Un alma enamorada del Sagrado Corazón de Jesús

En primavera germinan las grandes devociones. La floración de fervor mariano en mayo destila la fragancia virginal de María. Junio emana el elixir de nardo purísimo de las entrañas del Corazón de Jesús. No se llega a junio sin transitar por mayo, no se puede alcanzar a Jesús sin pasar por María.

Es importante mantener viva la llama de estas santas tradiciones y honrar como se merecen a los Sagrados Corazones de Jesús y María, que tanto sufren por los pecados de los hombres, como afirmó la propia Virgen en Fátima.

De esta manera contribuimos a implantar el Reinado Social de Cristo en la sociedad y la devoción a su Santísima Madre. Extendamos con fervor el buen olor de Cristo a toda la sociedad. La devoción al Sagrado Corazón de Jesús no es una devoción más, sino una devoción esencial en el católico. Es el amor al mismo Corazón del Dios Encarnado. Aprovechemos todas las gracias que Él esta dispuesto a derramar en este Mes. Abramos nuestro corazón a su Amor.

Muestras de amor a través de la poesía

El poeta toledano D. Rafael Molina Ortega escribió varios sonetos dedicados al Sagrado Corazón de Jesús y quiere compartirlos con ustedes.

Espero que su lectura les sirva para meditar y sobre todo para encenderse de amor al Sagrado Corazón de Jesús en su Mes. Viva Cristo Rey y su Sacratísimo Corazón!!!

Tu mano grande, suave y amorosa

 

Tiendes tu mano, Dios, hacia la mía,

tu mano grande, suave y amorosa,

hacia mi pobre mano temblorosa,

que sin rozarte ya se escalofría

 

Si sin tocarte está sudada y fría,

mi mano traicionera y engañosa,

si cogiera la tuya, fresca rosa,

no se que escalofrío sentiría

 

Como voy a tomar tu limpia mano,

que me ofreces, Señor y no merezco,

con mi mano manchada y pecadora

 

A pesar de lo poco que te ofrezco,

tan sólo por tu amor, que no me gano,

podré tomar tu mano salvadora.

 

Allí donde ya todo es suave y llano

 

Subir por el sendero florecido

que conduce a la vida verdadera

girar en la dorada y limpia era

de tu amor infinito y ofrecido

 

Pacer en ese campo verdecido

en tu fresca y limpísima pradera

soñar con tu amistad que nos espera

con el Amor de amor correspondido

 

Con tu rumor, clarísima fontana,

descansar para siempre en tu Morada,

cogido dulcemente de tu mano

 

Dormir sobre tu pecho, donde mana

el agua de la vida inagotada,

allí donde ya todo es suave y llano.

 

A la deriva van en noche oscura

 

Sufre y padece el alma malherida,

si le falta tu amor, Cristo divino,

seca ya no florece y es espino,

y sin clara luz, fenece en vida.

 

Y aunque tu Amor la llama y la convida

a moler el amor en tu molino,

y a beber de tu suave y dulce vino,

no escucha tu llamada repetida

 

Fuera de ti, el hombre que no es nada,

y el alma sin tu lumbre cegadora

a la deriva van en noche oscura

 

Sigue llamando, Dios a esta posada,

en donde el alma triste pena y llora

y haz que vuele hacia ti sin atadura.

 

Dulcísimo panal de miel y cera

 

Soledad interior, suave ribera,

a donde el alma pura se retira

para cantar Jesús, con dulce lira,

tu nombre en una eterna primavera

 

Soledad interior, dorada era,

en donde el alma gozosamente gira,

en torno de tu Amor en que se mira,

dulcísimo panal de miel y cera

 

Soledad interior, limpia majada,

en donde el alma feliz y venturosa,

junto al Pastor descansa, aposentada

 

Soledad interior, límpida rosa,

que perfuma tu altísima Morada,

tu morada perfecta y amorosa.

 

Promesas del Sagrado Corazón a sus devotos

El Señor hizo a Santa Margarita María de Alacoque las siguientes promesas para todos los devotos de su Sagrado Corazón:

  1. Les daré todas las gracias necesarias a su estado.
  2. Daré paz a sus familias.
  3. Los consolaré en todas sus aflicciones.
  4. Seré su amparo y refugio seguro durante su vida, y principalmente en la hora de la muerte.
  5. Bendeciré abundantemente sus obras que redunden en mi mayor gloria.
  6. Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente y el océano infinito de misericordia.
  7. Las almas tibias se harán fervorosas.
  8. Las almas fervorosas se elevarán con rapidez a gran perfección.
  9. Daré a los sacerdotes la gracia de mover los pecadores más endurecidos.
  10. Bendeciré las casas en que la imagen de mi Corazón sea expuesta y honrada.
  11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón y jamás serán borrados de él.
  12. Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que mi amor todopoderoso otorgará a cuantos comulguen nueve primeros viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final; no morirán privados de mi gracia ni de recibir los sacramentos, pues mi divino Corazón se convertirá para ellos en seguro asilo en aquella hora postrera.

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