Radio María, la radio católica para todos

P. Luis Fernando de Prada

En el año 2012 el entonces cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, nombró al sacerdote Luis Fernando de Prada como director editorial de RADIO MARÍA ESPAÑA en sustitución del P. Esteban Munilla, que realizó una magnífica labor en sus años de director.

Casi una década después entrevistamos al P. Luis Fernando, con el que reflexionamos sobre la razón de ser de Radio María y su labor social y evangelizadora.

Hace unos meses falleció Emanuele Ferrario, considerado el fundador de Radio María. ¿Nos puede decir algo de él y de los orígenes de esta cadena mundial?

Emanuele Ferrario

Por supuesto. Emanuele era un empresario italiano, casado y con cuatro hijos, que dirigía una empresa de productos lácteos. Sin embargo, su mujer, Anna, muere a los 48 años en 1984 como consecuencia de un cáncer fulminante; un mes antes habían viajado ambos a Medjugorje, donde Anna recibe la serenidad para afrontar el último tramo de su vida y Emanuele piensa en consagrar su vida a la evangelización. En 1986 conoce una radio, llamada “Radio María”, de la parroquia de Erba (Arcellasco, provincia de Milán), cuyo párroco le pide colaboración. Pronto Ferrario piensa que la acción benéfica de la radio no puede limitarse a una comarca, y tras una separación amistosa del proyecto parroquial, funda en 1987 la “Asociación Radio María”. Pidió entonces a un sacerdote escolapio, el P. Livio Fanaga, que se encargara de la dirección editorial de la misma, y consagró todas sus energías a organizar y expandir la nueva emisora por el territorio italiano. Así, de la colaboración de un laico y un sacerdote, había nacido una radio de iniciativa social con programación explícitamente religiosa y evangelizadora, basada en voluntarios y sin publicidad. En solo tres años, para asombro de muchos, era una de las radios con mayor audiencia de Italia.

Vittorio Viccardi

En 1994 empiezan a llegar peticiones de llevar el proyecto a otros países del mundo (Perú, Burkina Faso, Estados Unidos, etc.), lo que lleva a Ferrario a fundar la ONG World Family of Radio Maria, que actualmente agrupa a 81 emisoras en 74 países del mundo, y de la cual fue presidente hasta 2015, año en que le sucedió su íntimo colaborador Vittorio Viccardi. En todo ese tiempo, Ferrario recorrió una y otra vez los cinco continentes, hablando con obispos, sacerdotes y laicos, para iniciar la radio en esas naciones, con una especial predilección por los países más pobres, particularmente de África, donde contrajo hace algunos años una malaria que marcó el comienzo de su declive físico. Sin embargo, siguió trabajando desde su despacho hasta el día anterior a su muerte, el pasado 8 de julio, tras haber cumplido los 90 años.

También quería mucho a España, a donde vino con frecuencia, y donde Radio María comenzó sus emisiones en enero de 1999; por eso, celebramos el año pasado el 20 aniversario de su fundación en España.

¿Qué supuso para usted dirigir Radio María?

Fue un poco de susto y de reto, porque había que suceder a sacerdotes que lo habían hecho muy bien. El primero que conocí fue el P. Julio Sainz, un benemérito claretiano con quien coincidí en la pastoral universitaria de Madrid. Le sucedió el P. Esteban Munilla, quien, tras 7 años, había dado un estirón muy grande a la radio. Gracias a Dios, la Providencia me había dado una preparación previa…

¿Al venir del mundo universitario y periodístico siempre es más fácil, no?

A eso me refiero. Yo había sido 12 años capellán de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación de la Universidad San Pablo CEU, y 8 años viceconsiliario nacional de la Asociación Católica de Propagandistas, muy vinculada a la historia del periodismo en España. Ese fue mi primer contacto serio con el mundo de los medios de comunicación, que siempre me había gustado, aunque nunca había tenido un conocimiento a fondo. Inevitablemente, al estar muy metido en la vida de la Facultad, en contacto con tantos buenos periodistas, participando en diversos eventos y cursillos, fui conociendo desde dentro ese mundo de la comunicación.

