No estéis tristes

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Hondo pesar causa ver como tantos, ante la profanación de los restos de Franco, andan mohínos, cabizbajos, taciturnos, meditabundos, desmoralizados, desesperados y sorprendidos, como sonámbulos, igual que boxeadores noqueados.

¡Qué pensáis que es el mundo! ¡Qué esperabais de él! ¡Qué de los enemigos de nuestra Santa Fe! ¡Qué mal acostumbrados estáis! Tal vez, incluso, qué mal os acostumbró cuando además de perdonar os enseñó a olvidar, olvidando con ello a tantos que no vieron la victoria porque dejaron sus huesos en la checa, en la cuneta o en el campo. ¡Qué hay de ellos! ¡Por qué los habéis olvidado! ¡Por qué sólo recordáis a los que desfilaron victoriosos durante tantos años! ¡Qué mal acostumbrados estáis!

Los hijos de las tinieblas, de la oscuridad, del Príncipe de la mentira y del mundo no otra cosa saben hacer que perseguir a los que no son como ellos; sean vivos o muertos. Es la sempiterna lucha del Mal contra el Bien que se da en nuestro interior, en nuestras almas, tanto como fuera, en lo material, en lo que nos rodea.

La profanación de los restos del Caudillo es la mísera venganza de aquellos a los que derrotó mil veces, con la ayuda de Dios, tanto en vida, como muerto. Medio siglo han tardado en lograr su espúrea venganza… ¿de qué?… ¿de sus restos?… pobres mentecatos, cuán vano e inútil el intento.

Si se fijan con atención, la profanación no es derrota de Franco, como la cruz no lo fue de Nuestro Señor, sino victoria sobre ellos, porque con tal hecho reconocen su valía, su buen hacer, su éxito y virtudes en la guerra como en la paz, más aún en ésta, que es por lo que no soportan ni a sus restos.

Y es que ¿quién en su sano juicio, quién que no sea un cobarde y un completo degenerado, quién que no esté poseído, puede pretender vencer a un muerto profanando sus huesos? ¿Quién puede cambiar de verdad la historia por él escrita cuando estaba en vida? ¿No se dan cuenta los profanadores y los que por cobardía lo permiten que están firmando con ello su más completa derrota? Que no es la suya victoria, como no fue derrota la cruz que hoy el universo entero adora.

¡No estéis tristes! Estad alegres, que no es consejo, ni sugerencia, sino imperativo mandato de Nuestro Señor que, en la persecución, que es prueba por Él consentida, mostremos nuestro mejor semblante, nuestra alegría, porque nada hay mejor que sufrir y padecer por la Justicia, por Él, por serle fiel hasta incluso, si fuera el caso, la muerte, que no sería entonces muerte, sino eterna vida. Sabed que, además, en la persecución se lavan las penas acumuladas, se ganan prendas, se limpian miserias, se nos acerca el Cielo y el Paraíso es una ganga.

Quien tiene fe de verdad, nunca se turba, ni se espanta, a nada teme, todo lo soporta, más aún la persecución que es la vía a la salvación. No tiene fe de verdad quien lo dicho no cree, ni asume, ni practica, ni afronta, quien rehúye, se esconde, corre y no da la cara, y mejor aún la vida en tiempos recios en que darla no es perderla, sino ganarla.

Mirad que ejemplo el de ese prior y sus monjes, solos y abandonados por sus prelados, compañeros y todos aquellos que se dicen sus hermanos por ser fieles a Dios antes que a tanto vil humano. Miradlos encerrados, endebles, sin armas, sin voz, sin poder ser salvados, pero fuertes cual rocas, sostenidos por una fe que ya quisieran en una décima poseer los que les han traicionado. No he visto en estos días, que han sido tan largos, en sus rostros ni un mal gesto, ni una mueca de desagrado, ni una palabra más alta, ni un esbozo de cansancio, sino todo lo contrario cánticos de alegría, abrazos y perdón para los que les han abandonado, traicionado y maltratado. ¡Qué don de Dios y qué regalo!

¡Arriba los corazones! ¡Estad alegres! No mostréis al enemigo de nuestro Amo lo que quieren ver en nuestros rostros y labios, es decir, tristeza, temor, pena, odio, desesperación, vernos, en definitiva, derrotados, que es mandato, no consejo, mostrarnos alegres en el llanto.

Valor, ánimo, entereza, serenidad y calma, que no se diga, que no obtengan la satisfacción que esperan y desean, que sepan cómo sois, que creéis, que tenéis la razón con la Verdad, que no les teméis, que sabéis de dónde venís y a dónde vais, que camináis por el camino empinado, sí, que habéis escogido la puerta estrecha, también, pero que lo hacéis porque es la que lleva a ser glorificados.

