Una fe fuerte

Elisabeth Hesselblad

Dios mío sólo pido a tu voluntad, tu luz que me guíe. Si es así tu voluntad que dé este paso y entre en la Iglesia católica. Te suplico que me des una fe tan fuerte que si el Papa en Roma y todos los sacerdotes abandonaran la Iglesia, yo todavía me mantendría firme[1]Santa Elisabeth Hesselblad.

Esta santa sueca procedía del protestantismo, en esta herejía había nacido y formado. Buscaba la verdad de Dios, la cual no tenía en la creencia que profesaba. En su deseo de búsqueda de la verdad, el Señor la guió  y la encaminó hacia la fe católica, hacia al Iglesia católica, hacia la única Verdad. Sólo una protestante que ha encontrado, por la misericordia de Dios, la verdad de fe, después de haber vivido en el error gran parte de su vida,  valora la importancia de la fe, y la valora con la fuerza y determinación como esta santa la sintió y pidió. No es fácil encontrar entre los santos, y no santos, una petición de fe de tal profundidad: mantenerse firme en la fe católica, aun cuando el mismo Papa y todos los sacerdotes abandonaran la Iglesia.

¿Qué clase de fe ha de ser esa que mantenga a un fiel en la verdad de Jesucristo, al tiempo que el mismo Papa y todos los sacerdotes hayan abandonado a Cristo y a su Iglesia? Y surge la pregunta, ¿cómo sabe el fiel que su fe es la verdadera, si se distancia de la del Papa y de la de todos los sacerdotes? Estamos ante una expresión que merece ser meditada, una petición asombrosa por la convicción que pone de manifiesto la plena convicción de que ha encontrado la única Verdad sobre la tierra, y ese gozo la hace exclamar tales palabras: que aunque flaqueen tanto el Papa como todos los sacerdotes, ella se mantenga firma en la fe católica.

¡Qué misterio la petición de esta santa! ¡Qué expresión tan radical de querer vivir la fe católica! Al  mismo tiempo, qué alegría indescriptible de haber encontrado la verdad de Jesucristo; y a su vez, qué temor de fragilidad humana y de volverse atrás.

¡Pedir una fe fuerte, y pedir al Señor los medios para conocerla en profundidad, vivirla y transmitirla! ¡El don de la fe! No puede darnos nuestro Señor un don mayor que conocer la fe y vivirla radicalmente. Pues, radical es la petición de Santa Elisabeth Hesselbad. Su petición nos dice de la absoluta firmeza y determinación con que quería vivir la fe católica, el verdadero tesoro que había encontrado, la perla preciosa que durante tantos años ansiaba tener, sin saber dónde encontrarla.

¿Cómo es nuestra fe? ¿Tenemos la sensación de haber encontrado la perla preciosa del Evangelio? Hemos nacido, la inmensa mayoría, en el seno de la Iglesia, no sabemos lo  que es vivir en la oscuridad de  la fe, en la angustia de saber que lo que tenemos no es la verdad, como nuestra protagonista. ¿Valoramos el don de la fe? ¿Pedios ese don?

La fe que conoció y vivió esta santa sueca es la nuestra, es la fe que ella recibió de la tradición, como la nuestra que recibimos de la tradición ininterrumpida. Es la fe del Credo, de los Mandamientos, del Padrenuestro, de la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica, del santo sacrificio de la Misa, de la constitución jerárquica de la Iglesia; de la Iglesia católica, que es la Iglesia de Cristo y fuera de ella no hay salvación. En definitiva, es la fe contenida en le Depósito de la fe.

Vivimos tiempos confusos para la fe católica, más de seis decenios;  tiempos de incertidumbre motivada por un desaforado deseo de cambios, que más bien pretenden cualquier cosa distinta a confirmar en la fe. El mundo ha entrado de tal forma en la Iglesia, que son sus consignas las que se pretenden abalar en su seno; como si no se buscara más que la aprobación de los poderosos del mundo. La Iglesia no puede congraciarse con el mundo, ni hacer propias los deseos mundanos, que son los deseos propios del mundo. Por que el mundo no tiene deseos santos, deseos de buscar la ley de Dios y someterse a ella.

