Alexander Syrskyi, el nuevo jefe de las fuerzas armadas ¿ucranianas?

Este mes de Febrero, Zelenski sustituyó al Gral. Valerii Zaluzhnyi, con el que mantenía desde hacía tiempo fuertes discrepancias, por el Gral. Alexander Syrskyi como comandante en jefe del ejército ucraniano. Pero ¿quién es Alexander Syrskyi? ¿De verdad es ucraniano?

Alexander Syrskyi

Alexander Syrskyi es ruso étnico, nacido en Rusia de padres rusos (su padre Coronel del ejércitro soviético) y con parientes rusos en toda su familia.

Alexander Syrskyi nació en 1965 en la región, o provincia, de Vladimir, a unos 200 km al este de Moscú. Su abuelo paterno luchó durante la II Guerra Mundial siendo condecorado con la medalla al Valor y la Orden de la Estrella Roja; su abuelo materno fue al frente como voluntario cayendo en combate. Syrskyi tiene una esposa ucraniana y dos hijos, uno de los cuales vive desde hace años en Australia y es muy crítico con la deslealtad de su padre hacia Rusia por los motivos que veremos a continuación.

Alexander Syrskyi se licenció en una academia militar soviética y juró lealtad como militar a la Unión Soviética. Durante la disolución de la URSS a principio de los 90, Alexander Syrskyi servía en Ucrania, teniendo que elegir entre trasladarse a Rusia y servir en el ejército ruso o quedarse en Ucrania y servir en el recién creado ejército ucraniano, todo ello bajo las incertidumbres lógicas de todo tipo que la nefasta era Yeltsin collevó, también en el seno de las fuerzas armadas. Tan difícil situación llevó a Alexander Syrskyi, con la ayuda de su padre –ya por entonces Coronel retirado–, a intentar quedarse en las nuevas fuerzas armadas rusas, llevándose la decepción de que sólo le ofrecieron un puesto muy por debajo de su rango militar de entonces. Fue sólo a raiz de lo dicho cuando Alexander Syrskyi decidó pasarse al lado ucraniano cuyo ejército le ofrecía un rango superior; es decir, que su lealtad, al menos inicial a Kiev, lo fue sólo y excluisvamente por «hacer la carrera». Ni que decir tiene que Alexander Syrskyi tuvo que aprender la lengua ucraniana (al igual que Zelenski) y que la sigue hablando con marcado acento ruso.

Bajmut

Aun así, sus padres y su hermano se han quedado y siguen viviendo en Rusia, leales a su país y al presidente Putin, viéndoseles participar en los desfiles anuales del denominado Regimiento Inmortal.

Se dice que el nuevo comandante en jefe no goza de popularidad en el ejército. Por el contrario, le apodan «oficial ruso», «general soviético» o incluso «el carnicero de Bakhmut», apelativo este último ganado a pulso tras su ineficaz mando durante la batalla por Bajmut durante la cual no economizó especialmente la sangre de sus soldados.

Paradojas de la vida o mejor decir de la guerra o aún más de esta guerra que nos han organizado los EEUU, con la OTAN como sicario y mamporrero, y España dentro de ella, que en este caso se parece no poco a una guerra civil… de rusos contra rusos, algo que Putin ha apuntado no pocas veces y con toda razón.


3 respuestas a «Alexander Syrskyi, el nuevo jefe de las fuerzas armadas ¿ucranianas?»

  1. Eso de no economizar «carne humana» en los combates, siempre fue un rasgo distintivo de la alta oficialidad del ejército soviético (herencia de la época zarista…, a cada uno lo suyo). Tendencia lamentabilísima que, aparentemente, ha sido superada en las fuerzas armadas de la nueva Rusia del presidente Putin.

    Teniendo en cuenta los datos biográficos aportados en el artículo, este hombre podría colaborar tanto para un pronto fin de la guerra, como para facilitar que esta entre en una fase aún más desastrosa para Ucrania y Europa. Los resentidos, en todas las áreas de la actividad humana, suelen ser bastante imprevisibles (particularmente, en sentido negativo).

  2. El derroche de carne humana ha sido por desgracia una constante en los ejércitos rusos en todas sus guerras. Esto se contagió a los ejércitos polacos, ucranianos, rojos, blancos, negros y verdes de la guerra civil, y se entendió al ejército rojo 41-45 y al postsoviético. En cuanto a la trayectoria profesional de este señor, como tantos imperiales que se pasaron a los rojos, polacos, ucranianos, incluso Mannerheim el héroe finlandés se pasó del ejército imperial al nacional y antibolchevique finlandés, como lo hicieron en un sentido o en otro miles de bálticos -tanto lituanos, estonios como, sobretodo los letones, como también de las minorías alemanas, los baltenritter pasados a los blancos o a los freikorps. Nada que objetar, cada uno sigue su destino por sus ideales, por sus intereses o por poder comer tres veces al día. lo chocante, y no es la primera vez que lo digo en un artículo sobre este tema, es que la Ucrania oficial es un país falso, con unas fronteras tan falsas como las de casi toda África. Nada que objetar ante la independencia ucraniana, pero el un territorio que debería ser la mitad o menos del actual, y -en mi opinión- debería confederarse con Polonia -a pesar del mutuo odio que se tienen- para evitar que mas tarde o más pronto los nacionalistas polacos se la quieran comer, que ganas no les faltan. Ahora bien, está Usa – y los jázaros- detrás. ¡Y no digo más que tienen leyes por las que me pueden meter en un baúl, llevarme a ese país y juzgarme y condenarme por odio!

  3. Me recuerda a esos militares africanistas que les tocó luchar en el bando republicano… esta guerra terrorífica tiene muchísimas aristas. Syrskyi sirve a los intereses de Zelensky y punto. Zelensky está enrocado en su bunker y tiene como único objetivo aguantar hasta que llegue Trump, en cuyo momento negociará su futuro con el nuevo presidente, dejándole el marrón de la «rendición» negociada a Donald.

    En el ínterin habrá muchos miles de muertos (si no colapsa antes el estado ucraniano y su régimen del maidán), pero la responsabilidad última la tienen los que impidieron la negociación en Estambul dos meses despuésd de la invasión rusa (u operación especial, como se quiera llamar).

    Los que sabotearon ese acuerdo son los que tienen la mayor responsabilidad en el horror actual, que por cierto ha cambiado totalmente el mundo en lo político, y que nos trae la «multiculturalidad» ó como quieran llamar a este periodo en que la hegemonía mundial EEUU se cae y viene un periodo de diferentes imperios de influencia, lo que llaman «los grandes espacios». Se parece al periodo de entre guerras de las potencias coloniales europeas, aunque la historia nunca se repite exactamente igual… veremos cómo acaba todo, porque parece que viene Trump, y es un lider de mucha fuerza que puede a su vez volver a cambiar muchas cosas. Hasta el rabo todo es toro.

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