¡Ah, la Gloria! Premio sólo en la prueba al alcance de la mano. No temáis, estad alegres, que no se diga, como Franco, siempre sereno en la batalla, confiado en el combate, firme en la adversidad, seguro y esperanzado, porque tuvo el valor de un gran soldado y la fe de un verdadero cristiano.

Y no lo dudéis: llegará el día, puede que tarde, pero llegará, en que el mal que ahora se hace, la ignominia y la infamia, serán reparadas con creces por España y, entonces, Dios será loado, Franco exaltado, los que pecaron olvidados y sólo el prior y sus monjes y los que permanezcáis firmes, alegres y esperanzados, recordados. Que la victoria la da Dios, que nadie pierda cuidado, pero sólo a quien en la prueba permanece, alegre, a su lado.

Para El Correo de Madrid

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16 thoughts on “No estéis tristes”

    1. Querido comentarias: pues muchas gracias, porque ese deseo de usted es el mejor regalo que me puede hacer. rece por mi y por España. Yo lo haré por usted porque le deseo lo mismo… y por España. Abrazos. Paco B.

    1. ¿Qué no se juega nada?, en un pàis donde los nuevos judíos son los franquistas que no tienen derechos ni pueden acogerse a las leyes porque las leyes se excepcionan para ellos.
      D. Alfonso, no parece muy justo echar sobre los demás su propio miedo, (no digo cobardía, digo miedo o prevención o cautelas para sobrevivir).

    2. Querido comentarista: ¡Alfonso, qué gracioso, de verdad! Veamos. ¿Y qué decía yo cuando era cadete? ¿Y qué es eso de que lo tengo «todo resuelto y criado?. ¿Y eso de que no me juego nada? En fin. Abrazos. Paco Bendala

  1. Y bla, bla, bla, bla, bla… ¡bonitas palabras!.
    Hay que procurar ver la realidad: España y los españoles estamos más solos que nunca.
    Esto que ha sucedido en el día de hoy, no es una simple anécdota desagradable sin mayor importancia. Un «borrón», entre tantos, en los futuros libros de historia de nuestra Patria.
    Es un antes y un después, algo que termina y otra cosa que comienza; y, lo que yo consigo otear en el horizonte, no me produce ninguna tranquilidad. Quienes deben temer la nueva etapa histórica que ha iniciado su andadura, son los vivos, no los muertos.
    Mirad a vuestro alrededor, ved el ejército de «minúsvalidos» y «eunucos» que tenemos para enfrentarnos a las huestes infernales del Nuevo Orden Mundial, que ya se nos están echando encima. Lo que se ha vivido en el día de hoy no es ajeno a ello.
    Este tristísimo, injustísimo, lamentabilísimo y absolutamente contrario a Derecho, espectáculo que el «complot judemasónico» (yo no creo en las brujas, pero haberlas haylas) ha obligado a contemplar a una ciudadanía inane para todo lo que no sea disfrutar del «pan y fútbol», es como la puerta de entrada a un Disneyland oscuro y tenebroso de la historia (no solo de España), que muy pronto vamos a empezar a padecer con creciente intensidad.
    Se quiera o no se quiera ver, hoy es un gran día de luto para España y su futuro; superior, incluso, al 20 de noviembre de 1975. En aquel entonces, la enorme inquietud iba acompañada de una gran esperanza. Ahora, en este tiempo que nos ha tocado vivir, tendremos que continuar el camino orando y meditando en silencio.

    1. El comentarista jesus tiene toda da la razón. Todo este artículo no es mas que lírica en volutas de humo afectivo-sobrenatural muy del gusto del catolicismo tarambana. Pero la gracia presupone la naturaleza. Y si saltas alegremente por el balcón, vas a caer con o sin rezos. Dios no tiene por que salvar una nación que se suicida y no respeta ya ni el orden natural ni el sobrenatural, y a la que francamente le importa una mierda todo. Lo decia poco antes de suicidarse Rolf Peter Sieferle para los alemanes: «“una sociedad que ya no puede distinguir entre ella misma y las fuerzas que pretenden disolverla está viviendo moralmente más allá de sus posibilidades”. La oscuridad es nuestra heredad, y el exterminio el ticket que hemos comprado. Así sea. La puta asquerosa de Europa debe tener el salario de su apostasía.

