Una Corona muda… y sorda y ciega

La sentencia del TS, sobre la exhumación del general Franco, no me ha sorprendido pues hace tiempo perdí la confianza en su neutralidad. Sobre todo, en la sala de lo contencioso administrativo. La pérdida de credibilidad tiene su origen en el nombramiento de los magistrados, algunos carecen de la carrera judicial, en su lugar son “juristas de reconocido prestigio” eufemismo inventado por los partidos para nombrar a su gente de confianza. El reconocimiento de ese supuesto prestigio se lo conceden las cúpulas de los partidos, no un órgano independiente. Es el asesinato de Montesquieu, al que se refería Guerra cuando era vicepresidente del gobierno. La independencia de estos magistrados es muy cuestionable, sobre todo si estos juristas tienen aspiraciones como presidir una sala, o dar el salto al TC.

Un poder judicial dependiente de los partidos genera sentencias vicarias del interés político, no del interés general que es la interpretación neutral y equitativa de la ley. Cuando en el asunto a tratar predomina lo político a cualquier otra consideración, la presión sobre los jueces se incrementa, pues una sentencia contraria deja al ejecutivo en una posición desairada, sobre todo si este ha sido el iniciador del procedimiento.

En estos meses atrás hemos sido testigos de esas presiones políticas a: abogados del Estado, fiscales y jueces. En algunos casos se han saldado con el cese o con el traslado del resistente. Conde Pumpido, cuando era Fiscal General, lo ilustraba como no dudar en manchar las togas con el polvo del camino. De esos polvos estos lodos. Ahora sigue con su peculiar interpretación de la ley, pero desde el TC.

Ha sido la ley de memoria histórica el instrumento del que se han valido para tratar de legalizar este desafuero. Un texto antidemocrático, la memoria es una facultad personal, y la historia es un proceso de investigación abierto que no puede hacerse permanente, como es el Corán. Semejante iniciativa legal solo puede activarse en un país de vocación totalitaria. Franco nunca se atrevió a tanto. De Sánchez no puede esperarse nada, pues sus irregularidades en la obtención de su título de doctor le invalidan, nadie hizo nunca en España tanto daño a la universidad, a la excelencia y al mérito como ha hecho el presidente en funciones.

Esta ley unida al asesinato de Montesquieu, al que antes me he referido, es la prueba de la quiebra del Estado de Derecho en España. Sin él la democracia es imposible. No es de recibo, que esa sentencia cree un espacio de excepcionalidad para la familia del general y que los nietos tengan menos derechos que el resto de los españoles. En base a un razonamiento esperpéntico “por ser un personaje público”. Lo sería si viviera, hoy es solo un personaje histórico.

Esta exhumación ofende el respeto que se debe a los muertos, sobre todo cuando no has logrado derrotarle en vida. Resucita los fantasmas de la última guerra civil, sobre los que habían triunfado los dos bandos al aprobar la ley de reforma política, la ley de amnistía y la Constitución y todo ello por un dudoso rédito electoral. En definitiva, es un acto impropio de un caballero, don Quijote no lo hubiera permitido. Tampoco lo aceptó el emperador Carlos cuando le ofrecieron exhumar a Lutero.

A pesar de su sentencia unánime, no han conseguido evitar que hayan trascendido las presiones de la Moncloa para lograrla. Han servido a sus jefes (PSOE, PP y PNV) lo que deseaban, sus horizontes como “juristas de reconocido prestigio” es amplio y con futuro. No es que sienta un profundo desacuerdo con su dictamen, que también, sino que como ciudadano esperaba mucho más de esa sala del Tribunal Supremo, la esperanza siempre sigue ahí a pesar de todo.

La postura, de perfil, del Vaticano es deplorable y pragmática. Es deplorable pues recuerdo que quien bautizó de Cruzada al Alzamiento, fue la Iglesia. Estos años ha estado beatificando cientos de sacerdotes y monjas asesinados en esos años de plomo. Es pragmática, pues creen que al actuar así el Poder será más comprensivo con sus intereses.

