Nacionalidad española para las personas saharauis: el Congreso da el primer paso
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El Congreso de los Diputados aprobó el pasado 10 de septiembre una proposición de ley que puede tener una gran importancia para miles de personas saharauis: facilitar el acceso a la nacionalidad española a quienes nacieron en el Sáhara Occidental durante el periodo de administración española.
Pero hay una cuestión fundamental: la ley todavía no está en vigor. El texto pasa ahora al Senado, donde se abre una nueva etapa que puede resultar decisiva.
La proposición contempla dos vías de acceso a la nacionalidad. La primera es un procedimiento especial mediante carta de naturaleza para las personas saharauis nacidas en el territorio antes del 29 de septiembre de 1977. La segunda reduce a dos años de residencia legal en España el plazo exigido para acceder a la nacionalidad por residencia.
¿Cómo votaron los partidos?
El resultado fue de 168 votos a favor, 31 en contra y 145 abstenciones.
PSOE, SUMAR, ERC, EH Bildu, PNV y otros grupos votaron a favor. El PP se abstuvo porque defendía otra fórmula: eliminar la carta de naturaleza y establecer el acceso mediante dos años de residencia. Sus enmiendas fueron rechazadas.
VOX votó en contra, cuestionando la utilización de la carta de naturaleza para un colectivo amplio, las garantías documentales y determinados efectos migratorios y geopolíticos de la iniciativa.
Un debate que comenzó hace años
No se trata de una reivindicación nueva. El Congreso ya debatió iniciativas similares en 2016 y en 2022 se presentó una proposición de ley específica que llegó a ser tomada en consideración en 2023, aunque decayó al terminar la legislatura.
La actual iniciativa fue registrada en marzo de 2024, tomada en consideración en febrero de 2025 y, después de un largo periodo de enmiendas y trabajo parlamentario, llegó finalmente al Pleno en septiembre de 2026.
Ahora, el Senado
El Partido Popular tiene mayoría absoluta en el Senado, por lo que esta Cámara puede ser determinante. El Senado puede mantener el texto, introducir enmiendas o aprobar un veto. Pero la decisión final no queda necesariamente en sus manos: el Congreso puede aceptar o rechazar las modificaciones y, en determinadas condiciones, levantar un veto.
Por ello, una de las grandes incógnitas de las próximas semanas será si el PP intenta modificar o eliminar la vía de la carta de naturaleza.
Hemos preparado un análisis completo y documentado de la iniciativa: qué se ha aprobado realmente, quién la impulsó, por qué tardó años en llegar a votación, qué defendió cada partido y qué puede ocurrir ahora en el Senado.
Lee el análisis completo AQUÍ
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El Congreso de los Diputados aprobó el pasado 10 de septiembre una proposición de ley que puede tener una gran importancia para miles de personas saharauis: facilitar el acceso a la nacionalidad española a quienes nacieron en el Sáhara Occidental durante el periodo de administración española.
Pero hay una cuestión fundamental: la ley todavía no está en vigor. El texto pasa ahora al Senado, donde se abre una nueva etapa que puede resultar decisiva.
La proposición contempla dos vías de acceso a la nacionalidad. La primera es un procedimiento especial mediante carta de naturaleza para las personas saharauis nacidas en el territorio antes del 29 de septiembre de 1977. La segunda reduce a dos años de residencia legal en España el plazo exigido para acceder a la nacionalidad por residencia.
¿Cómo votaron los partidos?
El resultado fue de 168 votos a favor, 31 en contra y 145 abstenciones.
PSOE, SUMAR, ERC, EH Bildu, PNV y otros grupos votaron a favor. El PP se abstuvo porque defendía otra fórmula: eliminar la carta de naturaleza y establecer el acceso mediante dos años de residencia. Sus enmiendas fueron rechazadas.
VOX votó en contra, cuestionando la utilización de la carta de naturaleza para un colectivo amplio, las garantías documentales y determinados efectos migratorios y geopolíticos de la iniciativa.
