Mons. Argüello García: el marxismo-leninismo también imprime carácter

La militancia marxista-leninista de Mons. Argüello García, actual Secretario Gral. de la Conferencia Episcopal Española (CEE) no la niega ni él mismo. En portada ofrecemos una imagen que vale más que mil palabras. Su transformación en sacerdote tampoco se puede negar porque fue ordenado con todas las de la ley canónica en 1986 por Mons. Delicado Baeza.

El problema es que al igual que el orden sacerdotal imprime carácter, es decir, que pase lo que pase y haga el bien o el mal que haga el ordenado nunca dejará de poseer la capacidad para consagrar, ahí es nada, con el marxismo-leninismo, enemigo de naturaleza diabólica de Dios, ocurre lo mismo, es decir, que quien cayó en tan profundo y oscuro pozo lo será para siempre… a no ser que realice un esfuerzo sobrehumano intelectual, espiritual y moral para salir de él, siempre muy difícil y casi imposible; casos hay, pero tan pocos (Castro Delgado, Pío Moa, por ejemplo) que confirman la regla enunciada.

La prueba de lo que decimos, o sea, de que Mons. Argüello no es de los metamorfoseados, son las declaraciones con las que se descargó hace unos días tras la reunión plenaria de la CEE que no dejan lugar a dudas de que sigue profesando sin paliativos su fe marxista-leninista; la duda es cómo consigue servir a dos señores, algo que Ntro. Señor ya dejó claro que es imposible.

Veamos algunas de sus memorables frases:

  • Sobre la de nueva Ley de Memoria Democrática, ampliación ad infinitum de la infame de Memoria Histórica, dijo «pretende hacer una enmienda a la totalidad de lo que fue la transición democrática especialmente lo que tuvo de conocida reconciliación y mirada hacia adelante (…) el querer escribir una especie de historia oficial y que esa historia quiera luego hacerse además pauta educativa en una suerte de vieja formación del espíritu nacional que algunos estudiamos (…) En los años 70 yo estaba próximo a la Junta Democrática encabezada por el partido comunista de España. Esta Junta gritaba por las calles amnistía y reconciliación. El corazón de la propuesta era de reconciliación».

Sostener aún a día de hoy con la que está cayendo una visión de la Tra(ns)ición, como hace Argüello, manifiestamente falsa, máxime a la vista de los acontecimientos de los últimos cuarenta años, y más aún de los actuales, sólo puede hacerse desde posiciones netamente marxistas-leninistas.

Sostener que aquella «plataforma» puños en alto de la que se enorgullece haber pertenecido encabezada por el PCE, o sea, aquella trampa, aquel caballo de Troya del comunismo con la cual sembraba el germen del nuevo Frente Popular que hoy nos oprime, era un grito por la «reconciliación», es un discurso marxista-leninista cien por cien.

Comparar las verdades, los ideales y los valores que enseñaba aquella Formación del Espíritu Nacional (FEN) con las totalitarias y falsas leyes de memoria «histórica» y ahora «democrática» sólo puede provenir de un sociata-podemita tan degenerado como Sánchez o Iglesias y sus seguidores.

Considerar aquella «maría» de la FEN que apenas se daba, que nadie estudiaba y todos aprobábamos, con la presión adoctrinadora brutal que se viene ejerciendo sobre todos nosotros desde hace medio siglo, especialmente sobre los más indefensos, o sea, los jóvenes, los niños y los ignorantes, a pesar de las pruebas en contra de lo que enseñan, es una falacia propia sólo de un marxista-leninista recalcitrante.

Seguir renegando, como se advierte de sus palabras, de la etapa de gobierno del Generalísimo en cualquier orden y forma, en contra de las hechos documentados, sólo lo hacen hoy en día los marxistas-leninistas que quieren imponernos aquella revolución cuyo signo fue el terror más abyecto, el crimen más aberrante y la persecución más brutal a la Iglesia de toda su historia que sólo impidió la Divina Providencia, contra todo pronóstico, despertando las conciencias, el valor y la generosidad hasta la entrega de la vida de los españoles de bien, liderados por el Caudillo, sin duda un hombre tocado por el dedo de Dios para tal fin, así como para hacer fructificar tanta sangre inocente en los casi cuarenta años posteriores de paz de verdad, de reconciliación de verdad, de recristianización de verdad, de justicia de verdad, de honradez de verdad, de trabajo y prosperidad de verdad, sólo marchitadas por la traición, entre otros muchos, de la propia Iglesia –que todo se lo debe a Franco– y a marxistas-leninistas contumaces como Mons. Argüello, que, como otros, qué casualidad, no se han limitado a ser meros párrocos de pueblo, o simples oficiales, sino que se han buscado la vida para llegar a los órganos de gobierno desde los cuales poder hacer el mayor daño posible, siguiendo la directriz de Carrillo, un perfecto genocida, de que «al Régimen lo venceremos por la cruz y la espada», o sea, infiltrándose en la Iglesia y en las FAS para destruirlas desde dentro a ambas y con ello no sólo al Régimen, sino a España, que es el objetivo de la revancha cósmica que hoy vemos triunfar, porque el Diablo no perdona.

