NO es BILDU el que las prohíbe, sino el Arzobispo

Vivir fuera del sitio donde se ha nacido y observar desde lejos los cambios que se van produciendo da una perspectiva más amplia de «LO QUE PUEDE PASAR». En realidad, de lo que ya está ocurriendo. Esa expresión de «no, eso aquí no puede pasar» ya no tiene demasiado sentido.

Monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada

Lo cierto es que no ha pasado de repente. Justo es reconocer que, tanto separatistas como comunistas se lo vienen currando desde hace décadas. Despacio, poco a poco pero sin pausa (y casi siempre con la anuencia y bendición de los sucesivos obispos) han ido recortando la Historia y sustituyéndola por su relato. Despacito, como para que la gente pudiera pensar: ¡Bah, eso no es nada, eso no va a ningún sitio! al tiempo que proliferaban las ikastolas laicas y antiespañolas, se introducían extraños conceptos en la escuela y se eliminaban otros que son la base de toda convivencia. Se modificaba, en realidad, la forma de pensar de niños y adolescentes que, por desgracia, no tenían un contrapeso en la familia, ni un referente en catequistas ni en la propia Iglesia, y hoy son los padres de una generación que ignora la Historia de España, el concepto de PATRIA, de TEMOR DE DIOS, de VALORES ¡y virtudes!, de BÚSQUEDA DE LA VERDAD, de la HONRADEZ… Despacito, suavemente fueron sustituidos por: «Yo soy libre, en mí sólo mando yo, puedo denunciar a mis padres si me castigan, no tengo que hacer ningún esfuerzo porque pasaré curso aunque haya suspendido todo…» (Sólo para indicar algunas de las cosas menos gruesas que pasan).

Mons. Cirarda

Y ahí estamos, dando cancha libre a los malos, porque «los buenos » no hacemos nada. A veces, peor que eso: nuestros líderes en lo político y en lo religioso son nuestro enemigo y sin embargo ya desde los votos democráticos nos ponemos de su lado.

Mons. Fdo. Sebastián

¿Que por qué cuento todo esto superconocido por cualquier lector? Pues porque, al saber de la situación del MONUMENTO DE NAVARRA A SUS MUERTOS EN LA CRUZADA (¿Cuántos habitantes de Pamplona saben que se llama así?), hoy convertido en Sala de Exposiciones, incluso sacrílegas con profanación de la Eucaristía, gracias a las sucesivas cesiones de los obispos (Cirarda, y Sebastián) y que Navarra ha padecido y con el actual Pérez González sigue padeciendo, me he preguntado ¿Pero cómo hemos llegado a esto? Y he mirado hacia atrás y visto cómo Mons. Cirarda convierte el sagrado templo en Sala de Exposiciones, su sucesor Fernando Sebastián lo desacraliza y entrega al Ayuntamiento todo el conjunto excepto la cripta, y el obispo actual Pérez González, previa concesión de la exhumación de los generales de la Cruzada Mola y Sanjurjo, cede a los Bildu y compañía lo último que queda, la Cripta, hasta llegar a la VERGÜENZA de ahora.

Mons. Pérez González

Los gobernantes de nuestra otrora católica Navarra tachan de «franquistas» las misas que allí celebra la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz y el solo calificativo se considera razón suficiente (por lo visto también por la Iglesia) para erradicar a la Hermandad, ya hace años de las Misas del templo del grandioso Monumento y ya desde ahora de las misas subterráneas en la cripta.

La autoridad eclesiástica dice AMÉN. No, no, no se molesten, Sres. de Bildu, ya nos vamos: Yo los acojo en la Catedral.

¿Pero cree, ¡Señor Arzobispo!, que en la catedral no van a molestar esas Misas ‘franquistas’ al insaciable Monstruo de Bildu? Monumento y su cripta,… por ahora. ¿No se le ha ocurrido pensar que ellos van mucho más allá de un templo o de una misa franquista? A este paso, ¿Cuánto cree que van a tardar en «pedirle» todo el edificio del arzobispado e incluso la Catedral como monumentos con el » noble fin», implícitamente reconocido por Ud., de que no se celebren misas, ni franquistas, ni ninguna otra?

