Prisa, el estrés y la deshumanización, por Gabriel Ginebra

Gabriel Ginebra

Gabriel Ginebra. Consultor, Coach y Business Thinker. “Gestión de Incompetentes” y “Gestionar sin Prisas” son algunos de sus bestsellers. Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación. MBA y Doctor en Organización de Empresas por IESE. Padre de 7 hijos.

Hablamos con él de su libro La parisina que tomó un taxi para ir al gimnasio y de su charla Prisa, estrés, deshumanización, que dará mañana a las 19:30 en la iglesia de Montealegre de Barcelona.

¿Por qué decidió escribir un libro titulado La parisina que tomó un taxi para ir al gimnasio?

La idea es de una viñeta que vi hace años, en la que efectivamente una chica ejecutiva se disponía a tomar un taxi para ir al gimnasio, mientras se lamentaba: “No tengo otra opción porque me falta tiempo. Tengo que hacer muchas cosas para ganar el dinero que necesito para, entre otras cosas, pagarme este taxi y el gimnasio”.

Hemos invertido el sentido de todos los recursos que se diseñaron para hacernos la vida fácil y permitirnos una vida más humana. Es muy interesante ver los anuncios de los primeros electrodomésticos o los ordenadores. Se suponía que eran para regalarnos tiempo, para dedicarlo a leer o al autocuidado. Es evidente que el proceso ha ido justo en dirección contraria.

A menudo me viene a la cabeza una frase que nos decíamos en temporada de exámenes: Si estudias para vivir por qué te matas estudiando. Le veo ahora más sentido que entonces.

Parece el título de una novela, ¿pero es un libro de sociología?

La economía debe estar preñada de sociología -y la apologética también- o todo nuestro discurso tendrán las patas muy cortas. Durante décadas quienes se han propuesto humanizar la sociedad se centran en la justificación filosófica, en escribir tratados de vida buena. Mientras que la realidad cotidiana, de nuestros hijos, de nuestros conciudadanos, se estructuraba con parámetros opuestos.

De nada sirve predicar el valor del cuarto mandamiento: honrar a tus mayores, si la carga de deberes escolares es tan exigente que los niños no pueden ir a visitar a su abuela que se está muriendo a 100 metros de distancia. No invento nada, hablo de mi suegra. Aspiro a impulsar la construcción de espacios sociológicos (horarios, ritmos, formas de trabajar y relacionarse) dónde sea fácil que arraigue una vida familiar y virtuosa, en contacto con el prójimo y con la naturaleza.

En contra de lo que solemos pensar, la cristianización de la sociedad viene más determinada por las estructuras sociológicas que por las ideológicas. Aunque este argumento merecería más espacio para ser abordado aquí correctamente.

¿Por qué trabajar (y vivir) con estrés es un mal negocio?

Porque a largo plazo -y a veces a corto- te lleva a perder dinero e incluso a la quiebra. A diferencia de lo que se piensa, todos los grandes valores que hacen crecer un negocio son valores Slow. La Creatividad no es cuestión de un día. Las innovaciones aparecen después de años de preparación, de estudio e intentos. El liderazgo tampoco se improvisa. La precipitación daña la calidad.

En mis libros muestro ejemplos de cómo la prisa es mala consejera, y produce catástrofes económicas y ecológicas. Como la explosión en la construcción de la plataforma petrolífera de Deepwater Horizon en el Golfo de México. ¡Habían encontrado petróleo! Pero querían explotarlo aceleradamente. El resultado está a la vista: 11 muertos, 17 heridos y 5 millones de barriles vertidos al mar. Un mal negocio para la empresa BP, que estuvo a punto de quebrar.

La prisa no soluciona los problemas, sino que los agrava. Debilita la comunicación y el compromiso; ofusca la búsqueda de soluciones y la comprensión de la situación; tensa la organización y consume más recursos.

¿Qué consecuencias tiene el estrés para la salud del alma y del cuerpo?

Las consecuencias para el cuerpo son evidentes, el número de muertes en accidente de tráfico ha aumentado de forma alarmante. No puedes comer un bocadillo mientras conduces, porque te desconcentras. Pero ahora, mientras vamos conduciendo leemos en el celular letras de tamaño 6, y escribimos. Por el estrés está disparado el insomnio, la ansiedad es una epidemia, incluso hay descenso de la fertilidad.

Son menos evidentes los efectos sobre el alma. Una madre o un directivo estresado, no conecta con las personas con las que convive. Se debilita el impacto de su comunicación. Se agudiza la tensión y la mala relación.

Carl Honoré en su libro más profundo, que ha pasado bastante desapercibido, “Slow Fix” nos muestra cómo cuando tratamos de resolver un problema significativo de inmediato, más bien tendemos a agrandarlo. Como también lo muestra el recientemente fallecido premio nobel de economía, Daniel Kahneman en “Thinking Fast, Thinking Slow”. Para todos los problemas importantes, hay una solución fácil, evidente, clara … y falsa.

¿Cuáles son las causas más profundas de una sociedad tan estresada?

Ya hemos mencionado la hiperpresencia de los celulares, sobre la que no es posible exagerar. Consultamos el teléfono más de 200 veces al día, con él nos levantamos y junto a él nos entregamos al sueño. Practicar un Detox Digital resulta imprescindible.

Pero esta absorción de nuestra atención por el gran hermano de las RRSS, sinergiza con lo que ya Augusto del Noce llamara la sociedad opulenta. Hay demasiada oferta, demasiadas solicitudes, demasiadas películas que no te puedes perder, demasiados proveedores que debes atender si no quieres perder el tren.