Donde está el consenso, la convergencia de puntos comunes, buscar lo que une y no lo que separa, buscar a toda costa la  “paz”, la concordia entre todos, y evitar cualquier discordia…, no está la Ley de Dios. La Ley de Dios obliga y exige, no busca el diálogo sino arrancar del corazón del hombre el pecado; y así, siguiendo los Mandatos divinos, poder amar a Dios sobre todas las cosas, al prójimo como a uno mismo y poder salvar el alma para la eternidad de gloria.

Ave María Purísima.

[1] Elisabeth Hesselblad (1870-1957) fue canonizada en 2016, como la primera santa sueca desde finales de la Edad Media. Emigró a los Estados Unidos en 1888, donde se convirtió a la Iglesia católica. La misión de su vida fue traer la orden Brígida de regreso a Roma, a la casa de Santa Brígida y a Suecia. Fundó una nueva rama de Bridgettine que ahora tiene muchos conventos en todo el mundo, particularmente en la India.

4 respuestas a «Una fe fuerte»

  1. El que busca (con ahínco) encuentra. El Maestro está con nosotros, porque lo dijo, y porque está su Palabra, que es la del Padre. El que persevere en la Doctrina, en el Reino, ese se salvará; no importa cuan poderoso sea el cesar de turno, ni lo solos que nos podamos sentir… aunque el mundo se derrumbe a nuestro alrededor, tenemos la fe, la convicción de estar en la Verdad; el camino/ejemplo marcados.
    Hay que buscar al Padre, sin distracciones, cada mañana al despertar, cada vez que pensemos en él, al acostarnos… Muchas veces el mundo nos alejará de él, pero si le buscamos como niños, en las personas buenas que tenemos al rededor, en sus palabras, entre su obra, se hará notar, sin duda, y sabremos que está con nosotros, mientras permitamos que esté.

  2. Hoy día, si cristo se encarnara en hombre, nadie lo reconocería, podría pasear por donde quisiera sin ser reconocido. Las enseñanzas de Cristo eterno, en toda la historia humana, no solo hace dos mil años, siempre ha sido en todas las civilizaciones, orientar al hombre a revertir las miradas hacia su interior, donde reside la verdad, no en él afuera. Por lo tanto, la fe representa los ojos del espíritu que ven más allá de las formas o disfraces materiales o entes creados representadas en la psique. Por eso la gente que mira al afuera, necesita de etiquetas de referencia en el laberinto de la psique, lo mismo que las señales de circulación para no accidentarse. Pero estas señales de circulación, quien controla a la humanidad de la cual se alimenta, cuando quiere cambiar su orden, porque ya no le sirve, cambia las señales su significado para que ocurra el caos, que es lo que estamos experimentando todos. La subversión ideológica cambia el significado de estas señales, que dividen para enfrentar y crear el caos para destruir el viejo orden, para resetearlo todo en un nuevo orden, evidentemnete a sus intereses. Siembran para recoger, pero cuando la siembra ya no da el fruto que quieren, sacrifican el resto de la cosecha, para una nueva siembra.

    Los cinco sentidos se manifiestan en las representaciones de su creación, pero no es la realidad verdadera, es poner sentido en las representaciones para extraer la energía que manitene esa ilusión, sea con sufrimiento o placer. Resolver el laberinto de la psique, es revertir todas las miradas perdidas en el afuera, para comprender que la verdad está en Cristo, que es el espíritu santo que cada individuo tiene dormido en su interior. La tribulación es el caos de cambiar las señales de autoreferencia y quien no ha despertado le es imposible ver la realiadad, como en el cuento de la hormiga y la cigarra, quien ha trabajado su interior, a despertado sus ojos internos del espiritu santo. Significa que ha retornado a su origen y en que el mundo se disuelva, el ya está más allá de esas representaciones de la tragicomedia de la vida.

    Saludos cordiales

Deja una respuesta

Su dirección de correo nunca será publicada. Si la indica, podremos contestarle en privado en caso de considerarlo oportuno.*

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad