Tiempos últimos ¿Escatológicos o Apocalípticos?

Los discípulos preguntaron a Jesús: «Dinos cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de que todas estas cosas están para cumplirse» (Mc 13,4).

La Parusía o Segunda Venida de Nuestro Señor en el Fin de los tiempos, es imprevisible y previsible a la vez. Es imprevisible desde lejos y en cuanto al tiempo exacto. ¿Cuándo será el cumplimiento de estas maravillas? «Anda, Daniel, porque estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del Fin» (Dan 12,7 y 9).

La Venida Segunda es imprevisible y previsible a la vez. Es imprevisible desde lejos y en cuanto al tiempo exacto: «Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre. Estad atentos y vigilad, porque ignoráis cuándo será el momento» (Mc 13,32-33); pero a medida que se aproxime se irá haciendo si no cierto, sí «inminente». Los sabios según Dios, los justos, los santos, los que velan, serán los que se percaten de ese momento inminente.

Las Sagradas Escrituras nos indican varia señales previas a la inminencia del segundo advenimiento de Cristo: les dijo una parábola: «Mirad la higuera y todos los árboles. Cuando ya echan brotes, al verlos, sabéis que el verano está ya cerca. Así también vosotros, cuando veáis que sucede esto, sabed que el Reino de Dios está cerca» (Lc 21,29-31).

Al objeto de ponernos en guardia y alentarnos e la esperanza para no desfallecer en lo que ha de venir escribimos estas líneas; que contienen una aproximación a los tiempos posibles en lo que los acontecimientos del fin de los tiempos, con la gran persecución y la Parusía del Señor ha de sucederse.

Siguiendo su encomienda de que leamos en los signos de los tiempos y atendiendo prudentemente a las palabras que en estos momentos nos dirige a través de diversas revelaciones privadas, por medio especialmente de la Santísima Virgen María, reflexionamos sobre el contexto actual, y la debacle que se cierne sobre la iglesia de Cristo, y Occidente, donde esta tiene su sede, que en otro tiempo constituía el gran muro defensivo frente a las ideologías de Satanás, que tratan de pervertir, cuando no de esclavizar, al ser humano, para reducir su condición a la nada, o casi a la par de la condición animal.

Recordemos como el hombre precristiano era fácilmente reducido a la esclavitud, comprado y vendido. Los niños sacrificados a los dioses o por antojo de sus padres, las mujeres repudiadas, la homosexualidad casi un requisito de las castas sacerdotales de muchas religiones.

A todo eso le fue poniendo freno el cristianismo, que estableció el clima necesario, para el reconocimiento de los valores morales fraguado de alguna manera en el texto de la declaración universal de los derechos humanos de 10 de Diciembre de 1948.

Pero ya desde la década de los 60, coincidiendo con el Concilio Vaticano II, hemos vivido una involución en la Iglesia y en la sociedad. hacia una pérdida clara de la fe, en la primera y hacia una corrupción de la moral y las costumbres en la segunda, que nada bueno presagia.

En la Iglesia yo observo tres situaciones especialmente preocupantes. La llegada de Bergoglio al papado, ha supuesto un golpe de timón en la Iglesia sin precedentes. Bergoglio ha resultado ser un simpatizante de la «Teología de la liberación». La rehabilitación de un marxista excomulgado como Leonardo Boff; el decreto de beatificación de monseñor Enrique Angelelli, quien usaba la ametralladora Kalashnicov, como estandarte católico. Su pública admiración por el siniestro presidente delincuente, Lula da Silva principal reactivador del Foro de Sao Paulo, el instrumento para extender la revolución marxista a todo el continente americano, nos ponen a las claras que el Papa defiende aquello que fue condenado por la Congregación para la Doctrina de la Fe en 1984.

Esta concepción totalizante impone una lógica y arrastra las «teologías de la liberación» a aceptar un conjunto de posiciones incompatibles con la visión cristiana del hombre.

Está claro que se niega la fe en el Verbo encarnado, muerto y resucitado por todos los hombres, y que «Dios ha hecho Señor y Cristo». Se le substituye por una «figura» de Jesús que es una especie de símbolo que recapitula en sí las exigencias de la lucha de los oprimidos.

Así se da una interpretación exclusivamente política de la muerte de Cristo. Por ello se niega su valor salvífico y toda la economía de la Redención.

