Un documento y dos explosiones

El documento presuntamente confeccionado por la Corporación Rand de fecha 25 de enero de 2022, aquí traducido de su versión alemana, y al que oportunamente se refiere Jacques Dupont, en un comentario suyo a la entrada que firma Pedro de Alvarado con fecha 28 de septiembre de 2022 en este digital (AQUÍ), admite toda clase de interpretaciones sobre su autenticidad. En el ámbito alemán circula, que yo sepa, desde el 1 de septiembre pasado cuando Thomas Röper, profesional alemán del ramo financiero residente en San Petersburgo desde hace más de 15 años, lo traduce en su Anti-Spiegel, si bien no publica reproducción alguna del original en inglés que dice haber recibido; lo hará el 10 de septiembre, cuando ya otros digitales alemanes como “Weltspress”, el día 6, habían mostrado reproducciones del texto de ese original. En español se han referido al mismo tanto el periodista nacionalizado norteamericano César Vidal, como el médico, escritor y analista político mejicano Alfredo Jalife. El primero dice haberlo obtenido tras publicarlo recientemente la prensa sueca, lo que no he comprobado. El segundo, que ni afirma ni desmiente su autenticidad, “que cada uno piense lo que quiera” dice, se refiere al mismo apoyándose en otro artículo de F. William Engdahl, que aconseja leer en conjunto. Para unos, el informe es falso, para otros, la falsedad del informe de la RAND Corporation sólo está en la fecha que se le adjudica, que habría sido deliberadamente sustituida, dando la de 25 de enero de 2022, con el fin de inducir a error y poder de ese modo calificar de falsedad un trabajo auténtico del influyente laboratorio de ideas por encargo del gobierno USA ¡en 2021!

De resultas y dada la interesante materia de que se trata, he considerado oportuno incluir dos textos, junto a la traducción del informe de la RAND publicado por  Röper,  que irá entre ambos, para que quien tenga interés en leerlo, pueda hacerlo en el contexto de lo que magistralmente expone el artículo de Engdahl, recomendación de Jalife, y completarlo, con la transcripción directa de las declaraciones que tras el atentado contra los gasoductos NS1y2 hace el Senador de Virginia y coronel US Army ® Richard Black. El conjunto es algo largo pero como ni esto es tuiter y la mayoría supongo, unos por edad otros por afición, somos del plan antiguo, pues eso.

Aparecido el 1 de septiembre de 2022 en Global Research, bajo el título: Europe’s Energy Armageddon from Berlin and Brussels, Not Moscow, el artículo de Engdahl reza así:

El 22 de agosto, el precio del gas natural en el mercado bursátil alemán THE (Trading Hub Europe) cotizaba más de un 1000% más alto que hace un año. El régimen de Scholz dice a la mayoría de los ciudadanos que la razón es la guerra de Putin y Rusia en Ucrania. La verdad es otra. Los políticos de la UE y los grandes intereses financieros están utilizando a Rusia para tapar lo que es una crisis energética made in Germany y Brussels. Las consecuencias no son casuales.

No es porque políticos como Scholz o el ministro alemán de Economía Verde, Robert Habeck, o el vicepresidente de la Comisión Europea para la Energía Verde, Frans Timmermans, sean estúpidos o no tengan ni idea. Corruptos y deshonestos, quizá sí. Saben exactamente lo que están haciendo. Están leyendo un guión. Todo forma parte del plan de la UE para desindustrializar una de las concentraciones industriales de mayor eficiencia energética del planeta. Se trata de la Agenda Verde 2030 de la ONU, también conocida como el Gran Reset de Klaus Schwab.

Desregulación del mercado del gas en la UE

Lo que la Comisión de la UE y los ministros del gobierno en Alemania y en toda la UE están ocultando cuidadosamente es la transformación que han creado en la forma en que se determina el precio del gas natural en la actualidad. Durante casi dos décadas, la Comisión de la UE, respaldada por los megabancos como JP MorganChase o los grandes fondos de cobertura especulativos, comenzó a sentar las bases de lo que hoy es una completa desregulación del mercado del gas natural. Se promovió como la «liberalización» del mercado del gas natural de la Unión Europea. Lo que ahora permite es que el comercio no regulado del mercado libre en tiempo real fije los precios en lugar de los contratos a largo plazo.

A partir de 2010, la UE comenzó a impulsar un cambio radical en las normas de fijación de precios del gas natural. Hasta entonces, la mayoría de los precios del gas se fijaban en contratos fijos a largo plazo para el suministro por gasoducto. El mayor proveedor, la rusa Gazprom, suministraba gas a la UE, sobre todo a Alemania, mediante contratos a largo plazo vinculados al precio del petróleo. Hasta los últimos años casi no se importaba gas en buques de GNL. Con un cambio en las leyes de EE.UU. para permitir la exportación de GNL de la enorme producción de gas de esquisto en 2016 los productores de gas de EE.UU. iniciaron una gran expansión de la construcción de terminales de exportación de GNL. Las terminales tardan una media de 3 a 5 años en construirse. Al mismo tiempo, Polonia, Holanda y otros países de la UE comenzaron a construir terminales de importación de GNL para recibirlo del exterior.