Por otro lado, me di cuenta de que una forma muy buena de contacto pastoral con los alumnos era hacer con ellos programas de radio. Dado que desde Radio María me habían invitado a realizar algún programa, comenzamos una serie de espacios con diversos alumnos a los que les servía de aprendizaje, e incluso de prácticas reconocidas académicamente, con la ayuda de magníficos profesores de radio de la Universidad. De esta manera, bastantes años antes de llegar a la dirección de Radio María, ya era voluntario de la emisora.

Por eso digo que ese gran reto de asumir la dirección de Radio María fue preparado por la Providencia.

P. Luis Fernando durante la Misa

¿Cómo lo compagina con su ministerio sacerdotal?

Yo diría que la pregunta no es cómo compaginarlo, sino que mi ministerio sacerdotal fundamental se da precisamente en la radio, como antes había sido en la universidad. Por un lado, el director de Radio María es una especie de capellán de los que están en la emisora, sean del personal o voluntarios. Tenemos una capilla, con la celebración cotidiana de la Santa Misa, la atención espiritual al personal y voluntarios que lo desean, la organización de tandas de Ejercicios Espirituales, etc.

Por otra parte, mi principal púlpito ahora es el micrófono, a través del cual dirijo la oración, celebro la Eucaristía y Hora Santa, anuncio el Evangelio, explico la doctrina católica, hago programas de diálogo fe-cultura, etc. Todo ello, tareas claramente sacerdotales.

¿Qué es lo que pide cada mañana al Señor en relación a la radio?

Que cumpla su misión, que sea fiel a su carisma, que en definitiva es colaborar con la Iglesia en el anuncio del Evangelio, que implica la llamada a la conversión al hombre de hoy. Creemos que Radio María es algo suscitado por el Señor y la Virgen, cuyos frutos han sido constatados por los tres papas que han conocido Radio María (Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, que nos dirigió un discurso precioso) y por numerosos obispos y otras muchas personas. De hecho, tenemos muchísimos testimonios de conversiones y de personas a las que les ayuda la radio en muy diversas situaciones. Eso le pido al Señor, que haga fecunda nuestra labor; particularmente, cuando voy a comentar el Catecismo o hago otros programas, voy un momento antes a la capilla y pido al Señor que den fruto.

¿Cuál es la línea editorial de Radio María España?

Ante todo, recordemos que somos una cadena mundial, cuya línea editorial fundamental es común para todos, más allá de las peculiaridades de cada radio. En definitiva, se trata del anuncio al mundo de hoy de Cristo Salvador, única posibilidad de auténtica felicidad temporal y de salvación eterna, con la llamada a la conversión de quienes viven al margen de Él por caminos que, antes o después, acaban generando heridas del corazón, de la familia y la sociedad. Un Cristo vivo presente en la Iglesia, cuya doctrina, tal como es expuesta por su Magisterio, vamos desarrollando a lo largo de numerosos programas. Y, como indica su mismo nombre, bajo la guía de la Virgen María, que llama a numerosos voluntarios a poner su tiempo y talentos a su servicio, buscando ser, como diría San Ildefonso de Toledo, “esclavos de la Esclava de mi Señor”.

Otra característica propia de Radio María es la importancia de la oración en su programación. No es que sea cierto eso que a veces se dice –“en Radio María siempre están rezando”-, pues de 24 horas de programación, son de 4 a 5 las dedicadas a la oración: no está mal, pero hasta 24, quedan bastantes…; por tanto, no solo es oración, aunque, ciertamente, esta es la columna vertebral de nuestra programación.

Una clave que puede ayudar a entender Radio María es que viene a ser como una parroquia en las ondas, que como toda buena parroquia, no ofrece solo la celebración de la liturgia y oración, sino también catequesis, formación teológica, misionera, evangelizadora, pastoral de muy diversos sectores (niños, jóvenes, familias, ancianos, enfermos, pastoral penitenciaria, gitana, del mar, obrera, pobreza, discapacidad, carretera…), cultura y promoción social (medicina, psicología, literatura, música, derecho, etc.)

Por otro lado, intentamos contar las cosas en positivo, destacar las cosas buenas que hay en la Iglesia y la sociedad, con abundantes testimonios de todo tipo. Es significativo que uno de los programas más veteranos lleva por título “Hay mucha gente buena”. Y en todo momento procuramos transmitir esperanza (uno de nuestros lemas es “La fuerza de la esperanza”), alegría, y decir la verdad con caridad (caritas in veritate). Evitamos también entrar en el terreno político concreto y partidista, más propio de las cadenas generalistas, quedándonos en los principios de la doctrina social de la Iglesia.

