¿Somos todos hijos de Dios?

Queridos hermanos, oímos con total normalidad la frase de que todos  hijos de Dios. Nadie duda de ella, porque es así: todos somos hijos de Dios. Pero, ¿es verdaderamente exacta la frase?  ¿Si estuviera incompleta su redacción, sería correcta decirla?

Decir: todos somos hijos de Dios es una frase incompleta, que para que sea completamente correcta y verídica es necesario completarla: todos somos hijos de Dios, Uno y Trino. Ahora sí es exactísima. Pero, ¿ahora qué ocurre? Que habrá muchos que no se considerarán hijos de Dios.

Queridos hermanos, todos somos creación del Dios, el hombre es obra de las manos de Dios, pero no todos son familia de Dios, Uno y Trino.

No hay más Dios que la Santísima Trinidad, Padre Hijo y Espíritu Santo, Tres Personas distintas y un único Dios verdadero. Quien conoce al Hijo, conoce al Padre y al Espíritu Santo. Quien conoce al Padre, conoce al Hijo y al Espíritu Santo. Quien conoce al Espíritu Santo, conoce al Padre y al Hijo. Una sola Voluntad, un solo Querer, una sola Acción.

La Beatísima Trinidad creadora de todo lo creado sigue manteniendo la Creación conservándola, sino fuera así volveríamos a la nada. Dios creador sigue trabajando sin descanso, siendo al mismo tiempo el eterno descanso. Quiso cargar la fatiga del mundo para convertirla en descanso. Quiso cargar sobre Sí los pecados del mundo para convertirlos en virtudes. Quiso cargar sobre Sí todos los castigos de los pecados para convertirlos en premios.

Dios es el convertidor, el que todo lo convierte, para que todos sean convertidos. Para que todos reconozcan al verdadero y único Dios: la Santísima Trinidad. Para que todos digan: somos hijos de Dios.

Y aún damos un paso más, todos somos hijos de Dios, Uno y Trino y de nuestra Santísima Madre la Virgen María, Madre de Dios. Si grande fue la obra de la Creación, aún más grande fue la unión Hipostática del Verbo, encarnado en el seno inmaculado de la Santísima Virgen. Por tanto, siendo la Encarnación superior a la Creación, con mayor razón la Santísima Virgen María participó en la obra de la Creación. De aquí su unión inseparable con las Tres Divinas Personas.

Hemos de predicar la Verdad del verdadero Dios, Creador, Redentor y Santificador. La Verdad, grabada en nuestro corazón, nos impele a ello; hemos de predicar la verdadera filiación divina del único Dios, Uno y Trino. Nuestra predicación ha de ser apologética, manifestando la Verdad que es Dios.

¿No podrán decirnos quienes alejados de la Verdad nos digan? No nos hablasteis del Dios verdadero. Nos habéis mantenido en la oscuridad, por un falso respeto humano

Convertíos a Mí, nos dice el verdadero Dios. Este mandato de Dios ha de estar siempre en nosotros, fieles hijos de nuestra Madre la Iglesia Católica, para cumplirlo ante quienes viven alejados de la Luz de Cristo.

Todos somos hijos de Dios, sí, de Dios Uno y Trino. Pero no todos pertenecen a Su Familia.

Ave María Purísima.


11 respuestas a «¿Somos todos hijos de Dios?»

  1. Las aberraciones no son hijos de dios, implica manipulación genética y deshonor al origen de su creación, que son los males que venimos arrastrando desde hace muchísimo tiempo. La historia de la humanidad, resumirla en menos de dos mil años, es un gran error para entender, o intentar comprender, la tribulación de fuerzas invisibles para los profanos, por esta misma traición desde sus comienzos, arquitectos que juegan a ser dios.

    Saludos cordiales

  2. La respuesta más exacta sería un no rotundo. Pero el texto incurre en la clásica tibieza y ambigüedad templagaitas de nuestro tiempo.

    Nuestro Señor Jesucristo, a propósito de los judíos, lo sentenció con claridad meridiana: «vosotros sois hijos de vuestro padre, el diablo»(*). Sabía que los deicidas cumplirían su misión histórica, azuzados por su maléfico padre putativo.

    (*) Cfr. Juan 8:42-44:
    42 —Si Dios fuera su Padre —contestó Jesús—, ustedes me amarían, porque yo he venido de Dios y aquí me tienen. No he venido por mi propia cuenta, sino que él me envió. 43 ¿Por qué no entienden mi modo de hablar? Porque no pueden aceptar mi palabra. 44 Ustedes son de su padre, el diablo, cuyos deseos quieren cumplir. Desde el principio este ha sido un asesino, y no se mantiene en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, expresa su propia naturaleza, porque es un mentiroso. ¡Es el padre de la mentira!

    1. Cabe añadir, a este «sector», todos los fecundados ‘in vitro’, que no son propiamente «hijos de Dios», sino enajenados productos de la Ciencia deicida.

