Sobre el fin del Régimen y… de la vida

Extractos de la entrevista que en 2005 realizó Bernardo Gil Mugarza a Blas Piñar.

¿Le gusta meterse en problemas?

No me gusta. Pero frente a la comodidad prima el deber, que te incita no sólo a contemplar los problemas, sinos a tratar, en lo posible, de resolverlos.

¿Cuándo se politizó usted y por qué?

Cuando la experiencia me dijo que el Estado liberal, que es un Estado de puro derecho positivo, sin fundamento sólido, corrompe moralmente y acaba con la verdadera libertad. Por otra parte, el Estado marxista, con su idolatría totalitaria, no sólo aplasta todas las libertades, sino que su economía colectivizada empobrece al pueblo y le conduce a la miseria.

¿Sería excesivo decir que la democracia española nació matando con ETA, GRAPO y FRAP?

No nació, sino que la acompañó solidariamente, porque democracia liberal y terrorismo perseguían idéntico fin: la desaparición del Estado nacional.

¿Cómo era Franco?

Un católico practicante, un español excepcional, un estadista hábil y un militar preparado profesionalmente que consiguió la primera victoria contra el comunismo y sus cómplices.

¿Cuáles fueron los principales errores del Régimen?

A mi juicio: 1) convertir el Movimiento –palabra que implica dinamismo vital– en burocracia tecnócrata, que se distanció de la doctrina (de los Principios) y aceptó el Crepúsculo de las ideologías; 2) no combatir con instrumentos legales y táctica coherente la actividad política manifiestamente ofensiva de una parte, docente y discente de la Iglesia que , como demostró la Asamblea Conjunta de obispos y sacerdotes, renegó de la Cruzada, bendecida por la Pastoral Colectiva de 1937; 3) permitir que las personas manifiestamente hostiles al Sistema ocupasen en el mismo, en los medios de comunicación y en enmascaradas manifestaciones artísticas y culturales, a los más altos niveles, puestos de la mayor influencia y responsabilidad.

En 1976 las Cortes aprobaron el proyecto de ley de Reforma Política por 425 votos a favor, 59 en contra y 13 abstenciones. ¿Qué opina usted de aquel harakiri del franquismo?

Fue el suicidio del Régimen, por la deslealtad de los que habían jurado ser leales.

¿Se hizo el cambio político desde la legalidad?

Todo fue un auténtico contrafuero. Incluso la Constitución es ilegal, pues las Cortes que la aprobaron no fueron convocadas –como lo fueron las de la II República– como Cortes constituyentes.

¿Cabe pensar que de 1975 a 1977 el rey Juan Carlos I tuvo unos poderes omnímodos?

Creo que esos poderes fueron compartidos. Por eso, la responsabilidad es omnicomprensiva y abarca a quienes desde la entraña del Sistema propugnaron, no la reforma, sino la ruptura.

¿Qué camino se debería haber seguido tras la muerte de Franco?

haber realizado la auténtica reforma. Similar a la que al hacer examen de conciencia nos remite, para corregirnos, a los Mandamientos.

¿Qué opina usted en general de la violencia?

Me remito a San Agustín, para el cual una bofetada puede ser fruto de la caridad y una caricia una invitación al pecado.

¿Qué opinión tiene sobre la monarquía en general y sobre la que tenemos en particular?

Una cosa es la monarquía y otra sus apariencias. A una monarquía aparente, que había perdido su identidad, es decir, la unidad de poder, con las limitaciones naturales, se refirió José Antonio. La monarquía es algo más, mucho más que la Corona. Hoy, en España, no tenemos una monarquía auténtica, sino una Corona desprendida de la institución monárquica y puesta sobre un régimen político que nada tiene que ver con aquella institución.

¿La paz es un fin en sí mismo?

La paz, dice el texto sagrado, es fruto de la justicia.

¿Qué diferencia hay entre un pacífico y un pacifista?

El pacífico es el que contempla las Bienaventuranzas, es decir, el que predica y practica la justicia. El pacifistas es algo parecido –con su paz a toda costa– al pazguato.

¿Qué juicio le merece la actual Constitución?

