor de milicianos que se había instalado en el colegio.

Les ofrecieron la huida a cambio de renegar de su fe…

Sí, a todos les ofrecieron la posibilidad de ser libres si se quitaban la sotana y se unían a los revolucionarios de izquierda. Eso equivalía a una apostasía formal. A uno de ellos, Salvador Pigem, se le ofreció la posibilidad de escapar. Un día se le acercó un miliciano, que había sido cocinero con sus tíos, y le ofreció escapar. Salvador no aceptó marcharse él solo, prefiriendo quedarse y morir mártir como los demás.

¿Cómo fue el trato que recibieron en esos días previos al martirio?

El trato que recibieron fue brutal, aumentando con el paso de los días. Al calor asfixiante, la deficiente alimentación y la falta de higiene, se unía el maltrato de palabra y de obra. Lo intentaron de todas las maneras imaginables, también introduciendo prostitutas en el salón.

¿Cuál fue su actitud antes de la muerte?

En la madrugada del miércoles 12 de agosto, un grupo de unos 15 milicianos irrumpió en el salón donde estaban los claretianos, en el Colegio de Escuelas Pías. Uno de ellos pidió a gritos que bajaran los más viejos. Se acercaron el hermano Gregorio Chirivás (56 años), P. Nicasio Sierra (46), P. José Pavón (35), P. Sebastián Calvo y P. Pedro Cunill (33) y el subdiácono Wenceslao Clarís (29). El P. Ortega, que veía la escena, les absolvió. Los ataron de dos en dos, espalda contra espalda. Los sacaron del salón. Se les unió otro sacerdote diocesano. A las 4 de la mañana se oyó una fuerte descarga.

A las 7 de la mañana, los milicianos entraron nuevamente en el salón de los misioneros. Uno del Comité les contó nuevamente y les tomó el nombre. Cuando se marcharon, se prepararon para un martirio que consideraban inminente. Todos se confesaron con los dos sacerdotes que quedaban. Encomendaron numerosas cosas a los dos estudiantes extranjeros, Hall y Parussini, a los que les habían dicho que los iban a liberar. Y comenzaron a escribir cosas en los breviarios y devocionarios, en hojas de libreta, en envoltorios de chocolate, en los tablones del escenario, en las escaleras y paredes. Se han conservado bastantes de estos escritos, de los que citaremos dos.

El primero es de José Brengaret: «J.H.S. ¡Viva Cristo Rey! Si Dios quiere mi vida, gustoso la doy. Por la Congregación y por España. Muero tranquilo, después de haber recibido todos los Santos Sacramentos. Muero inocente; no pertenezco a ningún partido político; lo tenemos prohibido por nuestras Constituciones; acatamos todo poder legítimamente constituido. Pido perdón a todos, delante de Dios y de mi conciencia, de todos los agravios y ofensas. Perdono a todos mis enemigos. Me despido de mi padre y de mis hermanos. Si Dios es servido de llevarme al cielo, allí encontraré a mi madre”.

El segundo es un escrito en un calendario, que se encontró pegado en el bolsillo apergaminado de la sotana de Salvador Pigem: “Nos matan por odio a la Religión. Domine, dimitte illis. En casa no hicimos ninguna resistencia. La conducta en la cárcel, irreprochable. ¡Viva el Corazón Inmaculado de María! Nos fusilan únicamente por ser religiosos. No ploreu per mi. Sóc martir de Jesucrist. Salvador Pigem, C.M.F.”

¿Cuál fue el principal legado de estos mártires?

Entre muchos de ellos se ha conservado una despedida que Faustino Pérez dedicó a la Congregación del Inmaculado Corazón, el día 13 de agosto. Refleja el ambiente martirial y precisa lo sucedido con ellos. Las fechas son exactas, pero cuando son asesinados es en la madrugada del día siguiente:

“Querida Congregación: Anteayer, día 11, murieron, con la generosidad con que mueren los mártires, seis de nuestros hermanos; hoy trece, han alcanzado la palma de la victoria 20, y mañana, catorce, esperamos morir los 21 restantes. ¡Gloria a Dios! ¡Gloria a Dios! ¡Y qué nobles y heroicos se están portando tus hijos, Congregación querida! Pasamos el día  animándonos para el martirio y rezando por nuestros enemigos y por nuestro querido Instituto; cuando llega el momento de designar las víctimas hay en todos serenidad santa y ansia de oír el nombre para adelantar y ponernos en la fila de los elegidos; esperamos el momento con generosa impaciencia, y cuando ha llegado, hemos visto a unos besar los cordeles con que los ataban, y a otros dirigir palabras de perdón a la turba armada: cuando van en el camión hacia el cementerio, los oímos gritar ¡Viva Cristo Rey! Responde el populacho rabioso, ¡Muera! ¡Muera!, pero nada los intimida.

