No puede ser, algo no me cuadra

No puede ser que a las 20.01 horas, o sea a las ocho y un minuto se conozcan los resultados de unas elecciones con tanta exactitud, como van a ser los resultados definitivos tras el recuento en las mesas electorales, algo que se va a producir en localidades o mesas pequeñas en cuestión de media hora, pero que en mesas electorales de grandes urbes, con fuertes diferencias de resultados entre ellas y los interventores de los partidos, así como los integrantes de las mismas mesas dando cada uno su opinión y entorpeciendo en la mayoría de los casos el conteo, tengamos como digo al principio una cercanía tan grande al resultado final.

Entiendo y entiendo bien lo que sucede. Me apoyo no en teorías conspiranoicas, sino en algo mucho más importante; se llama experiencia personal. Algo que llevo atesorando desde las elecciones a Cortes Constituyentes y mal llamadas primeras elecciones democráticas en este país, que quieren que deje de llamarse España. Desde esa inicial cita a las urnas, tras la muerte de Franco, siempre he votado y casi siempre he participado. Primero como integrante de una mesa, más adelante como interventor o apoderado de algún partido, seguimos así de forma intermitente hasta que en 2017 pasó a integrarme en varias emisoras de radio y desde allí a aquí he tomado parte como informador. No hay muchas personas que me puedan decir que pasa o deja de pasar en un colegio electoral, es más también conozco desde ese 2017, el entre bambalinas de los partidos.

Y ahí vamos, mi experiencia me dice que ya desde la constitución de las mesas electorales en los colegios empieza a haber retrasos. Falta alguna o varias personas, se producen cambios por ello, los apoderados llegan tarde, eso influye poco, hasta que llegan y empiezan algunos a meter las narices donde no les llaman, no obstante estas asperezas se suelen limar con el paso del poco tiempo para conocerse lo que allí están. Luego el tedio o el stress sustituyen la situación, con el parón, a veces frustrante de la hora de comer, en la que en muchas ocasiones, los apoderados de algunos partidos, más a título personal que otra cosa, socorren con un catering propio a los integrantes de la mesa, que muchas veces son olvidados por la Administración. Hasta que llega la hora de la verdad, las 8 de la tarde y se cierra la votación, para empezar el conteo de votos.

Y aquí empieza la guerra, los apoderados quieren ayudar a los integrantes de la mesa, pero esto nunca deben de permitirlo los presidentes de las mismas. Primero, porque algún voto candidato a ser nulo puede acabar en el montón indebido y segundo y sobre todo en las papeletas al Senado, puede haber alguna distracción. En definitiva, los apoderados están para mirar y comprobar que se están haciendo bien las cosas y no para meter mano, como habitualmente hacen. Antes los presidentes de las mesas tenían que acudir escoltados por la fuerza pública al juzgado o lugar designado para entregar las actas del resultado y los votos que se conservaban de la urna. Ya no hay escolta, y además antes de llevar nada a ningún sitio, aparece un individuo o «individua/e», que se identifica como funcionario público y que con una tablet en ristre, toma nota del resultado y lo envía vía Internet a INDRA. Mi experiencia es que nadie comprueba la documentación del portador de la tablet y que nadie comprueba si lo que este escribe en la maquinista concuerda con lo que se le transmite de viva voz o copiando de las actas.

Teniendo en cuenta que los resultados provisionales salen de esa comunicación por Internet a una empresa, INDRA, cuyo CEO; ese nombre no se a quien se le ha ocurrido, pero define perfectamente la estupidez humana; repito es INDRA quien recibe, clasifica y transmite los resultados al desgobierno de turno, para que una vez “cocinados”, es decir presentados en el momento oportuno y no cuando realmente se tienen vayan la opinión pública. Ya tenemos resultados “PROVISIONALES”, que deben ser cotejados con la suma de las actas que los presidentes entregaron a la Junta Electoral, a los pocos días y según marca la Ley Electoral, algo que no se va a realizar “NUNCA”, y que no se realiza desde tiempos de Aznar.

Una vez que han conocido el proceso, que en algunos caso, puede terminar por desajustes o controversias, sobre todo en el caso del conteo del Senado y en las mesas electorales, cercano a las ONCE DE LA NOCHE, o incluso posterior. Yo he estado en un colegio electoral y hemos terminado a las doce, mientras a las once se daba por terminado el conteo de votos en la televisión y en las emisoras de radio, con la victoria de menganito o fulanito. Repito he participado en casi todas las elecciones y curiosamente a mi siempre me ha tocado en el colegio de más de las once de la noche; que no era el mismo, pues desde Linares, Ciudad Real, Fuerteventura, Madrid o Leganés, siempre, siempre…, siempre he estado en el colegio gafe y de paso han sido gafes los de alrededor al que yo me encontraba.

Digo pues: “ALGO NO ME CUADRA”. Y ahí lo dejo….


6 respuestas a «No puede ser, algo no me cuadra»

  1. Vox llevaba unos 200 apoderados a Galicia y eran miles de mesas… Ahí lo dejo yo también. Sí queremos democracia tenemos que trabajarla, cada cuatro años un día de interventor/apoderado. Aten cabos.

  2. Ciertamente en sólo unos minutos de recuento de votos los resultados de una encuesta son más que extraños, alguien manipula y se los inventa
    .

  3. INDRA( rápidamente puesta al servicio del sistema ), agiliza y optimiza el fraude electoral, si los medios lacayos no han sido suficientes para decantar las elecciones. La hipocresía y la mentira protocolarias son fundamento del sistema anglo-sionista nazi en la sombra; y sus lacayos masones lameculos de izda. y dcha. lo llevan a rajatabla. Como caricatura de este hecho es broma reciente el sociata pillado colando papeletas tras una cortinilla en la urna de cierto partido.
    Pero, para quienes están acostumbrados a crear puntos de inflexión con atentados, revoluciones, guerras, ‘plandemias’, etc.; unas elecciones son peccata minuta.

    Gran testimonio, viniendo de la experiencia. La constatación de la facilidad con la que, cada vez más, se pueden amañar unas elecciones; por si la toma de los partidos políticos vendidos, y todo lo demás, no fuera suficiente…. van con todo( siempre ).

  4. Coincido en la apreciación de José Antonio Ruiz de la Hermosa.
    Durante muchas elecciones, hasta que me cansé, he sido de todo…interventor… apoderado… representante electoral de una opción política… Y nunca, nunca, he visto terminar los escrutinios de mesa con el papeleo inclusive antes de las 23 horas.
    A lo mejor es que yo he tenido mala suerte y me tocaban mesas con muchos electores, o con poca diligencia a la hora de escrutar. Pero lo que sí puedo afirmar que los procedimientos eran escrupulosos, y se enviaban las actas debidamente custodiadas a su destino, en mano.
    Todo induce a pensar mal. Y ya sabemos lo que quiere decir pensar mal.

  5. Hace años que se viene comentando las empresas de recuento de votos, INDRA, SCYTL, etc. creer que el voto es útil, solo beneficia al dueño de la empresa del algoritmo que ejecuta. Aparte de la ley electoral, qué es injusta, beneficia a los grandes partidos, los algoritmos y la ingeniería social televisada, hace el resto. La prueba es muy sencilla, contar los votos depositados en el juzgado y mirar si coinciden con los resultados de la empresa contratada y boom, SORPRESA, pero nunca se cumple la ley electoral, no se hace este recuento de confirmación.

    Saludos cordiales

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