El penoso y traidor PP (UCD – AP) de siempre

Lo venimos afirmando desde hace ya ni nos acordamos cuánto tiempo: el mayor de todos los problemas de España, más aún, la causa de la mayoría de sus problemas actuales ha sido siempre…

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Lo venimos a firmando desde hace ya ni nos acordamos cuánto tiempo: el mayor de todos los problemas de España, más aún, la causa de la mayoría de sus problemas actuales ha sido siempre UCD – AP – PP. Y de nuevo, como otra tantas veces, se ha vuelto a ver con claridad. En el PP se revuelcan y enlodan, cual vulgar porqueriza, los mayores traidores a España de los últimos tiempo. Traicionaron cuando UCD, perfeccionaron su traición con AP y la han elevado a su máxima expresión con el PP.

 

Van de españoles, pero no lo son; van de patriotas, pero son tan apátridas como los sociatas, los comunistas –potémicos incluidos– o los secesionistas de cualquier pelaje; peor aún, pues sociatas, comunistas y separatistas al menos ni mienten ni lo ocultan, como sí hace el PP; aquellos son, y alardean de ser, la anti-España, ese cáncer que por desgracia y sin parangón en ningún lugar del mundo corroe nuestra nación desde hace dos siglos intentando destruirla por el sólo placer de hacerlo, mientras que el PP pretende siempre ir de lo contrario cuando, en realidad, colabora en dicha destrucción con entusiasmo.

 

Y todo lo anterior viene a cuento de la última traición realizada por el PP hasta le fecha; verán como en breve sigue la racha. Nos referimos a esa bajada de pantalones y puesta del trasero en pompa para facilitar la labor de los separatistas catalufos al no adoptar las medidas –ojo legales– contra el separatismo catalán (o vascongado) como hemos visto hasta la saciedad ayer, antes de ayer y en días, meses y años anteriores. Ha sido una rendición en toda regla. Ha sido una vergüenza repugnante y nacional. Ha sido favorecer al enemigo separatista dejándole todo el protagonismo permitiéndole hacer y deshacer. Ha sido dar al mundo una imagen clara de que en las provincias catalanas España no existe porque ha renunciado a lo principal que es su propia soberanía, la soberanía sobre su propio territorio y, más aún, a la defensa, cuidado y seguridad de sus ciudadanos. Ha sido abandonar traidoramente a los españoles de aquella región que, una vez más, ven cómo se les vende al enemigo que diariamente les vapulea. Ha sido dar de comer a la bestia separatista que no por ello se va a someter, sino todo lo contrario. Ha sido crimen de lesa patria. Se lo volvemos a repetir: no eran ni son en realidad el problema la anti-España, sino esa España pepera que, además, sólo sabe dedicarse a robar según estamos viendo para más y peor inri. Todo un espectáculo bochornoso donde la policía regional se ha hecho con el mando y control; la chulería del jefe de la policía regional, José Luis Trapero Álvarez –¡qué apellidos tan poco españoles! y además hijo de un taxista de Valladolid, todo un ejemplo de «catalufo viejo», vamos de los que nunca fueron españoles y siempre estuvieron sometidos– se ha impuesto al Coronel de la Guardia Civil que tampoco ha hecho nada para imponerse porque… tenía órdenes del Gobierno de no hacerlo.

 

Ahora Rajoy y sus adláteres, como antes Suárez, Fraga, Aznar y los suyos, son los verdaderos culpables del separatismo por su traición constante a España; por no haber tenido nunca el patriotismo, la hombría y la dignidad de ser españoles de verdad, de hacerlo valer y defender con valentía. Bueno, ellos y todos aquellos, cada cual en su justa proporción, que una y otra vez les han y siguen votando con el cuento de que si no vendrán «los otros» –que de todas formas han venido– o «con la nariz tapada» a pesar de que el hedor fue y sigue siendo insoportable.

 

¿Dónde está el Borbón? ¿Dónde el propio Rajoy y esa patética Santamaría? ¿Dónde las cúpula militar? ¿Dónde los líderes de los partidos «españoles»? ¿Dónde los obispos? ¿Dónde las fuerzas de seguridad? Pues se lo vamos a decir: donde habían pactado, es decir, dejando hacer para endilgar a los españolitos el trágala de la conversión de España en una «monarquía federal – confederal» desintegrada de facto –que para el caso ni saben lo que es ni les importa a ninguno, incluido los españolitos–, aunque con apariencia de que todo sigue igual, porque en realidad la disolución de la identidad nacional española y de España hace ya mucho que se llevó a cabo. Ese y lo de ahora fue siempre el plan desde antes de la muerte de Franco. Las etapas se han ido sucediendo con precisión matemática. Lo de ahora no es más que la puesta en escena de una nueva vuelta de tuerca. Por cierto, aún quedan más y peores; apriétense los machos que viene curvas.

 

 

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One thought on “El penoso y traidor PP (UCD – AP) de siempre”

  1. El envío de los guardias civiles y los policías nacionales a los diez, veinte, cien… colegios electorales donde iban a votar teóricamente los sátrapas catalanistas, cuando el gobierno español ya sabía que los secesionistas habían abierto el censo universal, es de un maquiavelismo grado 33. ¿Qué sentido tiene, si sabes que en el resto de los colegios los mosos amorosos van a tirar y recibir flores? Pues darle la foto a los enemigos de España: ha vuelto la represión inquisitorial de la vieja espada de Roma, clama la masonería universal. Una concomitancia Rajao-Pusdemonio en toda regla, para facilitar el tránsito inminente a las repúblicas populares ibéricas.

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