Sánchez aún no ha perdido el poder ni el control

Muchas son las definiciones que podemos atribuir al gobierno particular de Pedro Sánchez. La oposición le tilda de dictador, autoritario, líder absolutista, líder supremo y hasta de tirano… pero tales calificativos responden, quiérase o no, a planteamientos subjetivos, quizás no muy acertados ni neutros. Personalmente, creo que es un Presidente que ostenta un control muy efectivo sobre la sociedad española; y que, en momentos precisos, no duda en ejercer ese poder férreo, incluso omnímodo, pues lo que diga la letra de la ley o concretas personalidades respetables y prudentes le resulta anecdótico o incluso le trae al pairo. Dispone, para desbaratar las objeciones a su política, de una corte de aduladores-asesores que le indican el camino a seguir, sino ha sido él quien previamente lo ha marcado. Lo curioso de esta troupe de asesores es que lo adoran como si fuera Sánchez un ídolo de masas o un nuevo rey Sol; es decir, tales expertos son meros correveidiles antes que asesores imparciales.

Digo esto porque la oposición parece no haberse dado cuenta de este escondido talón de Aquiles del sanchismo; al centrar sus reproches en la persona del Presidente, olvidando las labores de “minadores” de los Bolaños, los Redondo, los Santos Cerdán, etc. ¡Qué Bolaños –de quien nadie hablará en décadas- se haya convertido en gestor de los “desenterramientos” de históricos militares no es que lo corrobore es que clama al Cielo!

En cualquier caso, Sánchez ha sido un producto muy bien pulido por la organización interna del partido socialista; si bien, era un muchacho que prometía por su físico y desparpajo, cuando ya estaba terminando la carrera de Empresariales en un colegio católico de El Escorial, donde han cursado sus carreras los hijos de personas muy encopetadas; pero rara vez las familias de humildes operarios… Como jugador de baloncesto que fue, sabe que el competidor tiene que aprovechar su momento a costa de las debilidades de sus rivales; y tal conducta competitiva la ha seguido en su carrera política… y con éxito. Pero Sánchez también se ha aprovechado de todos los conocimientos que la organización socialista posee en relación con la gobernanza de un país, tras haber gobernado el socialismo durante largos años. Es decir, cómo funciona un gobierno, cómo mantiene un ejecutivo las relaciones con los demás partidos políticos, con los poderes fácticos (prensa, Iglesia, Ejército, judicatura, clase empresarial, etc.); cómo se organizan las elecciones y cómo se gestionan los resultados electorales; cómo funciona la Administración, etc.

Sánchez accedió a la Presidencia del Gobierno de forma excepcional, tras una moción de censura parlamentaria no exenta de polémica, prometiendo elecciones generales para terminar con la corrupción derechista. Pues bien, convocó esas elecciones cuando a él le vino bien, pasados muchos meses, y la nueva corrupción ya venía en su propio gobierno, no en vano tuvieron que dimitir varios ministros por irregularidades manifiestas… Actualmente, tras las pasadas elecciones locales y regionales, parece que su estrella brille menos pero ello me temo que sea un espejismo pasajero, pues Sánchez no es un presidente de gobierno cualquiera, es un nuevo caudillo de las huestes izquierdistas y actúa como un jefe absoluto con poderes ilimitados de facto. Controla grandes medios de comunicación, controla perfectamente las Fuerzas Armadas (a las que halaga y censura a su libre albedrío), controla el Tribunal Constitucional, controla las informaciones del Instituto Nacional de Estadística, controla el organismo estatal que realiza las encuestas oficiales (CIS), controla la empresa que se encarga del cómputo electoral (INDRA), controla la Fiscalía del Estado, controla la Abogacía del Estado, controla los partidos situados a su izquierda (SUMAR)… Y ese control no es débil, sino férreo y tajante, no visto con anterioridad; ni siquiera en los tiempos del tardofranquismo. Pues bien, controlando así dichos poderes es muy difícil perder unas elecciones y menos cuando son convocadas para un día en el que gran parte del cuerpo electoral está de vacaciones, fuera del lugar de residencia. Y por si fuera poco controla el servicio de Correos, institución que conservará el voto por correo de los miles de votantes que se hallen de vacaciones el próximo 23 de julio…