La Corona debería dar testimonio, pues la monarquía parlamentaria es el último servicio del general a España. Con estas líneas yo estoy dando testimonio y en el tiempo de su muerte yo solo era un capitán de su Guardia, Juan Carlos I le debe el trono.

Para La Tribuna de España

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12 thoughts on “Una Corona muda… y sorda y ciega”

  1. Esos jueces, ligados a los políticos por las habituales cadenas de favores tan propias de la masonería y de los régimenes corruptos, seguro que están «atados y bien atados».
    Y de los Borbones… mejor no hablar. Solo recordarles un antiguo y sabio refrán:
    Es de bien nacidos ser agradecidos.

  2. Es ya meridianamente claro que al menos un sector de la sociedad no entiende en absoluto como funciona esta y como ha funcionado en el pasado. Así solo se cae en lamentos y continuos errores que oscurecen lo anterior, verdadero germen del estado de cosas actual.

    Desde el respeto a él col. Camacho y en mi ¿opinión?, incurre continuamente en presupuestos incorrectos y por tanto bajo esas premisas no entenderemos nada de lo que finalmente ocurre y del estado actual de la sociedad española. Veamos pocos, pero algunos ejemplos:
    Su frase:
    “Resucita los fantasmas de la última guerra civil, sobre los que habían triunfado los dos bandos al aprobar la ley de reforma política, la ley de amnistía y la Constitución”

    No puede ser más desafortunada, pues asume que los “fantasmas” no estaban exorcizados, cuando aquí nadie pensaba en dicha “guerra” y el pueblo vivía feliz y contento sin estos timadores. La ley de reforma política fue un engaño al pueblo y un golpe de Estado encubierto, origen de todo lo demás, aunque el coronel parece creer que fue una bendición para los españoles y en cuanto a la Constitución, otra “bendición”, ya no cabe más que hablar, la total balcanización y extinción programada de España, pero por lo visto también es “muy buena”. Las “amnistías” también son fabulosas, o sea, perdonar y entregar el poder a quien te ha pretendido exterminar; maravilloso.

    -Separación de poderes y dependencia del poder ejecutivo:

    Esto ha existido siempre, más o menos disimulado como no puede ser de otro modo, ya que en efecto, la democracia que nos “proponen” es imposible.
    También ocurría en el Régimen; a nadie se le escapa que las Cortes jamás se opondrían a cualquier cosa que fuese la decisión del Caudillo, ni por asomo; así claro, se puede mantener la ficción de que existe un órgano independiente del verdadero poder, pero no es así; pueden matizar, “oponer” cuestiones mínimas, pero jamás una decisión tajante del verdadero poder. Esto ocurre en todo el mundo y en todo tiempo, más o menos maquillado.

    -Ley de Memoria histórica:
    Este tipo de leyes no es en absoluto negativo, sino que realizado como se debe es totalmente positivo e ineludible. En el caso actual se utiliza para investigar falsedades y partidismos revanchistas, es cierto, pero eso no es óbice para que si se emplease correctamente fuese un arma invencible en las manos de un pueblo y para la defensa de este.

    Volvamos al Régimen,
    ¿Es mejor ocultar la verdad y hacer como si no ha pasado nada?
    ¿Es mejor ocultar toda nuestra historia del siglo XIX, p. e. con los cantones, que habría puesto en guardia a la población sobre las “autonomías”?
    ¿Es mejor intentar reconciliaciones, amnistías y perdones (sin informar de su alcance y consecuencias al pueblo) con seres cuya finalidad es tu persecución y destrucción?
    ¿Es mejor ocultar las barbaridades de la monarquía borbónica, por tanto engañar al pueblo, y reinstaurar en el trono a seres ajenos a España con la total oposición del país, en una cacicada personal que nadie quería?

    El Régimen practicó la “Ley de Memoria Inversa”, ocultando prácticamente todo al país, para que “viviese tranquilo” como si en vez de un estadista se tratase de un padre o similar.

