Triunfo del Cap. Fernández Galindo sobre la mafia femimarxista de Margarita Robles y sus secuaces

Cap. Juan A. Fernández Galindo

Una de las historias más macabras, repugnantes y odiosas de estos últimos tiempos es la del acoso e intento de derribo por parte de Margarita Robles (a) «La mofletes» y «La mangui» y de sus secuaces feministas-marxistas del Capitán del Ejército del Aire Juan A. Fernández Galindo. Historia para analizar a fondo porque es reflejo de múltiples cosas: lo podrida que está nuestra sociedad y el veneno que se ha inyectado en las Fuerzas Armadas por la dejadez e inhibición, cuando no pura complicidad por intereses mezquinos, de sus mandos superiores que por tener la responsabilidad y autoridad tienen la culpa de que se produzcan hechos tan lamentables y dolorosos como el que hoy les presentamos. En nuestras FAS, por varios motivos, pero uno bien claro es por la cobardía de dichos mandos superiores, ha muerto aquel lema que en otros tiempos fue una de sus enseñas más valiosas: «Ni esperar del favor, ni temer de la arbitrariedad»; ahora el lema es justo el contrario.

Teresa Franco

El Cap. Juan A. Fernández Galindo estaba destinado en 2010 –la ministro de Defensa era Carmen Chacón y el JEMAD Julio «El rojo«– en la Escuela Militar de Paracaidismo «Méndez Parada» del Ejército del Aire en Alcantarilla (Murcia) donde desempeñaba el mando de la Compañía de Policía Militar dentro de la cual figuraba la Cabo Teresa Franco, elemento díscolo, indisciplinado e inepto a la cual el Cap. Fernández, en el cumplimiento de sus obligaciones de las cuales nunca renegó, se vio obligado –para no traicionar su juramento que incluye el estricto y eficaz cumplimiento de sus responsabilidades– a imponerle varios correctivos tras las reiteradamente desatendidas advertencias verbales, que dieron lugar entre 2010 y 2013 a tres expedientes disciplinarios contra la citada Cabo, los cuales se saldaron con tres sentencias por faltas leves confirmadas por el Tribunal Supremo, confirmadas a su vez por otras tantas al perder la Cabo los recursos de casación que interpuso. Es decir, que la actuación del Cap. Fernández Galindo había sido impecable; otros en su lugar no lo han hecho así optando por escurrir el bulto con el resultado de que han crecido y se han fortalecido en el seno de las FAS los elementos subversivos como veremos que era dicha jumenta.

Herida por la verdad, que es lo que más duele, puesta ante el espejo que no miente, la Cabo Teresa Franco se encontró por primera vez con la imagen de su Mrs. Hide, y aunque le resultó insoportable, no dudó, en vez de corregirse, en culpar al Capitán de tan horrenda visión, reacción motivada por la enfermedad que padecía, y sigue padeciendo, que es la de profesar la ideología marxista-leninista en su actual variante feminista, veneno que corroe el alma y el cerebro de quien la sufre.

Así pues, la Cabo Teresa Franco se lanzó a una vorágine en redes sociales dándoselas de víctima del supuesto «machismo» del Cap. Fernández, cuyo calvario cual bola de nieve iba en aumento pues, no siendo bastante con tener que ver todos los días la geta y soportar los modales barriobajeros de la Cabo, empezó a sufrir las miradas de los incautos de su acuartelamiento que la creyeron y la mala leche de los que eran como ella que también los había.

Teresa Franco

Pero hétenos aquí que, como Dios los cría, aunque no crean en Él, y ellos se juntan, la Cabo se dio tanta maña que enseguida acudieron a ella los buitres que constantemente sobrevuelan a la caza de algún despojo sobre el que caer. Así, aparecieron en escena la ínclita Margarita Robles, «La Mangui» –entonces aún no era ministro–, la ex-Comandante Zaida Cantera –diputada por el PSOE que se había ido del Ejército donde nunca debió ingresar un minuto antes de que le dieran la patada–, las Asociaciones Feministas de la Región de Murcia con Gloria Alarcón a su cabeza –Vicesecretaria y responsable de Economía, Igualdad de Género y Políticas Públicas del PSOE de Murcia– y, cómo no, Jorge Bravo, presidente de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) –uno de los varios sindicatos encubiertos que pululan por las FAS de marcada ideología marxista–, todos los cuales formaron un conglomerado de radicales y extremistas antidemocráticos que la arroparon privada y públicamente hasta límites increíbles; la AUME llegó a nombrarla su representante –cesando para ello al que lo era– en el Consejo de Personal de las FAS (COPERFAS) blindándola, facilitándole asiento entre los más altos representantes civiles y militares (alguno General) de Defensa en un tête-à-tête bochornoso para estos últimos –¡qué cosas se ven don Pero, que cosas se ven don Nuño!– al contrario que para ella que estaba que se salía viéndose donde jamás llegó a soñar (ni las FAS pensaron caer tan bajo).