Finalmente, es parte esencial del carisma de Radio María la exclusión de toda publicidad, poniendo la confianza en la Providencia divina, que sostiene a todas las emisoras de la cadena a través de los donativos de los oyentes.

Háblenos de la importancia de la fidelidad al Magisterio de la Iglesia y a la sana doctrina.

Es otro rasgo fundamental de Radio María, que, aunque no es una emisora propiedad de la Iglesia, sino iniciativa de un grupo de laicos, busca que todo lo que se emite sea conforme a la doctrina de la Iglesia. Por ello, el director siempre debe ser un sacerdote y contar con el nombramiento de la jerarquía local, para garantizar que los contenidos editoriales correspondan a la doctrina católica.

Somos conscientes de que en Teología, como en otras ramas del saber, junto a las verdades fundamentales y seguras hay teorías opinables y cuestiones debatidas, que en una Facultad teológica suelen estudiarse en los cursos superiores; pero dado que Radio María la oyen todo tipo de personas, desde las más sencillas a las más doctas, procuramos dejar de lado esas cuestiones debatidas y comunicar la doctrina fundamental para la vida cristiana, que tenemos sintetizada en el Catecismo de la Iglesia Católica.

¿Cómo trabajan cada día para mejorar la calidad de contenidos, tanto en el fondo como en la forma?

Sin parar… En lo técnico, llevamos años mejorando los instrumentos que tenemos. Radio María tiene un espíritu de austeridad, buscando siempre lo más sencillo, pero en lo que ayuda para que el mensaje llegue con calidad al oyente, procuramos tener buenos medios, aunque sin hacer dispendios ni buscar la última maravilla. Quienes entienden de esto, cuando visitan nuestros estudios, suelen sorprenderse de su buen nivel técnico.

En cuanto a los contenidos, dado que la mayoría de los conductores de programas no son profesionales de la comunicación, procuramos acompañarlos día a día y ofrecerles cursillos para ayudarles a comunicar cada vez mejor. Es cierto que el oyente de Radio María busca ante todo el contenido, más que el continente, lo cual no quita para que intentemos mejorar este todo lo posible.

Sin duda, Radio María tuvo unos inicios muy modestos en España, pero tras 21 años de constante mejora en todos los campos -en forma y fondo-, hoy día es una radio muy digna, según nos dicen los mismos profesionales de otros medios.

¿Qué importancia tiene la organización y que cada profesional o voluntario haga correctamente su función y remen todos en la misma dirección?

José Manuel Díez Quintanilla

Es muy importante, porque, parece que no, pero para que una radio de las dimensiones de la nuestra funcione, hay que coordinar muchas tareas. Las figuras clave de toda Radio María son el presidente, que es siempre un voluntario seglar (desde 2013, José Manuel Díez Quintanilla), y el director, que es siempre es un sacerdote. Para que la radio vaya bien es fundamental la armonía entre ambos. Como el presidente es un voluntario que normalmente tiene otro trabajo, suele existir la figura del coordinador o gerente, que junto al director coordina el día a día de la radio. El campo del director es fundamentalmente el editorial (audio, web, publicaciones), y el del gerente es la parte económica, jurídica, informática, el voluntariado, la alta frecuencia, etc. Las decisiones de cierto calado se toman entre el presidente, el director y el gerente, y las de más trascendencia, por la Junta directiva, formada por el presidente, el director, y otros tres miembros; Junta que a su vez es nombrada por una Asamblea general de socios.

¿Cómo percibe cada día la mano de Dios en la radio, a través de frutos de conversión, caridad, cercanía, etc.?

De manera impresionante y muy consoladora. Gracias a Dios, nos llegan muchísimos testimonios, cada vez más, tanto de conversión de gente que estaba totalmente fuera de la Iglesia, como de muchas personas que lo están pasando muy mal y que agradecen muchísimo la compañía, muchos mayores o enfermos, personas que estaban tristes a las que la radio les ha dado esperanza, e incluso de personas que iban a suicidarse o a abortar y se echaron atrás, etc., etc. Son muchísimos los frutos que nos llegan, que son los que nos animan a seguir adelante con esta labor.

