Putin no ordenó matar al disidente Navalny… lo reconocen ahora los propios norteamericanos

Vaya, hombre, qué casualidad.

Pues sí, el Wall Street Journal, publica una sorprendente noticia (AQUÍ) según la cual ha tenido acceso a informes de varias de las agencias de inteligencia norteamericanas coincidiendo todas ellas ahora en que Putin nada tuvo que ver con la muerte repentina del disidente Navalny que cumplía condena en un penal en Siberia tras ser condenado por diversos cargos entre ellos el de estafa.

Como recordarán, Navalny, cuya trayectoria personal y política arroja casi más sombras que luces, falleció repentinamente en dicho penal al que había sido trasladado desde otro cercano a Moscú, cuando paseaba por el patio, cayendo desplomado y no pudiendo ser reanimado a pesar de los intentos que hicieron los servicios médicos de la cárcel.

A raíz de conocerse la noticia, los medios occidentales, que tanto alardean de independencia y profesionalidad, se lanzaron a una agresiva campaña contra Putin acusándole directamente de ser el asesino de Navalny al haber ordenado su muerte; y todo ello sin prueba alguna ni siquiera esperar a que las autoridades rusas comunicaran las causas tras la oportuna autopsia. Por supuesto, que dicha campaña obedecía a las instrucciones de los diversos gobiernos también occidentales cuyos mandatarios de todo color profirieron de inmediato también en alaridos y condenas contra Putin y Rusia, a todo lo cual se unió la patética viuda del fallecido que se paseó, a gastos pagados, por medio mundo mostrando junto con sus lógicas lágrimas, su convicción de que por supuesto había sido Putin el autor intelectual de la muerte de su marido, sino incluso el material.

Entonces quedó claro para los analistas objetivos e imparciales que somos los menos, que Putin nada tenía que ganar con la muerte de Navalny, por lo que la principal causa de algo así, es decir, la obtención de un beneficio, al no existir, sino todo lo cntrario en este caso, prácticamente le eximía de toda sospecha.

Pero claro, para Occidente, empeñado desde hace dos años, y alguno más, en vilipendiar a Rusia conforme a los intereses norteamericanos en alejar a Europa de Moscú consciente de que Rusia es su gran rival en el continente por sus cercanía, de hecho pertenece a él, y su poderío de todo tipo, hace que los EEUU pierdan los papales con tan sólo imaginar que su “patio” europeo pueda caer en la tentación de preferir la paz y amistad rusas a seguir sometiéndose al “imperio” yanqui.

La cosa fue entonces tan tremenda, que sin prueba alguna, los EEUU y sus sicarios de la OTAN y de la UE, sus dos herramientas de sujeción de Europa a su influencia con la connivencia de nuestros dirigentes de todo color, incluso llegaron a aprobar nuevas sanciones económicas contra Rusia con la excusa de la muerte de Navalny, así como a intentar aún más también desacreditar la limpieza de las cercanas por entonces elecciones presidenciales rusas que, finalmente, arrojaron un balance manifiestamente favorable a Putin.

La esposa de Navalny

Ahora, si embargo, y a la vista de los informes de la comunidad de inteligencia norteamericana, nada pues sospechosa de estar a favor de Putin, nos encontramos con la noticia de que por los caminos secretos que sean han llegado a la conclusión de que Putin nada tuvo que ver con la muerte de Navalny el cual, por otro lado, hacía tan sólo un año y medio que había superado una grave crisis de salud producto, al parecer, de un nunca aclarado ni probado intento de envenenamiento que… por supuesto, también era culpa de Putin.

La conclusión de todo, como vemos, es clara: Occidente, de la mano de los EEUU, es hoy por hoy foco principal de desinformación, manipulación, engaño e incluso de traición de…, sí, de sus propios ciudadanos por parte de sus dirigentes de todo tipo y de sus subordinados que no se resisten a sus órdenes. Así nos consideran, así nos tratan, así nos mienten, así nos engañan, así nos manipulan, así nos arrastran a conflictos que en su mayor parte ellos mismos crean con fines más que dudosos y oscuros, pero con resultados siempre mortales para muchos y destructivos para todos.

A ver si aprendemos ya de una vez y para la próxima estamos alerta y ponemos como poco en tela de juicio todo lo que venga de ellos, es decir, de los EEUU y de nuestros gobernanteds que están entregados a él.


3 respuestas a «Putin no ordenó matar al disidente Navalny… lo reconocen ahora los propios norteamericanos»

    1. Es muy extraño. Estados Unidos (alias «Occidente») difamaba antes a sabiendas. ¿Por qué dicen una supuesta verdad ahora? Si a ellos les da igual que Navalny no hubiese «fallecido» por orden del presidente Putin. Calumnia, que algo queda. ¡Será por mentir! Si lo hacen todos los días, las veinticuatro horas…

      ¿Qué o quién les obliga hoy a confesar su «equivocación» de ayer?

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