En mi opinión esto supone una traición del Vicario de Cristo a la negación por Jesús de la primera de las tentaciones: «Si eres hijos de Dios haz que estas piedras se transformen en pan», o lo que podríamos interpretar como soluciona el problema de la pobreza en la tierra, a lo que Jesús se niega diciendo, que no sólo de pan vive el hombre. En efecto, el problema del hombre no es sólo de pobreza y además la pobreza es irresoluble… «pobres los tendréis hasta el fin del mundo» (Mt 26-11).

La segunda cuestión preocupante es la confluencia de la Iglesia con el mundo. El rechazo de Jesucristo al mundo es una constante en el Evangelio.

«Hijos míos, vosotros sois de Dios y los habéis vencido, porque mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo (4)» «Ellos son del mundo; por eso hablan de parte del mundo, y el mundo los oye (5)» «Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error (6)« (Juan 4-5).

Sin embargo, el Papa se ha pronunciado a favor de la Agenda 2030. Una agenda mundana donde las haya, que pone su énfasis en el planeta, en la tierra y a la criatura al servicio de la tierra, con un marcado proyecto de planificación familiar y de anticoncepción, lo que es al final opuesto al deber procreador del hombre en su mandato del Génesis: «Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: «Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo, los vivientes que se mueven sobre la tierra».

El ecologismo desmesurado es otra de las grandes falacias, que ha sido bandera de la izquierda post soviética y que se enfoca como siempre contra el occidente cristiano, para conseguir arruinarlo.

La tercera cuestión, es la entrega de la Iglesia a la tercera tentación de Cristo en el desierto en el mismísimo lugar santo del catolicismo; la basílica de San Pedro de Roma.

Le dijo el diablo a Jesús, todas estas cosas te daré si, postrándote delante de mí, me adoras. Entonces Jesús le respondió: «Apártate de ahí, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor Dios tuyo, y a Él sólo servirás».

El 4 de Octubre de 2019, en vísperas del Sínodo de la Amazonía, se celebró una ceremonia religiosa en los Jardines del Vaticano, en presencia del Papa Francisco y de varios obispos y cardenales, que fue dirigida en parte por chamanes y en la que objetos simbólicos fueron usados; a saber, una escultura de madera de una mujer embarazada sin ropa. Estas representaciones son conocidas y pertenecen a los rituales indígenas de las tribus amazónicas, y específicamente al culto de la llamada Madre Tierra, la Pachamama. En los día siguientes, las figuras femeninas desnudas de madera también fueron veneradas en la Basílica de San Pedro frente a la tumba de San Pedro.

Son estos tres ejemplos especialmente significativos para mí, pero ni mucho menos los únicos, de la serie inacabada de contradicciones en que está inmersa la Iglesia y que ya van agotando la capacidad de asombro de algunos católicos.

El caso es que esto ocurre en un pontificado señalado por las profecías, de las que hablábamos al principio, tanto marianas como de los Santos y los justos, lo que parece representar un contexto en suma apocalíptico, por lo trágico y deprimente a partes iguales.

Voy a sintetizar algunas:

Profecía de San Francisco de Asís:

«Se acerca rápidamente el tiempo en el que habrá grandes pruebas y tribulaciones; abundarán perplejidades y disensiones, tanto espirituales como temporales; la caridad de muchos se enfriará, y la malicia de los impíos se incrementará. En el momento de esta tribulación un hombre, elegido no canónicamente, se elevará al Pontificado, y con su astucia se esforzará para llevar a muchos al error y a la muerte. Entonces, los escándalos se multiplicarán, nuestra Orden se dividirá, y muchas otras serán destruidas por completo, porque se acentuará el error en lugar de oponerse a él. Habrá tal diversidad de opiniones y cismas entre la gente, entre los religiosos y entre el clero, que, si esos días no se acortaren, según las palabras del Evangelio, aún los escogidos serán inducidos de tan grande confusión, por la inmensa misericordia de Dios».

Profecía de San Malaquías:

112 de la lista de Papas –coincide con Bergoglio– Petrus Romanus (Pedro Romano). Quien será el último papa ya que en su reinado ocurrirá el fin:

«En la persecución final de la Santa Iglesia Romana reinará Petrus Romanus (Pedro el Romano), quien alimentará a su grey en medio de muchas tribulaciones. Después de esto la ciudad de las siete colinas será destruida y el temido juez juzgará a su pueblo. El Fin».