    España ha tenido una oportunidad histórica de rehacer su futuro en el Régimen; para ello se debería haber enseñado la historia real de España, con su verdadera grandeza e importancia en el desarrollo del mundo moderno, eliminando de las mentes de este pueblo la leyenda negra que no se combatió en absoluto (“no sea que a los anglosajones no les guste”), hubiese sido vital para combatir el secesionismo y todas sus falacias, ya que el pueblo estaría preparado y no en la inopia, y como eso todo.
    Franco no tenía ni idea del concepto de guerra eterna y total que tiene esta gente; p. e. la IIGM finalizó hacer 75 años ¿Han dejado por un solo momento de incrustarla según sus conveniencias en el cerebro de la población? ¿Han perdonado a alguien? Jamás lo harán y cada vez con más enconamiento y falsedades, que efectivamente pueden incluso finalmente convertirse en “verdad” aunque a los ilusos les cueste creerlo.

    La leyenda negra es otro ejemplo de ¡siglos de duración! Esta gente nunca cederá a no ser con su desaparición; incluso con verdades ya admitidas por todos es irrelevante, pues su aparato de guerra no debe parar ni va a parar. Estos conceptos (realidades) para Franco son ciencia-ficción, ni la menor idea.

    Hay que quitarse la venda y comprender que Franco tenía muchas virtudes ¡y muchos defectos!, por los que finalmente se ha equivocado en una medida descomunal.

    Sobre la Iglesia y su política se puede escribir una enciclopedia, aunque el modo de enfocar el tema de actualidad que nos ocupa respecto a esta y el Estado ya le esbocé en otro comentario.

    Sobre la monarquía baste con lo ya señalado aunque cuesta creer que una persona tan evidentemente corta e incluso con objetivos declarados (lo dejó entrever cada vez que salía de la tutela directa de Franco, en cualquier entrevista o situación) haya podido engañar así a otro tenido por tan inteligente ¿o no le engañaba?
    Parece mentira que Franco no conociese el famoso dicho de “Es de reyes la ingratitud, pero los Borbones se pasan”.

    Saludos,

    José Luis González

    1. José Luis González dice cosas interesantes que comparto pero lo estropea con otros comentarios que en mi modesta opinión son gravemente incorrectos, y lo estropea también metiéndose con el autor, cuando el autor es digno de elogio.

