Más sobre el expolio del oro de América… y de la plata

En su día publicamos el artículo ¿Quién se llevó el oro de América? (AQUÍ) Su indudable interés despertó la curiosidad de muchos de nuestros seguidores que nos han solicitado más datos. Pues bien, aquí van algunos más para que quede constancia, hoy tan frágil por la ignorancia sobrevenida impulsada por la malicia interesada, de que no fueron los españoles los que expoliaron América, todo lo contrario, sino los otros, o sea, los de siempre, los ingleses, ladrones seculares e impenitentes y, cómo no, lo tan famosos “libertadores” incluidos.

San Martín

Y es que, en gran medida, la pujanza económica que ya inexorablemente protagonizaba Inglaterra no provino en sus inicios de su activo, y agresivo, comercio con las indias, sino del robo, verdadero expolio del nuestro imperio, a caballo, nunca mejor dicho, de dos personajes miserables donde los haya habido como fueron los supuestos “libertadores” Simón Bolívar y José San Martín; amén de traidores.

En la actualidad, los cálculos más aceptados alcanzan la cantidad de dos billones de los actuales euros del valor de las reservas de oro y plata que había en las Haciendas Reales de España en Iberoamerica, de la práctica totalidad de las cuales se apoderó audazmente Inglaterra gracias a la colaboración de Bolívar y San Martín.

San Martín se proclamó el 3 de Agosto de 1821 “Protector” del Perú; eufemismo de “dictador”. Cargo, no obstante, al que renunció un año y un mes después en Septiembre de 1822.

Una de sus “hazañas”, la que nos interesa para este artículo, fue concentrar todo el oro que se guardaba en la Hacienda Real de Lima en los buques Jerezana, La Perla y La Luisa con la excusa de “evitar que cayeran en poder de las fuerzas realistas en caso de que éstas tomasen la ciudad de Lima”; algo a tales alturas más que imposible. Asimismo, concentró la plata en una goleta. Todos los buques citados fueron anclados en el puerto de El Callao. La cosa, ya de por sí más que sospechosa, se hace increíble si tenemos en cuenta a un personaje, el inglés Lord Thomas Cochrane, que venía implicándose activamente en las independencias de Chile, donde había ganado fama, y en ese instante en la de Perú.

Lord Thomas Cochrane

Lord Thomas Cochrane –el capitán Jack Aubrey, interpretado por Russell Crowe en la película “Master and Commander”–, había nacido en Escocia en 1775. Su familia, antes muy acaudalada, se había arruinado financiando los proyectos de su progenitor un excéntrico inventor.

Cuando Thomas Cochrane cumplió 12 años, los Cochrane quedaron oficialmente en la ruina y su tío, comandante de la Marina británica, lo enlistó como tripulante en uno de sus buques. Así, por necesidad, comenzó la que iba a ser meteórica carrera de un marino inglés que participaría en las independencias chilena, peruana, brasileña y en Grecia. O sea, todo un filibustero, un mercenario, eso sí, que nunca olvidó quien era su patrón: Inglaterra.

Sus antecedentes familiares crearon en Lord Cochrane la obsesión por el dinero, de forma que su ayuda a las independencias no lo fueron gratis, sino que tras cada victoria exigía su “derecho de presa” para él y su gente, algo que Inglaterra tenía legalizado, pero que San Martín no porque… como vemos ese «derecho de presa” debía ir para… él.

Surgidas fuertes divergencias entre Cochrane y San Martín, el audaz marino inglés decidió cobrarse lo suyo y… lo que no era suyo, y, advertido de la enorme fortuna que San Martín, sospechosamente, había concentrado en los cuatro buques, se hizo con ellos sin dificultad alguna poniendo rumbo a Londres donde fue recibido en olor de multitudes, claro está. Y aquí termina la triste historia de la Real Hacienda del Perú. Posteriormente, San Martí denunció el hecho y a Cochrane ante las nuevas autoridades de Chile donde el inglés se había asentado, pero la cosa más parece cuento chino y mera coartada para lavar la cara de San Martín.

Casualmente, o no tanto, de igual forma Inglaterra se hizo con:

  • En Buenos Aires en 1806, Beresford embarcó el tesoro de su Real Hacienda (40 toneladas de oro amonedado) en el navío Narcissus poniendo también rumbo a Londres.
  • En Potosí, Pueyrredón asaltó y destruyó la Casa de la Moneda (1811), enviando a Buenos Aires un millón de piezas de plata que el gobierno entregó por títulos de crédito a comerciantes británicos, que lo enviaron a Londres.
  • En 1822 los británicos se apoderaron de doce toneladas de oro amonedadas en Santa Fe de Bogotá (Colombia).
  • Y lo mismo en Guatemala y Méjico.

Pero ya saben: fueron los españoles los que expoliaron América.

Algunos datos de La involución hispanoamericana (Julio C. González)


2 respuestas a «Más sobre el expolio del oro de América… y de la plata»

  1. Impresionante. Gran trabajo
    Muy bueno.
    Como todo lo que es historia de verdad, está oculta o, directamente, irreconocible en la «verdad oficial».
    Muchísimas gracias.
    Si apareciera algún colaborador/colaboración sobre ese tema, sin duda sería una magnífica y esperada noticia.
    Enhorabuena de nuevo

  2. Todo parece indicar que el modo delincuencial de «ENVIAR EL ORO A…», no fue un invento de los frentepopulistas españoles de los años 30 del pasado siglo.

    Justo es reconocer, además, que ningún otro reino o república ha sabido robar, asesinar, mentir, traicionar y DISIMULAR sus fechorías (esto último, no siempre), como lo ha hecho -y continúa haciéndolo- el tándem Inglaterra-USA.

    Habría que buscar la manera de hacerles entender a nuestros compatriotas del otro lado del charco, que ellos no levantan cabeza desde que alcanzaron la DEPENDENCIA (vía masónica) del dúo de «demócratas» -pro domo sua- que he citado anteriormente.

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