Igualmente, controla el partido socialista y los sindicatos mayoritarios con igual maestría y método. De hecho, el partido socialista en España no es lo mismo que el Partido Laboralista inglés ni nada parecido, habida cuenta que los militantes del PSOE se muestran como soldados obedientes -nunca como militantes independientes y críticos- y, por qué no, como airados hooligans o pacíficos forofos de un equipo de balompié cualquiera[1]. No es broma cuando el partido desde 1977 hasta la actualidad ha cosechado siempre más de cinco millones de votos en las distintas elecciones generales[2], independientemente de cómo fuera la gestión del gobierno. El votante socialista vota por emoción y devoción antes que por los resultados obtenidos por el Gobierno de turno. La gestión gubernamental no le importa en absoluto, sólo que su partido -su particular emoción política y devocional- gane como sea; por ello, en las recientes elecciones de 28 de mayo, el PSOE obtuvo 6.291.812 votos en toda España (un 28,12%), perdiendo únicamente unos cuatrocientos mil votos en relación con los anteriores comicios de 2019[3]. Y desde las últimas elecciones generales de 2019 hasta la fecha el gobierno socialista es responsable de la muerte de miles de ciudadanos por mor de la pandemia a causa de la negligencia gubernamental; de la gestión nefasta de las residencias de ancianos y del material sanitario adquirido en el extranjero durante la propagación de aquélla; de las graves irregularidades del estado de alarma (incongruencia constitucional, comités falsos de expertos, la Guardia Civil como policía política, etc.); de la entrada ilegal de un antiguo terrorista sahariano para su curación en Zaragoza; de la entrega del antiguo Sahara español a nuestro enemigo natural; del excesivo endeudamiento y del opaco reparto de las ayudas millonarias de la Unión Europea; de la amnistía de los golpistas independistas catalanes y de la modificación del Código penal para favorecerlos en una nueva intentona separatista; de la puesta en la calle de cientos de maniacos y pederastas encarcelados; del derroche excesivo y astronómico en viajes y eventos; de premiar la destrucción de la producción agrícola alimentaria; del perjuicio creado a los propietarios de pisos y casas de alquiler; de favorecer y pactar con antiguos terroristas, etcétera[4]. Mismamente, en la circunscripción electoral de La Palma, el PSOE acaba de obtener dos escaños (23,93%) en el Parlamento canario; pese a que las ayudas prometidas por Sánchez todavía no han llegado a la isla, teniendo en cuenta los más de 800 millones de euros en pérdidas generados por la irrupción volcánica de 2021; incluso, en la comunidad autónoma el socialismo sigue siendo la primera fuerza política con un porcentaje del 27,17%[5]… aún sabiendo que el último escándalo socialista de corrupción –la trama de Tito Berni- se ha originado en el archipiélago.

Si estas actuaciones y gravísimos errores los hubiera cometido el principal partido de la oposición, las anteriores elecciones de mayo hubieran supuesto su sepultura política definitiva. Pero eso no le ocurre al PSOE mientras sus electores funcionen como autómatas teledirigidos y fieles inquebrantables de su proceder político[6], que paradójicamente, cambia, en función de las circunstancias del momento y la coyuntura política determinada. Y es que el problema no es Sánchez sino sus votantes, quienes parece como si lo quisieran más cuánto más malvado sea. Y Pedro Sánchez, que es astuto como aquel célebre baloncestista (Drazen Petrovic), bien lo sabe, no en vano su poder resulta amplísimo en el momento presente… Y si no, atienda el lector la siguiente comparación explicativa. Francisco Franco, que constituye su enemigo político principal siquiera lleve muerto casi medio siglo, consultaba sus actuaciones políticas principales con el Consejo del Reino y las normas jurídicas de importancia debían someterse a referéndum popular, habiéndose celebrado las consultas de 1947 y 1966; y, tras su muerte, el de 1976, que  puso fin a su peculiar régimen político. Sánchez, con menos poder teórico que el general ferrolano, ejerce un poder más pesado y férreo sobre el Estado y la sociedad hasta el punto de gustarle en demasía gobernar mediante decreto y sin consultar para nada sus polémicas decisiones al pueblo español ni, por supuesto, a personalidades relevantes e imparciales, como ha hecho con la nociva Ley de Memoria Democrática, la cual ni siquiera portaba en su programa electoral… Recordemos que la Constitución recoge en su articulado la posibilidad del referéndum nacional para aquellas decisiones políticas de especial trascendencia[7].