Un debate que comenzó hace años
No se trata de una reivindicación nueva. El Congreso ya debatió iniciativas similares en 2016 y en 2022 se presentó una proposición de ley específica que llegó a ser tomada en consideración en 2023, aunque decayó al terminar la legislatura.
La actual iniciativa fue registrada en marzo de 2024, tomada en consideración en febrero de 2025 y, después de un largo periodo de enmiendas y trabajo parlamentario, llegó finalmente al Pleno en septiembre de 2026.
Ahora, el Senado
El Partido Popular tiene mayoría absoluta en el Senado, por lo que esta Cámara puede ser determinante. El Senado puede mantener el texto, introducir enmiendas o aprobar un veto. Pero la decisión final no queda necesariamente en sus manos: el Congreso puede aceptar o rechazar las modificaciones y, en determinadas condiciones, levantar un veto.
Por ello, una de las grandes incógnitas de las próximas semanas será si el PP intenta modificar o eliminar la vía de la carta de naturaleza.
Hemos preparado un análisis completo y documentado de la iniciativa: qué se ha aprobado realmente, quién la impulsó, por qué tardó años en llegar a votación, qué defendió cada partido y qué puede ocurrir ahora en el Senado.
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El Congreso de los Diputados aprobó el pasado 10 de septiembre una proposición de ley que puede tener una gran importancia para miles de personas saharauis: facilitar el acceso a la nacionalidad española a quienes nacieron en el Sáhara Occidental durante el periodo de administración española.
Pero hay una cuestión fundamental: la ley todavía no está en vigor. El texto pasa ahora al Senado, donde se abre una nueva etapa que puede resultar decisiva.
La proposición contempla dos vías de acceso a la nacionalidad. La primera es un procedimiento especial mediante carta de naturaleza para las personas saharauis nacidas en el territorio antes del 29 de septiembre de 1977. La segunda reduce a dos años de residencia legal en España el plazo exigido para acceder a la nacionalidad por residencia.
¿Cómo votaron los partidos?
El resultado fue de 168 votos a favor, 31 en contra y 145 abstenciones.
PSOE, SUMAR, ERC, EH Bildu, PNV y otros grupos votaron a favor. El PP se abstuvo porque defendía otra fórmula: eliminar la carta de naturaleza y establecer el acceso mediante dos años de residencia. Sus enmiendas fueron rechazadas.
VOX votó en contra, cuestionando la utilización de la carta de naturaleza para un colectivo amplio, las garantías documentales y determinados efectos migratorios y geopolíticos de la iniciativa.
Un debate que comenzó hace años
No se trata de una reivindicación nueva. El Congreso ya debatió iniciativas similares en 2016 y en 2022 se presentó una proposición de ley específica que llegó a ser tomada en consideración en 2023, aunque decayó al terminar la legislatura.
La actual iniciativa fue registrada en marzo de 2024, tomada en consideración en febrero de 2025 y, después de un largo periodo de enmiendas y trabajo parlamentario, llegó finalmente al Pleno en septiembre de 2026.
Ahora, el Senado
El Partido Popular tiene mayoría absoluta en el Senado, por lo que esta Cámara puede ser determinante. El Senado puede mantener el texto, introducir enmiendas o aprobar un veto. Pero la decisión final no queda necesariamente en sus manos: el Congreso puede aceptar o rechazar las modificaciones y, en determinadas condiciones, levantar un veto.
Por ello, una de las grandes incógnitas de las próximas semanas será si el PP intenta modificar o eliminar la vía de la carta de naturaleza.
Hemos preparado un análisis completo y documentado de la iniciativa: qué se ha aprobado realmente, quién la impulsó, por qué tardó años en llegar a votación, qué defendió cada partido y qué puede ocurrir ahora en el Senado.
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España ya alberga demasiados musulmanes y no puede permitirse incorporar a 200.000 saharauis, a los cuales se les va a conceder la nacionalidad española pero seguirán siendo musulmanes.
El pueblo español se está suicidando por no reaccionar ante la nueva invasión islámica que está sufriendo nuestra Patria y los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla.
