No tengo palabras

Los socios de Sánchez repiten candidatura electoral para llevar las secesiones de Cataluña, País Vasco y Galicia a Europa. La suma hace la fuerza. Aunque sea para defender una ruptura. Europa es el escenario. El marco. Con este ‘leitmotiv’, hoy, en Barcelona, se ha presentado la candidatura de partidos independentistas de izquierdas liderada por ERC (Cataluña) y en la que se integran Bildu (País Vasco), BNG (Galicia) y Ara Més (Baleares) – (Daniel Tercero/ABC/28/3/2024).

Antes analizar esta gravísima noticia, aclaro a quién dirijo mi desprecio.

En primer lugar, al presidente de gobierno y los que le apoyan. ¿Por qué siento desprecio por el presidente de gobierno? Por las innumerables y graves mentiras y por la antidemocrática colonización de las instituciones. Pero una parte importante de la sociedad española, está políticamente enferma. Desde una perspectiva democrática.

Recuerdo un artículo de Gabriel Tortella, catedrático de Historia de la Economía, ‘¿Votantes o creyentes?: ‘La persistencia de ideologías obsoletas y guerracivilistas priva a muchos ciudadanos de sentido crítico en política’. Añado otro comentario suyo: ‘Un felón de la categoría de Sánchez, no se conocía desde Fernando VII’.

Estoy de acuerdo, y me empuja a comentar lo siguiente.

Hay dos aspectos que se entienden mejor si se tratan conjuntamente. Por una parte, tenemos un presidente felón -según Tortella-, o lo que es lo mismo, un presidente indigno y bellaco. A la altura de Fernando VII. Aunque Tortella no lo quiere recordar, porque es una persona elegante, yo quiero recordarlo, por si alguien no lo sabe. Déspota, cruel, tirano, oportunista y mentiroso son algunos de los calificativos que se han aplicado a Fernando VII, por parte de los historiadores que han estudiado ese periodo.

Resumiendo, el prestigioso catedrático de Historia de la Economía, califica a Pedro Sánchez -indirectamente- de cruel, tirano, mentiroso, traicionero, déspota. Sinónimos de felón. Coincidimos.

Ya tenemos la primera de las dos cuestiones interdependientes. Veamos la segunda. ‘La persistencia de ideologías obsoletas y guerracivilistas priva a muchos ciudadanos de sentido crítico en política’. Interpreto que esta lamentable situación- ausencia de sentido crítico-, permite que muchos ciudadanos (sólo de nombre) voten a un bellaco, traidor y mentiroso. Es gravísimo.

Y no se trata de que la alternativa sea seductora. Creo, como el economista J.K. Galbraith, que ‘No votamos entre buenos y malos sino entre malos y peores’. Concretando, Núñez Feijoó sería el ‘malo’ y Pedro Sánchez el ‘peor’. Pero Alberto (‘gestión y moderación’) no tiene agallas para enfrentarse a esta izquierda indecente, guerra civilista y totalitaria.

¿Por qué muchos ciudadanos votan a un mentiroso compulsivo, que pacta con filo terroristas y se arrodilla ante las exigencias de golpistas que anuncian que repetirán un golpe de Estado?

Dicho finamente, porque carecen de sentido crítico. Dicho no tan finamente, porque están enfermos de sectarismo. O sea, han interiorizado que ‘ser de izquierdas’ implica una superioridad moral que ‘la derecha’ ni tiene, ni puede tener.  ¿Qué sucede si interiorizas idioteces?  Pues eso que piensa.

Galileo vio por el telescopio, que la Tierra no era el centro del Universo, lo que confirmaba el copernicanismo. O sea, que la Tierra y los planetas se mueven alrededor del Sol. Lo que se oponía al geocentrismo que defendía que la Tierra era el centro. Pues bien, muchos se negaron a mirar por el telescopio. ¡Ya sabían la verdad! Es lo que les pasa a los feligreses de izquierdas. ¿Para qué discutir? Somos moralmente superiores. Los que me critican son ‘fachas’. Asunto resuelto.