Por último, y para dar una idea de la indigencia intelectual de Mons. Argüello, así como de qué pasa por la cabeza de Francisco I, y en qué mal gastan los dos el tiempo, el ínclito obispo marxista-leninista dijo, en relación a su reciente visita al marxista-montonero-pachamama de Roma que había sido «una experiencia singular extraordinariamente enriquecedora. (…) El Papa me dijo: oye chico, cuando te jubiles ven a jugar al equipo de futbol de aquí porque gambeteas muy bien a los periodistas. Me hizo gracia y me supuso un reconocimiento. El Papa te pone cara y te hace un chiste».

Así estamos y pero que vamos a estar.


10 respuestas a «Mons. Argüello García: el marxismo-leninismo también imprime carácter»

  1. El actual monseñor Luis Argüello ha estado muy vinculado a una organización apostólica llamada Movimiento Cultural Cristiano; en la actualidad, ignoro si tal vinculación sigue existiendo, aunque sospecho que más bien sí.

    El Movimiento Cultural Cristiano es un movimiento apostólico que se confiesa heredero de los movimientos sociales, hijo del movimiento obrero, y singularmente hijo de la Doctrina Social de la Iglesia. Todo ello a la luz del impulso a los movimientos laicales dado por el Concilio Vaticano II. Grupo considerado de los del ala izquierda de la Iglesia, empeñado en combatir las causas del hambre, de la esclavitud infantil y de la injusticia entre el Norte y el Sur, sin embargo no es un grupo progre al uso, pues insiste mucho en el amor a la Iglesia, a los pastores, en la fidelidad al Papa.

    A decir verdad, las líneas maestras del Movimiento Cultural Cristiano son radicalmente críticas con el marxismo, con la infiltración marxista en los grupos apostólicos, que tanto mal ha generado en forma de laicización, marxistización y politización de los grupos apostólicos. Entonces, así las cosas, me extrañaría mucho llegar a conocer que en efecto el actual monseñor Luis Argüello siga siendo un devoto de la ideología marxista, o que en algún momento de su vida lo fuera.

    Saludos.

  2. «Mons. Argüello García: el marxismo-leninismo también imprime carácter»

    ¿Es una cita literal de esta persona o es algo que usted le atribuye espuriamente?
    Si ha respondido en el artículo, perdóneme. Supongo que poniendo títulos tan interesantes no espera usted que haya nadie que espere que el contenido pueda serlo más.

  3. Siento mucho lo que voy a decir, como católico -y pecador- que soy, pero la CEE, no me parece ni episcopal ni, mucho menos, española…
    Para ser exactos, me parece una casa de putas mal organizada. O de maricones.
    Y sobre su actual prsidente, prefiero no hablar, pues el hombre es esclavo de sus palabras, y dueño de sus silencios.

  4. Los curas rojos lo que le tienen que explicar a San Pedro es cómo se puede ir a un mítin de Carrillo y militar ideológicamente en el bando que no es que asesinara a los cristianos o quemara las iglesias, es que llegó al extremo de literalmente fusilar a la imagen de Jesucristo en el Cerro de los Ángeles.
    Que se dejen de cuentos y expliquen cómo es posible la cuadratura del círculo de ser cristianos y fusilar al mismo Jesucristo. A ver esto cómo se come señores obispos rojos.

    Que vayan pensando la respuesta porque serán juzgados por Dios Nuestro Señor, y que Él se apiade de sus almas, o de lo que quede de ellas despues de tanta ignominia como tienen cometida.