Que se vayan a tomar viento todos los africanos ,el Sirocco, estos y los que están dentro de España y que los mantenga su santa madre en sus paises.
La nacionalidad española no puede ir regalándose por ahí como el que regala caramelos.
Es verdad que España traicionó a la población saharaui, es verdad, pero en esta verdad hay dos datos que hay que tener en cuenta y que también son verdad:
1.- Que antes de esa traición, el pueblo saharaui traicionó a España, se dejó seducir por Marruecos, cometía atentados contra los pescadores españoles, desertaron no pocos saharauis del ejercito y la policia territorial, y por tanto su actitud respecto de España fue de total deslealtad, Ahora que no vengan llorando si Marruecos los engañó. Es lo que tiene cuando te dejas engañar.
2.- Los políticos que traicionaron a los Saharauis fueron los mismos políticos que traicionaron a España y a Franco (el Rey Juan Carlos, El Presidente masón y azañista Carlos Arias Navarro, José Solís, el Ministro de la Presidencia Antonio Carro traidor a más no poder y quizás masón como la mayoría de facto de los ministros de Franco (unos porque lo eran, y otros porque no siendolo no le plantaron cara a la masonería sino que la dejaron hacer), porque si no no se explica que un Ministro de la Presidencia como era Carro o un Secretario General del Movimiento (vaya tela los Secretario Generales del Movimiento que ponía España, cuando no éste, Adolfo Suarez) como era Solís pintaran más en un temar internacional como el problema de la Marcha Verde y el Sahara que el propio Ministro de Asuntos Exteriores D. Pedro Cortina Mauri (el padre de los famosos albertos de las gabardinas) que no era traidor y que era partidario de cumplir lo ordenado por la ONU que era antes que nada celebrar un referendum.
España ha perdido por completo la meoria Histórica de todo, la habíamos perdido en 1976 sobre lo que fue la República del crimen y la Guerra civil, la hemos perdido sobre los judíos, y desgraciadamente la hemos perdido también respecto de los moros, señal de que no leemos ni El Quijote, porque bien que Cervantes nos alerta al respecto. Los moros no son un pueblo cualiquiera, sino que son mala gente en una proporción tremenda (aunque también los haya buenos y que aman a España), son traicioneros, fingidores, crueles, etc. etc. y ven a España como un pais del que aprovecharse y al que robar. Que el 300% de los españoles sean imbéciles no autoriza a que el 0’000003 % que no lo somos en este tema veamos con buenos ojos que se les dé una nacionalidad a unos tíos que ya demostraron su deslealtad y que ven a España no como la patria, sino como una ocasión para dejar de comer latas de atún en una tienda de lona en el desierto.
Lo que aquellos políticos traidores a España hicieron en el Sahara ya no tiene remedio, queda como un estigma de lo bajo que se puede caer en este pais cuando la nación está en manos de gente tan miserable, pero aquella infamia no se arregla regalando la nacionalidad a otros traidores, que además al recibirla pensarían, «sin qué son tontos estos españoles», despues de los soldados que matamos y los pescadores canarios que secuestramos.
La nacionalidad española no puede ir regalándose por ahí como el que regala caramelos.
Es verdad que España traicionó a la población saharaui, es verdad, pero en esta verdad hay dos datos que hay que tener en cuenta y que también son verdad:
1.- Que antes de esa traición, el pueblo saharaui traicionó a España, se dejó seducir por Marruecos, cometía atentados contra los pescadores españoles, desertaron no pocos saharauis del ejercito y la policia territorial, y por tanto su actitud respecto de España fue de total deslealtad, Ahora que no vengan llorando si Marruecos los engañó. Es lo que tiene cuando te dejas engañar.