Pésimo, porque a su amparo, y gobernando unos u otros, se ha comportado de forma anticonstituyente, descristinianizando al pueblo español y desnacionalizando a España. Al primero, lo paganiza, y al segundo lo convierte en una simple superestructura jurídico-política, es decir, en un Estado plurinacional.

Si el aborto es un crimen, ¿Cómo calificar a todos los gobiernos europeos que lo protegen y fomentan?

Si el aborto, según el Concilio Vaticano II, es «un crimen abominable», creo que tales gobiernos, como el español, que lo han legalizado, merecen el calificativo de autores, cómplices o encubridores los que de una u otra forma cometen o ayudan a cometer tan repugnante delito, que niega el primero  y principal de los derechos humanos, que es el derecho a la vida.

¿Ha cambiado la actitud de la Masonería respecto a la Iglesia?

En absoluto. La caída del bloque soviético, al menos en Europa, ha hecho que la Masonería, desembarazada en parte, de ese enemigo, tenga, en los campos político y económico, más despejada su histórica meta de destruir el cristianismo; y son bien visibles sus avances en España y fuera de España.

¿En qué consiste la felicidad?

En tener la conciencia tranquila por haber cumplido y tratar de cumplir lo que demanda Dios, lo que te pide la Patria y lo que exige la Justicia.

Para usted, ¿qué es la vida?

Un don de Dios, cuyo objetivo no es gozar, sino servir.

¿Y la muerte?

Un nuevo nacimiento, el nacimiento a la Vida eterna. Por eso, el dolor de la muerte es algo así como el dolor del parto.

Para Afán


12 respuestas a «Sobre el fin del Régimen y… de la vida»

  1. Habría que preguntarse porque el Régimen no situó a personas como Blas Piñar, los verdaderos patriotas, en puestos de verdadero poder y lo relego e incluso ceso cuando molestaba. Lo de Consejero Nacional era simplemente cosmético, sin ningún poder. ¿Alguien puede contestar lógicamente a esto?
    Blas Piñar solo tenia un problema: era demasiado franquista, se pasaba; según el, Franco jamás cometió una equivocación (aunque etéreamente admitía que «las obras humanas no son perfectas»), de hecho todas las criticas a sus gobiernos eran para sus ministros o colaboradores, no para el responsable final y legal, que es el superior. Es como echar la culpa al botones en vez de al director de Banco.
    Esto es una constante del franquismo: todos los aciertos son de Franco y todos los errores son de los demás ¡peo no era él el jefe!
    Por ello cuando se enuncian obras positivas: la seguridad social, la política de vivienda, de enseñanza, los pantanos, la industrialización, ¡hasta las pagas extra!, etc. todo se atribuye a Franco (¿no serian también sus colaboradores el factor principal?) pero cualquier atisbo de error es para los demás, quien sea.
    Así no se va a ninguna parte y sin reconocer la verdad no se puede saber que sucedió ni nada de nada. Hay de pasar del mito a la realidad, descubrir que sucedió realmente y aplicar estas enseñanzas si alguna vez se tiene una nueva oportunidad, que sinceramente lo dudo.

    1. Muchas gracias a José Luis por tu excelente comentario.
      Tienes TODA la razon en preguntarte porqué los logros del régimen eran solo de Franco….
      He pensado exactamente lo mismo antes de que escribieras el comentario.
      Por cierto que Blas Pinar fue una extraordinaria persona, un notario excepcional, un orador increible, un catolico y patriota fuera de serie.
      Y esa pregunta que me corroia desde hace muchisimo tiempo y que también es la tuya : porqué Franco nunca tuvo en consideracion a Blas Pinar como Ministro, por ejemplo, de Justicia ya que era la persona mas adecuada para ello?
      Blas Pinar un espanol de HONOR. Recemos por él aunque seguramente no lo necesite por que estara en el cielo.
      Gracias al articulo y a ti José Luis.
      I. Caballero
      Donostiarra y carlista

