Sobre la crisis de abusos sexuales en la Iglesia

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Muchísima gente no entiende la crisis de abusos sexuales dentro de la Iglesia. Hay muchísimos bulos y falsas narrativas al respecto y las personas mal informadas son presa fácil de los bulos.

El mito más extendido dice que muchos curas son pedófilos, y por no tener sexo regular debido al celibato abusan a pequeños niños y niñas siempre que pueden, que abusan de monaguillos de 6 y 7 años o de las niñas que van a catequesis.

Esto es un bulo y dista mucho de la realidad. Mas aun no explica la raíz del problema ni la descripción del problema. Por eso para entender el problema de la manera más efectiva y rotunda posible hay que ir a la raíz del problema y ver la situación actual.

Ya el Papa emérito Benedicto XVI nos explico aquí con muchísima sabiduría y acierto que fue la revolución sexual y cultural de los 60 el origen directo de la crisis de abusos sexuales en la Iglesia. (VER AQUÍ)

Esto es lo verdaderamente importante, la raíz del problema de abusos sexuales en la Iglesia: montones y montones de curas homosexuales en primer lugar y de obispos u homosexuales o de ideología permisiva pro homosexual. Ese es el problema. Esa es la raíz.

Como muy sabiamente dice el Papa Benedicto XVI todo comenzó en los 60s y para ser más específico con la propaganda y el bulo de que la Iglesia católica después del Concilio era otra, una nueva Iglesia que había cambiado sus doctrinas y ahora era moderna y permisiva. Que la Iglesia militante ya no existía pero que ahora la Iglesia era la nueva ¨buenista¨ y del ¨amor¨.  Ese mito diseminado por la prensa y los medios, como también explico Benedicto XVI en su famoso discurso de 2005, fue la causa de que muchos vieran en la Iglesia después del Concilio como una cosa nueva. (VER AQUÍ)

Muchos vieron en la Iglesia una nueva institución, la Iglesia buenista del amor, de una caridad sin verdad, de una misericordia sin justicia. Los buenistas del amor extendieron el bulo de la iglesia nueva, hippy, marxistoide, por todas partes. Así miles y miles de jóvenes sin ninguna vocación para el sacerdocio entraron en la Iglesia. Miles y miles de jóvenes con inclinaciones homosexuales, sin vocación, infectados por el buenismo del amor, y también infectados de hipismo y hasta marxismo entraron en los seminarios. Esa fue la realidad de los 70s y los 80s. Incluso muchos de estos jóvenes con tendencias homosexuales fueron activamente reclutados y metidos en los seminarios. Y claro esta esto sin contar con los seminaristas rojos comunistas y los de la teología de liberación metidos en los seminarios gracias al servicio de inteligencia cubana en montones de países de Hispanoamérica.

Si bien la Iglesia pudo detectar a alguno de estos seminaristas con tendencias homosexuales y sin vocación, y fueron expulsados, la enorme mayoría de ellos no fueron detectados y llegaron a ser sacerdotes.

Y de ahí el problema. Y el dato histórico y estadístico es este: los abusos sexuales o las relaciones sexuales eran de hombres adultos con varones adolescentes. Es falso que fuesen abusos mayoritariamente entre hombres y niños de 6 y 7 años. En su mayoría eran abusos entre hombres adultos y varones adolescentes de 13, 14, 15 años y mas. Eran el resultado de una atracción homosexual.

Silvano María Tomasi

Por esa razón el arzobispo Silvano María Tomasi en nombre del Vaticano dijo claramente que el problema principal era el homosexualismo de los sacerdotes y no la pedofilia. Y es que la enorme mayoría de los casos reportados, el 80.9% de todos los caso denuncias abusos contra adolescentes varones. (VER AQUÍ)

Por eso es importantísimo hacer la distición entre un pedofilo y un efebolico:

— el pederasta o pedófilo: le interesan los niños y niñas prepúberes, los que aún no han entrado en la adolescencia o los que casi no se les nota; por lo general, le da igual que sea niño o niña; no le interesan los adolescentes ni los adultos.

 — el efebófilo: busca varones adolescentes a los que seducir o controlar. No le interesan para nada las chicas de ninguna edad. Se colocará allí donde tenga acceso a varones adolescentes. Es el 80% de los casos registrados en la Iglesia.

De ahí que el problema principal en la Iglesia no es el de abuso de niños como el de pedofilia pero el de adolescentes varones debido a atracción homosexual (VER AQUÍ)

Y la plaga de curas homosexuales es profunda y enorme como se puede ver hoy día como en estos dos curas que fueron pillados en el coche en Miami (VER AQUÍ)

Entonces podría preguntar alguien si ese es el problema, entonces ¿Por qué la iglesia no hace algo para evitar seminaristas y curas homosexuales?

La verdad es que ese es la otra gran y gigantesca parte del problema. Ya el Vaticano ha intentado muchas veces frenar el homosexualismo en los seminarios para evitar que homosexuales sean ordenados sacerdotes (VER AQUÍ).

Pero el gran y gigantesco problema es este: miles de esos jóvenes sin vocación y con tendencias homosexuales que inundaron los seminarios en los 70s y 80s, fueron ordenados y se han mantenido por décadas en el armario ocultando sus tendencias y han llegado hoy día a ser rectores de seminarios, obispos y hasta cardenales.  Esos obispos y cardenales no tienen ninguna intención de hacer cumplir la ley, de poner en practica las normativas que el Vaticano les envía, y ningún interés en resolver el problema de curas homosexuales porque ellos mismos son homosexuales o por lo menos son de ideología pro homosexual (de los buenistas del amor). Estos obispos y cardenales no tienen ningún interés,  ni practico ni ideológico,  en resolver el problema pues ellos mismos son parte del problema. Todo reglamento o directiva de las Congregaciones estos obispos las ignoraran y ponen en la basura pues ellos mismos son homosexuales de armario y no tiene ningún interés en combatir el problema por su ideología y condición.

Cardenal McCarrick

De ahí que muchos reconocen que sin lucha interna de la Iglesia contra los homosexuales seminaristas y curas no puede resolverse el problema de abusos sexuales a adolescentes varones (VER AQUÍ).

McCarrick con un joven que le acusó de abusos

De la misma manera muchos entienden que los curas y obispos homosexuales o pro homosexuales de los  buenistas del amor están haciendo todo lo posible para proteger los grupos pro homosexuales dentro de las Iglesia (VER AQUÍ).

Y ese es el gran problema. Los obispos y cardenales que entraron en la Iglesia en los 70s y 80s, sin vocación, de claras tendencias pro homosexuales, y de los buenistas del amor, ahora protegen a los curas y seminaristas homosexuales y son parte del problema. Un ejemplo entre decenas: el cardenal Mccarrick que era mi arzobispo en Washington DC. Es el de la foto…con un joven adolescente. Siendo el mismo una persona con tendencias homosexuales, siendo el mismo parte de problema y siendo el mismo un sodomizador de varones adolescentes, ¿Cómo va el a aplicar estrictamente los mandatos del Vaticano para detener a los lobbies homosexuales dentro de la Iglesia y prevenir que curas sigan abusando de varones adolescentes? Si la medicina esta infectada, esa medicina no cura.

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