Paz, unidad, justicia y prosperidad

El fin de toda guerra es y será siempre un hito histórico a recordar y celebrar, con independencia del país y la época que sea. Recordar y celebrar el fin de los sufrimientos de todo tipo que comporta cualquier enfrentamiento bélico es de obligado cumplimiento si se conserva un mínimo de humanidad. En el caso español lo es aún más por tratarse de nuestra Patria y de nuestro pueblo.

Lo que justifica una guerra y sus sufrimientos, lo que da carácter de guerra justa a un conflicto bélico, sea el que sea, es la paz posterior, es decir, si lo que vino después fue mejor que lo que se quiso evitar con la guerra, si los resultados compensaron los sufrimientos, si los vencedores supieron administrar bien y en beneficio de todos su victoria. Porque con independencia de las razones, que sin duda pueden ya de por sí justificar a priori una guerra, más importante y más la justifica es el día después… y los meses y los años.

En el caso español la historia, que por mucho que se intente y parezca que se logra no puede nunca reescribirse, tan sólo falsearse durante algún tiempo, es juez inapelable. En nuestro caso, unos quisieron la guerra porque estaban convencidos de ganarla y con la victoria completar su Revolución implantando la dictadura del proletariado que convertiría a España en satélite de la URSS y con ello sucursal del «paraíso socialista». Otros, por el contrario, no tuvieron más remedio que aceptar el reto e ir a la guerra para evitar lo anterior, persiguiendo conseguir una España unida, libre de verdad, soberana, independiente, lo más grande posible, justa y prospera. Juzguemos nuestra contienda 1936-1939 primero en su contexto verdadero, y segundo, y casi más, por el devenir posterior; al igual que debemos hacer con los que gobernaron: ni siquiera por sus palabras, sino por sus hechos, por cómo cogieron a España cuando comenzó su gobierno y cómo la dejaron al terminarlo, y no sólo en los aspectos económicos, sino también en los morales, y así, y sólo entonces, concluiremos con certeza, por la paz, si la guerra fue justa y necesaria o no.


8 respuestas a «Paz, unidad, justicia y prosperidad»

  1. ¡¡¡Feliz ochenta y cuatro aniversario!!!
    Un fecha tan gloriosa, y digna de celebrarse, como La Batalla de Las Navas, la de Lepanto o el Dos de Mayo
    Porque tales victorias permitieron que España no dejara de existir.
    Emotivas imágenes del júbilo desbordante con las que se recibía a los libertadores de la ergástula roja.
    Lástima que tras aquel prometedor amanecer, el perjurio, la traición y la cobardía hayan sumido a España en un nuevo ocaso.
    ¡¡¡Que Dios se lo demande!!!

    1. Totalmente de acuerdo con usted.
      El General Francisco Franco, Caudillo de España y Generalísimo de los ejércitos, el mejor gobernante que ha tenido España en los últimos 300 años.
      Un saludo

    2. Que Dios se lo demande en el Cielo, pero en la tierra debemos ser los españoles lo que impartamos justicia
      Aquello de » A Dios rogando y con el mazo dando» tiene su porque

  2. Y no es la primera vez que tenemos que lamentar la pérdida de España. Porque de eso se trata, nuevamente.

    Las grandes desgracias históricas de nuestra patria, siempre han venido cogidas de la mano de la traición…

  3. ¡Mil Gracias! ¡Enhorabuena!…,
    San Isidoro de Sevilla
    Don Pelayo
    Fernando III El Santo
    El CID Campeador
    Los Reyes Católicos y La Latina
    111 héroes y heroínas del 2 de mayo de 1808 en Madrid, y…,
    Españoles del Somatemps y muchos héroes de la Península Ibérica contra el invasor gabacho.
    Héroes martirizados por las Hordas absolutamente controladas por la Ez ROJA.
    Héroes de la Guerra Civil que en buena lid sacaron belleza por su comportamiento heroíco.
    El CID de España, Caudillo Vencedor y Héroe Laureado…,
    respetuoso con los cadáveres de sus enemigos, abandonados por la Ez Roja, y recogidos del Campo de Batalla hacia su Descanso Eterno bajo la Santa Cruz del Valle de los Caídos.
    ¡Sólo habrá verdadera PAZ cuando se respete Su descanso Eterno!.
    Amén.

  4. De la letra de la canción me quedo con la expresión «la cochambre roja», creo que conceptualmente no se puede definir mejor y con mayor precisión y nitidez una realidad.

    De la toma de Madrid me quedo con las caras de alegría y de alivio de las mujeres, porque si la dominación roja fue un suplicio para los sacerdotes, para los que llevaban los zapatos limpios o para los que preferían gastarse el dinero en estudios para sus hijos que jugándoselo a las cartas en las tabernas mugrientas (cochambre roja) de la CNT o en las del Casas de pueblo, para las mujeres fue muchísimo peor.

    Los que no hemos vivido la guerra no podemos hacernos idea los sufrimientos y los muertos que costó salvar a España en aquella ocasión. Las familias enteras exterminadas, los dramas por miles. Si fuéramos verdaderamente conscientes no habríamos permitido que todo este sufrimiento se tirara por el fregadero abajo en la Transición, si fuéramos conscientes no permitiríamos que el Aeropuerto de Madrid lleve el nombre de Adolfo Suárez. Todo aquel martirologio de asesinados y de viudas, y de huérfanos, y de mujeres violadas y curas castrados a lo vivo, no solo olvidado e ignorado hoy, sino mucho peor, las lápidas de los caídos no solo se arrancaron de las fachadas de la iglesias para ignorar este genocidio, sino para imponer después una desmemoria histórica donde los asesinos de estas victimas aparezcan falsamente como héroes. Ni en las peores películas de terror algo tan perversamente maligno.
    Qué victoria tan grande la del 1 de abril de 1939, y qué complot de impunidad montado desde el día siguiente para dejar sin efecto e invertir el resultado de esa gran victoria.
    Que Dios se lo demande a todos y cada uno de los la la destruyeron.

  5. Un largo siglo de destrucion y enloquecido politiqueo termino cuando Franco devolvio la cordura a la sociedad española tras la victoria del bando Nacional en 1939.
    Con Franco se acabaron las conspiraciones, los golpes de estado, las asonadas, las guerras civiles, los motines sangrientos que asolaron España durante el siglo XIX y parte del XX.
    Franco debio haber nacido un siglo antes, los Virreinatos seguirían estando unidos al resto de España y nos hubiéramos evitado las «hazañas de los liberales moderados y exaltados» que de la mano de la masonería ,destrozaron España.
    Con Franco España tuvo una nueva oportunidad de ser y estar.
    Si todavía los liberales no han terminado de destruir España es gracias, sencillamente, a la herencia que nos dejo Franco y su régimen.
    Cuando lo arrasen del todo, cosa que ya esta a la vista, volveremos a la bronca y los muertos

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