  3. Es evidente que no todos son hijos de Dios,se puede leer en el Genesis.
    Si durante la rebelión de lucifer 3/4 partes se fueron con él a los abismos ( la tierra) y vemos como está y lo que sucede resulta obvio.

  4. San Pablo nos recuerda que somos hijos de Dios por la fe en Jesucristo. Así, el bautismo nos reviste de una nueva dignidad, nos hace hermanos en Cristo, lo que nos permite dirigirnos a Dios con confianza y llamarlo PADRE.

    N.S.JESUCRISTO nos aclara y determina inequívocamente:
    “Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais. Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios; no hizo esto Abraham. Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios. Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió. ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi Palabra. Vosotros SOÍS DE VUESTROS EL DIABLO, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Y a mí, porque digo la Verdad, no me creéis. ¿Quién de vosotros me acusa de pecado? Pues si digo la Verdad, ¿por qué vosotros no me Creéis? El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque NO SOIS DE DIOS.”

    P. Juan Manuel Rodríguez de la Rosa, Bergoglio es un manifiesto hereje seguidor de Satanás. ¡Apártese de él, pues es hijo del Diablo!

  5. No, no todos somos hijos de Dios. Esa frase no es cierta. Puede usarse de manera poética ó metafórica (la obra es «hija» de su autor, pero sólo es una manera bonita de decir que es una criatura, una creación de su autor, pero no hija genética, natural, auténtica ó de igual rango en esencia u ontología).

    ¿Quén es Jesucristo?… el Hijo ÚNICO de Dios. Por lo tanto todos los seres humanos somos viles criaturas de Dios, y sería absurdo llamar a Dios padre, de manera explícita y en «stricto sensu».

    PERO… cuando somos bautizados válidamente y cuando comemos Su Cuerpo, Su Sangre, Su Alma y Su Divinidad ENTONCES nos volvemos uno con Él, y entramos en Su Cuerpo Místico… ya no somos nosotros sino el propio Cristo dentro de nosotros, y entonces es cuando nos volvemos hijos ADOPTIVOS de Dios en Cristo… Dios Padre nos ama con el mismo Amor que ama a Su Hijo único Jesucristo, ya que estamos dentro de Él y somos miembros de Su Cuerpo Místico.

    Somos hijos de Dios «EN CRISTO», a través del bautismo católico, único bautismo válido (los bautismos de los protestantes sólo son válidos si son bautismos católicos y en la medida en que apliquen el Sacramento católico, exclusivamente).

    El resto de seres humanos no son más que simples e ínfimas criaturas (como lo éramos nosotros antes del bautismo), PERO están llamados a convertirse y bautizarse, aunque sólo sea un bautismo de deseo antes de la muerte. De ahí la importancia del mandato de Cristo: «Id por todo el mundo predicando este Evangelio, el que crea y se bautice se salvará, el que no crea se condenará».

  6. Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre, el del cielo, que hace salir el sol sobre malos y buenos, y llueve sobre justos y pecadores.

    1. Matizando, que es gerundio:

      «Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna, y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, me las dió, es mayor que todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre».

      Luego es hijo del Padre y hermano de sus hermanos, el que así lo elige en su libre albedrío.

      «Si vosotros permanecéis en mi doctrina, seréis realmente mis discípulos, y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres…todo el que comete pecado, es esclavo del pecado.
      (…)
      El padre de quien vosotros procedéis es el diablo (el Lucifer masón), y queréis hacer lo que quiere vuestro padre. El fue homicida desde el principio, y no se mantuvo en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando dice la mentira, habla de lo suyo, porque es mentiroso y el padre de la mentira».

      Luego, el que elige no ser hijo del Padre( ni hermano de sus hermanos ), toma como padre, voluntariamente, a Satanás; el padre de la mentira, el ángel caído.

      1. Pero no somos nosotros los que debemos determinar si alguien es o no hijo de Dios, por mucho que lo parezca; solo el Padre puede. Por eso, ante la duda…, está claro, creo, que no debemos juzgar( aunque si, prejuzgar; lo que resulta inmediato e inevitable en el trato social/humano ).

  7. La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.

    En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoció.

    Vino a su casa, y los suyos no la recibieron.

    PERO A TODOS LOS QUE LA RECIBIERON LES DIO PODER DE HACERSE HIJOS DE DIOS, A LOS QUE CREEN EN SU NOMBRE;

    LA CUAL NO NACIÓ DE SANGRE, NI DE DESEO DE HOMBRE, SINO QUE NACIÓ DE DIOS.

    (Evangelio de Juan, 1 : 9 ~ 13)

    El evangelista no parece hablar de todo
    el mundo, cuando se refiere al poder de hacerse hijos de Dios, ni de una cualidad irrenunciable e intrínseca a la naturaleza humana. Eso sí, deja abierta la vía para llegar a serlo…

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