«Pocos obispos se salvan»… de los españoles ninguno

La actitud del clero mundial durante la epidemia vírica ha sido deplorable, penosa y vergonzosa; al del español parece que aún peor; lo pagarán… aquí y en el más allá. Han sido ellos, el 95 por ciento de los sacerdotes, y peor aún, el cien por cien de los obispos españoles, los que nos dejaron sin Misa, sin sacramentos, sin la Vida. El decreto gubernamental nunca prohibió el culto, sólo lo restringió en aforo e impuso algunas condiciones que no fueron nunca nada del otro mundo. Fueron los obispos, todos, eh, que conste, TODOS, los que, como tan repugnantemente se ufanó el titular de Cuenca, los que quisieron y fueron ir más allá. No hay precedente en las historia de la Iglesia de una cobardía y espantá tan descomunal e injustificada. Ya sabemos lo que podemos esperar de ellos para la siguiente prueba: NADA, sino incluso peor.

Sobre lo dicho, dos cuestiones que, por ello, indignan más, muchos más si cabe cuando observamos que, ante la vuelta a la normalidad, no contentos con lo mal hecho, intentan ahora esconder la mano después de haber tirado la piedra:

  • Que no nos vengan con zarandajas de que han llevado comuniones a casas y que han atenido a moribundos en hospitales y alguna que otra cosas más por el estilo, porque eso no son más que excepciones que, por ello, confirman la regla de que nos han abandonado.
  • Corre el rumor, el bulo, de que Reig Pla ha sido el único baluarte de la cristiandad en España durante la epidemia, pues bien, no es cierto, sino todo lo contrario o, al menos, no distinto a los demás, ya que precisamente la de Alcalá ha sido donde en Madrid han estado cerradas más parroquias y durante más tiempo.
    De cara a la galería Mons. Reig Pla dijo que no se cerraban, pero a sus curas les dijo que hicieran lo que consideraran que fue… el cerrojazo, y hasta tal punto, que han tenido que ser curas de Madrid capital, y algunos de los alrededores, los que han tenido que ir a Alcalá a llevar comuniones, así es que Reig Pla mal, muy mal, como sus acólitos y subordinados. Y que conste de nuevo que las excepciones confirman la regla.
¿Desinfectado a Dios?

Por último, y para dejar las cosas bien sentadas, unas y otras, las malas como las buenas, hay que reseñar lo ocurrido con la celebración del Corpus Christi. Ante la seguridad de que tan importante festividad iba a quedar en nada dada la falta de Fe –no se puede decir de otra forma– que corroe a nuestro clero, obispos a la cabeza, Enraizados promovió una iniciativa solicitando firmas para trasladar una solicitud a quien correspondía al objeto de que tal cosa no ocurriera. Pues bien, reproducimos el texto que hemos recibido donde queda en evidencia el vergonzoso comportamiento episcopal (de las autoridades civiles no se esperaba nada, claro), salvo, en esto sí, el del obispado de Alcalá:

«Hace unos días, firmaste para que pudiéramos tener procesiones del Corpus, ya que el gobierno ha prohibido todos los actos religiosos en el exterior, mientras sí que se permite estar en las terrazas o los conciertos al aire libre.

Enviamos tu firma al Ministerio de Sanidad, al Ministerio del Interior y a todas las diócesis españolas (por cierto, ¡en Alcalá sí se celebró el Corpus! ¡Gracias por tu apoyo! (Te lo cuento más abajo).

Sanidad nos contestó el viernes a mediodía diciéndonos que en fase III eran las Comunidades quienes tenían la autoridad. Le preguntamos entonces qué pasaba en fase II por ejemplo en Madrid. No hubo respuesta…

De todos los obispos, solo nos contestaron el de Málaga y el de Sevilla. El de Málaga nos agradeció el apoyo a la celebración del Corpus, mientras que Monseñor Asenjo nos escribió:

“Alabo su buena voluntad y su amor a la Eucaristía, pero le pido que sea realista y no grave a los pastores con más cargas que las que ya tenemos. ¡Cuánto nos gustaría a todos poder celebrar como siempre la procesión del Corpus! Por desgracia, buscando el bien común de nuestros fieles, no es posible. Vendrán tiempos mejores. Le encomiendo al Señor, al mismo tiempo que le ruego que usted también me encomiende”.

Le contestamos educadamente que nuestra propuesta es que saliera, por ejemplo, solo el Señor con el palio y un sacerdote, y que los fieles Le viéramos pasar desde nuestros balcones, ya que su presencia en las calles hubiera reconfortado también a enfermos y ancianos que quizás no pueden acudir aún a la Iglesia. Pero tampoco obtuvimos respuesta.

Sin embargo, ¡en Alcalá sí celebró el Corpus! En la diócesis donde no se han anulado las misas durante el confinamiento (no es verdad, nota del autor de este artículo), también pudieron gozar de la presencia del Señor en las calles en fecha tan importante. Aquí te dejo el enlace a la noticia en la web del obispado: AQUÍ

Como ves, sí que se podía celebrar, guardando la distancia y con las medidas adecuadas.

Gracias por tu apoyo y tu firma. Al menos en una diócesis de España el Cuerpo de Cristo ha podido bendecir todos los hogares.

Recibe un fuerte abrazo,

José Castro Velarde, Enraizados

P.D: Seguiremos trabajando para que no recorten nuestra libertad religiosa poniendo como excusa la pandemia.»


3 respuestas a ««Pocos obispos se salvan»… de los españoles ninguno»

  1. ¡Ole, ole y ole!
    Y no es que me produzca alegría la aberrante tragedia espiritual que recoge lo dicho por el autor, antes al contrario, sino dolor profundísimo y miedo aterrador.
    Es que en muy pocos sitios se habla alto y claro como aquí, y menos de estos temas.
    ¡Enhorabuena!

  2. Respecto a la Solemnidad del Corpus Chriti, la persecución es bastante anterior.
    Desde hace muchos años se incumple la Ley Orgánica 9/1983 reguladora del Derecho de Reunión (LODR) por el bonito sistema de que se encaminen las peticiones de celebra la procesión (debería ser mera notificación) a los ayuntamientos, en lugar de a la Autoridad Gubernativa. Como «nos hemos dado a nosotros mismos» tantos socialistas y de Podemos, el resultado es que, con un par, no lo conceden… y la autoridad religiosa se cubre así las espaldas.
    Véase https://www.infohispania.es/efren-diaz-casal-excesos-de-concepcion-dancausa-trevino-viceconsejera-de-vivienda-y-administracion-local-de-la-comunidad-de-madrid/?unapproved=1013&moderation-hash=f9764ba78ede33232ffdca020d02c1e1#comment-1013 y sitios similares

  3. La epidemia de Covid-19, está sirviendo para evidenciar la apostasía -casi generalizada- de la falsa Iglesia modernista nacida del Concilio Vaticano II. Santo y seña del «catolicismo» de nuestra época.

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