«La mangui»

Zaida Cantera

Gloria Alarcón

Jorge Bravo

El punto álgido de la campaña pública de acoso y derribo contra el Cap. Fernández fue, por un lado, la recepción a bombo y platillo de la Cabo en el Congreso por parte de los diputados de Ciudadanos, Podemos y PSOE (entre estos últimos Margarita Robles y Zaida Cantera) y, al día siguiente, una entrevista en el libelo marxista-leninista Público en la que la Cabo rebuznó cuantas falsedades pudo, además de soltar cuantas estupideces se le ocurrieron propias de la anorexia intelectual que la caracteriza.

¿Pueden ustedes imaginar el sufrimiento en aquellos largos y plomizos días del Cap. Fernández Galindo y de su familia? Nadie podrá jamás a la vista de lo relatado y de muchos datos que por problema de espacio no reflejamos.

Zaida Cantera, todo un ejemplo de «neutralidad» militar

Pasó el tiempo y la cosa, a pesar de todo, comenzó a torcerse para la Cabo, no sólo porque el Capitán, haciendo gala de su hombría y espíritu militar puso manos a la obra en defenderse legalmente, sino porque su repugnante proceder era tan evidente que en 2018 el Ejército del Aire le abrió una investigación interna para determinar por qué había suspendido los tres últimos informes anuales de capacitación personal y por qué no realizaba la oportuna instrucción y capacitación para ejercer su trabajo de policía en el Ejército del Aire, así como el motivo de sus continuas bajas laborales y presuntas extralimitaciones en sus declaraciones a la prensa y apariciones en televisión sin la preceptiva autorización, haciendo además declaraciones manifiestamente partidistas e ideológicas incompatibles con su obligada neutralidad militar. Y es que la Cabo iba por los platós y medios de comunicación desmelenada e histérica al más puro estilo La Pasionaria.

Cuando estaba a punto de ser expulsada de las FAS con todos los deshonores posibles, se produjo un giro en los acontecimientos que hay que destacar: Margarita Robles era designada Ministro de Defensa y… la investigación se archivó de inmediato a pesar de las pruebas y… porque alguien no cumplió con su deber como sí lo hizo siempre el Cap. Fernández Galindo, porque algún mando superior fue un cobarde, se bajó los pantalones y tragó obedeciendo una orden o simple insinuación de esas que nunca hay que obedecer porque son ilegales, ilegítimas y van en contra del honor, la disciplina y de aquel lema de «no esperar del favor, ni temer de la arbitrariedad»; recordemos que en 2019 seguía como JEMAD el ínclito Gral. Alejandre hoy tan «valiente» en los medios.

Y… pues el calvario del Cap. Fernández se acentuó, como no podía ser de otra forma.

Alejo de la Torre y Robles, tal para cual

No sólo tuvo que contemplar cómo la Cabo se presentaba a las elecciones en en Murcia en 2019 sin pedir ni recibir el preceptivo permiso de la autoridad militar para ello, es decir, para que fuera previamente pasada a “servicios especiales”, lo cual debió costarle no sólo la denegación de la autorización, sino incluso un severo correctivo –¡Gral. Alejandre que tanto habla hoy dónde estaba usted!–, sino también que saliera elegida –bien que se ocuparon de que fuera en las listas de número 2– y, además, para colmo, el 2 de Diciembre de dicho año el entonces Subsecretario de Defensa, Alejo de la Torre (firmando por delegación de la Ministro Robles), purgó al más barriobajero estilo chequista al Cap. Fernández Galindo ¡suspendiéndole de empleo y sueldo! incluso en contra del criterio de los tres informes preceptivos previos necesarios para tomar tal decisión, uno de los cuales, además, fue el de la propia Asesoría Jurídica General de Defensa dependiente directamente de la Ministro Robles –¡hay que joderse! ¡Gral. Alejandre que tanto habla hoy dónde estaba usted!–, de forma que la purga fue con manifiesta premeditación y alevosía de parte de «La mangui» con la complicidad del Gral. Alejandre que dejó al Cap. abandonado ante tamaña injusticia.

