Un documental y el hospital más antiguo de América

López Linares

Este fin de semana hemos tenido el inmenso placer de asistir al estreno para los participantes en su creación y los medios de comunicación de una obra excepcional, mejor dicho fuera de la norma y del habitual producto subvencionado. De hecho, la inmensa mayor parte de su financiación proviene de un fondo en el que se han integrado unas 4.000 personas, que han aportado desde 10 euros a 15.000 de la citada moneda.

Hay que creer mucho en un proyecto para meter “tu” dinero en él. Sobre todo cuando no eres un experto en el tema. Pero, en esta ocasión, llovía sobre mojado. No hace tanto del espectacular triunfo en España de la primera gran obra sobre la Hispanidad, que en forma de documental había realizado el director José Luis López Linares. La Primera Globalización fue una excelente representación de la Historia de la España que descubrió y se fusionó con América en una sola Nación y, esta maravillosa obra, fue no solo acompañada por el éxito comercial y económico, algo que nunca había sucedido en España, sino que se convirtió en “Banderín de Enganche”.

Los que acompañamos con nuestro esfuerzo, en mi caso de promoción radiofónica y de presentación en actos culturales, de La Primera Globalización, comprendimos la importancia de que por primera vez se hiciese algo que verdaderamente abriese los ojos de la gente de a pie, de la gente de la calle, sobre la Leyenda Negra y lo que se podía hacer para ponerla al pairo y estando allí rematar la faena de su destrucción definitiva. Y para ello se necesitaba concienciar al pueblo, pues a las élites hace mucho tiempo que no tienen manera de enseñarles nada, que ya se ocupan los lobbys o grupos de presión de llevar al rebaño de ovejas por el buen camino.

Y el milagro se hizo. Los españoles, sobre todo gracias a la colonización del “Woke” o “despierto” y demasiado despierto, que pretende adormecernos a los demás. El Woke actual es heredero de toda esa basura ideológica que desde la época de Isabel de Inglaterra ha luchado en estos últimos 500 años contra una Nación, como la de España, que no podían inicialmente ganar en el “Campo de Batalla”, y por eso se pasaron a la insidia, la mentira, la difamación, en definitiva la Leyenda Negra. Obteniendo un maravilloso resultado, pues con el ingreso en nuestras vidas de los Borbones, esta leyenda tuvo vía libre para infectar no sólo los cerebros de nuestros enemigos, sino los propios de los españoles, que se la creyeron a pies juntillas.

Tras un pequeño repunte de oposición después de la Guerra Civil de 1939, los próceres y asimilados «progres» se dedicaron a infectar España con su maravillosa Leyenda Negra, que ha obtenido sus indudables frutos. Pero al igual que con todo lo que tocan estos subvencionados en la lucha contra su Patria, en su forma de traicionar su propia cultura y a sus propios compatriotas, se les ha ido el tema de las manos y han sobrepasado todos los límites permisibles, provocando la reacción contraria, que ha levantado una gigantesca ola de afectos hacia nuestra historia, para atraer la verdad y, destruir y potenciar lo que realmente pasó y pasa, eliminando la sarta de mentiras que los globalistas izquierdosos de boquilla, pero come-gambas reales han programado.

El documental que vimos el sábado es un fiel reflejo de la realidad a pie de calle, con los comentarios y aseveraciones de los más grandes hispanistas de todo el orbe, de todo el mundo en especial el hispanoamericano. También, el aporte del pueblo llano, del indio o el mestizo que en la selva o al borde de un gran rio, lucha por la pervivencia de la Cultura Hispana, con la lengua, la música, la palabra y la Literatura de fortuna. Hemos visto a músicos o artesanos trabajando en grandes joyas del hispanismo al otro lado del mar. En Iglesias espectaculares de estilo Barroco, con sus paredes recubiertas de obras de imaginería o panes de oro, ese oro que dicen que robó España y, que en realidad, solo salió de allí en menos de un 20% y que acabó en Flandes o en Italia costeando a los Habsburgo en sus luchas Imperiales, o manteniendo el imperio Mediterráneo de Aragón.

Es curioso, pero “la malísima Castilla” llevó a América antes de 1600, las ciudades, los hospitales, las universidades o los puentes y acueductos. Y sobre todo, llevó la Cultura y la Catolicidad a pueblos que vivían bajo el dominio de otros, que eran antropófagos y les dominaban. El catolicismo fue recibido con los brazos abiertos y además se enseñó a los indios en sus lenguas originarias, que los misioneros aprendieron. Las iglesias o los hospitales se levantaron con ese oro que no salió de allí hasta después de 1824, cuando los masones y traidores a sus compatriotas pagaron a Inglaterra la ayuda para separarse de España, nunca antes.

Nunca antes se impuso la lengua española a los indios. De hecho en 1824, tan solo el 30% hablaba en español. Hoy apenas el 5% habla las lenguas autóctonas y si no fuese porque los frailes crearon y editaron los libros sobre los idiomas de los indios, desde gramáticas a libros sagrados, no quedaría recuerdo, como no queda recuerdo en los lugares colonizados por los británicos, holandeses o franceses, incluso por los portugueses.

En este documental, hemos aprendido la diferencia entre colonia, un asentamiento junto al mar, en el que se comercia con productos del interior y con gran cantidad de esclavos. A la diferencia con la labor mestizante e integradora de una Castilla, en la que su Reina prohibió la esclavitud a los indios y en la que un emperador ordeno que se adentrase y construyera en el interior del territorio. La muestra es el hospital, hoy todavía funcionando, que en la Ciudad de México fundó Hernán Cortés. Y con mi felicitación a José Luis López Linares. Ahí lo dejo…


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