De ahí que la ‘izquierda moralmente superior, sea, de cada vez, más estúpida y fanática. ¿Por qué? Porque una persona que no se acostumbra a argumentar, de cada vez se vuelve más intolerante y gilipollas. Sustituye la argumentación por consignas, directrices, órdenes y excomuniones. Basta rebuznar. ‘Somos la izquierda’.

En ‘la derecha’, suceden cosas parecidas, pero hay una diferencia. ‘La derecha pepera’ suele ser acomplejada/meapilas y no se atreve a ser tan insolente y prepotente como la izquierda.

Como decía Guerra, lo hago ‘sin acritud’, pero mantengo mi desprecio a los que quieren romper la Constitución, la democracia y España. La penúltima infamia, ha sido aprobar una amnistía a los delincuentes/enemigos de España y de su democracia, para que Pedro, el autócrata/traidor, siga en el sillón. Imputada Begoña por presunta corrupción, el presidente de gobierno amenaza a los jueces, como hacen los tiranos. Y las élites económicas cagadas. Calladas, quería decir.

Sucede, a veces, que millones de ciudadanos se convierten en feligreses fanatizados y siguen-como ovejas progresistas- a un autócrata sin escrúpulos. Cuando esto sucede, la democracia es solamente una fachada, que esconde dictadura y corrupción.

Un vídeo del PSOE equipara a los manifestantes del PP contra Sánchez con nazis. (El Debate). Vox, peor. Y Meloni, fascista. ‘El PSOE también equipara a Feijoó con el fascismo y le acusa de «populista ultraderechista» (El Debate)

No tengo palabras para manifestar mi político desprecio al ‘puto amo’, y sus votantes.


4 respuestas a «No tengo palabras»

  1. Brillante y valiente reflexión, a la que me adhiero totalmente, y suscribo íntegramente, de la A a la Z.
    (Por cierto, estos días estoy leyendo el libro NO TE RINDAS JAMÁS, del mismo autor, y disponible en Amazon, que vale bastente más de lo que cuesta. ¡Totalmente recomendable, al menos para personas con alguna neurona en la cabeza!).
    Es un honor y un lujo poder leerle en EL ESPAÑOL DIGITAL.

  2. No hace tantos años en España, un mentiroso, un falso -quien faltaba a su palabra- era un ser despreciable y despreciado.
    Hoy un mentiroso público y compulsivo como Pedro Sánchez, cosecha votos suficientes para con el concurso de malas artes políticas ser jefe del Gobierno. Y mantenerse en él.
    En mi opinión, no se trata tanto de ausencia de espíritu crítico de los españoles, como del índice de la corrupción moral de una sociedad cuya referencia política es el perjurio original de la «Transacción»
    Pedro Sánchez falta sin rubor a su palabra para mantenerse en el sillón. Pero S.M. Juan Carlos I faltó a sus solemnes juramentos pensando que así se afianzaba en el Trono.
    Y este es el origen de la «Transacción» Proceso político cuya esencia fue la venta de la España Una, Grande y Libre a sus enemigos a cambio de que le «perdonaran» su juramento de «Lealtad al Jefe del Estado y fidelidad los Principios del Movimiento Nacional y Leyes Fundamentales del Reino»
    Esa felonía, comparable con la de «marchemos todos juntos y yo el primero por la senda constitucional» de Fernando VII es el origen del cáncer del 78.
    El perjurio original de un Sistema que sufre ahora la metástasis del cáncer.
    Porque el pueblo español votó una REFORMA política que excluía un proceso constituyente.
    Pero los enemigos de España impusieron la RUPTURA.
    Esto es lo que yo llamo el PERJURIO ORIGINAL de la Constitución de 1978.

    1. En efecto, Sr. Coronel todo este desaguisado – por calificarlo de alguna forma – viene de Fernando VII que al fallecer no quiso recibir los Santos Sacramentos y se vuelve a repetir con Alfonso XII que los rechaza como buen Borbón.
      Todos los borbones desde Fernando VII han sido MASONES enemigos de Cristo y de la Patria, lo sorprendente es que Francisco Franco eligiera a uno de ellos, J.C., como rey…. esto lo explica todo.

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