      Creo que es un error manifestar que el poder Judicial está al servicio del poder en todos los regímenes. Para empezar esto no es verdad, pero si lo fuera, lejos de ser digno de elogio deberia ser digno de crítica. Justicia, en la clásica definición de Justiniano es la perpetua y constante voluntad de darle a cada uno su derecho, y todo régimen político que deje a un lado la Justicia como ideal ético y jurídico no es un verdadero Estado sino un trust de malhechores. A la Sala de lo C-A del Tribunal Supremo ni siquiera se le exigía que fuera justa (como hubiera sido lo deseable) sino que nos hubiéramos conformado con que hubiera cumplido el art. 5, 1º LOPJ (Ley Orgánica del Poder Judicial) que obliga a los Jueces y Tribunales a actuar sintiéndose vinculados por la Constitución y las Leyes. La sentencia no soporta el más mínimo análisis de Constitucionalidad. Si soy capaz
      de sacar 3 horas libres para explicarlo lo haré en un artículo próximamente, estoy hasta la barbilla de trabajo que no admite aplazamiento.
      Los jueces deben buscar la verdad y adherirse a ella, es malo que muchos no lo hagan y primero pidan el carnet del justiciable, y dependiendo del carnet del justiciable así redactarán la sentencia. Pero si esto es ya de por sí lo bastante malo, el que haya algunos que esto lo vean como natural, me parece todavía peor, porque si no nos escandalizamos ante la iniquidad y la injusticia, entonces cómo vamos a cambiar las cosas.
      No es verdad que en el régimen de Franco la Justicia no fuera independiente. Aquella Justicia tenía muchas cosas buenas que la actual, la primera que aplicaba leyes justas que buscaban el bien común de los españoles. Hoy en día los jueces aplican leyes que carecen de contenido ético, ni están orientadas al bien común sino que han sido redactadas atendiendo a los intereses de los grupos de poder que están detrás de los partidos, la Justicia como ideal hace décadas que desapareció de la legislación española. Hoy en día no hay seguridad jurídica, sino que las leyes se aplican o no se aplican dependiendo del color del justiciables. Si asaltas una capilla te ponen como mucho una multa, pero haz lo mismo con una mezquita o una sinagoga, verás lo que te pasa. Tampoco hay un sentido ético sino que todo está teñido por la política. Lo que la propia Ministra de Justicia cotón como si fuera algo gracioso sobre lo de Cartagena de Indias, es una cosa muy grave, que aquí parece no importar a nadie.
      Decir que con Franco era lo mismo, es malo por un doble motivo : primero porque no es verdad y segundo porque aunque lo hubiera sido, las injusticias del pasado no justifican las injusticias del presente, porque el pasado no se puede cambiar pero el presente sí.
      ASí a vote pronto me vienen a la mente medio millón de casos, pero para muestra un botón: el proceso contra el cura comunista José María González Ruiz, ya fallecido (2005), pero que su nombre puede sonar porque cada vez que había una beatificación de religiosos asesinados en la guerra civil él salía diciendo que la Iglesia debía pedir perdón a los asesinos. Fue canónigo de la Catedral de Málaga. Totalaba como éste son los que han llevado a la Iglesia a la situación de ruina en la que se encuentran y a que las Iglesias estén vacías de fieles. Fue procesado en tiempos de Franco por escribir un artículo diciendo que «Cristo Rey no, Cristo guerrillero». Lo defendió como Abogado Ruiz Giménez. El Tribunal lo absolvió, a pesar de las pruebas en su contra. Hoy en día esto no pasa. Tu entras a un Juzgado como «fascista» o como «franquista» y las garantías constitucionales se excepcionan para condenarte, porque en la práctica la acusación de «franquista» es ya un delito en sí mismo sin necesidad de estar tipificado en la Ley. Hasta este nivel llega la politización de la sociedad, y los jueces forman parte de esa sociedad y ellos son víctimas de la lluvia ácida de la propaganda que cae sobre ellos como cae sobre todos los demás.
      Era para que hubiera sido verdad que antes no había Justicia para que la hubiera ahora, porque si tanto odian a Franco que lo demuestren siendo íntegros. En España están desaparecidos muchos valores, uno de ellos es el de Recta Administración de Justicia. La cosa no es para reirse, ni para decir que eso ha pasado siempre. La cosa es para llorar, pero en lugar de llorar lo que hay que hacer es luchar para que cambiar tal estado de cosas y llegue el día en que el Poder Judicial sea garantía de legalidad y justicia. Robar es malo, no porque otros roben eso nos da derecho a robar nosotros, salvo que renunciemos a ser honrados.
      Hay mucho más que decir, pero no hay tiempo.

      1. He cometido algunos errores mecanográficos.
        Donde he dicho:
        – la Ministra cotón, he querido decir la Ministra contó.
        – Así a vote pronto, he querido decir: Así a bote pronto
        – Totalaba, he querido decir Tontolaba

  3. Sr. José J. García L., su comentario denota que no ha entendido en absoluto el fondo de la cuestión y me ataca con el argumento de “meterme con el autor” que no entiendo de donde lo deduce usted.
    Está claro que no están acostumbrados a la sinceridad ni a la verdad desnuda y el choque produce estos “equívocos” por llamarlos de alguna manera.

    ¿Dónde me “meto con el autor”? ¿Por decir que no comparto su opinión sobre las amnistías, la ley para la reforma política o la Constitución? ¿Usted las comparte? Pues esto es lo único que digo sobre el autor y lo mantengo; el considerar esas aberraciones como positivo dice muy poco de quien las mantiene y desde luego no se puede quejar de la deriva que ha tomado España pues esas lindezas fueron su cimiento.

    El poder judicial está al servicio del poder en todos los regímenes le guste a usted o no; en primer lugar usted no ha entendido el sentido dado en mí texto a tal hecho, ya que es el colmo que usted deduzca que mantengo que eso está muy bien o que se pueden cometer toda clase de tropelías, lo que de hecho es un grave insulto contra mí, de los peores que se pueden hacer a una persona.
    A ver si lo entiende: naturalmente que el poder judicial era infinitamente mejor en tiempos del Régimen, pero solo por la sencilla razón de que tal régimen era en sí positivo, austero y de búsqueda, a su manera, del bien común; en caso de que hubiese sido todo lo contrario así sería su poder judicial, sus leyes y la sociedad que genera, pues cualquier régimen adopta los medios pertinentes para que así se conforme.