2.- Los políticos que traicionaron a los Saharauis fueron los mismos políticos que traicionaron a España y a Franco (el Rey Juan Carlos, El Presidente masón y azañista Carlos Arias Navarro, José Solís, el Ministro de la Presidencia Antonio Carro Martinez traidor a más no poder y quizás masón como la mayoría de facto de los ministros de Franco (unos porque lo eran, y otros porque no siéndolo no le plantaron cara a la masonería sino que la dejaron hacer), porque si no no se explica que un Ministro de la Presidencia como era Carro o un Secretario General del Movimiento (vaya tela los Secretario Generales del Movimiento que ponía España, cuando no éste, Adolfo Suarez) como era Solís pintaran más en un tema internacional como el problema de la Marcha Verde y el Sahara que el propio Ministro de Asuntos Exteriores D. Pedro Cortina Mauri (el padre de los famosos albertos de las gabardinas) que no era traidor y que era partidario de cumplir lo ordenado por la ONU que era antes que nada celebrar un referendum.
La entrega cobarde y traidora del Sahara tiene una importancia mucho mayor de lo que parece porque esa entrega lo que vino a hacer fue a premiar la invasión de la Marcha Verde, y al premiar una invasión, introdujo la semilla del árbol que ahora vemos crecer en Ceuta con unas ramas bien crecidas y una copa enorme. Conviene no olvidar que las veleidades expansionistas de Marruecos no se sacian con una conquista porque Marruecos ambiciona quedarse con toda España, que es algo que no acaba de comprenderse en España porque hemos perdido la memoria histórica verdadera de lo que es el expansionismo islamista y ekl marroquí en particular, y no afectan sólo a España, también a Argelia, Mauritania y Mali, y que mientras no se le plante cara no cesarán sino que por el contrario irán a más. Cuanto más les demos más exigirán.
La única forma de evitar de raíz futuras agresiones en aras de la realización de la pesadilla del ‘Gran Marruecos’ es que aquéllas no tengan ninguna posibilidad de ser convalidadas, y empezar a hablar de desmembrar Marruecos para que deje de ser un peligro para la zona. Si su afán es rogbar y robar más y máss territorio, el antídoto frente a esta ambicióin debe ser dejarles claro que al final lo que van a conseguir es un Marruecos fragmentado que se quede en el 30% o menos de lo que es ahora, para que no sean tan tunantes.
Una firmeza militar que pase de las palabras a acciones preventivas de devastación totalmente desproporcionadas arrasando sin piedad los intereses de las élites marroquies, y la autodeterminación del Sáhara Español se convierte, así, en la única garantía de la paz y la estabilidad en la zona, y de seguridad para Canarias mientras ese Sahara sea proespañol no por España sino por su enfrentamiento con Marruecos. Entonces lo que hay que procurar no es darles la nacionalidad a los saharauis, sino procurar un Sahara Español segregado de Marruecos y proespañol, pero cada uno en su casa.
España ha perdido por completo la memoria Histórica de todo, la habíamos perdido en 1976 sobre lo que fue la República del crimen y la Guerra civil, la hemos perdido sobre los judíos que parece que los echamos por capricho a decir por lo que se publica y por el desconocimiento que la gente tiene al respecto, y desgraciadamente la hemos perdido también respecto de los moros, señal de que no leemos ni El Quijote, porque bien que Cervantes nos alerta al respecto. Los moros no son un pueblo cualiquiera, sino que son mala gente en una proporción tremenda (aunque también los haya buenos y que aman a España), son traicioneros, fingidores, crueles, etc. etc. y ven a España como un pais del que aprovecharse y al que robar. Que el 300% de los españoles sean imbéciles no autoriza a que el 0’000003 % que no lo somos en este tema veamos con buenos ojos que se les dé una nacionalidad a unos tíos que ya demostraron su deslealtad y que ven a España no como la patria, sino como una ocasión para dejar de comer latas de atún en una tienda de lona en el desierto.
Lo que aquellos políticos traidores a España hicieron en el Sahara ya no tiene remedio, queda como un estigma de lo bajo que se puede caer en este pais cuando la nación está en manos de gente tan miserable como aquellos políticos, pero aquella infamia no se arregla regalando la nacionalidad a otros traidores, que además al recibirla pensarían, «sin qué son tontos estos españoles», despues de los soldados que matamos y los pescadores canarios que secuestramos.