  5. Aclaración: he hecho el comentario sobre el hogaño obispo Luis Argüello porque el antaño sacerdote Argüello que yo conocí me parece que no era precisamente marxista. Lo traté poco, hice con él algunos cursillos apostólicos (impartidos al alimón con el recordado Julián Gómez del Castillo, a la sazón maestro de militantes obreros cristianos), y por lo que supe y me contaron, nunca se manifestó como marxista; si en verdad coqueteó con el marxismo en algún momento de su vida, me supongo que lo habrá superado, como se supera un resfriado.

    Luego, al actual monseñor Luis Argüello no lo voy a juzgar directamente. Quiero decir que no tengo ninguna duda sobre la apostasía de la fe que despelleja viva actualmente a la Iglesia; tal apostasía afecta especialmente a sus pastores. Puede que afecte particularmente a monseñor Argüello, quién sabe, podría ser; sin embargo, no me pronuncio «juzgándolo a él en concreto», de suerte que me conformo con señalar que la apostasía nos afecta a todos, a mí también, desde el sucesor de Pedro hasta el último monaguillo de la última parroquia de España. En definitiva, denunciar el pecado, pero no al pecador.

    Fíjense: hay un sacerdote venezolano al que llaman monseñor Roberto Sipols, o el prefiere que lo llamen así. Tiene su canal en Youtube bautizado como «La voz de Jesús». Ya he tenido ocasión de escuchar como diez predicaciones suyas (me parece estupendo su ministerio de evangelización). Hasta el extremo de que en una de ellas se permite decir este buen hombre que el papa Francisco le parece un santo. Y que como santo que es, el mundo lo odia, no lo comprende, se mete con él.

    Como poco, sorprendente. ¿De verdad crees, monseñor Roberto, que el papa Bergoglio es un santo y que justamente por su fidelidad a Cristo es odiado por el mundo? ¡Si muchos católicos afirman justamente lo contrario! Católicos que están próximos a plataformas como «El Español Digital», «César para Jesucristo», «Adoración y Liberación», «Radio Rosa Mística de Colombia», «Nacionalismo Católico San Juan Bautista», «El Correo de España, «Adelante la Fe», «Denzinger-Bergoglio», «Como Vara de Almendro», «Alerta Digital», «Rambla Libre (podría citar muchas más que se manifiestan en esta línea).. Siendo que es así incluso para obispos como Carlo Maria Viganó, quien no ha dudado en señalar que la última encíclica de Francisco (la «Tutti Fratelli», «Tutti Frutti* » para algunos de sus críticos) es un documento de clara filiación masónica, globalista.

    Ni que decir que no lo conozco en persona… Hace años le escribí un par de cartas, en las que denunciaba haber sido sujeto de atropellos yo mismo en determinados ambientes eclesiales. No me sorprendió que no me las contestara, pues en todo momento creí ser consciente de que él debe recibir a diario cientos de misivas, si no miles. Lo que sí me sorprendió y me desconcertó no poco es que por esas mismas fechas en que yo le escribía mis cartas, él sí aceptó recibir en el Vaticano (al parecer con viaje desde España incluido pagado) a una pareja española abiertamente homosexual, en la que uno de los miembros de esa pareja protagonizó incluso un cambio de sexo o caso de transexualidad. Francisco se retrató con ellos y así han circulado por el mundo entero esas fotos. Comoquiera que sea, a mí el papa Francisco no me parece ningún santo, si se entiende por santo el católico que al menos trata de ser respetuoso con el depósito de la fe católica, según la triple fidelidad a la Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio. No soy quién para juzgarlo, de modo que no lo voy a hacer, considerando que igual como persona, como discípulo de Cristo -aunque conocemos que Jorge Mario Bergoglio cuenta con críticos que señalan que su espiritualidad no es ni cristiana propiamente-, Francisco acaso sea un hombre noble, bueno, justo, temeroso de Dios, o hasta con madera de santo… Este particular lo ignoro. No me es lícito juzgar esto; sí leer sus escritos, analizar sus acciones, sus acentos, sus omisiones, sus actos…

    De manera que todo lo que haya de trigo y de cizaña en la vida de Jorge Mario Bergoglio, devenido en papa Francisco, no me compete a mí juzgarlo, ¡Dios me libre! Como católico, reconozco de buena gana el propósito de «credere cum Petro et sub Petro». Y este propósito tradicionalmente se ha vivido desde una especial fidelidad y simpatía a la persona del Papa, el «dulce Cristo en la tierra». Sin duda de ninguna clase, ha habido en 2.000 años de Iglesia universal sucesores de Pedro de todas las categorías, cualidades y calidades humanas: papas santos, mártires y papas ultradegenerados han ocupado invariablemente la Silla de Pedro. Porque así lo dispuso el propio Jesús.