Todo cambia, nada permanece. Ya nada es “lo de toda la vida”, el bar de toda la vida, el empleado de toda la vida, el proveedor de toda la vida, la forma de hacer de toda la vida. Hay una pérdida del oficio y de las relaciones a largo plazo, lo que hace imposible profundizar en nada.

El filósofo alemán-sur coreano, Byung-Chul Han ha retratado magistralmente esta sociedad de la transitoriedad, de la variabilidad, que acaba conduciéndonos al cansancio. Y se atreve a reivindicar valores, que nos parecen en occidente trasnochados, como la contemplación, la fiesta y el culto, el retorno a lo sagrado.

¿Por qué sucede sobre todo en las grandes ciudades, de la que París puede ser un arquetipo?

La ciudad es el paradigma de la modernidad acelerada capitalista, dónde los trenes van tan rápido que tenemos que correr por los andenes para alcanzarlos, dónde hay tantas opciones que nos abruman y desorientan. Hay un exceso de cercanía que nos aleja y nos despersonaliza. Todo esto sin mencionar el problema del ruido, que reduce la esperanza de vida.

Paris me fascina. No tanto por su arquitectura, que también. No tanto por sus avenidas y parques, que también. Ni por sus quesos, que también. París es -aunque no solo- el paradigma de la racionalidad, el “inventor” de la burocracia… una pretensión orgullosa de que podemos organizar un mundo sin límites ni raíces.

¿Qué es el liderazgo slow y qué características tiene?

Un líder Slow es un líder centrado. Que hace lo que debe y está en lo que hace. Que no estira más el brazo que la manga. Que no promete lo que sabe que no puede ofrecer. Que sabe que no lo sabe todo, y que nada sale bien a la primera.

El líder Slow opta por lo duradero y los contratos a largo plazo. Tiene la paciencia para esperar el desarrollo del potencial de su gente. El líder Slow concede a los asuntos el tiempo y la importancia que merecen. Procura no mezclar ámbitos y dinámicas. Los principios del Slow se verifican también en el ámbito educativo. Finlandia pasa por ser el país con unos índices de capacidad lectora mayor. Y curiosamente es el país que más tarde enseña a los niños a leer y escribir. Hay que seguir los ritmos naturales.

¿Por qué es eficaz trabajar como Vermeer, con poca cantidad, pero mucha intensidad?

Cómo han demostrado los estudios industriales de Carl Newport, la buena fórmula de la Productividad = Horas dedicadas x Intensidad. Se logra más en una hora de concentración, que en 4 de dispersión. Tienen más impacto 3 emails con alma, que 30 sin calma.

Hace años que se popularizó el Método Pomodoro, en el que dejas de trabajar periódicamente unos minutos de reposo. Menos minutos trabajados dan un mejor resultado.

Es el principio del biquini: menos es más, que se aplica en todos los campos. En un proyecto de dinamización comercial para un conocido laboratorio farmacéutico, el jefe de zona me decía que cuando veía que el número de farmacias visitadas era muy alto, tenía la seguridad, que las ventas estaban flojas. Importa la Calidad, el potencial de la farmacia, la preparación.

Vermeer es un autor de obra muy pequeña en todos los sentidos. No llegan a 50 sus obras conocidas. Su escasa obra no le ha impedido ocupar un lugar de honor en la historia de la pintura.

¿Qué actitudes encarna el líder pacífico y cuál es su arma secreta?

En un programa de Slow Management se practican un conjunto de herramientas muy eficaces para encarnar el liderazgo pacífico. Como el aprender a hacer una cosa al día, cortar la Agenda, seguir el principio de la “Masovera”, parar e irse de retiro, saber decir que No y practicar los duelos, aplicar la navaja de Ockham, etc

Pero ninguna herramienta llegará a implantarse realmente si, por un lado, no estamos convencidos de que somos responsables de nuestra agenda y plan de vida. Y por encima de todo, si nosotros no nos cuidamos. Cómo está el directivo y cómo es el mayor factor que determina la eficacia de lo que hace. Cuídate tú mismo y estarás en condiciones de cuidar a tu equipo y a tu negocio. Cambia tú mismo y habrá un sinvergüenza menos en el mundo, le gustaba decir a San Josemaría Escrivá.

Me hace mucha ilusión cuando por la calle me encuentro alguien que ha acudido a alguno de mis seminarios. Y me confiesa que ha decidido apuntarse a un gimnasio o practicar algún tipo de ejercicio de relajación.

¿Qué es el síndrome de falta de tiempo y cómo superarlo?

Para muchos de nosotros, la vida laboral consiste en sobrevivir a la velocidad, al ritmo, a la vorágine que nos atrapa desde primera hora… pero ¿quién nos persigue realmente? Nos excusamos diciendo que tenemos problemas de agenda, como si fuera un virus que nos han contagiado vaya uno a saber cómo. Es preciso hacerse cargo de la propia agenda.

No es que nos falte tiempo, es que queremos poner demasiadas cosas en el tiempo que tenemos. No es que nos queden pendientes al final del día, sino que lo que hemos hecho ese día no nos cunde.

Trabajamos en los talleres un método muy sencillo, pero muy atrevido para resolver esa sensación de falta de tiempo. Basado en 4 pasos: Parar y observar, Recortar o Despriorizar, Reorganizar y Esencializar.

Como recogía Antonio Machado en su refranero “ Despacito y buena letra,/ el hacer las cosas bien/ importa más que el hacerlas”.

Dejadme acabar con estas palabras de Juan Ramon Jiménez que sintetizan lo que intento decir: “Si vas de prisa,/ el tiempo volará ante ti, como una/ mariposilla esquiva./ Si vas despacio,/ el tiempo irá detrás de ti,/ como un buey manso”.


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