  2. Yo comprendo que los ánimos pueden estar un poco tensos por lo ocurrido hoy, pero lo que no comprendo es que una persona escriba un artículo, que podrá gustar más o menos, incluso no gustar, y la reacción sea morderle como muerde un perro y además hacerlo con saña. Me parece una actitud impropia.
    No creo que en la posición de Tifaruin en agosto de 1923, cuando estaba cercada por los moros, sin agua, porque el arroyuelo estaba fuera de la posición y batido por el enemigo, con un 80% de bajas entre muertos y heridos, y escaseando la munición, no creo decía, que en tales circunstancias la solución sea empezar a hacerle reproches al Alférez de Ingenieros Topete Hernández que se hace cargo del mando porque los tenientes y el capitán que están por encima de él en el escalafón han muerto en acto de servicio. Le pediría a los lectores, salvo que sean de CCOO, una cosa que se llama disciplina, y otra que se llama calma (vísteme despacio que tengo prisa, que dicen los toreros) . En Monte Arruit quedó demostrado que rendirse al enemigo no es una opción, porque amén de otras consideraciones de tipo moral y espiritual, es que si te rindes a un enemigo que te promete que te respetará, luego una vez depuestas las armas te pasa a cuchillo. Así que la opción cuando la munición en la cercada posición de Tufaruin escasea, no es rendirse, sino si será mejor la lucha cuerpo a cuerpo con la bayoneta o con la pala de trinchera, yo casi me decanto por esta última.
    Esto no es nada todavía, pero poco a poco España se convertirá para los españoles de bien (para los franquistas y para los que no son franquistas pero son gente honrada que van a seguir el mismo destino) en una gran posición cercada como la de Tifaruin, y aunque pudiéramos conseguir un heliógrafo, el Comandante Franco recién ascendido a Teniente Coronel para poderse hacer cargo del mando de la Legión tras la muerte del TTe Coronel Valenzuela, no podrá venir en nuestro auxilio a liberarnos como liberó y salvó la posición cercada en 1923, esta vez la salvación la tendremos que preparar nosotros con lo que tengamos. Un militar no es solo un señor vestido de kaki, basta ya de quejarnos de todo, ningún militar que prepara una defensa basa ésta en lo que debería de tener y no tiene, porque eso es estéril. Sino que mira lo que posee, y con lo que tiene lo emplaza allí donde cree que será más eficaz para batir al enemigo. LO que ha pasado con la profanación de Franco nos debe servir de forma positiva para sacar lecciones:
    – una de ellases que la paz empieza nunca, es decir que el enemigo no descansa jamás, lleva la iniciativa en todo, y para él no hay sábados ni domingos.
    – la segunda que con estos hijos de puta la misericordia es un error. 16 penas de muerte por crímenes horribles, que al final esas 16 penas de muerte quedaban reducidas a 5 ó 6 años de cárcel, y a veces ni eso (tan frecuente en la posguerra perdonando lo imperdonable), es una vergüenza, es una vergüenza para la Justicia Nacional y es una vergüenza para las victimas del terror policiaco del Frente Popular
    – y la tercera y fundamental, la UNIDAD, José Antonio ya dejó dicho que la solución no vendría de las urnas, pero si la gente de bien que por ignorancia votó al PP cuando _Rajoy sacó mayoría absoluta en 2011, para combatir a Zapatero, no hubiera desperdiciado su voto en el PPSOE, no habríamos llegado a esta situación, y lo mismo en las elecciones del 28 de abril pasado, que todavía hay gente tan ilusa que sigue votando al PP o a Ciudadanos, no sé qué necesitan para despertar. La UNIDAD delas Fuerzas de España es fundamental, el enemigo ha inventado los separatismos y las autonomías y todo lo demás porque sabe perfectamente que dividiendo nos debilita. El colaborador José Luis Díaz Jimenez nunca que yo sepa comenta nada, pero no ha perdido el tiempo y de los tres artículos publicados en esta página hoy, uno de ellos es un video suyo. Modesto, pero efectivo. Creo que esa es la actitud. Sin duda se podría hacer algo más perfecto, pero quién lo hace?, mientras que sale el que lo vaya a hacer, no critiquemos a los que están trabajando, y están haciendo mucho más que los que no hacen nada o solo hacen murmurár. La única actitud válida es pensar qué será mejor la bayoneta o la pala de trinchera cuando el enemigo haga su asalto final.

    1. Muy buen artículo.
      Ojalá vivamos lo suficiente para ver lo que Dios les tiene preparados a estos profanadores, hasta donde yo sé Adolfo Suárez pagó bastante caro lo de legalizar el PCE un jueves Santo.

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