    El exponer estos hechos es el primer paso de la solución pues no solo veremos los síntomas sino también el origen de la enfermedad; y este origen y los errores que lo generaron está mucho más lejanos que pensar en Zapatero o Rajoy.

    Sobre mi anterior comentario ¿me puede indicar dónde están las incorrecciones o los errores en lo que mantengo? Vuelvo a decir: falta costumbre de afrontar la verdad desnuda y, p. e., tener que admitir que Franco no era perfecto. No he visto a nadie adepto al Régimen, suponer ni por asomo que Franco pudiese cometer errores, pero entonces ¿me puede alguien explicar cómo su régimen desapareció prácticamente de modo instantáneo si no tenía errores de bulto?

    José Luis González

    1. Yo hablo por mí, y no pretendo sentar cátedra ni que mi punto de vista se comparta necesariamente, pero no se trata que para los franquistas Franco sea una especie de Dios que no le vemos sus defectos . El Franquismo estaba lleno de defectos que no se le pasan por alto a los franquistas (amamos a España porque no nos gusta), pero estos defectos pasan a un segundo plano por dos razones:
      – El primero y principal porque a Franco los rojos y los enemigos de España (valga la redundancia) no lo odian por lo que hizo mal, sino por lo que hizo bien, es ahí donde les duele. Entonces el debate implícitamente se centra en las cosas buenas, y se circunscribe a estas cuestiones que son las que fastidian al enemigo (que salvara a España del Comunismo, que Salvara a la Religión Cristiana, que legislara para el bien común de los españoles, etc.etc)

      – el segundo porque si uno profundiza en las cosas malas del Franquismo, en realidad no son del Franquismo sino de la ausencia de Franquismo en esas áreas del Franquismo. Por ejemplo en la televisión en plan rojo en muchos temas porque ya estaban infiltrados los antifranquistas. Por tanto no sé hasta qué punto los errores son imputables a él y no imputables al enemigo que nunca ha sido manco y que nunca ha enterrado el hacha de guerra.El enemigo no es solo el Partido Comunista, sino el enemigo encubierto, como ha ocurrido después con el PP, creo que el PSOE no podría haber cometido los desmanes que ha cometido si el PP no hubiera sido cómplice delos mismo para atraer el voto de la España que quería otra cosa y hacerlo estéril llevándolo a una vía muerta. Está por escribir el libro negro del daño que el PP y los votantes del PP le han hecho a España.

      El mayor error de todos es la elección de su sucesor a título de Rey, Creo que Franco aquí metió la pata hasta la cadera. Ahora bien siendo esta una verdad como un piano de cola, lo que no es justo es que culpemos a Franco de las cosas malas que ha hecho el Rey Juan Carlos. Una cosa es que Franco pecara de incauto o lo engañaran o se dejara engañar, y otra que los actos del Rey se los carguemos a Franco, porque eso no es justo, aquí que cada uno aguante su vela, y sea responsable de sus propios actos, y de los actos cometidos por Juan Carlos cuando Franco ya estaba enterrado, el responsable no es Franco, sin perjuicio de reconocer que la elección no puedo ser peor.
      Con la monarquía hay que dar otro dato, en el momento presente la monarquía es lo único que impide que fantoches como Zapatero o Leire Pajín o el propio Perro Sánchez «El Sanguinario» (lo de sanguinario porque si no hay derramamiento de sangre en todo este tema de la tumba de Franco no será porque él no ha puesto las condiciones para que ocurra una desgracia) puedan ser Jefes de Estado como Presidentes de la República. Sólo por esto ya merece la pena que no haya república, porque la monarquía es mala pero la República de los soviets que se avecina es mucho peor.