      1. Saludos D. Ignacio,
        En el Régimen, sobre todo llegada la década de los 60, no cabía ningún verdadero patriota y los que aún se asomaron a puestos de mando fue solo por necesidad perentoria para neutralizar el descontento de sectores falangistas o tradicionalistas (dando el tiempo necesario para diluir estos), pero en puestos alejados de las verdaderas decisiones a alto nivel político, digamos que solo para «trabajar» y neutralizar. Previamente ya se había neutralizado al núcleo fuerte (o sea a los patriotas que no iban a tragar) como Girón o Arrese, dando cabida para disimular posteriormente a otros como Utrera Molina, buen hombre, pero sin el carisma y la fuerza de la línea original, además de absolutamente franquista.
        En el caso de Piñar jamás se le considero para cargo ministerial, de hecho se conoce de muy buena tinta, que fue en algunas propuestas y en todas fue anulado, algunas veces tachado su nombre por el mismo Franco, que le debía considerar de los suyos, pero «demasiado exaltado», lo que no era bueno para la «realpolitik» que ahora se buscaba.
        De hecho, Piñar fue cesado en su puesto del Instituto de Cultura Hispánica por un artículo titulado «Hipócritas» que cuestionaba la política exterior. Cesado de inmediato, aunque por supuesto tenia toda la razón.

        Todo estaba decidido al menos desde la década de los 50. Me irrita solo el tratar estos temas, es verdaderamente patético.
        Seguiremos comentado

        1. Estoy de acuerdo con tu comentario.
          Lo que escribes y lo que yo se de la SUBLEVACION confirman la realidad de Franco.
          Y el giro es la visita de Eisenhower nada menos que en 1953…
          Mi abuelo, mi padre y, por supuesto Mola (antes de su muerte en 1937) decia, que si le hubieran «pillado» en Pamplona le habrian fusilado…. Era sospechoso de su lealtad a la republica manifestada por carta unos dias antes de su «alzamiento». Su hermano Ramon era un reconocido mason.
          Y por supuesto, el paripé de crear «el movimiento» con la fusion de dos organizaciones patrioticas como la Falange y la Comunion Tradicionalista no creo que fuera un error sino un intento de destruir a los verdaderos espanoles fieles a la patria.
          Saludos, amigo José Luis y a todos los lectores y comentaristas.

          1. Supongo que el General Franco, cómo todos, tuvo sus errores y aciertos. Pero, a mi entender, sus aciertos fueron mayores que sus errores. El General Franco nunca perdió una batalla, ni una guerra, fue el General más joven de su época. Nos libró de la 2GM, venció al terrible aislamiento que nos sometieron las potencias vencedoras de la 2 GM. Finalmente consiguió un desarrollo económico nunca conocido en 200 años, siendo la 9 potencia económica a principio de los años 70. Fue modificando sus políticas en función del contexto mundial, no era la misma situación antes de la 2 GM que después de la misma, ni tampoco en los años 50 con la guerra fría, es decir el General Franco supo amoldarse a cada situación para conseguir lo mejor para España. Me da la sensación que es muy fácil ver la viga en ojo ajeno, pero me preguntó que hubieran hecho los tradicionalistas/carlistas y falangistas?. Y que son ahora los tradicionalistas/ carlistas y falangistas?, nada más que 4 gatos y mal avenidos. Deberían preguntarse qué hacen tan mal que son irrelevantes en la sociedad actual. Gracias

    2. JL: Franco estaba o era el vértice. El centro y la base es siempre la parte del león; ahí se cuece todo. En cualquier caso el descontento profundo de una parte de la sociedad era muy anterior a la última guerra civil aunque la crítica política y social de los masones o de sus abducidos de izquierza y liberales de nada vale porque esta gente sólo miente. Nos encontramos así ante un problema irresoluble porque la minoría reducidísima de personas honestas y comprometidas con Verdad (católicos précticamente todos) no cuentan con interlocutor válido para debatir sobre estas cuestiones. La masa ciega, necia y violenta que conforma los partidos políticos o se adscribe a alguna ideología, las izquierdas, los progres y los supuestos de derechas, sólo miente y no sabe otra cosa que mentir así que el debate es imposible. A veces se pueden despejar algunas mentiras, errores o confusiones pero no se puede debatir cuando una parte sólo arroja heces al terreno de la discusión. Resultado: inevitablemente también los patriotas, católicos, fachas o como se los quiera llamar barren para dentro, pero rien ne va plus. Te quedas con esto o… ya sabes (buen apetito).