El monumento desacralizado y convertido en sala de exposiciones

Ud., D. Francisco, es de una generación que sí estudió Historia. Convendría que la recordara. Ud. existe como Jerarquía en España gracias a que, a pesar de los trece obispos asesinados por los milicianos, Franco ganó esa guerra. Tal vez no tardemos mucho en entrar en otro TIEMPO DE MARTIRIO.

¿Y los Caballeros Voluntarios de la Cruz? Entregados, sumisos a su arzobispo, arremeten (en sus escritos, no más) contra Bildu. Pero su enemigo no es Bildu sino ellos mismos con sus concesiones del Monumento a sus arzobispos antes de que viniera ahora Bildu exigiéndoles la cripta. El que puede prohibir las misas y se las prohíbe a los Caballeros no es Bildu, sino el Arzobispo.

Para Siempre P´lante


3 respuestas a «NO es BILDU el que las prohíbe, sino el Arzobispo»

  1. La Historia nos lo enseña claramente: Terminarán por exigir (a imitación de los antiguos bandoleros) la vida o la apostasía total. Adivinen la respuesta.

  2. No sé si los cipreses creen o no creen en Dios, pero tengo muy claro que los obispos rojos no creen en Dios, ni tampoco en la religión cristiana como código moral. Ellos creen en el confort burgués de sus apartamentos y sus coches, en acomodarse a lo que hay para vivir sin sobresaltos, al precio de que la Iglesia desaparezca o quede como algo residual al servicio del poder ateo del Estado anti-cristiano y anti-español, y al precio de que la religión carezca ya de ninguna autoridad en la sociedad y en sus ciudadanos que viven, por culpa de esta actitud, completamente de espaldas a Dios.
    Dado el «coronavirus» ideológico que viene intoxicando la sociedad española desde antes de morirse Franco, pero especialmente tras su muerte, mucho más infeccioso que el que hoy padecemos en esta pandemia, el clero se ha dejado infectar por este virus y al final prácticamente toda la Iglesia ha sucumbido a Satanás, trabaja para él no sólo por omisión sino también por acción, y ha desertado de Dios y de combatir a aquél.
    No es que como San Pedro, en un momento de pánico y peligrando su vida negara a Dios tres veces antes de que cantara el gallo, y luego reaccionara inmediatamente, se arrepintiera y llorara amargamente. No, en este caso, en sus orígenes de buena fe quizás sí fuera también por pánico, pero después ha sido sostenida esta apostasía, esta deserción de pasarse a las filas de Satanás como el que cambia de trinchera, y este volverle la espalda a Dios, de un modo consciente y deseado, así querido, y que se mantiene y prolonga en el tiempo, sin arrepentirse ni llorar amargamente, como San Pedro cuando se dió cuenta de lo que había hecho, sino que ahora se sostiene, se insiste y persiste en esta actitud con toda la maldad de de fingir una religiosidad que es falsa y que no se posee, y de negarse a rectificar aun cuando ahora no se puede negar el error porque se evidencian y son patentes por groseras, las consecuencias de esta actitud equivocada de la Iglesia y de esta apostasía para estar a bien con Satanás y sus agentes, y negar a Dios para así gozar de la tranquilidad material que no se tendría si se le defendiera realmente.

    Ojo en la fotografía a la expresión de satisfacción y de estar en sintonía con la sociedad anticristiana actual de Monseñor Pérez González, de estar totalmente adaptado al sistema y no tener ni pajotera idea de qué va la película.
    La Iglesia en manos de estos acomodaticios y de estos merluzos se explica que vaya directa a los arrecifes.
    En cuanto a Cirarda y Fernando Sebastián, ya que escaparon o eludieron a la Justicia terrenal aprovechándose de que en España no la había, espero que estén ardiendo en el infierno.

    Muy buen artículo, mucho.

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