Profecía de Conchita (Garabandal) sobre el papado:

«En los primeros días de Junio, de 1936. Las campanas de Garabandal empezaron a tocar; Conchita, que estaba en la cocina de su casa con su madre Aniceta, exclamó inmediatamente: Las campanas tocan por un muerto. Seguramente es por e Papa (en efecto, Juan XXIII había muerto). Ahora ya no quedan más que tres Papas o cuatro, pro uno no lo contaba la Virgen porque duraría muy poco.

La madre, sorprendida, le pregunta qué ha dicho, ella le responde que la Virgen le había dicho que después de este Papa (Juan XXIII) sólo quedaban tres. La madre le pregunta si entonces vendrá el fin del mundo. Conchita responde , «no el fin del mundo, pero el fin de los tiempos».

Aniceta entonces le pregunta si no era lo mismo. La niña respondió: «A mí fue la Virgen quien me lo dijo: «Después de este Papa ya sólo quedan tres y después, el fin de los tiempos.» (Diario de Conchita de 5-6-63).

Profecía de Catalina de Emmerich:

EL OSCURECIMIENTO DE LA IGLESIA

«Vi la Iglesia terrestre, es decir la sociedad de los fieles sobre la tierra, el ejército de Cristo en su estado de paso sobre la tierra, completamente oscurecida y desolada» (AA. 11.352)

«¡Vosotros sacerdotes, que no os movéis! ¡Estáis dormidos y el redil arde por todos lados! ¡No hacéis nada ! ¡Cómo lloraréis por eso un día! ¡Si tan sólo hubierais dicho un Pater (…)! ¡Veo tantos traidores! No soportan que se diga: «esto va mal». ¡Todo está bien a sus ojos con tal de que puedan glorificarse con el mundo! (AA. III 184).

LA IGLESIA DE LOS APÓSTATAS

«…Vi la iglesia de los apóstatas crecer grandemente. V las tinieblas que partían de ella, repartirse alrededor y vi muchas personas abandonar a la iglesia legítima y dirigirse hacia la otra diciendo: «…Ah, todo es más bonito, más natural y más ordenado» (AA. II. 414)

«…Vi cosas deplorables: se jugaba, se bebía, se parloteaba, se seducía a las mujeres en la iglesia, en una palabra se cometían allí todo tipo de abominaciones» (AA. III. 120)

«…Los sacerdotes dejaban que se hiciera cualquier cosa y decían Misa con mucha irreverencia. Vi pocos que tuvieran todavía piedad y juzgasen sanamente las cosas».

LA FALSA IGLESIA

«…Viajaba a través de una comarca sombría y fría y llegué a la gran ciudad (Roma). Vi allí de nuevo la gran y singular iglesia que se estaba construyendo; no había nada de santo en ella. No puedo encontrar palabra para describir la acción terrible, siniestra, mortífera, de esta iglesia. Todo verdor se marchitaba, los árboles moría, los jardines perdían su aderezo. Vi, como se puede ver en una visión, las tinieblas producir su efecto a una gran distancia; por todo donde ellas llegaban, las tinieblas producir su efecto a una gran distancia; por todo donde ellas llegaban, se extendía como una cuerda negra. No sé lo que pasó con todas las personas que estaban dentro de esa iglesia. Era como si devorara a los hombres: se volvía cada vez más negra, semejaba totalmente al carbón de forja y se descamaba de manera horrible».

EL FALSO PAPA

«Vi a continuación que cuando ellos introducían el obispo de la manera que se habían propuesto, él era intruso, introducido contra la voluntad del Papa y que no poseía legítimamente la autoridad espiritual» (AA. III. 128)

«Vi, por lo que creo, casi todos los obispos del mundo, pero un pequeño numero sólo perfectamente sano» (AA. III. 136)

«Vi todo lo que respecta al protestantismo tomar cada vez más poder, y la religión caer en decadencia completa.» (AA. III. 137)

«Había en Roma, incluso entre los prelados, muchas personas de sentimientos poco católicos que trabajaban para el éxito de este asunto (la fusión de las iglesia). Vi también en Alemania a eclesiásticos mundanos y protestantes iluminados manifestar deseos y formar un plan para la fusión de las confesiones religiosas y para la supresión de la autoridad papal» (AA. III. 179)

«¡… y este plan tenía, en Roma misma, a sus promotores entre los prelados! (AA. III. 179)

Si no fuera porque son visiones de hace tres siglos, diría que se refieren al actual estado del Vaticano.