¿Cuáles son los objetivos de cara al futuro para consolidar lo conseguido y seguir creciendo?

Por supuesto, siempre buscamos seguir mejorando la programación, pero el principal objetivo que tenemos es adquirir nuevas frecuencias que permitan que Radio María llegue a donde todavía no está presente. También llevamos tiempo haciendo un esfuerzo especial por llegar cada vez más a los jóvenes y por estar más presentes en las redes sociales.

¿Cuál es la función social y evangelizadora que hace Radio María?

La parte evangelizadora está clara, llega a muchísimos lugares y personas, no solo a los que estamos en la Iglesia, que siempre necesitamos profundizar y formarnos, sino que cada vez está llegando más a personas que uno no se imagina, y que a veces no lo quieren reconocer, pero que luego te dicen que escuchan Radio María. Tenemos mensajes de personas no creyentes que nos dicen que les gusta escucharnos porque nuestras emisiones les transmiten paz y esperanza.

Y también se hace una labor social, porque uno de los componentes de la programación son los programas de promoción humana: educación, psicología, medicina, derecho… Es verdad que en los países europeos esa función no es tan fuerte como en otros países, como ocurre en numerosas naciones africanas, donde la labor social de la radio es muy importante: prevención de enfermedades, orientaciones médicas, clases a niños que no pueden ir a la escuela, programas para reconciliación de etnias enfrentadas, etc.

¿Qué diría a los que lean esta entrevista y aún no conozcan la emisora o no la hayan sintonizado nunca?

Lo que suelo decir respecto a todas las cosas que pienso que son buenas y que algunos no conocen: que prueben a escucharla. Que no se queden en el prejuicio de pensar que Radio María es aburrida, siempre lo mismo, solo para viejecitas rezadoras… Simplemente les pido que prueben a oírla durante una cierta temporadita, a distintas horas, y a ver qué les parece después. Y probablemente les ocurra lo que les ha pasado a distintas personas, incluidos obispos y sacerdotes, a los que de entrada no les gustaba demasiado. Mucha gente por enfermedad, o ahora en el confinamiento, ha tenido oportunidad de escucharla y darse cuenta de que es mucho mejor de lo que suponía; personas que oyen algún programa de música o de literatura de mucha calidad y le cogen el gusto, etc. Pues eso, que prueben y la conozcan.


3 respuestas a «Radio María, la radio católica para todos»

  1. Estupenda entrevista. Es indudable la muy loable labor evangelizadora de RADIO MARÍA, hoy más necesaria que nunca en tiempos de descristianización, invasión migratoria, secularismo, crisis de fe en la Iglesia, apostasía…

    Pero me consta que no pocas personas sienten esto hacia RADIO MARÍA: ¿Cómo es que se muestra tan consentidora y acrítica con un pontificado, el de Jorge Mario Bergoglio, que lleva ya la friolera de siete años y medio ofreciendo a la Iglesia una doctrina católica aguada, adulterada?

    Feliz domingo.

    1. Supongo que usted se refiere a lo que se ha dado en llamar «PAPOLATRÍA». En Radio María suelen ser muy «papólatras».

      En realidad, hilando fino, se trata de una extraña expresión de paganismo sobrevenido dentro del catolicismo. Algunos/as serían capaces de besarle el c…o al mismísimo Satanás, si fuera disfrazado de papa (como Bergoglio). De ahí que el Enemigo lo tuviera tan fácil, desde el CVII (su obra maestra, al menos en el siglo XX), para hacer de la Santa Madre Iglesia una prostituta escandalosa y ejemplo de contradicción.

      No es cualquier cosa ser «papólatra».

  2. Respuesta al forista Jesús:
    .
    Tradicionalmente un católico sentía un especial cariño filial por la persona del Papa, sobre todo porque sentía que este era custodio de la doctrina de la fe de la Iglesia. En el caso concreto de Jorge Mario Bergoglio, no parece muy buen custodio de esa fe (no juzgo sus intenciones).

    A diferencia de usted por lo que conozco de sus palabras, yo no condeno a los papas anteriores a Bergoglio, los papas del Concilio Vaticano II. Que tuvieron defectos, ineficacias, errores y culpas en la crisis actual de la Iglesia, es indudable. Pero no los considero herejes, y mucho menos, antipapas.

    Saludos, buenas noches.

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