¡Son tus hijos, Congregación querida, éstos que entre pistolas y fusiles se atreven a gritar serenos cuando van hacia el cementerio. ¡Viva Cristo Rey! Mañana iremos los restantes y ya tenemos la consigna de aclamar, aunque suenen los disparos, al Corazón de nuestra Madre, a Cristo Rey, a la Iglesia católica y a ti, madre común de todos nosotros. Me dicen mis compañeros que yo inicie los vivas! y que ellos ya responderán. Yo gritaré con toda la fuerza de mis pulmones, y en nuestros clamores entusiastas adivina tú, Congregación querida, el amor que te tenemos, pues te llevamos en nuestros recuerdos hasta estas regiones de dolor y muerte.

Morimos todos contentos sin que nadie sienta desmayos ni pesares; morimos todos rogando a Dios que la sangre que caiga de nuestras heridas no sea sangre vengadora, sino sangre que entrando roja y viva por tus venas, estimule tu desarrollo y expansión por todo el mundo. ¡Adiós, querida Congregación! Tus hijos, Mártires de Barbastro, te saludan desde la prisión y te ofrecen sus dolores y angustias en holocausto expiatorio por nuestras deficiencias y en testimonio de nuestro amor fiel, generoso y perpetuo. Los Mártires de mañana, catorce, recuerdan que mueren en vísperas de la Asunción; ¡y qué recuerdo éste! Morimos por llevar la sotana y moriremos precisamente en el mismo día en que nos la impusieron.

Los Mártires de Barbastro, y en nombre de todos, el último y más indigno, Faustino Pérez, C.M.F. ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva el Corazón de María! ¡Viva la Congregación! Adiós, querido Instituto. Vamos al cielo a rogar por ti. ¡Adiós, adiós!”.

¿Cuántos murieron gritando viva Cristo Rey o loas a María?

La mayor parte de los mártires, tanto sacerdotes, religiosos o laicos, murieron al grito de ¡viva Cristo Rey! o ¡viva la Virgen del Pilar!

¿Cuándo fueron beatificados estos claretianos?

Fueron beatificados en Roma por san Juan Pablo II el 25 de octubre de 1992. Sus restos reposan en la cripta del Museo de los Mártires de Barbastro.

Sepulturas de los mártires

Unos hechos espectaculares dignos de llevarse al cine, como de hecho sucedió…

En el año 2012 comenzó el rodaje de la película “Un Dios prohibido” en Ciudad Rodrigo, con escenas de Barbastro. La película se estrenó al año siguiente, acudiendo su director Pablo Moreno a Barbastro. Causó un fuerte impacto y ha tenido un éxito de público y numerosos doblajes en otros idiomas en los años siguientes.

¿Para conocer más de estos mártires qué bibliografía nos recomienda?

Es muy numerosa, pero voy a citar tres. El primero es el de Jesús Quibus, Misioneros Mártires, Barcelona 1940. El segundo de Gabriel Campo Villegas, Esta es nuestra sangre. 51 claretianos mártires Barbastro, agosto 1936, Madrid 1990. El tercero, una visión de conjunto de lo sucedido en la diócesis, es mi libro La persecución religiosa en la diócesis de Barbastro-Monzón (1931-1941), Zaragoza 2011. En él se analiza la persecución como un unicum: causas, desarrollo y consecuencias de la persecución religiosa. Las cosas se ven con mucha mayor claridad de esta manera.


10 respuestas a «Mártires seminaristas de Barbastro»

  1. ¿Por qué la iglesia viene omitiendo quienes fueron los asesinos martirizadores de estos seminaristas, como los que hicieron otro tanto con los carmelitas de Tarragona…etc? ¿A quién se debe esa consigna de embarrar la historia cuando precisamente la iglesia no apoya a Franco, tan denostado por los socialistras y comunistas que quieren ensuciar su historia e incluso profanar sus restos sin que nadie diga nada claramente. Frnaco evitó que terminasen los rojos con todos los sacerdotes, monjas y religiosos y el que la hizo, la pagó. Huyó de le impunidad y de la lenidad y hasta 1965 hubo maquis comunistas en España ¿ No lo saben los curas?¿Es simple cobardía, ignorancia, masonería o marxismo de la teología de la lioberación? ¿De qué va esto? Es indignante ver estas cosas.