Para Afan


6 respuestas a «Tiempos últimos ¿Escatológicos o Apocalípticos?»

  1. No quiero parecer pesado pero es que lo de Garabandal presenta más puntos oscuros que claros. En este mismo artículo se indica como:
    «Profecía de Conchita (Garabandal) sobre el papado:»
    Y en la misma se indica:
    «Seguramente es por el Papa (en efecto, Juan XXIII había muerto). Ahora ya no quedan más que tres Papas o cuatro, por uno no lo contaba la Virgen porque duraría muy poco.»
    Es decir, que por una parte Conchita anota que faltan 3 papas -se supone que validos-, pero que a su madre le comenta que 3 o 4 porque uno no cuenta por que duraría poco. Por otra parte, para la Santísima Virgen María, Albino Luciani como que no cuenta, esto es algo sorprendentemente llamativo.
    Por otra parte me pregunto ¿Para la Virgen María son validos como Papas Montini, Wojtyla y Ratzinger? ¿no cuenta Bergoglio? pues a nivel demoler la Doctrina son igualmente cómplices con Bergoglio. La actual demolición de la Iglesia no es cuestión del último usurpador de la Silla de Pedro. Esto ha sido una operación que empezó en 1958 con Roncalli.

    Para liarla más
    Se indica la «Profecía de San Malaquías:
    112 de la lista de Papas –coincide con Bergoglio– Petrus Romanus (Pedro Romano). Quien será el último papa ya que en su reinado ocurrirá el fin»
    Esta profecía desdice la de Garabandal, pues señala claramente a Bergoglio como Papa.
    ¿Es falsa una de las profecías o las dos?

    Lo prudente es centrarnos en la Biblia y, más en concreto con los «tiempos que corren», en el Libro del Apocalipsis se nos indica más claramente la venida del Anticristo y su eliminación. Muchos de los presentes serán testigos directos pues esto se acelera y estoy convencidísimo que nos quedan pocos telediarios. Lo fundamental es permanecer en Gracia de DIOS, no solo es SATANÁS, también es el Mundo y la Carne lo que nos puede condenar.

    «Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase. Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.»

    1. Los puntos oscuros de Garabandal son tantos como puede haber en Fátima o en otras apariciones marianas: prácticamente los que haya en las antiparras de quien los observe, sean obispos españoles juramentados a no reconocer ninguna aparición o sean las de los pobres católicos influidos por esos pastores.

      1. Pues NO, en Fátima hubo una serie de hechos sobrenaturales observados por multitud de personas (en miles) que observaron entre otros la danza del Sol. Otra cosa es lo que se hizo con los mensajes verdaderos de la Virgen María dados a Lucía. La autenticidad de la aparición abalada por la Iglesia así lo confirma.
        José María, mejor no vender humo tratando de enfangar todo; sobre todo, si este humo es de Satanás.

  2. ¡Enhorabuena!, Rostro-azul.
    Tenía ganas de trasmitirla y Afan no permite esas réplicas.
    Magnífica la selección de profecías.
    Como bien dice, la Segunda Venida (Fin de los Tiempos y no Fin del Mundo -3ªVenidad- es imprevisible y previsible a la vez.
    Sobre la base del Evangelio y el Apocalipsis (Revelación pública de obligada creencia), los seleccionados textos de S. Francisco, S. Malaquías, Garabandal y Calina Énmerich explican muy bien los dramáticos y demoníacos últimos tiempos de tribulación que estamos viviendo en la silla de Pedro y en nuestro día a día.
    Muchísimas gracias

  3. Ya que te repites, vuelvo a decirlo por si no has entendido:
    Las profecías de Malaquías que indica el autor del artículo NO COINCIDEN con las de Garabandal.
    No se sí has leído bien. No sé si tu capacidad de discernimiento lo ha captado. No insistas en un error tan evidente.

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