P. Custodio Ballester: como decía ayer…

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Vuelve el P. Custodio Ballester, quien con la cabeza bien alta podrá parafrasear en su primera homilía lo de Fray Luis de León: «Querido hermanos, como decía ayer…».

En esto creen y a esto adoran los curas y fieles de Mons. Omella

Tras dos años de injusto castigo impuesto por Mons. Omella, otro obispo que tal baila –¿hay algún obispo bueno de verdad, valiente y con fe en España hoy en día?–, el P. Custodio ha sido nombrado vicario –lo de volver a hacerle párroco era demasiado para Omella, ese obispo que tal baila– de la parroquia de San Sebastián, sita en el barrio de Pomar de Badalona, cuyo párroco es D. Felipe Simón, al parecer buen cura, al cual rogamos mime a su nuevo vicario.

Y a esto también

El P. Custodio fue brutal, injusta y villanamente apartado de su ministerio hace justo ahora dos años, cuando Omella, carente de personalidad, cobarde y patético, se dejó influenciar por los sin Dios, es decir, por los curas secesionistas y de más gentes de mal vivir del lado oscuro que forman el separatismo catalán; bueno, como el de cualquier rincón de España. Omella, además, no sólo cometió una terrible injusticia con el P. Custodio, de la cual se le exigirá en su juicio la correspondiente responsabilidad, sino también con muchas almas de fieles a las cuales dejó sin tan buen pastor; algo de lo que Omella deberá también responder en su día…  en su día final. Porque al apartar a dicho sacerdote, dejó a las ovejas sin pastor y las ovejas se dispersaron. Allá Omella y los suyos, esos curas ateos que profesan adoración al dios del separatismo, la iniquidad, la mentira y la barbarie que todo ello es el secesionismo.

Pero no hablemos más de ellos, sino del P. Custodio, que ha llevado con absoluta valentía, fe y esperanza la cruz que le impuso Omella; que ha guardado silencio; que se ha humillado; que ha orado y que, por todo ello, ha superado la prueba que Dios le envió por la mala mano de Omella y los suyos. Ahora, Dios le recompensará ciento por uno, ahora el P. Custodio regresa en olor de santidad, reforzado en la fe, fiel a Cristo, incólume, sin haber claudicado ni un milímetro y… de vicario, él, que fue párroco, cuya parroquia se llenaba hasta la bandera –la de España que lucía en su patio– de almas sedientas y ansiosas de escuchar el Evangelio de verdad, sin tapujos, tal y como nos lo reveló Nuestro Señor, y tal y como lo predicaron los apóstoles y tal y como… no se predica ya hoy.

¡Bienvenido, P. Custodio! Mil gracias por su ejemplo de fe, de fidelidad a Cristo más que a los hombres –al contrario que Omella y los suyos–, de buen sacerdote.

Por último: ¡A por ellos! A por los que tergiversan el Evangelio, a por los tibios, a por los cobardes y… a por las almas de tantos que por culpa de ellos caminan a la perdición. Nuestro Señor, en el patíbulo, dijo que tenía sed, y muchos se creen aún hoy que era de agua, pues NO, hombre, NO, era sed de almas por salvar.

¡Bienvenido, P. Custodio! y… ¡A por ellos! Sí, también por España, padre, que falta hace, que se muere porque la matan y nadie la defiende, por que vuelva a ser la que siempre fue, la única posible, la que todo lo dio y lo vuelva a dar por Dios.

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One thought on “P. Custodio Ballester: como decía ayer…”

  1. Que Dios bendiga al padre Custodio (rara avis), pero tenemos los españoles una verdadera CRUZ con la mayoría de los curas. Particularmente, desde la llegada de Montini al solio pontificio y su mal llamado Concilio Vaticano II (primer conciliábulo de la nueva iglesia, falsamente católica, inaugurada por él y sus «hermanos»).
    Espero que el ejemplo del padre Custodio vaya cundiendo entre los de su profesión, antes de que el Enemigo consiga metamorfosear totalmente la otrora «católica viña del Señor» en un erial de Satanás.
    Más nos vale.

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