    1. Estimado seguidor: muy bien preguntado, más aún porque sus preguntas llevan implícitas las respuestas, porque es una mezcla de todo, en resúmen, de falta de Fe. Saludos cordiales.

  2. Don Javier, BRILLANTE ARTÍCULO.
    He visitado el Museo de los Mártires (yo soy de la zona), Y ES ESCALOFRIANTE EL TESTIMONIO QUE DAN DE FE CRISTIANA.
    A pesar de que se les prometió salvarles la vida, si adjuraban de su Fe Cristiana, renegaban, se acostaban con alguna puta miliciana, etc., NI UNO SOLO QUISO HACERLO, INCLUIDOS LOS POSTULANTES, QUE AÚN NO HABÍAN TOMADO LOS VOTOS…
    De cualquier forma, y teniendo en cuenta la presencia de UN REGIMIENTO DEL EJÉRCITO EN EL ACUARTELAMIENTO DE BARBASTRO, sino sin entender porqué el Ejército NO CUMPLIÓ CON SUS OBLIGACIONES DE SALVAGUARDAR LA LEY, EL ORDEN Y LA VIDA…
    (Si alguien tiene información al respecto, me gustaría mucho que la publicasen, incluido don Javier, por supuesto).
    Gracias anticipadas.

    1. Yo también querría saber porqué ni EL REGIMIENTO acantonado en BARBASTRO, ni la GUARDIA CIVIL de la ciudad, MOVIERON UN SOLO DEDO PARA EVITAR ESTE GENOCIDIO…
      Si alguien tiene información al respecto, agradecería mucho la aportase.
      Gracias.

      1. Desconozco el caso concreto de la Guardia civil de esa localidad, pero si no hizo nada, o una de dos, o no pudo hacerlo por estar ella misma sufriendo los ataques de los milicianos, o, como ocurre en la actualidad se puso de perfil como si se pudiera adorar a Dios y al Diablo al mismo tiempo.
        La Guardia civil roja o el Ejército rojo no es verdadera Guardia civil (o verdadero Ejército), y entonces eso que dice el art. 6 de la cartilla de la Guardia civil desde su creación por el Duque de Ahumada:
        Art. 6º:
        El Guardia Civil no debe ser temido sino por los malhechores; ni temible, sino a los enemigos del orden.
        Procurará ser siempre un pronóstico feliz para el afligido, y que a presentación el que se creía cercado de asesinos, se vea libre de ellos; el que tenía su casa presa de las llamas, considere el incendio apagado; el que veía a su hijo arrastrado por la corriente de las aguas, lo crea a salvo; y por último siempre debe velar por la propiedad y seguridad de todos.
        simplemente si este fue el caso de Babastro, la Guardia civil roja no lo cumplió y no fue «pronóstico feliz» de estos pobres seminaristas afligidos, porque la Guardia civil roja no es una verdadera Guardia civil, es un oxímoron, dos conceptos (Guardia civil y roja) que son incompatibles entre sí, de modo que la Guardia civil una vez que deserta de sí misma y se pone de perfil ante los crímenes de los rojos, la Guardia civil pierde su ser y se convierte en lo que se convirtió en la zona roja, una banda de malhechores al igual que los milicianos, como ocurrió en Guadalajara y Sigüenza, o en Barcelona. De hecho a los pocos meses del alzamiento el gobierno Rojo le cambió el nombre por «Guardia Nacional Republicana», y después como Cuerpo de Seguridad y asalto. Por tanto la genuina Guardia civil nunca fue la roja que no sólo la privó de su esencia sino incluso de su propia denominación.

  3. La fotografía del seminario no corresponde al «de la época», sino que es el actual, el Seminario Conciliar, edificado en las afueras de Barbastro, aunque ahora ya está integrado en la ciudad, concretamente en la parte alta de la Aveida de los Pirineos, frente al Hospital de la Seguridad Social.
    El Seminario de la Orden estaba en el Monasterio de EL PUEYO, una gran abadía o conento, situado a varios kilómetros de la ciudad, carretra de Huesca, aunque es posible que estos frailes, hermanos y seminaristas se trasladaran a la Casa que tenían en el centro de Barbastro, por pensar que allí estarían más seguros…
    DE CUALQUIER FORMA, LA MASACRE DE SACERDOTES EN LA DIÓCESIS DE BARBASTRO FUE UNA AUTÉNTICA ABERRACIÓN, PUES FUERON ASESINADOS MÁS DEL OCHENTA POR CIENTO…, y los que no murieron fue por haberlogrado escapar, o esconderse en casas de familias católicas, que arriesgaban su vida por salvarles, etc.
    ¡Dios quiera que no se vuelva a repetir la historia, pues los pueblos que olvidan su historia, ESTÁN CONDENADOS A REPETIRLA!

