Sobre la próxima beatificación de Pablo VI

Exhaustiva y completísima recopilación elaborada por Máximus Leo (pseudónimo del recopilador) sobre Pablo VI, su papado, sus más polémicas acciones, sus declaraciones, etc., quien en breve será beatificado por Francisco I. Transcribimos aquí sus tres primera páginas, dejando las 67 siguientes para los que quieran profundizar en figura tan polémica. Y, recuerden, la Iglesia permite que algunos santos no sean de nuestra devoción.

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De todos es sabido que un Papa es el Vicario de Cristo en la tierra, y es de imaginar que el primer juicio que deba hacerse sobre su persona -y una canonización no es otra cosa- deberá referirse a los frutos que haya aportado al pueblo de Dios. En fría estadística, esos frutos no son los adecuados para tal manifestación, ya que el pontificado de Pablo VI, y el Concilio Vaticano II que clausuró, presidió la entrada de un ecumenismo católico para salir un ecumenismo interreligioso y una fuga masiva de fieles de las iglesias e inauguró la fase más acelerada de descristianización de Occidente, amén de proliferar la apostasía en varios países católicos como España e Irlanda, al impulsar masivos cambios y proponer una nueva religión:  la ecuménica e interreligiosa.

Exactamente constituyó una revolución y negación contra 2000 años de enseñanza y tradición católica.

Pero, examinemos la realidad:

La llegada a la Sede de San Pedro del ex-Pro-Secretario de Estado, Juan Bautista Montini determinó una auténtica revolución. Ya saben ustedes lo que eso es: que lo que antes era ahora no sea, que lo que estaba arriba pase a estar debajo. Y la Santa Sede anuncia, para el próximo 14 de octubre, la canonización de Pablo VI, el Papa que impulsó un cúmulo de audaces cambios, transformaciones y errores no superado en la historia de la Iglesia.

Pablo VI fue el papa de la Iglesia Católica desde el 21 de junio de 1963 hasta el 6 de agosto de 1978. Él fue el hombre que con autoridad implementó y promulgó el Concilio Vaticano II, y revolucionó la liturgia, cambiando la Misa católica y el rito de cada uno de los sacramentos. Él cambió la materia o la forma de la Eucaristía, Extremaunción, Orden Sagrado, y Confirmación.  Editó un nuevo Código Canónico y un nuevo Catecismo, así como nueva traducción de la Biblia.  Pablo VI quiso cambiar la Iglesia por completo.

Pablo VI ratificó solemnemente todos los 16 documentos del Vaticano II.  ¿Cómo es posible que el Papa de la Iglesia Católica ratificase solemnemente enseñanzas tan discutidas y conflictivas, que para un gran número de católicos no encuentran continuidad sino ruptura con el Magisterio perenne de la Iglesia?

Pablo VI suprimió el juramento contra el modernismo en el mismo momento en que el modernismo estaba floreciendo como nunca antes.  El 21 de noviembre de 1970 (OR 3 de diciembre de 1970, página 10), Pablo VI también excluyó a los cardenales de más de 80 años de participar de las elecciones papales.  Pablo VI desbarató la corte papal, disolvió la Guardia Noble y la Guardia Palatina.  Pablo VI abolió el rito de la Tonsura, todas las cuatro Órdenes Menores, y el rango del Subdiaconado.

Bajo Pablo VI, el Santo Oficio fue reformado: ahora su principal función es la de investigar, no defender la fe católica.

Algo muy significativo, aunque solo cuento con el testimonio de personas que vieron la película de la visita de Pablo VI en Fátima, aseguran que él no rezó el Ave María.

Llegados a este punto surge una nueva pregunta: “¿Cómo en un periodo tan corto como aciago se han podido causar más males a la Iglesia que la revolución de 1789?»

En 1969, Pablo VI eliminó a cuarenta santos del calendario litúrgico oficial.

Pablo VI eliminó los exorcismos solemnes del rito bautismal.  En lugar de los exorcismos solemnes, los reemplazó por una oración opcional que apenas hace una referencia pasajera de la lucha contra el demonio.

Pablo VI concedió más de 32.000 solicitudes de sacerdotes que pidieron ser liberados de sus votos para volver al estado laical; el mayor éxodo de sacerdotes desde la revolución protestante.

Pablo VI quiso que se cambiase el hábito talar por un vestido civil.

Pablo VI con los protestantes que intervinieron en el Concilio Vaticano II

También descartó en la formación sacerdotal la escolástica tomista y la tradición de la Ley Natural, sustituyéndolas con los métodos teológicos del pensamiento científico, como la Fenomenología y el Existencialismo.

La desastrosa influencia de Pablo VI fue inmediatamente visible.  Por ejemplo, en Holanda ni un solo candidato solicitó la admisión al sacerdocio en 1970, y en un plazo de doce meses todos los seminarios fueron cerrados.  La destrucción espiritual estaba en todas partes; incontables millones abandonaron la Iglesia, muchos otros dejaron de practicar su fe y confesar sus pecados.

Y mientras Pablo VI era la causa de este implacable desastre y destrucción espiritual, con astucia singular desviaba la atención de sí mismo.  En la quizás su cita más famosa, señalando en la Homilía, 29 de junio de 1972: que “El humo de Satanás ha penetrado por una grieta en el Templo de Dios…” (OR 13 de julio de 1972, página 6).

Cuando Pablo VI hizo esta declaración, desviando a la gente de su persona, todo el mundo miró a los cardenales, a los obispos y los sacerdotes para descubrir dónde podría estar este humo.  Pero lo que es quizás más alarmante es que la famosa declaración de Pablo VI es básicamente una referencia directa al Apocalipsis 9, 1-3: “… y le fue dada la llave del pozo del abismo; y abrió el pozo del abismo, y subió del pozo humo, como el humo de un gran horno…”.

Jean Guitton, un íntimo amigo de Pablo VI, cuenta lo que éste le dijo en la sesión final del Vaticano II: “Era la sesión final del Concilio”, escribe Guitton, “la más esencial, en la que Pablo VI entregó a toda la humanidad las enseñanzas del Concilio.  Él me anunció en aquel día lo siguiente: “estoy a punto de tocar las siete trompetas del Apocalipsis”.

 Pablo VI, en el discurso al Seminario Lombardo, 7 de diciembre de 1968 (OR de 19 de diciembre de 1968, página 3) dijo: “La Iglesia atraviesa un momento de inquietud, de autocrítica, se podría decir incluso de auto demolición (…) La Iglesia es herida por ella misma”. ¿Quién estaba tratando de destruir a la Iglesia hiriéndola de muerte a en ese momento?

Otro cambio importante fue el realizado a los dos años de la clausura del Vaticano II, Pablo VI quitó el Índice de Libros Prohibidos, una decisión acertadamente de “incomprensible”.

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One thought on “Sobre la próxima beatificación de Pablo VI”

  1. Para mí, además, está el tema del aborto: El salto cualitativo se dio con Austria y, sobre todo, Italia, países mayoritariamente católicos, al menos nominalmente, con el agravante de la peculiar relación y proximidad entre el Vaticano y el Estado Italiano. La legalización por Italia del aborto (con el consiguiente efecto dominó en otros países mayoritariamente católicos) se produjo en mayo de 1978 y en agosto el mismo que murió Pablo VI (obispo de Roma, además, quien no dijo nada).

    Desde luego, sus «virtudes ejemplares» como Papa dejan mucho que desear

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