Nos robaron la religión

Hace poco más de cincuenta años nos robaron el culto. Un grupo minúsculo de especialistas decidió destruir el edificio de la misa romana que había sido construido pacientemente a lo largo de los siglos con la sabiduría de los santos, y reemplazarlo por otro de su invención. Fue la misma actitud que adoptaron muchos gobiernos de esa misma época al decidir derribar edificios históricos y colmados de belleza, para reemplazarlos por enorme moles de hormigón en las que ningún humano puede vivir.

Quien haya asistido a los ritos de Semana Santa según la liturgia tradicional y, mucho más, si fue suficientemente afortunado para hacerlo en aquellos sitios —que son muchos—, donde se celebran según la forma verdaderamente tradicional, es decir, previa a la reforma de 1955, sabrá de lo que hablo: nos robaron. Casi el mismo grupo —Bugnini a la cabeza—, que en los ’50 engrupió a Pío XII para podar y desmantelar los rito de los días santos, fue el encargado de podar y desmantelar la misa diez años más tarde. Y muy pocos dijeron algo. Los obispos del mundo entero, en su mayoría quizás contrarios a tamaño desastre, prefirieron callar, apelando a una obediencia mal entendida: “Mi obispo es el Papa”, habrán dicho como dice aún hoy un obispo depuesto. Y bajo ese mantra permitieron que el tan meneado “Pueblo de Dios” fuera expoliado de los tesoros que los siglos habían acumulado.

“Es sólo una cuestión de ritual”, dirían algunos menospreciando la liturgia e insistiendo que la lucha importante era por el dogma y la moral. No se daban cuenta que se cree y se practica lo que se reza. Y entonces, vemos como hoy nos robaron también el dogma y la moral. A comienzo de los ’70 unos pocos y perseguidos testigos lo habían advertido a los gritos: “Vienen por la religión”, decían. Y no se equivocaron. Nos han robado la religión.

El saludo ¿pascual? de Mons. Jorge García Cuerva (ver el vídeo al final), publicado en el canal de la Conferencia Episcopal Argentina, es la representación más contundente del latrocinio. Justamente en los días en que Nuestro Señor fue entregado a la muerte por el pueblo elegido, aquél por el cual en primer lugar se había hecho hombre, el arzobispo pone en pie de igualdad la celebración de la Antigua Alianza con la Nueva. Jesucristo se encarnó y murió en la cruz por nada. Da lo mismo su sangre derramada para sellar con los hombres una nueva alianza. Esa sangre divina y humana, a los ojos de Mons. García Cuerva, no vale nada. Da lo mismo si hubiese existido o no.

Pero mucho más grave aún: en el saludo pascual, el arzobispo primado de Argentina no menciona una sola vez al Señor Jesús. Ha sido borrado del horizonte de la religión pues es políticamente incorrecto. Sólo habla de un Dios humanista al que habrían adherido sin dudarlo Voltaire y todos los más fieros representantes del anticristianismo.

Mons. Jorge García Cuerva apostata de la fe cristiana. En vez de confirmar a sus hermanos en la fe proclamada en el evangelio de Jesucristo y enseñada por los apóstoles, los aparta de ella, los engaña y los aleja de las pasturas verdes y del agua viva. Y los obispos argentinos, en nombre de quienes habla, callan. Saben que el arzobispo es amigo del Papa, y saben lo que les pasa a quienes se enemistan con el capo dei tutti capi.

Una vez más, ellos que con su silencio permitieron que nos robaran el culto, ahora permiten que nos roben la religión. Esta es la triste realidad: estamos desamparados. 


4 respuestas a «Nos robaron la religión»

  1. Los prestamistas siempre te recuerdan las deudas cuando se mira para otro lado. Por lo tanto, en este artículo te recuerdan quién manda en el Vaticano. Con este artículo se puede entender el comienzo de ese robo, que dicen que les han hecho, para mearse de risa. No saben qué decir ante una iglesia adulterada con la sinagoga de satanás dentro. Cristianos, despierten de una vez, que son tantas mentiras adoctrinadas para que sigan poniendo la otra mejilla infinitamente, hasta chuparos la sangre, sin quedar ni gota, como vampiros.

    https://www.enlacejudio.com/2020/05/17/los-prestamos-de-los-rothschild-a-el-vaticano-y-la-respuesta-de-la-santa-sede/

    Saludos cordiales

    1. Con el tema de los prestamos (apremiados por guerras y expropiaciones sacadas de la manga), la Iglesia estuvo de alguna manera dependiente de sus acreedores, situación aprovechada por estas hienas sionistas para ir colocando con sigilo a los de su cuerda.
      Pero, ya en pleno siglo XX con Roncalli en la Silla de Pedro, todos los Cardenales tenían conocimiento (o miraban para otro lado) la maniobra anticristiana de elevar a la categoría de Cardenal al más traidor de la Iglesia en aquel entonces Montini (Caso Alighiero Tondi) y, para más inri, un DEPRAVADO PÚBLICO en su destierro en Milán. El seguirle, ya en su época de usurpador como Papa, NO PUEDE JUSTIFICARSE de ningún modo. De aquella, los cardenales fueron cómplices en está traición a CRISTO y a la humanidad con el CVII. Si bien es cierto que a los católicos de a pie ello era mayoritariamente completamente desconocido, HOY EN DÍA nadie honrado podrá negar que todos los obispos (digo TODOS) están apartados de la Doctrina Cristiana y, ya no solo eso, están apartados de la Ley Natural y de la más mínima decencia como personas (Aquí en España, los obispos aprobando textos de perversión de menores).

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