Al salir de la Segunda Guerra Mundial como primer proveedor mundial de petróleo, los gigantes petroleros angloamericanos, entonces llamados las Siete Hermanas, crearon un monopolio mundial de precios del petróleo. Como señaló Henry Kissinger durante las crisis del petróleo de los años 70: «Controla el petróleo y controlarás naciones enteras». Desde la década de 1980, los bancos de Wall Street, encabezados por Goldman Sachs, crearon un nuevo mercado de «petróleo de papel», o de comercio de futuros y derivados de barriles de petróleo futuros. Creó un enorme casino de beneficios especulativos que fue controlado por un puñado de bancos gigantes en Nueva York y la City de Londres.

Esos mismos poderosos intereses financieros han estado trabajando durante años para crear un mercado globalizado similar de «gas en papel» en futuros que pudieran controlar. La Comisión de la UE y su agenda del Green Deal para «descarbonizar» la economía para el año 2050, eliminando los combustibles de petróleo, gas y carbón, proporcionaron la trampa ideal que ha llevado a la explosiva subida de los precios del gas en la UE desde 2021. Para crear ese control del mercado «único», la UE fue presionada por los intereses globalistas para imponer cambios de reglas draconianos y de facto ilegales a Gazprom para obligar al propietario ruso de varias redes de gasoductos de distribución en la UE a abrirlas al gas de la competencia.

Los grandes bancos y los intereses energéticos que controlan la política de la UE en Bruselas habían creado un nuevo sistema de precios independiente y paralelo a los precios estables a largo plazo del gas de los gasoductos rusos que no controlaban.

En 2019, la serie de directivas energéticas burocráticas de la Comisión de la UE de Bruselas permitió que el comercio del mercado del gas totalmente desregulado fijara de facto los precios del gas natural en la UE, a pesar de que Rusia seguía siendo, con diferencia, la mayor fuente de importación de gas. Se establecieron una serie de «centros» de comercio virtuales para negociar contratos de futuros de gas en varios países de la UE. En 2020, el TTF (Title Transfer Facility) holandés era el centro de comercio dominante para el gas de la UE, el llamado punto de referencia del gas de la UE. En particular, el TTF es una plataforma virtual de negociación de contratos de futuros de gas entre en operaciones entre bancos y otros inversores financieros, «Over-The-Counter». Esto significa que no está regulada de facto, al margen de cualquier bolsa regulada. Esto es fundamental para entender el juego que se está llevando a cabo en la UE actualmente.

El suicidio energético de Alemania: Una autopsia

En 2021, sólo el 20% de todas las importaciones de gas natural a la UE eran de gas natural licuado, cuyos precios estaban determinados en gran medida por las operaciones de futuros en el centro TTF, el punto de referencia de facto de la UE para el gas, propiedad del Gobierno holandés, el mismo gobierno que está destruyendo sus granjas por una reclamación fraudulenta por contaminación de nitrógeno. La mayor cuota de importación de gas europeo procedía de la rusa Gazprom, que suministró más del 40% de las importaciones de la UE en 2021. Ese gas se obtenía a través de contratos de gasoducto a largo plazo cuyo precio era mucho más bajo que el precio actual de especulación de la TTF. En 2021, los Estados de la UE pagaron un coste estimado de unos 30.000 millones de dólares más por el gas natural en 2021 que si se hubieran quedado con los precios indexados al petróleo de Gazprom. A los bancos les encantó. A la industria y a los consumidores estadounidenses no. Sólo destruyendo el mercado del gas ruso en la UE pudieron los intereses financieros y los defensores del Green Deal crear su control del mercado del GNL.

Cerrar el gasoducto de la UE

Con el pleno respaldo de la UE al nuevo mercado mayorista de gas, Bruselas, Alemania y la OTAN comenzaron a cerrar sistemáticamente el gas por gasoducto estable y a largo plazo a la UE.

Después de que rompiera los lazos diplomáticos con Marruecos en agosto de 2021 por territorios en disputa, Argelia anunció que el gasoducto Magreb-Europa (MGE), que se puso en marcha en 1996, dejaría de funcionar el 31 de octubre de 2021, cuando expirara el acuerdo correspondiente.

En septiembre de 2021, Gazprom completó su multimillonario gasoducto submarino Nord Stream 2 desde Rusia a través del Mar Báltico hasta el norte de Alemania. Duplicaría la capacidad del Nord Stream 1 hasta los 110.000 millones de metros cúbicos anuales, lo que permitiría a Gazprom independizarse de las interferencias con las entregas de gas a través de su gasoducto Soyuz que pasa por Ucrania. La Comisión de la UE, respaldada por la Administración Biden, bloqueó la apertura del gasoducto con sabotajes burocráticos, y finalmente el canciller alemán Scholz impuso una sanción al gasoducto el 22 de febrero por el reconocimiento ruso de la República Popular de Donetsk y la República Popular de Luhansk. Con la creciente crisis del gas desde entonces, el gobierno alemán se ha negado a abrir Nord Stream 2 a pesar de que está terminado.