        1. Lamento que no se entienda la respuesta, JL.
          Es una respuesta general al tono nostálgico sobre una edad de oro que hubiera podido ser gracias a unos patriatas que no pudieron ser, etc. Esto es una especie de drama nostálgico e idealista, más pensado que real. ¿Y qué es eso de «franquista»? Ningún español luchó para que ganara una ideología franquista o para que gobernara un régimen franquista. Estaremos de acuerdo en que ganaron los mejores pero los que hicieron la dictadura se aprovecharon de la victoria imponiendo su régimen, lo cual no deja de ser un fastidio por más que tuviera sus beneficios. Y justamente eso mismo hubieran hecho también aquellos patriotas sin éxito, imponerse, si hubieran tenido el poder de hacerlo. Entonces éstos y no aquéllos hubieran determinado la «Realpolitik» (la imposición de una arbitrariedad dicho con cinismo y petulancia).
          En todo caso el tono nostálgico y en subjuntivo impide comprender que aquellos tiempos sólo importan por el presente. La guerra verdadera existió antes y durante la última guerra civil y persiste después de ella. Lo obtenido de aquella victoria carece en sí mismo de valor; sólo importa por el presente. Ahora estamos viviendo todos los presentes. Ahora es la guerra verdadera. Ahora hay que dar la batalla antes de saltar a una muerte segura (si se entiende a medias, no se entiende).

  2. Una buena persona, pero confusión en lo político, el régimen era apariencia y así cómo envió a Muñoz Grandes a USA a aprender el sistema defensivo, se podía haber también copiado la separación de poderes y la representación , ya que ahora todos los poderes los controlan los partidos, al servicio de intereses contra la nación. Una oportunidad más perdida.
    ,

  3. Emilio:
    Total que como expongo en mi primer comentario Franco lo hizo todo bien, que digo, genial; debe ser por eso que su régimen duró exactamente 0 minutos después de él, de hecho ya ni existía cuando él vivía.
    Existen anécdotas de risa: el día 22 de noviembre de 1975 se proclama rey a JC y el día 24, en pleno luto oficial, ya TVE eliminó la clásica despedida de banderas y foto del Caudillo, ¡ni respetaron el luto! Por supuesto todos los medios de comunicación recibieron la orden de suprimir casi de golpe toda referencia al tiempo anterior; de hecho en mayo de 1976, solo 6 meses después de su muerte se prohibió en Madrid una reunión de los excombatientes en recuerdo de Franco. !Vamos, que lo tenia todo «atado y bien atado»!
    Fuera de la guerra, en tiempos de paz, Franco tuvo la enorme suerte de contar con el mejor pueblo que se podía tener, de hecho es probable que jamás un país haya actuado con mayor valor y más al unísono a pesar del sufrimiento atroz que se le infligía desde el exterior. Cualquier otro país hubiese eliminado a Franco de modo inmediato, pero se resistió y los mimbres que se utilizaron fueron la adhesión total de la Falange y el Tradicionalismo, sin ellos Franco no habría durado nada y el lo sabia, por eso no hizo ningún caso al tonto de Serrano Suñer cuando le propuso eliminar a la Falange después de 1945 para contentar a los vencedores. El sabia que sin ese apoyo popular que le daba la Falange en todas las partes del país estaba perdido; acertó sin duda. ¿Le parece poco lo que hizo la Falange? Si Felipe II hubiese tenido este pueblo habría conquistado el mundo sin problemas.
    Toda la verdadera reconstrucción de los años duros, hasta 1960, la hicieron en su gran mayoría personas procedentes de la Falange y del Tradicionalismo; desde el mundo del trabajo a la vivienda, la sanidad, etc. fue realizada por estos colectivos, suprimidos posteriormente cuando ya se podían recoger las nueces y los nuevos «amigos» de la anglosfera te «aceptaron» en su circulo, dando el poder a los nuevos tecnócratas de guante blanco que no habían luchado por nada y que se hacían pasar por «el más listo de la clase». El resultado a la vista está.
    ¿Y que quiere que haga la Falange y el Tradicionalismo si nunca han tenido el poder y siempre han sido usados y tirados a conveniencia de ese poder? ¿Después de décadas enteras de ataque despiadado, aculturación, ocultaciones y mentiras, sin u ápice de poder, alguien podría hacer algo o existir?
    Podríamos seguir así hasta el infinito pero en algún momento hay que finalizar.

