No hay mayor Desprecio que no hacer Aprecio

(JC) Ave María Purísima …,

(P) sin Pecado Concebida, su Majestad.

(JC) Padre, desde que me casé el 14 de mayo de 1962 no he vuelto a un confesionario para limpiar ante el Altísimo mis pecados tanto veniales como mortales …,

ya sabe Padre que un Justo peca 8 veces al día.

Padre, si multiplicamos 8 * 365 días * 60 años, hoy jueves 25 agosto de 2022, …,

perdón Padre, ponga 16 en vez de 8, creo que es justicia Real.

El problema es que con mi edad y la demencia incipiente que nos acucia por nuestras correrías juveniles y sobre todo gracias a que el Mundo es Esférico y Limitado debemos darnos prisa en dejar hueco a los que vienen, a pesar de los endiablados agentes de la Agenda 2030.

Además es que ¡se me olvida todo! y, como dirían en mi pueblo, ¡más vale tarde que nunca!.

Es el dejar nuestra conciencia preparada para la Puerta de San Pedro.

Acucio mi persona Real a su presencia para arrepentirme, hacer penitencia, intentando, que en mi caso es difícil, el propósito de le enmienda. AMÉN.

(P) Majestad, ¿qué va a hacer con lo que tiene situado debajo de su colchón, ¡no me lo ponga difícil! …, ¿ y sobre las dádivas Reales recibidas por sus gestiones empresariales?, allá por el Oriente Próximo Medio y Lejano? …,

(JC) Padre no puedo renunciar a nada,

A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César.

Y el César soy yo.

Pondría en peligro a mi descendencia por «despreciar» las dádivas reales de los mandatarios de Oriente Medio, Próximo y Lejano.

Sus habitantes son merecedores de nuestro mayor respeto.

Ellos como nosotros creen en el mismo Dios.

Y como nosotros son invencibles.

¡¡No hay mayor desprecio que no hacer aprecio !!

Padre, ¿usted cree que un Masón, Marxista, Soviets o Círculos, Nacional Socialista cree en Dios? …,

y como no es capaz de responderme …,

Padre, ¡le pido la absolución!.

(P) Ego te absolvo a peccatis tuis in nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti. AMEN.


2 respuestas a «No hay mayor Desprecio que no hacer Aprecio»

  1. El Cristianismo no es una centrifugadora donde despues de llevar una vida no ya de espaldas a Dios, sino mucho peor, ofendiendo a Dios en cada acto, que luego uno pueda «confesarse» y lavar los pecados como el que se lava los calcetines, y aquí no ha pasado nada.
    Los pecados no se lavan de una forma tan «alegre», ni el Catolicismo es un cachondeo como para que eso fuera posible. Es preciso que concurran unas circunstancias excepcionales, de arrepentimiento (que no debe confundirse con el temor a lo que te pueda pasar después de muerto por haber cometido tales pecados, sino que el arrepentimiento se refiere a la propia comisión de tales pecados, no al miedo por sus consecuencias), de dolor de corazón, de propósito de enmienda, que no parecen que concurran en este personaje, y que aún concurriendo son de tal entidad que eso no se enjuaga en dos minutos en un confesionario por mucho poder que el Sacerdote haya sido investido para ello, porque para tales crímenes, para los millones de almas que se han perdido por su acción más las que se pierdan en lo sucesivo en una sociedad que vive no solo de espaldas a Dios sino mofándose de Él, y para la perdición de una Nación cristiana en su conjunto que se ha perdido en bloque, con millones de almas, solo Dios puede conocer de esa confesión y de ese hipotético perdón, llegado el caso.

    1. Perfecto.
      No entien bien el impulso del autor.
      Juan Carlos, traidor y perjuro reiterado, ladrón y obseso sexual en grado sumo, asesino (el terrorismo de eta/grapo/etc por el inducido y consentido, los saharauis y «penínsulares» muertos en el Sáhara, el aborto+inseminación+píldoras, los asesinatos por la inseguridad rampante aquí, las víctimas de las drogas inducidas y difundidas, y un larguísimo etc, merecen algo más que un «sainete».
      También es dramático el sueve juicio a unos sacerdotes que han perdido, y han hecho perder, la fé

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