¿Pueden ustedes imaginar el sufrimiento que supuso tan injusto hecho para el Cap. Fernández Galindo y su familia, más aún tras los años que ya llevaban sufriendo en circunstancias tan lamentables? Nadie puede imaginarlo.

Como no podía ser de otra forma el bizarro Capitán siguió inasequible al desaliento haciendo alarde de su valor ya demostrado, no supuesto. Interpuso el correspondiente contencioso resultado del cual fue la nulidad de su suspensión, la devolución de los sueldos y que el Estado pagara las costas; costas que deberían haber abonado de su bolsillo Alejo de la Torre y «La mofletes«, pero ya sabemos que el dinero público no es de nadie (Carmen Calvo dixit). Pero hubo además otra consecuencia que fue el cese, unos meses después, del tal Alejo de la Torre del que se descubrió que había cometido un claro nepotismo al conceder una condecoración fuera de norma a su pareja sentimental, ¡la Teniente Coronel del Cuerpo de Sanidad Elvira Pelet Pascual!, para que pudiera ascender a Coronel, demostración de la catadura moral y profesional de semejante elemento… y el de su pareja, claro, que la aceptó sin rechistar. ¿Robles no lo sabía que fue quien la firmó? ¿Quién puso en cargo tan elevado a tan bajo individuo? ¡Gral. Alejandre que tanto habla hoy dónde estaba usted!

José Ignacio Domínguez

Los días 8, 9 y 10 de Marzo de 2022, se celebraron en el Tribunal Territorial número 1 de Madrid la vistas orales del juicio contra el Capitán. El antiguo presidente de AUME, Jorge Bravo, la diputada regional por Murcia del PSOE, Gloria Alarcón, y un integrante del Foro Milicia y Democracia (¿?), José Ignacio Domínguez –ex-TCol. de Aviación, UMEDO hasta las trancas, que baila al compás de la Internacional desde pequeñito soñando con el padrecito Stalin–, todos en comandita, igual que aquellos milicianos del Frente Popular que sólo eran capaces de realizar sus fechorías en grupo, porque solos se morían de miedo, acompañaron a la Cabo durante esos días. Para el primer día incluso se había preparado un escrache feminista para recibir al Capitán en la Puerta del Tribunal que fracasó por su propia ineptitud; lo son hasta para eso.

María del Carmen

El Oficial y su mujer tuvieron que ver de todo en la sala. En una ocasión, María del Carmen, la mujer del Capitán, vio acudir un grupo de jóvenes cuya actitud les delataba. Al poco, se acercaron a ellos tanto Teresa Franco como Jorge Bravo y empezaron a departir. María del Carmen se acercó al grupo para ver que decían, pudiendo escuchar perfectamente como Jorge Bravo daba consignas para hacer un escrache dentro de la sala, ordenando qué debían gritar y cuándo empezar. Uno de los “escrachadores” preguntó a Teresa Franco: “… Tere, ¿esto no te perjudicara a ti, no?…”, a lo que ésta respondió con frialdad y una sonrisa: “… No te preocupes, yo no os conozco de nada, no se puede demostrar nada….”. María del Carmen entonces se puso a su lado y espetó: “…Que bien graban estos móviles modernos…”, lo que fue mano de santo y suficiente para que los valientes milicianos frentepopulistas del PSOE permanecieran en la sala en silencio unos minutos y se marcharan con la cabeza gacha.