Luego, el 12 de mayo de 2022, aunque las entregas de Gazprom al gasoducto Soyuz a través de Ucrania fueron ininterrumpidas durante casi tres meses de conflicto, a pesar de las operaciones militares de Rusia en Ucrania, el régimen de Zelenskyy, controlado por la OTAN en Kiev, cerró un importante gasoducto ruso a través de Lugansk, que abastecía de gas ruso tanto a su Ucrania como a los estados de la UE, declarando que permanecería cerrado hasta que Kiev consiga el control total de su sistema de gasoductos que atraviesa las dos repúblicas del Donbass. Esa sección de la línea Soyuz de Ucrania cortó un tercio del gas vía Soyuz a la UE. Desde luego, no ayudó a la economía de la UE en un momento en que Kiev pedía más armas a esos mismos países de la OTAN. Soyuz se inauguró en 1980 bajo la Unión Soviética trayendo gas del yacimiento de Orenburg.

Luego vino el gasoducto ruso Jamal a través de Bielorrusia y a través de Polonia hasta Alemania. En diciembre de 2021, dos meses antes del conflicto de Ucrania, el gobierno polaco cerró la parte polaca del gasoducto cortando el suministro de gas de Gazprom a precios bajos a Alemania y a Polonia. En su lugar, las compañías de gas polacas compraron gas ruso en los almacenes de las compañías de gas alemanas, a través de la sección polaca-alemana del gasoducto Jamal a un precio más alto en un flujo inverso. Las compañías de gas alemanas obtuvieron el gas ruso mediante un contrato a largo plazo por un precio contractual muy bajo y lo revendieron a Polonia con un enorme beneficio. Esta locura fue deliberadamente minimizada por el ministro de Economía de los Verdes, Habeck, y por el canciller Scholz, así como por los medios de comunicación alemanes, a pesar de que hizo subir aún más los precios del gas en Alemania y agravó la crisis del gas en ese país. El gobierno polaco se negó a renovar su contrato de gas con Rusia y, en su lugar, compra el gas en el mercado libre a precios muy superiores. Como resultado, ya no llega más gas ruso a Alemania a través de Jamal.

Por último, el suministro de gas a través del gasoducto submarino Nord Stream 1 se ha interrumpido debido a la necesidad de reparar una turbina de gas fabricada por Siemens. La turbina fue enviada a una instalación especial de Siemens en Canadá, donde el régimen antirruso de Trudeau la retuvo durante meses antes de liberarla finalmente a petición del gobierno alemán. Sin embargo, se negaron deliberadamente a conceder la entrega a su propietario ruso, sino a Siemens Alemania, donde se encuentra, ya que los gobiernos alemán y canadiense se niegan a conceder una exención de sanciones legalmente vinculante para la transferencia a Rusia. De este modo, el gas de Gazprom a través de Nord Stream 1 también se reduce drásticamente al 20% de lo normal.

En enero de 2020, Gazprom comenzó a enviar gas desde su gasoducto TurkStream a través de Turquía y hacia Bulgaria y Hungría. En marzo de 2022, Bulgaria cortó unilateralmente, con el respaldo de la OTAN, su suministro de gas de TurkStream. El húngaro Viktor Orban, en cambio, se aseguró la continuidad del gas de TurkStream con Rusia. Como resultado, hoy Hungría no tiene ninguna crisis energética e importa gas de gasoducto ruso a precios fijos muy bajos.

Al sancionar o cerrar sistemáticamente las entregas de gas de los gasoductos a largo plazo y de bajo coste a la UE, los especuladores del gas, a través del TTP holandés, han podido aprovechar cualquier contratiempo o choque energético en el mundo, ya sea una sequía récord en China o el conflicto en Ucrania,

Al sancionar o cerrar sistemáticamente las entregas de gas de los gasoductos a largo plazo y de bajo coste a la UE, los especuladores del gas, a través de la TTP holandesa, han podido aprovechar cualquier contratiempo o choque energético en el mundo, ya sea una sequía récord en China o el conflicto en Ucrania, hasta las restricciones a la exportación en EE.UU., para pujar por los precios del gas al por mayor en la UE por encima de todos los límites. A mediados de agosto, el precio de los futuros en TTP era un 1.000% más alto que hace un año y subía cada día.

La locura de los precios más altos en Alemania

El sabotaje deliberado de los precios de la energía y la electricidad es aún más absurdo. El 28 de agosto, el ministro de Finanzas alemán, Christian Lindner, único miembro del gabinete del Partido Liberal (FDP), reveló que, según los opacos términos de las complejas medidas de reforma del mercado eléctrico de la UE, los productores de electricidad procedente de la energía solar o eólica reciben automáticamente el mismo precio por su electricidad «renovable» que venden a las compañías eléctricas para la red que el de mayor coste, es decir, ¡el gas natural!