Y es que el electorado socialista se porta como un ejército disciplinado y muy obediente a las consignas del mando, siquiera sean draconianas, capitulando únicamente cuando el colapso catastrófico se vislumbre como inevitable en la lucha a corto plazo; mientras tanto, seguirá «combatiendo». Lo que ha ocurrido ahora, en las pasadas elecciones de mayo, es que dicho «ejército» se ha replegado a un territorio más propicio para continuar la lucha política e ideológica. No nos engañemos, constituye simplemente una retirada estratégica. A mayor abundamiento, para desmoralizar al «enemigo «el ejército adversario ha de mostrarse como un todo homogéneo y correoso, dispuesto a no dar siquiera cuartel, exigiendo rendición sin condiciones: en cambio, las tropas derechistas, desde el éxito local del pasado 28 de mayo, exhiben su desunión habitual y pereza, pareciendo que lo único que les preocupa son sus intereses particulares, olvidando el objetivo primordial… Pues bien, lo único que se genera con la exhibición de tales conductas, es que el contrario -momentáneamente derrotado- consiga reanimarse y rearmarse: con mayor motivo cuando combate en su propio terreno y cuando cuenta con buenos animadores mediáticos de la tropa izquierdista[8]. Y no se olvide que el armamento de Sánchez sigue estando intacto y que sólo ha perdido el siete por ciento de su ‘ejército’ operativo… Tampoco ha de ignorarse que el debe quizás más deleznable del Presidente del Gobierno sea la polarización política que ha acaecido en la sociedad española durante su mandato, merced al abuso de disposiciones harto sectarias como el caso de la mencionada Memoria Democrática; pues al dividir, maliciosa y artificialmente, la sociedad en compartimentos estancos se generan tropas de fanáticos e inconscientes que pululan por doquier, consumiendo brebajes ideológicos previamente preparados por dirigentes sin escrúpulos, dañando la convivencia pacífica[9].

Por todo ello, me temo que a la derecha sólo le quede que confiar en la Providencia para derrotar a Sánchez, ¡Pero… si hasta la Iglesia española le rinde pleitesía, retirando mansamente los símbolos y placas de sus mártires, cuando estos fueron víctimas del holocausto socialista de 1936, como para confiar en un cambio milagroso en la política nacional! Sánchez podrá ser un gran impostor, como acaba de definirlo la literatura conservadora o un robot humano como predicen las redes[10]; incluso un sátrapa caribeño por su afición desmedida al postureo y al maquiavelismo. Quizás… pero sigue conservando el control.

Gerardo Núñez Durán (pensador político de nacionalidad española)

[1] ¡Viva er Betis manque pierda! Verbigracia.
[2] Información electoral. Ministerio del Interior.
[3] Fuente: EL PAÍS.
[4] Ya no se entra a comentar las corruptelas observadas en el entorno socialista, como el enriquecimiento  del marido de la reciente directora general de la Guardia Civil, la docencia de másteres universitarios sin tener título de licenciado ni graduado, el otorgamiento de subvenciones y contratas millonarias a determinados personajes y entidades, etc. Incluso, las sutiles recomendaciones a ciertas instituciones religiosas sobre la retirada de las lápidas de la última guerra civil…
[5] En los anteriores elecciones autonómicas de 2019, el porcentaje obtenido por el socialismo canario fue apenas más alto: un 28,85%.
[6] En España, la Historia nos enseña que la polarización política excesiva puede originar un odio ciego en el seno de la sociedad, lo que convierte a simples simpatizantes y militantes de partidos políticos en soldados fanáticos de una idea previamente elaborada por técnicos arribistas y sin escrúpulos.
[7] Artículo 92 de la CE.
[8] Como Nicolás Sartorius, dirigente de la fundación izquierdista Alternativas: “El PSOE no sólo ha resistido bien la famosa ola que recorre Europa, sino que reúne todas las condiciones para crecer en la cita electoral del 23 de julio. No se puede permitir que ni un voto más vaya al cubo de la basura por la dispersión de siglas”. Fuente: Eldiario.es, 4 de junio de 2023.
[9] El último síntoma de esta polarización artificial han sido las críticas que ha recibido el nombramiento del nuevo consejero de Cultura de la Comunidad Valencia por parte de la izquierda mediática, un antiguo torero catalogado de ser franquista (¡Qué indecencia! berrean algunos progresistas cuando en 1976 todo el mundo lo era, como lo constató el referéndum nacional de 15 de diciembre sobre la reforma política, ideada por Adolfo Suárez, precisamente ministro-secretario general del Movimiento tras la muerte del Caudillo). Pues bien, el antiguo torero es un exitoso empresario que inició en tiempos carrera universitaria. Con razón, ha protestado el mundo del toreo, recordando los “curriculums” de personalidades señeras de la izquierda patria; a saber: el mismo Pedro Sánchez cursó tres años de Empresariales, siendo su tesis doctoral confeccionada en un 90 por ciento por el antiguo ministro de Industria Miguel Sebastián, alardeando de un máster del IESE que, en realidad, era un curso de liderazgo público; el fallecido Luis Roldán aseguraba que poseía licenciatura y máster, sin haber acabado el bachillerato; Susana Díaz presumía de un máster… financiado por los ERE de Andalucía; Pachi López sostenía ser ingeniero y ni siquiera superó primero de carrera; Elena Valenciano aseguraba que poseía las licenciaturas de Derecho y Ciencias Políticas, cuando no termino ninguna de dichas carreras; Bernat Soria, ex ministro, dijo ser decano de la facultad de Medicina y haber sido investigador en Singapur siendo incierto; José Blanco, ex ministro, aseguraba haber cursado Derecho, cuando apenas superó primero de carrera; la cántabra Estela Goicoechea mintió asegurando que era licenciada en biotecnología; José Manuel Franco, líder del PSM, mintió diciendo que era licenciado en Matemáticas; Oscar Puente, ex alcalde de Valladolid, aseguraba poseer un máster otorgado por una fundación afín al PSOE aun antes de concluir su carrera; Isabel Ambrosio, alcaldesa de Córdoba, mintió sobre su título falso de Magisterio; Ximo Puig dijo estar en posesión de una licenciatura de periodismo, cuando lo máximo fue haber escrito para la antigua prensa del Movimiento…; Mamen Sánchez, ex alcaldesa de Jerez, se inventó dos carreras; José Montilla; la página del PSOE aseguraba que era licenciado y experto en economía; Pablo Iglesias presumía de alto nivel de inglés cuando carecía de fluidez; Juan Carlos Monedero aseguraba que era consultor del BCE siendo erróneo; Lorena Ruiz-Huerta, portavoz podemita en Madrid, aprobó un curso presencial universitario en Navarra sin acudir a clase…; Marta Higueras, número dos de Carmena, presumía de ser jefe de la secretaría del Tribunal de Cuentas siendo falso; Juan José Merlo, diputado de Podemos que aseguró que era ingeniero industrial resultando mentira; Miguel Urbán, eurodiputado de Podemos, se inventó una licenciatura de Historia; Ada Colau aseguraba ser licenciada en Derecho cuando no pudo concluir la carrera… Fuente: www.federaciontaurinavalladolid.com; autor: Javier Jiménez. Lo expuesto muestra una de las características lamentables de este periodo político: la confección de títulos y cargos falsos por parte de la nueva clase política, con ansias de poder y predominantemente de izquierdas.
[10] Recientemente, Sánchez ha revelado a un periodista radiofónico que él nunca ha mentido, sólo que ha cambiado de posición… Fuente: “Entrevista de Alsina a Pedro Sánchez: no es cierto que haya…”, 19 de junio de 2023, www.ondacero.es>