      Ahora bien, de la monarquía hay que decir también que está en última convocatoria en España. El Rey Juan Carlos cuando subió al trono podía haber hecho dos cosas o tenía a elegir dos caminos muy diferentes:
      – cumplir con sus juramentos y ser Rey de una Monarquía Católica, Social y Representativa (que es para lo que lo puso Franco)
      – o podía plegarse al Gobierno mundial y ser una marioneta del mismo.

      Él eligió lo segundo, porque quizás pensó que de esta forma le sería más cómodo, sobre todo viendo lo alto (hasta el tejado) que había llegado Carrero Blanco por cumplir con su deber. Si hubiera elegido el primer camino posiblemente hubiera sido duro, porque los enemigos de España no son mancos y uno de los talones de Aquiles del Régimen era la seguridad, no lo digo sólo por el asesinato de Carrero Blanco sino las cantidad de militares que se dejaban matar todas las semanas a principios de los 80 por no asumir lo que asumen los que se mueven por Sicilia, es decir por no llevar la pistola en la mano y pendiente, en lugar de ir en el coche mirando los documentos del portafolios. Esto es algo que me subleva porque yo no soy militar profesional pero a mí no me habrían matado como mataron a muchos como conejos. Entonces el reinado habría sido menos plácido pero a cambio habría tenido la fidelidad de la gente de bien que dejó Franco. Al escoger el segundo camino ha abrazado a los enemigos de la Monarquía y ha traicionado a los que le hubieran sido fieles hasta la muerte. En los últimos años estamos viendo que Roma no paga a traidores y ahora que el Rey ya ha cumplido su papel y les ha hecho el juego a la Subversión para darle la vuelta a España como a un calcetín, el Rey juan Carlos ya no les sirve para nada, y lo han dejado en la estacada. La monarquía ahora se encuentra más aislada que nunca, porque a la izquierda ya le estorba porque ya no les es útil en sus planes de dominación y van a otra fase en la destrucción de España que es la República; y la España Nacional ya ha escarmentado y sabé que con la monarquía no se puede contar. Esto significa que si al final la izquierda se sale con la suya (cosa que puede ocurrir porque no tiene oposición) y proclama la República, que no espere la monarquía volver algún día como pasó con Alfonso XIII cuando lo echaron, porque los rojos son enemigos de la monarquía y los españoles dela España Nacional no vamos a caer en el mismo error de traer a esta monarquía otra vez para que otra vez traicione a la España Nacional. Que nadie se le ocurra en un futuro proponer tal cosa, porque tal propuesta ya sería un acto de traición en sí misma. Por eso la monarquía está en última convocatoria, es como el que va en bicicleta sin saber montar, mientras la bicicleta lleve inercia y no se caiga, andará mientras lleve impulso y no se pare, pero como se caiga, ya no se levanta, porque los que podían haberla apoyado han quedado escarmentados por los siglos de los siglos. Eso lo tendría que tener en cuenta el actual Rey que no se ha dado cuenta todavía que está rodeado de enemigos.
      sobre que el Franquismo cayó y desapareció de forma instantánea. El poder es un tema complejo, lo ha sido siempre, N. Maquiavelo escribió el Príncipe en los inicios del Renacimiento y sigue siendo una obra de referencia. Saber el número de la lotería de Navidad cuando sale en el sorteo y lo vemos es muy fácil, pero adivinarlo un mes antes para comprar el décimo, eso ya no es tan fácil. Con el Poder pasa un poco igual. A toro pasado es muy fácil detectar a los traidores, el mérito era haberlos detectado a tiempo. Yo estoy convencido que ese General de la Guardia civil que en 2015 ordenó parte disciplinario contra un Brigada de la Guardia civil por unos supuesto tuits franquistas, y otros que dos años después todavía le anularon su ascenso por antiguiedad a Subteniente, si Franco viviera, no es que estos mismos Generales igual que ahora son rojos serían super franquistas, sino que serían los más franquistas de todos, y tendrían el cuadro de Franco más grande en el Despacho. Rivalizarían a ver cuál cantaba el Cara el Sol más alto y con el brazo más extendido. Bonita es esta gente cuando se trata de promocionarse y trincar el pabellón que le gusta a su mujer.
      La buena gente no es trepa, sino que su sentido de servicio y sacrificio les lleva a estar en su puesto sin exigir nada a cambio. Pero todos no son así, los hay que van a lo suyo, y que lo principal es ellos mismos. Esto, que quizás lo tendría que explicar un psicólogo, tiene el efecto que hay una selección natural en todas las organizaciones donde los peores suben a la cúspide y los mejores, por su honestidad se quedan atrás. Esto se pudo ver como un ejemplo de pizarra tras la muerte de Franco: todos los que socialmente estaban viviendo a la sombra del régimen, de la noche a la mañana ya se autodefinían como antifranquistas, recuerdo el locutor Matias Prats (el padre del presentador del Telediario de A3) que había sido la voz del régimen en muchos acontecimientos, y fue muerto Franco y ya no es que se cambiara la chaqueta, es que directamente se quedó en camiseta. Y como él Camilo josé Cela (que se había ofrecido durante la guerra a los nacionales para ser espía y se conserva la solicitud por escrito), el actor josé Luis López Vázquez, el escritor «franquista» Torrente Ballester y muchos otros, de un día para otro ya nadie conocía a Franco. Eso a esos niveles de la sociedad, a nivel del poder puro y duro, todos lo traicionaron: el Presidente de las Cortes Torcuato Fernandez Miranda, El Secretario General del Movimiento Adolfo Suárez, el Presidente del Tribunal Supremo Antonio Hernández Gil, el propio Carlos Arias Navarro existe la sospecha que pudiera estar implicado de alguna forma en el asesinato de Carrero Blanco. Lo traicionaron las propias Cortes de Franco, ¿es que no era evidente que era una locura volver al sistema de lucha de partidos y legalizar los viejos partidos del Frente Popular que llevaron a España al abismo? Es que lo que padecemos hoy no se veía venir que iba a ocurrir?. Lo traicionaron muchos militares, lo traicionó la Iglesia, lo traicionó su sucesor a título de Rey. Detectar qué adhesiones son sinceras y cuáles son interesadas no es cosas fácil. Hace dos meses aproximadamente salió en televisión la escena de una persona con una bandera de España que decía Viva el Rey metido con ella él solo en una manifestación de los separatistas catalanes. Ninguno de los cortesanos que viven al rededor del Rey y de su presupuesto es capaz de hacer tal cosa. Lo mismo preguntas y esta persona está en el paro, y aún así es un español fiel. Posiblemente el Guardia civil que se cuadraba en un pasillo en su puesto de guardia al pasar Franco medio muerto cuando lo operaron en el Pardo, que lo llevaban medio muerto, habría hecho más por Franco que su séquito de políticos. Al final Franco, estaba aislado, y la gente que estaba en el poder con él no demostró mucha lealtad. Hubo de todo, pero de los que cabía esperar más se vió menos, y de los que no le debían ni la mitad, lo dieron todo.