Lindner pidió una modificación «urgente» de la ley alemana de energía para desvincular los distintos mercados. El fanático ministro de Economía de los Verdes, Robert Habeck, respondió inmediatamente que «estamos trabajando duro para encontrar un nuevo modelo de mercado», pero advirtiendo que el gobierno debe tener cuidado de no intervenir demasiado: «Necesitamos mercados que funcionen y, al mismo tiempo, tenemos que establecer las reglas adecuadas para que no se abuse de las posiciones en el mercado».

De hecho, Habeck está haciendo todo lo posible para construir la Agenda Verde y eliminar el gas y el petróleo y la nuclear, las únicas fuentes de energía fiables en la actualidad. Se niega a considerar la reapertura de tres centrales nucleares cerradas hace un año o a reconsiderar el cierre de las tres restantes en diciembre. Mientras declaraba en una entrevista a Bloomberg que «no abordaré esta cuestión de forma ideológica», al siguiente suspiro declaró: «La energía nuclear no es la solución, es el problema». Habeck, al igual que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha declarado en repetidas ocasiones que una mayor inversión en energía eólica y solar poco fiable es la respuesta a la crisis del precio del gas que sus políticas han creado deliberadamente. En todos los aspectos, la crisis energética suicida que se está produciendo en Europa ha sido «Made in Germany», no “in Rusia”.

    1. William Engdahl Consultor de riesgos estratégicos y docente, es graduado en ciencias políticas por la Universidad de Princeton. Autor de bestsellers sobre hidrocarburos y geopolítica es investigador asociado del Centre for Research on Globalization (CRG).

(Aclaración: trad.del texto del artículo en inglés en el original sin compromiso a partir de DeepL)

La RAND y lo que para USA es Alemania

Thomas Röper

El documento procedente supuestamente del laboratorio de ideas que trabaja para el gobierno estadounidense lo publicó el 1 de Septiembre de 2022, en su Anti-Spiegel, Thomas Röper; que elige semejante nombre para su digital, dice, después de: “ver convertirse a der Spiegel, que fuera llamado Sección de Asalto de la Democracia, en la Sección de Asalto de la OTAN”. Quien conozca el semanario, en realidad imponente conglomerado del sector de la información, la publicidad y las RR.PP., con sede en la ciudad hanseática de Hamburgo, ha podido reconocer sin la más mínima duda, entre otras cosas porque lo hacen abiertamente y sin disimulo ninguno, cómo sus poderosos propietarios, por mano de sus bien pagados redactores, hacen tan prudente como sistemáticamente a un lado los crímenes de guerra de USA, a la vez que saludan jubilosos cualquier guerra que emprendan en nombre de los llamados “valores occidentales”. Condenando, dice Röper, a todo aquel que sea declarado enemigo de Washington, tal como ha quedado diáfanamente claro en los casos, entre otros, de Siria y Rusia. Según “der Spiegel”, sigue Röper, devolver a países como Libia y Siria a la edad de piedra a bombazos es perfectamente legítimo, al mismo tiempo que se exige a los ciudadanos alemanes su obligatoria aceptación de todos los refugiados que esas acciones provocan y, todo ello, proclamando desde sus páginas la lucha contra las causas de ese flujo de refugiados, al mismo tiempo que se apoya sin recato la guerra que es precisamente la causa principal contra eso contra lo que se dice luchar. Ya se sabe, en fin, lo “listos” que son los medieros, no sólo en Alemania como bien saben los españoles avisados.

(AQUÍ el documento original en inglés en PDF)

Comienzo de la traducción propia del documento de la Rand Corporation:

«25 de enero de 2022

Confidencial

Enviado a: WHCS, ANSA, Dpto. Estado, CIA, NSA, DNC

Síntesis 

Debilitamiento de Alemania-Fortalecimiento de USA

Las actuales condiciones de la economía USA no muestran otra cosa más, que la imposibilidad de que pueda seguir funcionando sin el apoyo financiero y material del extranjero. Las políticas de flexibilización cuantitativa a las que ha recurrido regularmente la Reserva Federal en los últimos años, así como la emisión incontrolada de efectivo durante los cierres Covid de 2020 y 2021, han provocado un fuerte aumento de la deuda externa y un incremento de la oferta de dólares.

El constante deterioro del panorama económico se traducirá muy probablemente, en las próximas elecciones de noviembre de 2022, en una pérdida de posiciones en el Congreso y en el Senado del Partido Demócrata. Un procedimiento de destitución (impeachment) contra el presidente, en tales condiciones, no es descartable y ha de ser evitado a toda costa.

Es de extremada urgencia que los recursos fluyan a la economía nacional, especialmente al sistema bancario. Únicamente los países europeos, atados como están a las obligaciones que dimanan de la UE y la OTAN, estarán en disposición de allegarnos esos recursos sin grandes costes militares y políticos para nosotros.

El principal obstáculo para lograr ese objetivo está en la creciente dependencia de Alemania. Porque, pese a ser todavía una nación con soberanía limitada, se mueve consecuentemente hace décadas para lograr que sea plena y llegar a disfrutar de plena independencia como estado. Tal movimiento es lento y cauteloso pero constante. Extrapolando, y para empezar: Ese objetivo final, podrían llegar a alcanzarlo (los alemanes) en pocas décadas. En todo caso, de continúan incrementándose los problemas económicos y sociales en los EE.UU., ese plazo podría reducirse significativamente.