Durante las vistas la abogada de la acusación particular se ensañó con los testigos de la defensa, siendo por ello reprendida en varias ocasiones por su señoría, incluso también alguno de sus «testigos» que el propio Tribunal consideró que podrían haber incurrido en falso testimonio –la historia del Frente Popular de antes como el de ahora es siempre la misma–, sin conseguir aportar ni Teresa Franco ni ellos prueba alguna de lo que acusaban al Capitán. El 3 de Mayo, como en justicia no podía ser de otra forma, se hizo pública la sentencia absolutoria del Capitán Fernández Galindo. Sentencia de más de 40 folios, técnicamente impecable y de una precisión y minuciosidad digna de encomio, destacando:

  • Que los hechos relatados por la Cabo no eran más que una serie de episodios de trabajo interiorizados negativamente por ella careciendo de verosimilitud para constituir prueba de cargo.
  • Cap. Fernández Galindo

    Que las pruebas periciales psicológicas y psiquiátricas aportadas por la Cabo en nada probaban que hubiera consecuencia directa entre las actuaciones del Capitán y la pretendida ansiedad o estrés en la denunciante. Uno de los peritos llegó a afirmar, incluso, que la Cabo presentaba caracteres compatibles con el síndrome del “PORQUE YO LO VALGO” y de narcisismo.

  • Que ninguno de los «testigos» de la acusación pudo demostrar que el Cap. hubiera perseguido a la Cabo, sino todo lo contrario, es decir, que a pesar de la actitud de ésta el trato del Oficial había sido igual que a los demás. Más aún: dos ellos, que afirmaron declararse ¡enemigos del Capitán!, según el Tribunal podrían haber incurrido en falsedad al entrar en franca contradicción sus declaraciones con documentos aportados por la defensa o con declaraciones de la propia denunciante.
  • Que el Capitán nunca participó –o su actuación fue la de mero intermediario o transmisor de información– en todos y cada uno de los hechos puntuales que le achacaba la acusación, actuando siempre en el ejercicio de sus obligaciones como mando y acorde a la normativa militar.
  • El contubernio organizado por la Cabo y sus correligionarios ideológicos quedó en evidencia al presentar la defensa del Capitán un chat de whataspp en el que participaban ella y algunos de sus «testigos» en el que se registraron mensajes como los siguientes: «Dar por culo y hacer ruido no sirve. Así que o cambiamos de estrategia o nos vamos a comer la misma mierda»; «Opto por poner 30 euros cada uno y listo»; «más efectivo» (sería pedir la) «baja psicológica»; «O quitarlo de en medio» (al Capitán) a lo que Teresa Franco responde «Bueno, tú a tu manera. Yo, mientras, a la mía. Todo compatible», a lo que el anterior responde a su vez que estaba intentando «ahorrar tiempo» a Teresa Franco porque andaba «bastante justa de él»(su expediente de expulsión estaba casi ultimado); «cabrón»; «hijo de puta»; «piojoso»; (hay que) «pegarle una paliza como se ha hecho toda la vida». Como se ve, estos «milicianos» siguen la estela de aquellos otros. Es más ¿pensaron hacer uso del acceso que tenían a armamento para tan macabro fin? ¿Hubo algún plan concreto para atentar contra la vida del Capitán y su mujer?

Como era de justicia, Teresa Franco y sus secuaces, pandilla barriobajera, no se comieron un colín, y el Cap. Fernández Galindo salió con todos los honores ahora, como antes, reconocidos hasta la saciedad por los Tribunales.

Llegamos al final de esta triste historia dejando constancia de que el Capitán ha procedido a las oportunas demandas contra Zaida Cantera, Teresa Franco y alguno de los «testigos», o sea, contra esa mafia marxista-leninista enquistada en nuestras FAS, deseándole la victoria una vez más.

El Cap. Fernández desfilando al frente de sus hombres

Resaltar la gallardía, bizarría y valor del Cap. Fernández Galindo, quien, a pesar de todo, mantuvo siempre durante estos largos años la entereza, serenidad y presencia de ánimo, así como fe en la victoria final digno todo ello de la más gloriosa tradición militar española. Nunca se le vio, siquiera, una mala cara, un mal gesto, un titubeo, una mueca de tristeza o decaimiento. Supo combatir bien su combate que por circunstancias le tocó en el mayor puesto de riesgo y fatiga del que nunca ni renegó ni huyó. Junto a él siempre su mujer, María del Carmen, mujer de verdad contrapunto a esas feministas que humillan y denigran constantemente a las mujeres.

Margarita Robles (Ministro de Defensa), Zaida Cantera (diputada por el PSOE) y Teresa Franco (concejala por el PSOE en Murcia) son la prueba de lo que es el marxismo-leninismo y su mutación en la ideología de género y el feminismo, la prueba del totalitarismo y sectarismo que se nos impone cada día un poco más, gracias, todo hay que decirlo en este caso, a la cobarde inhibición de unos mandos, sobre todo los superiores, cómplices y traidores a los que las FAS y España les importa un bledo o mucho menos que sus carreras e intereses personales.