      Una cosa que parece evidente pero que se ignora con mucha frecuencia, es que, como decía la novela de Emilio romero «La paz empieza nunca», es decir con los enemigos de España no puede haber cuartel, porque mientras Franco está dando amnistías, indultos y redención de penas por el trabajo, ellos están preparando explosivos. Para una persona honrada normal, que tiende al bien y a la paz interiorizar que la paz es imposible con esta clase de gente, no es fácil, e interiorizar que esta gente mienten como bellacos no muchas veces sino TODAS LAS VECES, pues no es fácil (recordemos lo que se decía para justificar el quitar los crucifijos de las escuelas y luego esto mismo se ha dejado a un lado para aprobar las clases de Islam en las mismas escuelas, es decir el enemigo está enredando y engañando permanentemente, asumir esta realidad para quien no es así no es cosa fácil, pero hay que asumirla, porque es asumiéndola y no es que aciertes, es que te quedas corto), y en este sentido el régimen ha pecado de ingenuo. en esto José Luis Gonzales lleva toda la razón y más. Lo estamos viendo con Pilar Gutiérrez cómo el enemigo mueve su poder para inhabilitarla como Psicóloga, para hundirla profesional y económicamente. Este es uno de los grandes errores del Franquismo luego a esta gente en lugar de tratarlos con la misma moneda, se les redimía por un sentido cristiano equivocado que no se merecían ellos y que no se merecían sus víctimas que se dejara impune su martirio.