Otro factor contributivo para la independencia económica de Alemania es el brexit. Con la salida del Reino Unido de las estructuras de la UE, perdimos nosotros la valiosa posibilidad de influir sobre aquellas decisiones que, tomadas tras negociaciones intergubernamentales, fueran sin embargo desfavorables a nuestros intereses.

Es el temor a nuestra reacción negativa lo que determina, a todos los efectos en realidad, la relativa lentitud de los mentados cambios. Si llega el día en que abandonamos Europa, tanto a Francia como a Alemania se les presentará la preciosa oportunidad de lograr un pleno consenso político. En ese momento, países como Italia y otros de la vieja Europa, – los que formaban la antigua CEE particularmente-, unirse al carro bajo determinadas condiciones. Gran Bretaña sola, que ya no pertenece a la Unión Europea, estaría incapacitada para poder resistir con éxito la presión del dúo franco-germano. Si ese escenario se hace real, Europa no sólo se convertirá en un competidor económico de los Estados Unidos, sino en su contrincante político.

Por añadidura, llegado el caso de que USA haya de replegarse sobre sí misma acosada por sus problemas de orden interno, la vieja Europa se hallará en disposición de contradecir efectivamente la corriente pronorteamericana imperante en los países del este europeo.

Puntos débiles en la economía alemana y de la UE

Un incremento en el flujo de los recursos europeos hacia USA, es de esperar, si la economía de Alemania entra en crisis controlada. Los períodos temporales en el desarrollo económico de la Unión Europea dependen, en la práctica sin alternativa posible, de la situación que experimente la economía alemana. Es Alemania, en definitiva, la que soporta el principal esfuerzo del gasto dirigido a los miembros pobres de la UE.

Son dos las columnas principales que sostienen el modelo económico alemán. Por un lado, el ilimitado acceso a las baratas fuentes de energía rusas; y, por el otro, la electricidad que -a buen precio- producen las centrales nucleares francesas. Que el primero de los factores mentados cuenta con la más alta significación es indudable. Tan indudable, como devastadora sería para la economía alemana, e indirectamente para la Unión Europea, la completa crisis del sistema que puede desencadenar un corte radical de las entregas rusas.

Asimismo, el sector francés de la energía podría verse pronto en graves problemas. La previsible interrupción en el suministro de combustible nuclear que Rusia controla*, vinculada a la inestable situación en la zona del Sahel, colocaría al sector francés de la energía en una crítica situación de dependencia respecto al combustible australiano y canadiense. En consecuencia, y en el marco de la fundación del AUKUS**, surgen así nuevas oportunidades de ejercer presión. No obstante, tal asunto, sobrepasa el objeto del presente informe. 

Una crisis controlada

Debido fundamentalmente a los compromisos de la coalición de que son fruto, los dirigentes alemanes no están en disposición de tener bajo su control la totalidad de la situación del país. Gracias a nuestras precisas acciones, y a pesar de la resistencia opuesta por el lobby del ramo químico y del acero, ha sido posible impedir la puesta en funcionamiento del gasoducto Nord Stream 2. El dramático deterioro del nivel de vida entre la población, podría mover a los dirigentes alemanes a reflexionar sobre su política y a un retorno hacia las ideas de soberanía europea y autonomía estratégica.

Fugas en el Nord Stream 2 causadas por el atentado

La única vía transitable para garantizar el rechazo de Alemania a los envíos de energía rusa, pasa por involucrar a ambas partes en el conflicto militar de Ucrania. Nuestro constante proceder en ese país conducirá inexorablemente a una respuesta militar de Rusia. Los rusos, como es natural, no podrán dejar de responder a la masiva presión que el ejército ucraniano está ejerciendo sobre las no reconocidas repúblicas del Dombass. Lo que permitirá declarar a Rusia como agresor y, consiguientemente, aplicar contra el país todo el paquete de sanciones previamente confeccionado***.

Putin podría por su parte decidir la imposición de contra sanciones limitadas, especialmente, sobre las entregas de energía rusa a Europa. Cuyos perjuicios, para los países de la UE, acabarían siendo en conjunto comparables a los que sufrirían los propios rusos, si bien algunos países, especialmente Alemania, los sufrirían en mayor grado.

Las condiciones previas para que Alemania pueda caer en esa trampa, residen en el papel dirigente y en la ideología que los partidos verdes tienen en Europa. Los Verdes alemanes, movimiento de extremado dogmatismo, cuando no de fanáticos puros y duros, son justamente campo abonado para inducirlos a ignorar argumentos de tipo económico. Desde esa perspectiva, los Verdes alemanes, sobrepasan de largo en estupidez a sus congéneres del resto de Europa. Condiciones personales y la profesionalidad propia de un corto de conocimiento, hacen de sus dirigentes, -muy especialmente de dos de ellos, Annalena Baerbock y Robert Habeck-, el tipo del que es absolutamente incapaz de darse cuenta a tiempo de un error y mucho menos de reconocerlo.