    Y lo mismo con respecto a monseñor Luis Argüello. «Ergo»: en efecto, casi todo apunta a diagnosticar que nuestros obispos adolecen, en carne propia, de no pocos de los síntomas propios de esa enfermedad a la que llamamos apostasía de la fe; solo que es a Dios que es el Juez a quien compete el juicio definitivo. De suerte que sí trato de analizar lo que dicen y hacen nuestros pastores, o lo que dejan de hacer y uno juzga que debieran haber hecho, procurando por lo más sagrado no hollar la tierra sagrada del sagrario de sus conciencias.

    1. D. Luis, no se trata de «juzgar» a nadie, se trata de evitar que nos estrellemos más de lo que ya estamos.
      Si ellos fueran personas corrientes, allá cada cual con su conciencia y con su vida, el problema es que al ser jerarcas de la Iglesia Española (y en el caso del Papa de la iglesia a nivel mundial) son ellos los que están al mando de la nave y la llevan derecha a naufragar a los arrecifes. Y en esa nave no van montados solo ellos, sino que vamos los demás también, presentes, pasados y futuros, porque si esta gente a la que usted no se atreve a juzgar consigue la total descristianización de España, entonces no sólo se habrá perdido la cristiandad de la España de hoy sino también de la del mañana, porque una vez que esta gente consiga que se apague la Luz del Cristianismo y que la Cristiandad sea tomada por no sólo por la apostasía o el ateísmo, sino por el islamismo subsahariano, qué serán de las almas venideras, y que será de España?. Yo se lo diré, será como la IGlesia de Santa Sofía de Constantinopla, y la propia Constantinopla, que se convertirá irreversiblemente en mezquita y en irreversiblemente en Estambul. ¿Eso es lo que quieren ustedes?
      Ante este panorama, ¿qué hacacemos?,
      ¿lo que usted propone, que es quedarse mirando sin hacer nada para no «juzgar» ?,
      o por el contrario alertamos de los peligros y afeamos la conducta para ver si obtenemos algún tipo de rectificación, ¿o prefiere usted que no digamos nada y nos choquemos con los arrecifes para que nos hundamos ya sin más remisión?
      Cuando usted va sentado detrás, en un vehículo que otra persona conduce, y que lo hace de forma distraída cuando ve que se va a salir de la vía y que van a chocar contra un árbol, ¿cuál es su actitud?, no decir nada por no juzgar al mal conductor, o por el contario le grita para que reaccione y evite el accidente?.
      Usted que se ve que es una persona de buena voluntad verá lo que procede o no procede hacer. Y no se olvide que las puertas del Infierno están empedradas de buenas intenciones.

  6. Argüello fue, años atrás, seguidor y colaborador del legendario líder del Partido Comunista de España, Santiago Carrillo.
    Religión en Libertad en el año 2011, dijo que Argüello fue colaborador de Santiago Carrillo. http://www.religionenlibertad.com/espana/15292/de-colaborador-de-santiago-carrillo-en-el-pce-a-sacerdote-y.html (((página no encontrada…. pero localizada el 0o7 Mayo 2011 en 1http://www.camineo.info/news/151/ARTICLE/15084/2011-05-07.html)))

  7. Kevlar Steiner:

    Gracias por sus palabras. Por lo demás, sí que propongo hacer, actuar, orar, implicarse… Pero en estos casos concretos, me pronuncio: unos aseguran que el actual Luis Argüello obispo católico colaboró con las huestes marxistas; el Luis Argüello que yo conocí hace algunos pocos lustros, nunca me pareció simpatizante de causa marxista alguna, y sí más bien todo lo contrario.

    Por lo tanto, que fuera simpatizante o no del marxismo es algo que sigo sin poder sostener con total rigor. Pero tampoco es algo que me quite el sueño, toda vez que lo que sí me duele es ser testigo, víctima y a la vez victimario de la apostasía que atenaza especialmente a nuestros pastores. ¿También a monseñor Argüello? Casi seguro que sí; pero en la medida que esto sea, ya no me compete a mí dictaminarlo.

    Es esto. Saludos. Feliz Día del Pilar, feliz Día de la Hispanidad.

Deja una respuesta

Su dirección de correo nunca será publicada. Si la indica, podremos contestarle en privado en caso de considerarlo oportuno.*