Algunas conclusiones finales.-

  • En las FAS hay una nada desdeñable cantidad de elementos subversivos infiltrados con el único objeto de reventarlas desde dentro.
  • Se agrupan privada o institucionalmente en alguna de las «asociaciones», en realidad sindicatos encubiertos, que nunca debieron, ninguna de ellas, autorizarse.
  • Actúan en coordinación con sus correligionarios ideológicos tanto en los que habitan en las propias FAS, como fuera de ellas, no sólo colectivos marxistas-leninistas de distinta especie y ámbito, sino también de los partidos políticos (PSOE y PODEMOS) y sus representantes institucionales.
  • La profundidad de la infiltración es grave porque no se actúa para extirparla ni en la selección previa, ni posteriormente cuando se detecta.
  • En lo anterior tienen mucha culpa los mandos superiores (Generales sobre todo) que, dedicados a «hacer la carrera», miran para otro lado, no quieren problemas y no tienen reparo alguno en caer incluso en abierta complicidad.
  • Entre los mandos intermedios (Oficiales y Suboficiales) ocurre lo mismo; falta el grado de pundonor en el cumplimiento de sus deberes tan bien demostrado por el Cap. Fernández Galindo.
  • La neutralización de tan grave ataque a la unidad, cohesión, disciplina y camaradería que deberían ser pilar de nuestras FAS es fácil con la ley en la mano, pero esa cobardía en no querer problemas lo impide.
  • La actitud de Margarita Robles desde su llegada al ministerio de Defensa ha sido siempre la misma. Y lo ha sido porque todos los Generales que han servido bajo sus órdenes se han bajado siempre los pantalones ante sus cacicadas manifiestas, ilegales e ilegítimas, de las cuales se han hecho cómplices voluntarios y conscientes. El caso del Cap. Fernández, por sus características, es uno de los más graves, dolorosos, injustos y nauseabundos –ha habido otros varios– que se pudo y debió parar nada más asomar si el JEMAD de entonces y los de después hubieran cumplido con su deber; pero claro, ya hemos nombrado a dos de ellos.
  • La afluencia de civiles en los altos cargos de Defensa, todos ellos con una vena ideológica pública evidente es otro de los males de nuestras FAS; además de una humillación vergonzante admitida por los Generales que nunca debieron aceptar pues para altos cargos debería bastar con ellos; ¡pero qué se va a esperar de Cuerpo tan patético como vendido por un plato de lentejas y una foto!
  • La tan cacareada «neutralidad» de las FAS se ha convertido en lo contrario, ya que según el partido en el Gobierno se las arrima al ascua de la propia sardina con la aquiescencia silenciosa, solapada y muchas veces directa de sus mandos superiores; de ahí que no sean ya última razón, pero razón al fin y al cabo, de la integridad territorial, soberanía e independencia de España, sino vulgares y aprovechados espectadores.

10 respuestas a «Triunfo del Cap. Fernández Galindo sobre la mafia femimarxista de Margarita Robles y sus secuaces»

  1. Mi capitán, le felicito por haber obtenido justicia, aunque sea tarde…
    Y como decía Napoleón, la justicia obtenida tardiamente, es una gran injusticia.
    De cualquier forma, más vale tarde que nunca.

    1. Este gobierno es una farsa y su presidente un sinvergüenza mentiroso y los españoles de bien tenemos que echarlos de este país a ellos y a sus seguidores infames. A ESTA GENTUZA LES WYEDA POCO LOS ESPAÑOLES DE BUEN ESTÁN DESPERTANDO para echar fuera de España a esta basura de gobierno.

  2. Enhorabuena a este valiente capitán, HONOR a él.
    La cabo o la caba o lo que sea, Teresa Franco, una sinvergüenza de cuidado!!!!!!!!!!!!
    Íñigo Caballero
    Donostiarra y carlista desde que nací

  3. Hay muchos más casos, si no iguales, si similares. Y los mandos (generales), pues carentes de criterio luchando solo por su culo. Se echan de menos jefaturas firmes y que miren por sus subordinados.