Sobre esa base, bastará con conformar en los medios la imagen de un Putin agresivo y sediento de guerra, para hacer de los Verdes los más furibundos y ardientes partidarios de las sanciones, convertidos así en un auténtico “partido de la guerra”. De este modo, el régimen de sanciones puede introducirse sin obstáculos. La falta de profesionalidad de los actuales dirigentes no permitirá ningún retroceso en el futuro, aunque los efectos negativos de la política elegida sean lo suficientemente claros. Los socios de la coalición gubernamental alemana simplemente tendrán que seguir a sus aliados, al menos hasta que el peso de los problemas económicos sea mayor que el miedo a provocar una crisis de gobierno.

Pero aun en el caso de que el SPD (socialdemócratas) y FDP (liberales) se opusieran a los verdes, las posibilidades del siguiente gobierno para normalizar otra vez y tan pronto como fuera posible las relaciones con Rusia, resultan apreciablemente limitadas. La participación de Alemania en un amplio suministro de armas y equipo bélico al ejército ucraniano, dará lugar inevitablemente a una profunda desconfianza en Rusia, lo que redundaría en la segura ralentización del proceso para el restablecimiento de relaciones.

De verificarse crímenes de guerra, así como la agresión rusa contra Ucrania, los dirigentes alemanes no estarán en condiciones de sortear el veto de sus socios europeos, partidarios de ayudar a Ucrania y de endurecer más y más las sanciones contra Rusia. Bastará todo ello para impedir sine die la vuelta a la cooperación entre Rusia y Alemania, lo que dejará a los grandes consorcios alemanes fuera de toda competitividad.

Consecuencias esperadas

Un bloqueo de las entregas energéticas rusas, -idealmente, la completa paralización de las mismas-, tendría consecuencias catastróficas para la industria alemana. La necesidad de crecientes cantidades del gas ruso para la calefacción de hogares e instituciones en invierno, no hará sino agravar la escasez de suministro. La paralización de las empresas industriales conducirá a la escasez de componentes y repuestos para la producción, a la ruptura de las cadenas de distribución y, finalmente, a un efecto dominó. En los grandes conglomerados de la industria química, metalúrgica y de maquinaria industrial, seguramente la absoluta paralización, dado que en la práctica no disponen de libre capacidad para recortar su consumo de energía. Las empresas de ciclo continuo podrían verse obligadas a su cierre lo que supondría en realidad su desaparición****.

Redes de gasoductos en Europa

La acumulación de pérdidas en la economía alemana solo es posible calcularlas aproximadamente. Con que el bloqueo a las entregas rusas se limitara a 2022, las consecuencias se alargarían en sus efectos varios años y la totalidad de las pérdidas podría alcanzar los 200-300 mil millones de €. Un golpe devastador que, en cualquier caso, no alcanzaría solo a la economía alemana, sino que sería la de todo el conjunto de la UE que inevitablemente se hundiría. Y aquí no hablamos de un retroceso en el crecimiento económico, sino de una recesión permanente y un retroceso en el PIB que, únicamente en lo referido a los bienes materiales producidos, sería de tres a un cuatro por ciento en los siguientes cinco-seis años. Semejante caída, inevitablemente conducirá al pánico en los mercados financieros y, probablemente, a su hundimiento.

El euro caerá inevitablemente, con toda probabilidad de forma irrevocable, por debajo del dólar. Un fuerte retroceso del euro tendrá como consecuencia su venta masiva en todo el mundo. Pasando a convertirse en una moneda tóxica, de la que todos los países del mundo prescindirán en su reserva de divisas reduciendo instantáneamente su proporción. Hueco que suplirán en primer lugar con dólares y yuanes.

Consecuencia añadida e inevitable de todo ello será, una prolongada y mantenida en el tiempo recesión económica que dará lugar a la bajada drástica del nivel de vida y a un creciente desempleo (entre 200-400 mil solo en Alemania*****), lo que como consecuencia llevaría a la emigración de una mano de obra cualificada y a jóvenes con buena formación. Literalmente y a día de hoy no existe meta alguna para esa emigración que no sean los Estados Unidos de Norteamérica. Una corriente migratoria algo menor, pero en ningún caso insignificante, es esperable de otros países de la UE.

El escenario escrutado contribuirá tanto directa como indirectamente al reforzamiento de la situación financiera de la nación. A corto plazo la tendencia será a darle la vuelta a la mencionada recesión económica, y, por añadidura, a que la sociedad norteamericana se vea consolidada, desde el momento en que vea alejarse la inmediata inquietud económica.

A medio plazo (4-5 años), los beneficios acumulados por la fuga de capitales, el reajuste de los flujos logísticos y la reducción de la competencia en las industrias clave, podrían ascender a entre siete y nueve mil millones de dólares.

Lamentablemente China podría igualmente a medio plazo beneficiarse de este escenario en evolución. Pero al mismo tiempo, la fuerte dependencia política de Europa con respecto a los Estados Unidos, nos permite neutralizar eficazmente los posibles intentos de acercamiento a China por parte de algunos Estados europeos». Fin de la traducción

Notas del traductor alemán y una apreciación propia.