      1. Mucho, pero que mucho de verdad en sus palabras, don José. Sin embargo, justo es decirlo también, los toros se ven muy cómodamente desde la barrera o desde un globo aerostático, para variar.
        Casi todos vemos la elección de Juan Carlos de Borbón y Borbón (doble ración, para más inri…) como el mayor error de Franco en toda su vida; pero, honestamente, solo Dios lo sabe.
        Lo que sí es perfectamente investigable y está por escribir, es «El gran libro de…» los perjuicios que la jerarquía eclesiástica ha causado a España, y a la mayoría de los españoles, durante los últimos sesenta años de su Historia. Desde que el sodomita de Concesio se hiciera cargo de la Iglesia Católica, rodeado de abundante «humo de Satanás», para transformarla en otra cosa diferente de lo que fue hasta ese momento. Más parecida a la de Lutero, que a la de los apóstoles de Nuestro Señor Jesucristo.
        Ese es el principal «tapado» de todas nuestras desgracias. El infame caballo de Troya, sin cuyo concurso no habría sido tan fácil la demolición desde dentro (igual que lo sucedido con la Iglesia) controlada por la masonería nacional e internacional, en comandita (como siempre), del Régimen instaurado por el Caudillo. A quien estuvieron segando la hierba bajo sus pies hasta el final de su vida.

  4. Es la quiebra del Estado de Derecho… aunque la Constitución del 78, increíble chapuza, es el gran error inicial. Atea, antidemocrática, separatista… y a la vez todo lo contrario; fiel reflejo de lo que eran Carrillo, Felipe González, el separatismo lleno de odio contra España y el franquismo más chaquetero y politiquero que se quería reciclar. El sistema partitocrático es un horror democrático, un infierno totalitario en el que en lugar de un partido único bolchevique que controla el Estado tenemos 3 ó 4 «partidos únicos» que poseen el Estado igual que lo hacía el partido comunista en la U.R.S.S.

    Sin embargo no olvidemos que todo se aceleró mucho con el 23-F… el rodillo socialista con la execrable PRISA y sus masones enemigos de Dios, de la familia y de la Patria hizo de España un lodazal en todos los aspectos. Luego un PP acomplejado y ambicioso que delegó el liderazgo moral a una izquierda inmoral, hizo suyos todos los horrores morales de la izquierda, homicidios como el aborto masivo incluidos.

    Ahí vamos todos, consiguiendo poco a poco reunir las piezas del puzzle de la verdad, para poder tener un futuro digno para nuestra Patria y sobre todo para nuestra alma… porque el Cielo y el infierno existen y nos jugamos mucho.

  5. Tras leer el artículo he tenido una doble sorpresa. Por un lado el titulo… y por el otro los extensos comentarios que ha suscitado, generando incluso controversia.
    Estoy de acuerdo con el articulo, en cuanto pone en evidencia que la independencia judicial es una «milonga»
    Lo que no debe causar sorpresa en un «estado fallido» cuyo cimiento es una estafa: Una ley para la «reforma política» que ocultaba una ruptura pactada, a espaldas del pueblo español. Y todo ello unido a un perjurio como pecado original.
    Pero el título del articulo hace referencia a una Corona muda, sorda y ciega. Cuando sólo, y al final, aparece en escena.
    La Corona es el ultimo vestigio político franquista que queda en España.
    Por eso los enemigos de Franco, de España y de la Corona tienen tanto interés en vaciar la sepultura del Caudillo: en ella enterrarán la Corona.
    Y una vez más se volverán a escuchar las palabras que ya ha consagrado la historia:
    «ROMA TRADITORIBUS NON REDERE»

    1. Extraordinario análisis y conclusión: Roma no paga a traidores, y esto es así cuando vendieron a Viriato y sigue siendo así con la traición a Franco de D. Juan Carlo, Roma sigue sin pagar a traidores, en esto la Historia sigue sin moverse un milímetro.

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