  4. Para mi es el famoso asunto de la neutralidad, como oportunamente lo trae a colación el autor del artículo, lo más grave con diferencia de la situación actual de las FAS. Es más, hoy, que cuando hablas con algún oficial en activo, capitán incluso comandante, es frecuente oírles repetir la famosa palabra como si de su propia divisa se tratara, todavía hay quien se toma a beneficio de inventario, -si se lo recuerdas, porque a mi me llamaron extraordinariamente la atención-, las palabras del TG Álvarez Espejo cuando cesó como inspector general del ejército en Cataluña y se despidió pronunciando unas palabras ante la prensa en la Capitanía General de Barcelona. Allí, dijo con toda claridad, que el Ejército en la cuestión catalana «sería neutral». Y lo dijo cuando el golpe estaba en plena preparación, tras saberse que él mismo y algún otro como él se habían reunido de paisano en un pub con sujetos de lo más sospechoso, vamos, catalufos profesionales del separatismo, y después de haber sido él, junto al ínclito Montoro, el mismo que tiempo atrás había asistido a la famosa ceremonia de «entronizamiento», para qué andar con eufemismos, en la que se nombró presidente de Cataluña a un fulano como Arturo Mas, precedente inmediato y preparador del golpe que ejecutaría la siguiente camada «legislativa» de la Puercadell y demás gentuza: el pastelero del maletero, el bisojo cebón, los diversos julandrones etc.; ceremonia aquella, en la que como se recordará se tapó con un trapo negro el retrato de SM (valga el eufemismo) que presidía la patética y cutre ceremonia, a la que asistieron como Tancredos ambos dos, Álvarez Espejo de uniforme y Montoro con su habitual mueca de conejo. Representaban al gobierno decían, cuando lo único que allí hacían era representar sus propios culos y, ya de paso, disimular y callar como rameras ante una más de las vergüenzas y afrentas que los españoles y, sobre todo, los que viven en esas provincias españolas han de soportar ¡diariamente!
    Da pena escuchar a gente que dicen cosas como que esto se arregla cuando desfile «la cabra», ignoran que es macho el cabrón, de la legión por el paseo de Gracia. ¡Inocentes! no saben que lo que hoy llaman ellos eso, legión, lo es con minúscula y, poco menos, que con tu-tu bailando en puntas y al son que el desecho gobernante toca, y que el ejército que hay es, en efecto, el que hay -y habrá honrosas excepciones, pero ni las conocemos ni con toda probabilidad pasarán de, eso, excepciones como este capitán que al menos demuestra valor en defender lo justo-, y si este ejército presente llegara a tener que intervenir en esas provincias, -o en el país asco, lo que es actualmente, antes lo llamábamos Vascongadas o País Vasco, o Galicia ya puestos, que no será por ese gusano que rebuzna en castrapo-, suerte tendrán los que allí se opongan a la secesión de no llevarse un tiro, porque tal y como está diseñada la cosa, esa neutralidad se cumplirá a rajatabla, incluso pretextando que es la OTAN la que la impone, y los soldados estarán allí si, pero para separar a las partes, o sea, neutrales, y para, en resumen, protejer a los separratas que, como «somos una democracia», tienen derecho a poder irse con tranquilidad y sin alborotos cuando echen a los españoles de sus casas después de robarles lo poco o lo mucho que tengan, porque ante todo hay que ser «demócratas», neutrales, tolerantes y, además, que la OTAN lo manda. Eso en la Península, agárrense en las plazas de soberanía y en las Canarias.

  5. Solamente se está demostrando, día tras día, hora tras hora, minuto tras minuto, que los que tienen razón son los no izquierditas, mientras que éstos meten la pata hasta el corvejón cada vez que hacen o dicen algo, lo que se.

  6. Enhorabuena compañero Galindo, como militar he conocido en tu mismo empleo lo que es el acoso y la persecución de todo un sistema -por otras cuestiones- y tambien sé algo sobre la fiabilidad de esa diputada. En mi caso pude comprobar cómo me utilizó para sacar rédito político de un autentico escandalazo contra los intereses de los huerfanos del Ejército de Tierra y cuando sus amos la reprendieron me dejó a los pies de los caballos y desapareció. Es probable que a ti te viera como una presa fácil al que podía arrancar la cabellera y triturar apoyada por el rodillo inmisericorde de la industria VIOGEN S.L., pero parece que se le ha atragantado y pronto será un lastre que hasta su propio partido oportunista abandonará como un juguete roto. Ánimo y a exigir justicia

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