* y ** Al asunto se refiere con cierta minuciosidad el traductor alemán del documento en los siguientes términos: El tema lo he visto tratado por diversos analistas, ya que Rusia controla casi el 50% del mercado mundial de combustible nuclear, por lo que los analistas se preguntan, cómo podrán funcionar las centrales nucleares francesas y americanas en el futuro, si Rusia detiene la exportación. Es en tal contexto que los acontecimientos en Mali son importantes, son objeto de titulares en la prensa, pues allí no se trata en absoluto de una lucha contra no se qué terroristas, sino del aseguramiento de los envíos de uranio a Francia, que podrían peligrar, tras la retirada del contingente militar franco-alemán (recuérdese de nuevo el papel(ón) de España en esto, que también lo ha tenido). El AUKUS es por lo tanto de gran importancia, pues se trata de una nueva alianza que constituye otro instrumento de poder de USA junto a la expansión de su influencia sobre Australia.

*** A la largamente anticipada preparación de la lista de sanciones contra Rusia es el propio canciller Scholz que se ha referido en diversas ocasiones.

**** Para la industria del acero significaría lisa y llanamente la destrucción de sus instalaciones productivas.

***** A mi modo de ver, tales cifras, o no tienen sentido o son fruto de la ingenuidad. Para una nación como Alemania que parte de pleno empleo al comienzo de la crisis (3%, poco más, de paro), esa cantidad de desempleados es perfectamente asumible y no significaría, ni mucho menos, una crisis social. Crisis que, de seguir el camino actual, será bastante más grave que tener que soportar a medio millón de parados. 

Richard Black

US Col. Richard Black declaraciones al Shiller Institute (shillerinstitute.com) 5 de octubre de 2022.

(transcripción directa del inglés)

Tras una breve presentación biográfica, el coronel Black dice: “Soy un patriota y he arriesgado cientos de veces mi vida por el país, pero estoy muy preocupado por la dirección de la política exterior estadounidense. De lo que quiero hablarles esta mañana es de algo muy dramático que ocurrió recientemente, y eso fueron las detonaciones explosivas que destruyeron el Nord Stream 1 y 2. Sólo hay unas pocas naciones que tienen los medios para llevar a cabo un ataque militar de esta complejidad técnica.

Yo fui fiscal de carrera, de modo que, al mirar estas cosas con los ojos de un fiscal, miras los medios, el motivo y la oportunidad, y te dices: bien. ¿quién tenía los medios para destruir el gasoducto? Ahora Ucrania no dispone de los medios para hacerlo por su cuenta, a menos que alguien los acompañe. Por lo tanto, Ucrania puede quedar excluida. Ahora bien, quien tenía el modo, ¿ha tenido que encontrar a alguien que tenga el motivo? Ciertamente, había países que tenían el motivo. Polonia, por ejemplo, podría ser uno. Pero no había ninguna nación que tuviera el motivo, un motivo más claro para destruir los gasoductos que los Estados Unidos. Sólo EE.UU. tenía los medios, el motivo y la oportunidad de destruir esta infraestructura tan vital.

El presidente Biden declaró públicamente su intención de destruir el Nord Stream 2 el 7 de febrero. Estaba hablando en una conferencia de prensa conjunta con el Canciller alemán Olaf Scholz, y Biden dijo, cito: “que si Rusia invade de nuevo dejará de haber un Nord Stream y le pondremos fin”. La periodista que preguntaba, sorprendida un poco por esta revelación, preguntó incrédula: pero ¿cómo hará eso exactamente si el proyecto está bajo control de Alemania? Y Biden respondió: “Le prometo que seremos capaces de hacerlo”.

Es muy chocante decir que, a pesar de ser un gasoducto alemán, Alemania es probablemente nuestro aliado militar más cercano en el mundo, ahí está Biden diciendo que vamos a destruir el gasoducto Nord Stream 2, teniendo al Canciller, a la cabeza de la nación que ha invertido muchos años y fortunas para construir esta instalación que tendrá un impacto increíblemente positivo en la nación de Alemania y, sin embargo, ahí está, de pie y en silencio, mientras el presidente Biden dice, en efecto, que si Rusia cruza la frontera, que destruirá el gasoducto Nord Stream 2.

Conforme a la ley, un comentario como el que hizo el presidente Biden es lo que se conoce como una admisión de parte, y es admisible como evidencia, como admisión de parte, ante un tribunal. Tenemos así una admisión del presidente, tenemos los medios, tenemos un motivo increíblemente fuerte. Ahora bien, hay otras naciones que tenían un móvil, como Polonia que ya mencioné, sin embargo, la forma en que la OTAN opera, sin aprobación previa de los EE.UU., no hay ninguna nación en la OTAN que fuera adelante con un ataque que tendría repercusiones tan profundas en Europa. Hay que recordar que la OTAN es esencialmente una creación de los EE.UU. La organización está saturada de altos funcionarios estadounidenses, del Aliado Supremo. El comandante en Europa siempre es un norteamericano. De modo, que no creo que cualquier nación lleve a cabo un ataque de este tipo sin el permiso previo de los Estados Unidos. Por lo tanto, como conclusión, no tenemos prueba explícita ninguna, ninguna admisión más que los propios comentarios del presidente. Así que sólo miro la probabilidad, después de haberme ocupado con miles de casos penales, y dado se llamara a una investigación criminal, la división de acción, el FBI, los bobbies británicos, cuando se llegara a revisar las evidencias, en tal caso, lo que yo hacía teniéndolos reunidos a mi alrededor, era decir: bien, mirando esto tengo el presentimiento de que es aquí donde tenemos que mirar, y en la mayoría de los casos estaba en lo correcto. En este caso mi corazonada es que EE.UU. lo hizo. El motivo es bastante claro.