    1. Don JL, estoy de acuerdo con usted en que el General Franco tuvo la suerte de contar con el mejor pueblo posible, que fue el salido de la Cruzada Nacional, con el apoyo de la Comunión Tradicionalista y los falangistas, a los cuales tengo gran respeto e incluso afinidad hacia alguno de ellos, por su gran labor en la guerra y la postguerra. Pero el General Franco murió hace casi 50 años, y seguir ambos movimientos/ partidos políticos con los reproches hacia él, como el de intentar destruir a ambos, me parece un poco ridículo.
      Dicho esto, el Régimen surgido del 18 de Julio se declaró Católico, y estaba formado por las denominadas «familias»: falangistas, carlistas, monárquicos y católicos procedentes de la CEDA, dichas «familias» estaban unidas por su catolicismo, pero el eslabón principal que las unía y dirigía en una misma dirección era el General Franco, sin cuya figura las «familias del régimen» hubiesen acabado a la gresca. Que hubiese ocurrido si el régimen se declara falangista?, que hubiera pasado entonces con los carlistas? o se hubiese declarado carlista?, y los falangistas?. La Falange era o es Republicana y centralista, la Comunión Tradicionalista monárquica y regionalista, la unión de ambas era/es como el aceite y el agua.
      La traición de la Iglesia vació al régimen de contenido, por lo tanto el régimen no tenía ningún futuro.
      Pienso que el régimen del 18 de Julio fue un régimen extraordinario para un momento crucial en la historia de España, en la que se jugaba su continuidad Nacional y su esencia y tradición Católica. Por este motivo, por su carácter extraordinario, fallecido el General Franco el régimen no tenía ninguna posibilidad de continuar, se hubiese declarado falangista o Tradicionalista.
      Un saludo

      1. Observo que su respuesta está en la línea de Pio Moa, que reúne la ilógica de la defensa a ultranza del franquismo con la también a ultranza de la democracia liberal, un imposible desde su misma base.
        Otro error de Moa que observo usted admite es lo de “las familias del franquismo”; esto solo existió por decisión del mismo Franco, que introdujo de matute a monárquicos y “católicos” cuando ninguno de ellos había hecho nada en la guerra e incluso habían “colaborado” en su explosión por cobardía, traición e inanición.
        En frase ya célebre “todos los monárquicos de España cabían en un ascensor” y los “católicos de la CEDA” bastante deberían tener con agradecer a los verdaderos españoles que les hayan salvado la vida y arrepentirse de su cobardía e inanición, en vez de ser “una familia del franquismo”.
        Por tanto Franco, como era monárquico y catolicón, se inventó a esta gente para situarles, de inicio, al mismo nivel que los verdaderos combatientes, para luego ir desplazando a estos una vez hecho el trabajo duro y difícil. Fueron un invento de Franco, sin más, y España habría estado mejor sin sus intromisiones y banderías que tanto mal hicieron.
        Lo que sugiere sobre el tradicionalismo y la Falange no es política ni evolutivamente cierto; la Falange admite como ya indica José Antonio, la pluralidad y la riqueza de España y ve en sus distintas aportaciones una riqueza y no una flaqueza; otra cosa es el terrorismo o el separatismo destructivo, el cual ni siquiera es español.
        La Falange no es esencialmente republicana, ya que ni siquiera es un partido sino un movimiento y una forma de ser, no hay que confundir con lo que ahora se diga es la Falange; admite el caudillaje y José Antonio es la mejor prueba de ello y por tanto asumiría sin problemas cualquier forma de gobierno cuya prioridad sea el desarrollo del país en cuestión. Una democracia orgánica real, con verdaderos órganos de control sería suficiente para tal movimiento.
        Esta concepción no tiene porqué ser incompatible con el tradicionalismo, que precisaría evolucionar si llegase el caso.
        Esto son solamente leves pinceladas al respecto. El Régimen, bien estructurado, habría tenido mucho más futuro del que Moa cree, pero mucho más.

        Saludos.

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