    1. Sr. Ramiro.
      En aquellos años el Monasterio del Pueyo estaba habitado por los monjes benedictinos, que tambien fueron martirizados. Fué años mas tarde que los claretianos, habitaron dicho monasterio y en la actualidad hay otra comunidad religiosa en el.

  4. Lo que mucha gente no sabe es que buena parte de los seminaristas asesinados habían llegado a Barbastro el 1 de julio, para realizar el último curso de Teología moral, procedentes de Cervera (Lérida) donde habían tenido que abandonar su Universidad ante los actos de violencia contra ellos, con ocupación ilegal de sus edificios y sin poder acudir a ninguna instancia jurídica por ser las autoridades rojas las que ya a esa fecha (un mes antes del Alzamiento) no admitían más legalidad que las de sus pistolas.
    Su asesinato pudo haberse evitado si, como algunos sensatamente aconsejaron, el seminario se hubiera trasladado a la cercana Andorra, dada la evidente persecución religiosa que se perpetraba con total impunidad en toda España desde antes del estallido de la guerra por las autoridades rojas. Esto es lo que hipócritamente llaman «la legalidad republicana». Algunos seminaristas hicieron testamento en el envoltorio de unos chocolates.
    Mención especial merece el sádico asesinato del Obispo de Babastro D. Florentino Asensio Barroso, salvajemente torturado y asesinado en dicha localidad, el 9 de agosto de 1936 (los seminaristas y claretianos fueron asesinados los dias 12, 13 y 15 de agosto).
    El 20 de julio de 1936 fue detenido bajo la acusación de ser obispo. Fue ultrajado, golpeado, pisoteado, apaleado y ofendido de forma inhumana e indigna.
    El 9 de agosto de 1936 entre risotadas los milicianos decidieron cortarle los testículos, “así podremos comer cojones de obispo” dijeron esa caterva de animales que hipócritamente hoy quieren aparecer como defensores de la libertad y los derechos humanos. Y de las palabras pasaron a los hechos: con un cuchillo de cocina fue castrado a lo vivo y obligado a caminar en semejante estado y desangrándose, hasta el cementerio para ser asesinado junto con un numeroso grupo de personas culpables todos ellos de ser gente de bien.
    Lo desnudaron para robarle la ropa y todo lo que llevaba encima, y como tenía varios dientes de oro se los arrancaron sin esperar a matarlo del todo, lo tirotearon y quedó malherido durante horas antes de expirar. Sufrió muchísimo antes de morir.

    La incógnita, por algunos comentada, sobre qué hacía la Guardia civil mientras tanto, lo desconozco pero la respuesta puede estar en un documento, que no sé si lo he visto en el libro de Causa general o en otro, del Comité de milicias antifascistas de Babastro, sobre 20 detenidos, entre ellos el coadjutor de la Catedral de Babastro y un «Capitan de la Guardia civil» nombrado de esta manera no por el nombre sino por su condición de Capitán de la GC.
    Es decir a esas alturas es posible que el Cuartel de la GC hubiera sido «asaltado» o «neutralizado» por el rojos, y su Capitán pendiente de ser asesinado en esta lista de 20 personas.
    Lo peor, en mi modesta opinión es cuando los 30 seminaristas y los 50 claretianos asesinados en Babastro (y los seglares que con ellos sufrieron martirio) volvieron a ser asesinados, esta vez de manera virtual pdero no menos hiriente e indigna, cuando en 2013 se estrenó la película «Un Dios prohibido».
    Con el pretexto de dar una «una visión evangelizadora», es decir una visión del gusto del PSOE, la película es un insulto a la memoria de estos mártires, dando una imagen blanqueada e idílica de los milicianos que de ser una caterva de animales en la vida real (tan animales como para castrar a lo vivo al Obispo, o arrancarle los dientes todavía vivo), en la película son presentados como si fueran estudiantes de Filosofía y Letras de los años 60. Semejante panfleto, típico de la Iglesia que fue señalada con el dedo por la Virgen María en Garabandal como culpable de la cantidad de almas que se iban a perder por su culpa, y que ha llevado a la actual ruina moral y religiosa de España, es ejemplo de lo que no debe ser JAMÁS una película sobre la terrible persecución religiosa que se sufrió en España bajo el Terror del Frente Popular.

Deja una respuesta

Su dirección de correo nunca será publicada. Si la indica, podremos contestarle en privado en caso de considerarlo oportuno.*