Lo que está sucediendo ahora mismo en Europa, es que la gente europea nunca ha sido realmente consultada acerca de la idea de las sanciones sobre los productos rusos. Porque, cuando se sancionan los productos rusos, se está cortando el mercado para Rusia, claro está, pero en el proceso igualmente se cortan todos los recursos naturales vitales que entran en Europa y, en consecuencia, se está destruyendo su economía. Así pues, lo que está sucediendo a día de hoy es que, a medida que se acerca el invierno y hay una demanda creciente de gas natural ruso, la gente europea se está inquietando, sus movimientos populistas están surgiendo en Suecia e Italia, en Checoslovaquia y Hungría, y también en Alemania. Y creo que uno de los objetivos de los EE.UU. consistía en que estos movimientos de protesta están ejerciendo una presión cada vez mayor sobre los países de Europa para que retrocedan con las sanciones, y creo que, bastante lógicamente, puede haber sido un objetivo de los EE.UU., que han dicho, destruyamos los gasoductos y, de esa manera, los europeos pueden despotricar y delirar todo el tiempo que quieran, pero si dicen, que se ponga en marcha el gasoducto y se restablezca el suministro de gas, el hecho de que no pueda hacerse, les quita cierta fuerza a los movimientos de protesta.

Cualquiera que piense en que la CIA no haría algo de esta naturaleza, simplemente no entiende a la CIA. No funcionan sobre la base del mejor interés para los ciudadanos norteamericanos. Su objetivo consiste en servir a los chicos de Davos, como yo los llamo, grupos como el Foro Económico Mundial y todas las demás organizaciones globalista que están vinculadas entre sí y tienen enormes ganancias en juego en esta guerra. Al romper Ucrania, al crear la situación de guerra y hundir la economía ucraniana mediante la guerra, en este momento, están allí en el proceso de comprar frenéticamente propiedades estatales de Ucrania a cinco centavos. El pueblo ucraniano está empobrecido, y fuera de los oligarcas el dinero lo tienen los globalistas que están comprando cosas en venta por liquidación, y lo mismo quieren hacer con Rusia. Es por eso que me inquiera tanto que la Agencia Central de Inteligencia, Dpto. de Defensa y el Departamento de Estado, se hayan coordinado para destruir esos gasoductos. Es especulación, como digo, pero creo que es una suposición bastante buena.

A medida que se acerca el invierno, la gente de Europa está comenzando a despertar, y espero que se den cuenta de que se han embarcado en una aventura salvaje, que no sólo es asesina para los ucranianos y el pueblo ruso, sino que es suicida, al menos, para la economía de Europa. Y espero, también, que el pueblo estadounidense comience a reconocer que, como muchos de estos esfuerzos militares, esto fue un montaje desde el principio. Si, los rusos atacaron, pero la guerra había sido planeada durante muchos años y había estado ocurriendo siete años antes de que los rusos cruzaran la frontera. Así que creo que habrá muchas noticias que saldrán de Europa durante este invierno, y espero que los europeos se despierten y digan, hemos terminado con esto, no necesitamos la guerra, nos arriesgamos a una guerra nuclear y es hora de restaurar algo de cordura en Europa.

Muchas gracias.”


8 respuestas a «Un documento y dos explosiones»

  1. Para restaurar la cordura en Europa, primero hay que reconquistar cada país europeo su soberanía y esto implica volver a la moneda propia de cada país, esto implica disolver la colonia anglosajona sionista y desde las soberanías nacionales, un acuerdo de mercado europeo propio. Los sionistas ya saben que esto puede suceder, por eso la ingeniería social es la matraca de cada día de subversión ideológica y si el caos no nos basta, pues pactarán una guerra termonuclear en Europa, sitios escogidos por ellos. La cuestión es si preferimos vivir en sumisión a la agenda 2030 de la ONU o morir con honor.

    Saludos cordiales

  2. Funding
    In Financial Years 2016-17 and 2017–18, the UK Ministry of Defence through its Armed Forces Covenant Fund Trust’s Local Grants Programme awarded a total of £177,650 to 12 separate small projects run by the Shared Outcomes Programme, an initiative of the Institute for Statecraft. In addition, in 2017 the British Army made a payment of £6,800 to the Institute for specialist training.[29]

    The institute has also received funding from NATO, the Lithuanian Ministry of Defence, the US State Department and Facebook.[30]

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