3 respuestas a «Sánchez aún no ha perdido el poder ni el control»

  1. Felicito al Sr. Gerardo Núñez por su documentado trabajo sobre estos manipuladores, falsarios de ideas, de memorias y de sus títulos.
    España, para nuestra desgracia es un país de picaros y TODOS se citan en la política.
    DIOS, PATRIA y REY LEGITIMO

  2. El problema de España es la sociedad, que, manipulada y envilecida por la chusma política, tanto roja sobre todo, pero también azul, la ha convertido en una masa amorfa e inmunda de borregos ignorantes, descerebrados, sumisos, hedonistas, amorales y aterrados. El hecho de que un psicópata narcisista de manual, mentiroso compulsivo, insultantemente torpe y absolutamente inepto, y vomitivo e insufrible para cualquier persona medianamente sensata y decente, lleve 5 años arruinando y destruyendo España y siga en el poder como si nada, es el fiel reflejo de que no tenemos remedio. Una sociedad mínimamente seria y razonable habría echado a patada limpia a esta escoria hace mucho tiempo con movilizaciones masivas en las calles, por mucho que hayan sido puestos por los amos del mundo, pero no esta sociedad. La mafia mediática tiene parte de culpa, pero siendo honestos, en la era de la tecnología y de las comunicaciones, eso no es una excusa. El que a estas alturas no sepa lo que está ocurriendo realmente es porque no quiere, y la mayoría está al pan y circo, ése es el problema.

  3. Así es.
    El dictador, y tirano en ciernes, no ha dejado el poder, y por tanto maneja todos los hilos:
    * Un TC a su favor.
    * Una FG que es de su cuerda.
    * Un ministro del interior y los directores generales de la GC y la PN que son de su partida.
    * Un Presidente de Correos, empresa que va a «manipular» alrededor de tres millones de votos, que se dice pronto, que es de su cuerda,
    Etcétera.
    Y enfrente tiene la pérdida del FALCON, la joya de su Corona, de la residencial real de LA MARETA, para chulear con sus amigos -por cuenta nuestra, por supuesto-, y lo que es todavía peor, UN HORIZONTE PENAL BASTANTE INCIERTO.
    Me temo lo peor…

Deja una respuesta

Su dirección de correo nunca será publicada. Si la indica, podremos contestarle en privado en caso de considerarlo oportuno.*

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad